{"id":1962,"date":"2011-10-28T14:29:25","date_gmt":"2011-10-28T19:29:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oscarhumbertogomez.com\/?p=1962"},"modified":"2025-03-24T13:54:53","modified_gmt":"2025-03-24T18:54:53","slug":"tres-relatos-del-escritor-salvadoreno-oscar-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=1962","title":{"rendered":"Tres relatos del escritor salvadore\u00f1o \u00d3scar G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<p><strong>NOTAS DEL PORTAL: <\/strong>El escritor \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez, de Santa Elena (El Salvador, Centroam\u00e9rica), hom\u00f3nimo del director de este portal y quien literariamente firma tan s\u00f3lo con su primer nombre y uno de sus dos apellidos, es autor del libro <em>Mundos paralelos<\/em>. Son suyos los siguientes tres relatos que nuestro portal se permite publicar y en los que se aprecian modismos, leyendas, tradiciones y situaciones de profundo contenido humano y social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: #ff0000;\"><strong>La Seca<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por Oscar G\u00f3mez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1965\" title=\"Sol y sequ\u00eda\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/Sol-y-sequ\u00eda-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/Sol-y-sequ\u00eda-300x225.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/Sol-y-sequ\u00eda.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 norte tan caliente! Parece que Dios Padre hubiera bajado m\u00e1s el sol para que nos achicharremos.<\/p>\n<p>Yo ya hab\u00eda decidido echarle los novillos al may; pero B\u00e1rbara me dice que me espere, que se oye retumbar ah\u00ed por Jucuar\u00e1n, que a lo mejor llueve. Pero que dianches, ya vamos para tres semanas y el cielo est\u00e1 pelado como dientes de difunto.<\/p>\n<p>Las matitas de may parecen pedir clemencia al cielo, est\u00e1n marchitas y consumidas, amarillas y requemadas, y pensar que las abon\u00e9 el mism\u00edsimo d\u00eda que empez\u00f3 la can\u00edcula. Dicen que es la de Santiago; pero quien sabe, parece que es la de San Pado, porque la verdad estamos hundidos.<\/p>\n<p>Por la noche el fuego es duro, yo me acuesto en pelota sobre el petate, pero ni as\u00ed siento gusto. Y la B\u00e1rbara me dice que no me acerque, porque ya bastante tiene con el calor de su cuerpo panzudo \u00a1Qu\u00e9 infierno Dios!<\/p>\n<p>Como no hay trabajo, estoy de choto en la casa, de repente llega Nicho, chule\u00e1ndome, que la Seca Nena me quiere ver. Que desde que el Cheje la dej\u00f3 me mira con malicia, yo le digo que no sea pajero, que son sacadas de \u00e9l. No jod\u00e1s Lico si es de veras; vieras como pregunta por vos.<\/p>\n<p>Y que le hago caso y me voy una noche para su rancho, no hubo que hacer, sucedi\u00f3 todo lo que sucede entre un macho y una hembra rigiosa.<\/p>\n<p>No digo que no me gust\u00f3 lo que la Seca Nena sabe hacer, pero a los pocos d\u00edas sent\u00ed una cosa feya en el cuerpo y la parte me comenz\u00f3 a supurar. Me dol\u00eda un encaje de la pierna. Me ha salido una seca que me duele hasta para\u2026 no le cuento a la B\u00e1rbara, porque es bien avispada y no vaya a ser\u2026<\/p>\n<p>S\u00f3lo me dice, ignorantemente \u00a1Qu\u00e9 tiempo m\u00e1s malo! Yo s\u00f3lo atino a contestarle, s\u00ed, \u201cesta seca nos tiene jodidos\u201d.<\/p>\n<p>________________________________________________________________<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>El Hombre Invisible<\/strong><\/span><br \/>\nPor Oscar G\u00f3mez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1964\" title=\"HOMBRE INVISIBLE\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/HOMBRE-INVISIBLE.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/HOMBRE-INVISIBLE.jpg 600w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/HOMBRE-INVISIBLE-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el norte de Moraz\u00e1n, har\u00e1 cosa de cuarenta a\u00f1os, los del pueblo de Sensembra, para ser m\u00e1s exactos, vivieron una situaci\u00f3n que no es com\u00fan: compartieron su existencia con un hombre al que jam\u00e1s le vieron la cara, ni las manos, es m\u00e1s: ni tan solo un pelo; el hombre era invisible.<\/p>\n<p>Asist\u00eda a las actividades sociales del pueblo y solo se ve\u00eda llegar el sombrero. Cuando se enamoraba de una muchacha era muy celoso, se volv\u00eda muy violento y pod\u00eda atacar a su adversario, donde y cuando fuera, bueno, as\u00ed era f\u00e1cil, pues nadie lo pod\u00eda ver.<\/p>\n<p>Los pobladores platicaban con \u00e9l, pues era un buen conversador.<\/p>\n<p>Se alejaba por tiempos a cuevas enmonta\u00f1adas de la regi\u00f3n y en cuyo lugar la gente dec\u00eda ver luces que se mov\u00edan continuamente durante las noches.<\/p>\n<p>La gente se acostumbr\u00f3 tanto a aquel ser, que no lo consideraban un extra\u00f1o, sino un miembro m\u00e1s de su familia; por las calles se observaba el sombrero, llevado muy maliciosamente, era un catr\u00edn diadeveras .<\/p>\n<p>Un d\u00eda, el hombre se ausent\u00f3 del lugar y jam\u00e1s se le volvi\u00f3 a \u201cver\u201d; la gente lo extra\u00f1a desde entonces, por lo menos los que le \u201cconocieron\u201d.<\/p>\n<p>_____________________________________________________________<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\"><strong>Zoila Esperanza<\/strong><\/span><br \/>\nPor Oscar G\u00f3mez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1966\" title=\"Bailarina de cabaret\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/Bailarina-de-cabaret.jpg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/Bailarina-de-cabaret.jpg 512w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/Bailarina-de-cabaret-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Zoila Esperanza tiraba juguetona el maicillo a las gallinas. La cipota chu\u00f1a miraba embelesada tambi\u00e9n al jolote que garbaba su gorjeo malicioso; el gallo chorompo se engolosinaba con los granos cholotones. Su nana la llam\u00f3 con fuerza: -\u00a1a qu\u00e9 horas vas a venir a lavar los tarantines! La Migaja, como tambi\u00e9n le dec\u00eda la Laura, sali\u00f3 corriendo pal tapexco, donde el jab\u00f3n y el masc\u00f3n la esperaban. Su vestido lleno de mugre se mec\u00eda en su cuerpo menudo de siete a\u00f1os.<\/p>\n<p>Lavaba y miraba, lavaba y miraba sus aves pleitistas. De pronto se qued\u00f3 extasiada escuchando la radio, coronar\u00edan a la Reina del Carnaval, por la noche ser\u00eda la gran parranda. Su majestad dejaba salir una melodiosa voz por las bocinas del radio. La Zoila Esperanza se qued\u00f3 muda, oyendo atenta a la reina, se la imaginaba anaranjadita como mango chapudo, bonita, chula.<\/p>\n<p>Las reinas han de tener muchos platos, muchas gallinas y bastantes palos de anona, pensaba.<\/p>\n<p>-\u00a1Apurate babosa, que ten\u00e9s que ir a clases!<\/p>\n<p>La ni\u00f1a sali\u00f3 feliz camino a la escuela, so\u00f1aba con la Reina del Carnaval. Su tata la encontr\u00f3, le dio una cora, ven\u00eda clareado, sus enormes ojeras lo delataban, era vigilante de un negocio en la ciudad.<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana en que la cipota lo esperaba ansiosa, pues necesitaba pisto para comprar un cuaderno doblerraya, sucedi\u00f3 algo inesperado.<br \/>\n&#8211; Mama, a que horas va a venir mi papa?<br \/>\n&#8211; Esperalo, ya va a aparecer por ah\u00ed.<\/p>\n<p>En vez de su tata apareci\u00f3 el G\u00fcicho, su compa\u00f1ero de trabajo. \u201cHabr\u00e1 agarrado la zumba otra vez, ese condenado\u201d, dijo para s\u00ed la Laura.<\/p>\n<p>El G\u00fcicho se sent\u00f3 sudoroso en un zancudo, ven\u00eda p\u00e1lido, no quer\u00eda hablar, sent\u00eda que las palabras se le trababan en la garganta. Al fin hilvan\u00f3 unos sonidos tr\u00e9mulos: &#8211; Vengo a darles una noticia muy grave. La mujer sinti\u00f3 un profundo estremecimiento: &#8211; \u00a1Anoche asaltaron el almac\u00e9n y mataron a Mino!<\/p>\n<p>La borracha trastabillaba sobre sus piernas temblorosas, caminaba y se ca\u00eda, caminaba y se ca\u00eda. La adolescente la jalaba, arrastr\u00e1ndola sobre la vereda pedrusca.<\/p>\n<p>-\u00a1 P\u00farese mama, ya viene esa tormenta! La levant\u00f3 con todas las fuerzas que pudo reunir y le ech\u00f3 el brazo izquierdo sobre su hombro y continu\u00f3 arrastr\u00e1ndola loma arriba. Cuando lleg\u00f3 a su rancho la logr\u00f3 acostar sobre el camastr\u00f3n desvencijado, ella puj\u00f3 borracha de tanta pena, el petate que s\u00f3lo era juracos, la recibi\u00f3 cari\u00f1oso. La dej\u00f3 ah\u00ed como difunta, hablaba incoherencias, deliraba. La Zoila Esperanza de Paz cogi\u00f3 el c\u00e1ntaro y corri\u00f3 al r\u00edo a traer un viaje de agua, lo llenaba lentamente, ensimismada. De repente sinti\u00f3 un vientecito tibio soplando su oreja, luego una hermosa flor morada cay\u00f3 sobre su cabeza, sinti\u00f3 menear ramas, tirar piedrecillas blancas que hac\u00edan \u00a1plucush! sobre el ojo de agua. Tuvo escalofr\u00edos y apresur\u00f3 el paso de regreso a su rancho.<\/p>\n<p>Fri\u00f3 un par de huevos que comi\u00f3 despacito, desganada.<\/p>\n<p>Su mama dorm\u00eda borracha, quiz\u00e1 pa\u00b4 enga\u00f1ar la desventura.<\/p>\n<p>La noche llegaba con yelito. La muchacha se dispuso a dormir, talvez ser\u00edan las seis de la tarde; pero deb\u00eda madrugar a cortar ca\u00f1a a la Hacienda de Don Ciro. Apenas durmi\u00f3, viaj\u00f3 por para\u00edsos v\u00edrgenes, su cuerpo en una carroza real, sus s\u00fabditos marchaban con solemnidad marcial.<\/p>\n<p>Luces, m\u00fasica, una gran orquesta tocando para ella, las estrellas se escond\u00edan para no opacar su belleza. Cien tambores redoblaban en su honor, fue cargada en brazos hasta la tarima, donde el se\u00f1or Presidente le impon\u00eda la corona, le entregaba el cetro. Un brillante vestido retocaba su exquisita figura. Toda ella era un \u00e1ngel. Los cohetes disparados con energ\u00eda pintaban su nombre en el cielo, Zoila Esperanza de Paz. Todos vitoreaban: -\u00a1Zoila, Zoila, Zoila! \u00a1Levantate Zoila, ten\u00e9s que ocuparte, hay un cliente esperando por vos!<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 pasa, qu\u00e9 pasa?<br \/>\n&#8211; \u00a1Aqu\u00ed la que no trabaja no se harta!<\/p>\n<p>La muchacha se levant\u00f3 y qued\u00f3 perpleja mirando las cuatro paredes verdes del cuartucho. Fotos de mujeres desnudas y hombres musculosos. Cubri\u00f3 su rostro con las manos y se frot\u00f3 los ojos. Las l\u00e1grimas volvieron a parecer en sus mejillas mustias, repletas de sue\u00f1o y llanto. Por la puerta apareci\u00f3 un hombre mayor, sumamente borracho. Lanz\u00f3 improperios a la mujer. Zoila Esperanza no quer\u00eda hacerlo esta vez, se sent\u00eda muy dolida, no alcanzaba a comprender c\u00f3mo su vida hab\u00eda dado un vuelco en poco tiempo. El hombre le pareci\u00f3 harto vulgar, como tantos en el mundo.<br \/>\n&#8211; \u00a1Mir\u00e1, puta, si no lo hac\u00e9s conmigo te mato!<br \/>\nEl hombre se coloc\u00f3 en medio de la puerta, sac\u00f3 un rev\u00f3lver, apunt\u00f3 a la cabeza de Zoila. Ella sinti\u00f3 que toda la sangre se le reun\u00eda en la sien y ret\u00f3 al visitante.<br \/>\n&#8211; \u00a1Matame maldito, yo ya no quiero vivir!<br \/>\n&#8211; \u00bfCrees que es a la primera que mato? No muchacha, ah\u00ed nomasito, har\u00e1 cosa de diez a\u00f1os, asalt\u00e9 el almac\u00e9n de enfrente, el vigilante se puso al brinco y le descargu\u00e9 la pistola.<\/p>\n<p>Zoila Esperanza de Paz sinti\u00f3 un profundo escalofr\u00edo, una corriente el\u00e9ctrica le subi\u00f3 desde los talones hasta detenerse en la cabeza. Sinti\u00f3 c\u00f3mo sus orejas se calentaban y sus ojos se pon\u00edan rojos como brasas. Lo comprendi\u00f3 todo, su profunda c\u00f3lera se transform\u00f3 en odio. Lo mir\u00f3 directamente a la cara . Su instinto no le hab\u00eda fallado.<br \/>\n&#8211; \u00a1Maldito, vos arruinaste mi vida!<br \/>\nY con desesperaci\u00f3n se lanz\u00f3 sobre el hombre, que segu\u00eda clavado bajo el dintel de la puerta, forcejearon, luego un disparo, a continuaci\u00f3n otro. Zoila Esperanza sinti\u00f3 un pinchazo en el abdomen. Era como un alfiler clavado en su carne, la banda de reina era colocada por el se\u00f1or Presidente. Perd\u00f3n, dijo \u00e9ste, apenado.<\/p>\n<p>Luego oy\u00f3 altavoces, aplausos, cohetes que se perd\u00edan en lo profundo de la noche. Escuchaba su voz en la radio, se sent\u00eda feliz de ser la Reina del Carnaval. Pero su voz cada vez sonaba m\u00e1s lejana, m\u00e1s lejana. Vio una luz, pens\u00f3 que deb\u00edan ser los juegos pirot\u00e9cnicos que se prend\u00edan en su honor. Observ\u00f3 a su padre entre la multitud, ven\u00eda a encontrarla, estaba feliz. Ella le sonri\u00f3 y se fundieron en un abrazo infinito, mientras la multitud ya lejana, segu\u00eda gritando: Zoila Esperanza de Paz, Reina del Carnaval. Su padre la tom\u00f3 de la mano y sinti\u00f3 la seguridad paterna que durante tanto tiempo hab\u00eda extra\u00f1ado, caminaron juntos, parec\u00eda que flotaban\u2026 sonre\u00edan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NOTAS DEL PORTAL: El escritor \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez, de Santa Elena (El Salvador, Centroam\u00e9rica), hom\u00f3nimo del director de este portal y quien literariamente firma tan s\u00f3lo con su primer nombre y uno de sus dos apellidos, es autor del &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=1962\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=1962'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li 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