{"id":21627,"date":"2017-04-23T09:12:42","date_gmt":"2017-04-23T14:12:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oscarhumbertogomez.com\/?p=21627"},"modified":"2025-03-21T12:04:29","modified_gmt":"2025-03-21T17:04:29","slug":"don-quijote-ante-la-psicologia-informe-especial-por-oscar-humberto-gomez-gomez-miembro-del-colegio-nacional-de-periodistas-cnp","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=21627","title":{"rendered":"DON QUIJOTE ANTE LAS CIENCIAS DE LA SALUD MENTAL. Homenaje a Miguel de Cervantes Saavedra en el D\u00eda del Idioma Espa\u00f1ol. Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<p><strong>ADVERTENCIA: <\/strong>: Las reproducciones de textos ajenos que aparezcan en esta entrada se entiende que han sido copiadas tal y como aparecen en las fuentes de donde se tomaron, sin emplear la expresi\u00f3n (sic). Consiguientemente, los errores de ortograf\u00eda, puntuaci\u00f3n, redacci\u00f3n o de otra naturaleza que aparezcan dentro de los textos que van entre comillas no son imputables al autor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quixote.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21687\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quixote.jpg\" alt=\"\" width=\"507\" height=\"601\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quixote.jpg 507w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quixote-253x300.jpg 253w\" sizes=\"auto, (max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Sr. D. Luis L\u00f3pez-Ballesteros y de Torres<\/p>\n<p>Siendo yo un joven estudiante, el deseo de leer el inmortal \u201cDon Quijote\u201d en el original cervantino me llev\u00f3 a aprender, sin maestros, la bella lengua castellana. Gracias a esta afici\u00f3n juvenil puedo ahora, ya en edad avanzada, comprobar el acierto de su versi\u00f3n espa\u00f1ola de mis obras, cuya lectura me produce siempre un vivo agrado por la correct\u00edsima interpretaci\u00f3n de mi pensamiento y la elegancia del estilo. Me admira, sobre todo, c\u00f3mo no siendo usted m\u00e9dico ni psiquiatra de profesi\u00f3n ha podido alcanzar tan absoluto y preciso dominio de una materia harto intrincada y a veces oscura.<\/p>\n<p>Freud<\/p>\n<p>Viena, 7 de Mayo de 1923&#8221;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con esta carta, dirigida a su traductor, el controvertido psiquiatra austr\u00edaco Sigmund Freud, padre del Psicoan\u00e1lisis, dej\u00f3 para la posteridad no solo el motivo por el cual aprendi\u00f3 el idioma espa\u00f1ol, sino la duda irresoluta de si su famosa teor\u00eda y su difundido m\u00e9todo diagn\u00f3stico y terap\u00e9utico acaso tuvieron ra\u00edces en su inter\u00e9s cient\u00edfico por el celeb\u00e9rrimo personaje de la literatura hispana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Sigmund_Freud_1926.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-21698\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Sigmund_Freud_1926-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Sigmund_Freud_1926-683x1024.jpg 683w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Sigmund_Freud_1926-200x300.jpg 200w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Sigmund_Freud_1926-768x1152.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Sigmund_Freud_1926.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Existe para algunos psicoanalistas una evidente relaci\u00f3n entre Sigmund Freud y El Quijote. De hecho, el psicoanalista israel\u00ed Juan Pundik titula su libro <em>Freud y el Quijote: el Psicoan\u00e1lisis en lengua castellana&nbsp;<\/em>(Buenos Aires, Argentina, 2016).<\/p>\n<p>Se ha llegado, incluso, al extremo de indicar que el padre del psicoan\u00e1lisis no fue Freud, sino Sancho Panza. Eso sugiere, por lo menos, el autor mexicano Carlos Ch\u00e1vez Mac\u00edas en su libro <em>Don Quijote, primer psicoanalizado de la historia: la probable influencia de Miguel de Cervantes en Sigmund Freud&nbsp;<\/em>(Ciudad de M\u00e9xico [D.F.], M\u00e9xico, 2017).<\/p>\n<p>\u201cEl Quijote -escribe Ch\u00e1vez Mac\u00edas- se enferma al leer, seg\u00fan Cervantes, y sana al final de la vida, \u00bfpor qu\u00e9? Porque se lo ha contado todo a Sancho, quien funciona de sicoanalista. Las palabras le\u00eddas enfermaron, las palabras habladas sanaron. \u00bfQu\u00e9 fue lo importante? La escucha, como es para los sicoanalistas. Las personas que van a consulta para que el sicoanalista les diga qu\u00e9 hacer no entienden que eso va en contra del sicoan\u00e1lisis; lo importante es que uno hable y el otro sepa escuchar&#8221;.<\/p>\n<p>En la misma direcci\u00f3n apunta Nayelly Yael Gonz\u00e1lez en un art\u00edculo titulado <em>El padre del psicoan\u00e1lisis es Sancho y no Freud&nbsp;<\/em>(Ciudad de M\u00e9xico [D.F.], M\u00e9xico, 2009).<\/p>\n<p>&#8220;El creador del psicoan\u00e1lisis -recuerda la autora- naci\u00f3 en Austria en 1856, muri\u00f3 83 a\u00f1os despu\u00e9s en Londres. Freud, se convirti\u00f3 en una notable influencia para importantes personajes como Andr\u00e9 Bret\u00f3n, Luis Bu\u00f1uel, Salvador Dal\u00ed y Alfred Hitchcock. Sin embargo, alguna vez nos hemos preguntado \u00bfqui\u00e9n o quienes fueron las m\u00e1s significativas influencias en Freud para llegar a la creaci\u00f3n del psicoan\u00e1lisis?<br \/>\nA la edad de 13 a\u00f1os, Freud comenz\u00f3 una amistad con Eduard Silverstein, con quien a\u00f1os m\u00e1s tarde mantendr\u00eda comunicaci\u00f3n por correspondencia, en la que Freud utiliza un nombre clave para identificarse, Cipi\u00f3n, del <em>Coloquio de los Perros<\/em> de Cervantes, el escucha (el psicoanalista cl\u00e1sico). Mientras que a Silverstein lo denomina Berganza, el amigo (el paciente cl\u00e1sico).<br \/>\nNo s\u00f3lo en las cartas enviadas a su amigo Silverstein, Freud deja a la luz su gusto por la obra de Cervantes; tambi\u00e9n en las que escrib\u00eda a su novia comenta lo mucho que le gusta El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, y la invita a la lectura de la obra.<br \/>\nFreud aprendi\u00f3 la lengua castellana para la lectura de Don Quijote, por lo que es de suponerse que ten\u00eda una especie de identificaci\u00f3n con Cervantes. Sin embargo, la verdadera relaci\u00f3n de la obra cervantina con el psicoan\u00e1lisis es Sancho Panza.<br \/>\nLa obra trata de un hombre cuya afici\u00f3n a las novelas de caballer\u00eda lo volvieron loco, as\u00ed que decidi\u00f3 armarse caballero andante e irse por el mundo. Para ello se hizo de un escudero, Sancho Panza. Despu\u00e9s de encuentros y batallas, es derrotado por el Caballero de la Blanca Luna y devuelto a su casa, donde ya en el lecho de muerte admite haber vivido loco y estar muriendo cuerdo.<br \/>\nPara llegar a esta \u00faltima aseveraci\u00f3n, el Quijote ha tenido que pasar por un largo proceso de compresi\u00f3n del mundo real y el de la fantas\u00eda, es decir, \u00bfcu\u00e1ntas conversaciones mantiene don Quijote con Sancho? Durante la vida del Quijote como caballero andante, convierte a Sancho, m\u00e1s que en su escudero, en su amigo al cual le cuenta de lo que ve, lo que escucha, de su Dulcinea, de la libertad. Sancho, siendo el cuerdo, le dice que son molinos y no gigantes, que son ovejas y no un ej\u00e9rcito; pero en la mayor\u00eda de las ocasiones Sancho \u00fanicamente escucha.<br \/>\nEl psicoan\u00e1lisis, tambi\u00e9n conocido como \u201cla cura del habla\u201d, se basa en la asociaci\u00f3n libre, en que el paciente le comunica a su analista todo lo que se le ocurra, sus deseos, sue\u00f1os, anhelos, fantas\u00edas, recuerdos, mientras articula el discurso. No hay preguntas del analista, el paciente habla de acuerdo con sus propios intereses, y el psicoanalista escucha e interviene cuando lo cree necesario.<br \/>\nVemos una gran similitud entre lo que un psicoanalista hace y lo que hac\u00eda Sancho. Sin embargo, la mayor evidencia de que Sancho es el padre del psicoan\u00e1lisis es el hecho de que el Quijote sana, gracias a las conversaciones con Sancho, como en el psicoan\u00e1lisis. Es decir, Sancho fue psicoanalista del Quijote&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero algunos hacen notar, con raz\u00f3n, que si ello fuera cierto, el padre del psicoan\u00e1lisis ser\u00eda, entonces, Cervantes, creador de ambos personajes. Otros, en cambio, se apartan de semejante conclusi\u00f3n advirtiendo que Sancho Panza no siempre se limita a escuchar a Don Quijote, sino que llega a contradecirlo en repetidas ocasiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde luego, m\u00e1s all\u00e1 de este debate, e incluso del de la validez actual del psicoan\u00e1lisis o si se encuentra cient\u00edficamente revaluado, no es enteramente atinado pretender el abordaje psicol\u00f3gico de un hombre creado por la imaginaci\u00f3n de un escritor. Ello ha hecho que algunos descarten de plano la pretensi\u00f3n de intentar un &#8220;diagn\u00f3stico&#8221; sobre la salud mental de Alonso Quijano, el buen vecino que se convierte en Don Quijote de la Mancha como resultado, dicen unos, de leerse todos los libros de caballer\u00edas publicados, o, m\u00e1s bien, dicen otros, de pretender entender la enrevesada redacci\u00f3n de los mismos. Sin embargo, y con la natural limitaci\u00f3n de no estar abordando a un personaje real, s\u00ed resulta interesante una aproximaci\u00f3n al laberinto mental de Don Quijote.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque es de advertir que, en puridad de verdad, no faltan los psiquiatras que han arribado a la conclusi\u00f3n de que el personaje literario Don Quijote fue tomado de alguien real.<\/p>\n<p>As\u00ed, los psiquiatras espa\u00f1oles Rosana Corral M\u00e1rquez y Rafael Tabar\u00e9s, Residente de Psiquiatr\u00eda del Hospital Cl\u00ednico Universitario de Valencia y Profesor Titular de la Unidad Docente de Psiquiatr\u00eda y Psicolog\u00eda M\u00e9dica del Departamento de Medicina de la Universidad de Valencia, respectivamente, en su ensayo <em>Aproximaci\u00f3n psicopatol\u00f3gica a El Quijote<\/em> escriben lo siguiente:<\/p>\n<p>&#8220;Nada nos permite deducir que el autor tuviera conocimientos m\u00e9dicos espec\u00edficos para describir, de una forma tan fiel, lo que hoy podr\u00eda definirse dentro de algunas categor\u00edas diagn\u00f3sticas de las enfermedades mentales, ya que las nociones sobre la enfermedad mental eran entonces confusas y precarias. Autores como R. Salillas, (&#8230;) defienden que Cervantes conoci\u00f3 el famoso libro de Huarte de San Juan <em>Examen de Ingenios<\/em>, motivo por el cual el Don Quijote recibe el calificativo de \u201cingenioso\u201d, que no \u201cloco\u201d. No obstante, la descripci\u00f3n psicopatol\u00f3gica del trastorno delirante en el protagonista sorprende por su agudeza y fidelidad a la realidad, y esto no parece resultar de la lectura de ning\u00fan tratado \u201cpsiqui\u00e1trico\u201d de la \u00e9poca, ya que no exist\u00edan como tal. En nuestra opini\u00f3n, Cervantes debi\u00f3 de tomar el modelo para la locura de su personaje directamente de la realidad. Por tanto, Cervantes ocupar\u00eda un puesto de honor entre los autores de su \u00e9poca que dedicaron su inter\u00e9s a la descripci\u00f3n de la enfermedad mental y cabe calificarle como uno de los m\u00e1s finos observadores de la conducta humana en la historia&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, Rafael Salillas public\u00f3 en 1905 el libro <em>Un gran inspirador de Cervantes: el doctor Juan Huarte y su examen de ingenios<\/em>. Adem\u00e1s de \u00e9l, don Miguel de Unamuno public\u00f3, el mismo a\u00f1o 1905, <em>Vida de don Quijote y Sancho<\/em>, libro en el que tambi\u00e9n afirma la relaci\u00f3n entre Cervantes y Huarte de San Juan. (T\u00e9ngase en cuenta que el nombre completo del m\u00e9dico y fil\u00f3sofo espa\u00f1ol era Juan Huarte de San Juan. Su libro \u2014el \u00fanico que escribi\u00f3 en la vida y que lo catapult\u00f3 a la fama\u2014 apareci\u00f3 publicado en 1575).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mart\u00edn de Riquer, Miembro de N\u00famero de la Real Academia Espa\u00f1ola y catedr\u00e1tico de la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona, en su c\u00e9lebre y erudita <em>Introducci\u00f3n a la lectura del Quijote&nbsp;<\/em>(Barcelona, 1958), escribe que &#8220;(&#8230;) es oportuno recordar (&#8230;) que en tiempos de Cervantes, pero antes de publicarse el Quijote, se registran locuras de personas reales provocadas por la lectura de libros de caballer\u00edas. Entre las diversas an\u00e9cdotas que se han recogido sobre este tema, la \u00fanica que encaja perfectamente con la novela de Cervantes es la que se narra en ciertos cartapacios de don Gaspar Galcer\u00e1n de Pin\u00f3s, conde de Guimer\u00e1, que cuenta, en el a\u00f1o 1600, de un estudiante de Salamanca que, &#8220;<em>en lugar de leer sus liciones, le\u00eda en un libro de caballer\u00edas, y como hallase en \u00e9l que uno de aquellos famosos caballeros estaba en aprieto por unos villanos, levant\u00f3se de donde estaba, y empu\u00f1ando un montante, comenz\u00f3 a jugarlo por el aposento y esgrimir en el aire, y como lo sintiesen sus compa\u00f1eros, acudieron a saber lo que era, y \u00e9l respondi\u00f3: -D\u00e9jenme vuestras mercedes, que le\u00eda esto y esto, y defiendo a este caballero: \u00a1qu\u00e9 l\u00e1stima! \u00a1cu\u00e1l le tra\u00edan estos villanos&#8221;. <\/em>An\u00e9cdota que, rememora, fue tra\u00edda a colaci\u00f3n por Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo en su discurso <em>Cultura literaria de Miguel de Cervantes y elaboraci\u00f3n del Quijote<\/em>, pronunciado en 1905 y &#8220;reimpreso en Estudios y discursos de cr\u00edtica hist\u00f3rica y literaria, I, Edici\u00f3n Nacional de las Obras Completas de Men\u00e9ndez Pelayo, Madrid, 1941; la an\u00e9cdota del estudiante de Salamanca se refiere en la p\u00e1gina 350&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo cierto es que en el cap\u00edtulo I del Quijote, Cervantes narra acerca de su protagonista, Alonso Quijano, que \u201cse enfrasc\u00f3 tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los d\u00edas de turbio en turbio; y as\u00ed, del poco dormir y del mucho leer se le sec\u00f3 el celebro de manera que vino a perder el juicio\u201d. (T\u00e9ngase presente que se dec\u00eda &#8220;celebro&#8221;, hoy &#8220;cerebro&#8221;. Actualmente, &#8220;celebro&#8221; es un vocablo antiguo y popular. Mar\u00eda MOLINER, <em>Diccionario de uso del espa\u00f1ol<\/em>. Ed. Gredos. Madrid).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21689\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE.jpg\" alt=\"\" width=\"944\" height=\"736\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE.jpg 944w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-300x234.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-768x599.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los doctores Corral y Tabar\u00e9s se\u00f1alan:<\/p>\n<p>&#8220;Su diagn\u00f3stico es de monoman\u00eda o paranoia seg\u00fan las corrientes psiqui\u00e1tricas vigentes en cada \u00e9poca, es decir, antes y despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n kraepeliniana. Asimismo, todos elogian el valor de la novela como puntual historia cl\u00ednica y el acierto de Cervantes en describir de forma tan fiel un cuadro cl\u00ednico que recibir\u00eda su designaci\u00f3n cient\u00edfica tres siglos despu\u00e9s&#8221;. (<em>loc. cit.<\/em>).<\/p>\n<p>El psiquiatra espa\u00f1ol Francisco Alonso Fern\u00e1ndez en su libro <em>El Quijote y su laberinto vital<\/em> asegura que &#8220;El Quijote es una novela psicopatol\u00f3gica protagonizada por un enfermo mental&#8221;. &#8220;En esos momentos &#8211; dice- hab\u00eda un contexto psiqui\u00e1trico verdaderamente excepcional debido a varias razones. En primer lugar, exist\u00eda una red de ocho hospitales psiqui\u00e1tricos distribuidos por toda Espa\u00f1a, lo que constituye algo \u00fanico en su \u00e9poca. De hecho, el primer centro psiqui\u00e1trico del mundo se cre\u00f3 en 1409 en Valencia y luego, entre el siglo XV y el XVI, se hicieron siete m\u00e1s en otras ciudades. Adem\u00e1s, y esto es lo m\u00e1s importante, Espa\u00f1a era el \u00fanico pa\u00eds donde se pensaba que el trastorno mental era una aut\u00e9ntica enfermedad, hasta cierto punto, un proceso del cerebro&#8221;.<\/p>\n<p>Antes de El Quijote, otros autores hab\u00edan tocado el tema de la locura: Erasmo de Rotterdam en <em>Elogio de la locura<\/em>, Ludovico Ariosto en <em>Orlando furioso<\/em>, e incluso el an\u00f3nimo autor del&nbsp;<em>Amad\u00eds de Gaula<\/em>, h\u00e9roe del g\u00e9nero caballeresco reiteradamente mencionado en El Quijote.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-DALI.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21690\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-DALI.jpg\" alt=\"\" width=\"708\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-DALI.jpg 708w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-DALI-221x300.jpg 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Quijote podr\u00eda ser un psic\u00f3tico (concepto que no debe confundirse con el de psic\u00f3pata), prueba de lo cual ser\u00eda el haber confundido la venta donde supuestamente se arm\u00f3 caballero con un castillo, los molinos de viento con gigantes, los reba\u00f1os de ovejas y carneros con un ej\u00e9rcito, y los odres de vino -a los que apu\u00f1al\u00f3 produciendo el derrame del licor- tambi\u00e9n con gigantes. El psic\u00f3tico pierde el contacto con la realidad. Aunque, en estricto sentido, Don Quijote no tiene <em>alucinaciones<\/em>, sino que interpreta erradamente la realidad, es decir, que tiene <em>ilusiones<\/em>.<\/p>\n<p>En efecto, las ilusiones se diferencian de las alucinaciones en que en estas no existe est\u00edmulo externo alguno.<\/p>\n<p>&#8220;<strong>Ilusi\u00f3n.<\/strong> Interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de ciertos elementos en una experiencia determinada, de tal forma que la experiencia no representa la situaci\u00f3n objetiva, presente o recordada. (&#8230;) Distinta de <em>alucinaci\u00f3n<\/em>, que confunde una construcci\u00f3n central con un objeto real, mientras que la <em>ilusi\u00f3n<\/em> s\u00f3lo deforma la percepci\u00f3n&#8221;. (Howard WARREN, compilador. <em>Diccionario de Psicolog\u00eda<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero, contrariamente a lo que suele creerse, el hecho de que una persona tenga alucinaciones no significa que est\u00e9 mentalmente enfermo:<\/p>\n<p>&#8220;<strong>Alucinaci\u00f3n.<\/strong> Interpretaci\u00f3n anormal de las experiencias ideacionales como percepciones. [Sintom\u00e1tico algunas veces, pero no siempre, de desequilibrio mental. (&#8230;). En la <em>ilusi\u00f3n<\/em> hay una percepci\u00f3n err\u00f3nea de los datos sensoriales presentes; en la alucinaci\u00f3n el error de percepci\u00f3n va hasta el punto de suponer hechos presentes ante un sentido que no est\u00e1 recibiendo estimulaci\u00f3n alguna; en la idea delirante (error de juicio m\u00e1s que de percepci\u00f3n sensorial) hay una interpretaci\u00f3n equivocada del estado de cosas pero no de los hechos inmediatamente presentes al sentido]&#8221;. (WARREN, <em>op. cit.<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan el psic\u00f3logo argentino Eduardo Cosacov, &#8220;la psicosis es un &#8220;Trastorno de la personalidad caracterizado por la irrupci\u00f3n de ideaciones incoherentes (delirio) y\/o perturbaciones perceptuales (alucinaciones, ilusiones). En las psicosis, a diferencia de las neurosis, no existe <em>conciencia de enfermedad<\/em>. Ello significa que el individuo no percibe que su propia persona est\u00e1 afectada y es parte del problema. Existen varios tipos de psicosis, y aunque la etiopatogenia de ellas a\u00fan es objeto de investigaci\u00f3n , se supone un mayor compromiso de factores biol\u00f3gicos y talvez hereditarios, en su g\u00e9nesis. Esto es particularmente v\u00e1lido en la esquizofrenia, paradigma de las psicosis seg\u00fan Karl Jaspers&#8221;. (Cosacov.&nbsp;<em>Diccionario de T\u00e9rminos T\u00e9cnicos de la Psicolog\u00eda<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la esquizofrenia se insiste &#8220;en los fen\u00f3menos de disociaci\u00f3n, por ej. alucinaciones, ilusiones fant\u00e1sticas y vida emotiva desorganizada, junto con una consistencia intelectual relativa&#8221; (Howard C. Warren, compilador. <em>Diccionario de Psicolog\u00eda<\/em>). La t\u00edpica aparici\u00f3n temprana de este desorden, en el caso concreto de Alonso Quijano es de imposible apreciaci\u00f3n porque el inmortal relato de su vida comienza cuando ya se aproxima a los cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ello, por supuesto, sin perjuicio de la existencia de esquizofrenias tard\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Acerca de la posibilidad de que la esquizofrenia no aparezca en edad temprana, el psiquiatra Manuel Mart\u00edn Carrasco, en un art\u00edculo titulado <em>La esquizofrenia tard\u00eda<\/em>, escribe que &#8220;La esquizofrenia tard\u00eda es una categor\u00eda diagn\u00f3stica controvertida. Aunque se considera que la esquizofrenia es una enfermedad de la adolescencia tard\u00eda o el inicio de la madurez, una proporci\u00f3n no desde\u00f1able de pacientes presentan la enfermedad por primera vez en la etapa final de la vida. Sin embargo, las incongruencias de los sistemas de nomenclatura y diagn\u00f3stico, unido a una tendencia a relacionar las psicosis tard\u00edas con factores org\u00e1nicos, han dado lugar a que existan dudas sobre la conexi\u00f3n de estos casos con la esquizofrenia&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ha de destacarse que cuando Alonso Quijano se convierte en Don Quijote ya frisa los cincuenta a\u00f1os y nada se conoce de sus antecedentes personales, salvo la precisi\u00f3n al final del libro de que era un buen hombre, raz\u00f3n por la que, precisamente, era conocido como Alonso Quijano el Bueno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En todo caso, la enfermedad mental de Don Quijote -en el entendido de que la tuviera- revierte al final de la obra. Y revierte sin tratamiento cient\u00edfico alguno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan la psic\u00f3loga colombiana Natalia Consuegra Anaya, la psicosis &#8220;Con frecuencia se define por oposici\u00f3n al concepto de neurosis. En tal caso, lo m\u00e1s coherente ser\u00eda &nbsp;considerar que el enfermo psic\u00f3tico no tiene conciencia de su enfermedad y\/o no efect\u00faa una cr\u00edtica de ella, en tanto que el neur\u00f3tico reconoce sus s\u00edntomas. Es la p\u00e9rdida de juicio de la realidad (&#8230;). Los s\u00edntomas positivos (exceso o distorsi\u00f3n de las funciones normales) incluyen distorsiones o exageraciones del pensamiento inferencial (ideas delirantes), la percepci\u00f3n (alucinaciones), el lenguaje y la comunicaci\u00f3n (lenguaje desorganizado) y la organizaci\u00f3n comportamental (comportamiento gravemente desorganizado o catat\u00f3nico). Los s\u00edntomas negativos (disminuci\u00f3n o p\u00e9rdida de las funciones normales) constituyen una parte primordial de la morbilidad asociada con el trastorno, son dif\u00edciles de evaluar porque ocurren en un continuo de la normalidad, son inespec\u00edficos y pueden ser debidos a diferentes factores&#8221;. (<em>Diccionario de Psicolog\u00eda<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El trastorno psic\u00f3tico es, en fin, una &#8220;Enfermedad mental que produce alteraciones en los procesos de la percepci\u00f3n, el pensamiento, el lenguaje, la afectividad y el conocimiento, de tal manera que el sujeto no acostumbra a ser consciente de su enfermedad, con grave deterioro de la evaluaci\u00f3n de la realidad&#8221; (<em>Enciclopedia de la Psicolog\u00eda<\/em>. Ed. Oc\u00e9ano, Espa\u00f1a).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Veamos a continuaci\u00f3n el relato cervantino de los cuatro pasajes enunciados atr\u00e1s. Comencemos, pues, por el primero de ellos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-llega-a-la-venta-.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21699\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-llega-a-la-venta-.png\" alt=\"\" width=\"676\" height=\"274\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-llega-a-la-venta-.png 676w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-llega-a-la-venta--300x122.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 676px) 100vw, 676px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8221; (&#8230;) pero, lo que yo he podido averiguar en este caso, y lo que he hallado escrito en los anales de la Mancha, es que \u00e9l anduvo todo aquel d\u00eda, y, al anochecer, su roc\u00edn y \u00e9l se hallaron cansados y muertos de hambre; y que, mirando a todas partes por ver si descubrir\u00eda alg\u00fan castillo o alguna majada de pastores donde recogerse y adonde pudiese remediar su mucha hambre y necesidad, vio, no lejos del camino por donde iba, una venta, que fue como si viera una estrella que, no a los portales, sino a los alc\u00e1zares de su redenci\u00f3n le encaminaba. Diose priesa a caminar, y lleg\u00f3 a ella a tiempo que anochec\u00eda.<br \/>\nEstaban acaso a la puerta dos mujeres mozas, destas que llaman del partido, las cuales iban a Sevilla con unos arrieros que en la venta aquella noche acertaron a hacer jornada; y como a nuestro aventurero todo cuanto pensaba, ve\u00eda o imaginaba le parec\u00eda ser hecho y pasar al modo de lo que hab\u00eda le\u00eddo, luego que vio la venta se le represent\u00f3 que era un castillo con sus cuatro torres y chapiteles de luciente plata, sin faltarle su puente levadiza y honda cava, con todos aquellos adherentes que semejantes castillos se pintan. Fuese llegando a la venta, que a \u00e9l le parec\u00eda castillo, y a poco trecho della detuvo las riendas a Rocinante, esperando que alg\u00fan enano se pusiese entre las almenas a dar se\u00f1al con alguna trompeta de que llegaba caballero al castillo. Pero como vio que se tardaban y que Rocinante se daba priesa por llegar a la caballeriza, se lleg\u00f3 a la puerta de la venta, y vio a las dos distra\u00eddas mozas que all\u00ed estaban, que a \u00e9l le parecieron dos hermosas doncellas o dos graciosas damas que delante de la puerta del castillo se estaban solazando. En esto sucedi\u00f3 acaso que un porquero que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos (que, sin perd\u00f3n, as\u00ed se llaman) toc\u00f3 un cuerno, a cuya se\u00f1al ellos se recogen, y al instante se le represent\u00f3 a don Quijote lo que deseaba, que era que alg\u00fan enano hac\u00eda se\u00f1al de su venida, y as\u00ed, con extra\u00f1o contento lleg\u00f3 a la venta y a las damas, las cuales, como vieron venir un hombre de aquella suerte armado, y con lanza y adarga, llenas de miedo se iban a entrar en la venta; pero don Quijote, coligiendo por su huida su miedo, alz\u00e1ndose la visera de papel\u00f3n y descubriendo su seco y polvoroso rostro, con gentil talante y voz reposada, les dijo:<br \/>\n-Non fuyan las vuestras mercedes, ni teman desaguisado alguno (&#8230;)&#8221;. (Cap\u00edtulo II).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Veamos ahora el segundo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/castillos-de-viento-la-mancha.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21700\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/castillos-de-viento-la-mancha.jpg\" alt=\"\" width=\"825\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/castillos-de-viento-la-mancha.jpg 825w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/castillos-de-viento-la-mancha-300x109.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/castillos-de-viento-la-mancha-768x279.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 825px) 100vw, 825px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y as\u00ed como don Quijote los vio, dijo a su escudero:<br \/>\n-La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acert\u00e1ramos a desear; porque ves all\u00ed, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos m\u00e1s, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que \u00e9sta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 gigantes? -dijo Sancho Panza.<br \/>\n-Aqu\u00e9llos que all\u00ed ves -respondi\u00f3 su amo- de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.<br \/>\n-Mire vuestra merced -respondi\u00f3 Sancho- que aqu\u00e9llos que all\u00ed se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.<br \/>\n-Bien parece -respondi\u00f3 don Quijote- que no est\u00e1s cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, qu\u00edtate de ah\u00ed, y ponte en oraci\u00f3n en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.<br \/>\nY diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirti\u00e9ndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aqu\u00e9llos que iba a acometer. Pero \u00e9l iba tan puesto en que eran gigantes, que ni o\u00eda las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes iba diciendo en voces altas:<br \/>\n-Non fuyades, cobardes y viles criaturas; que un solo caballero es el que os acomete.<br \/>\nLevant\u00f3se en esto un poco de viento, y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:<br \/>\n-Pues aunque mov\u00e1is m\u00e1s brazos que los del gigante Briareo, me lo hab\u00e9is de pagar.<br \/>\nY diciendo esto, y encomend\u00e1ndose de todo coraz\u00f3n a su se\u00f1ora Dulcinea, pidi\u00e9ndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremeti\u00f3 a todo el galope de Rocinante y embisti\u00f3 con el primero molino que estaba delante; y d\u00e1ndole una lanzada en el aspa, la volvi\u00f3 el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llev\u00e1ndose tras s\u00ed al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudi\u00f3 Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando lleg\u00f3 hall\u00f3 que no se pod\u00eda menear: tal fue el golpe que dio con \u00e9l Rocinante.<br \/>\n-\u00a1V\u00e1lame Dios! -dijo Sancho-. \u00bfNo le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hac\u00eda, que no eran sino molinos de viento, y no lo pod\u00eda ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?<br \/>\n-Calla, amigo Sancho -respondi\u00f3 don Quijote-; que las cosas de la guerra, m\u00e1s que otras, est\u00e1n sujetas a continua mudanza; cuanto m\u00e1s, que yo pienso, y es as\u00ed verdad, que aquel sabio Frest\u00f3n que me rob\u00f3 el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo, han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.<br \/>\n-Dios lo haga como puede -respondi\u00f3 Sancho Panza.<br \/>\nY, ayud\u00e1ndole a levantar, torn\u00f3 a subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba&#8221;. (Cap\u00edtulo VIII).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora leamos el tercero:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21691\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"606\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-.jpg 480w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote--238x300.jpg 238w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;En estos coloquios iban don Quijote y su escudero, cuando vio don Quijote que por el camino que iban ven\u00eda hacia ellos una grande y espesa polvareda; y en vi\u00e9ndola, se volvi\u00f3 a Sancho y le dijo:<br \/>\n-\u00c9ste es el d\u00eda \u00a1oh Sancho! en el cual se ha de ver el bien que me tiene guardado mi suerte; \u00e9ste es el d\u00eda, digo, en que se ha de mostrar, tanto como en otro alguno, el valor de mi brazo, y en el que tengo de hacer obras que queden escritas en el libro de la Fama por todos los venideros siglos. \u00bfVes aquella polvareda que all\u00ed se levanta, Sancho? Pues toda es cuajada de un copios\u00edsimo ej\u00e9rcito que de diversas e innumerables gentes por all\u00ed viene marchando.<br \/>\n-A esa cuenta, dos deben de ser -dijo Sancho-; porque desta parte contraria se levanta asimesmo otra semejante polvareda.<br \/>\nVolvi\u00f3 a mirarlo don Quijote, y vio que as\u00ed era la verdad; y, alegr\u00e1ndose sobremanera, pens\u00f3, sin duda alguna, que eran dos ej\u00e9rcitos que ven\u00edan a embestirse y a encontrarse en mitad de aquella espaciosa llanura. Porque ten\u00eda a todas horas y momentos llena la fantas\u00eda de aquellas batallas, encantamentos, sucesos, desatinos, amores, desaf\u00edos, que en los libros de caballer\u00edas se cuentan, y todo cuanto hablaba, pensaba o hac\u00eda era encaminado a cosas semejantes; y la polvareda que hab\u00eda visto la levantaban dos grandes manadas de ovejas y carneros, que por aquel mesmo camino de dos diferentes partes ven\u00edan, las cuales, con el polvo, no se echaron de ver hasta que llegaron cerca. Y con tanto ah\u00ednco afirmaba don Quijote que eran ej\u00e9rcitos, que Sancho lo vino a creer, y a decirle:<br \/>\n-Se\u00f1or, pues \u00bfqu\u00e9 hemos de hacer nosotros?<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9? -dijo don Quijote-. Favorecer y ayudar a los menesterosos y desvalidos. Y has de saber, Sancho, que \u00e9ste que viene por nuestra frente le conduce y gu\u00eda el grande emperador Alifanfar\u00f3n, se\u00f1or de la grande isla Trapobana; este otro que a mis espaldas marcha es el de su enemigo el rey de los garamantas, Pentapol\u00edn del Arremangado Brazo, porque siempre entra en las batallas con el brazo derecho desnudo.<br \/>\n-Pues, \u00bfpor qu\u00e9 se quieren tan mal estos dos se\u00f1ores? -pregunt\u00f3 Sancho.<br \/>\n-Qui\u00e9rense mal -respondi\u00f3 don Quijote- porque este Alifanfar\u00f3n es un furibundo pagano, y est\u00e1 enamorado de la hija de Pentapol\u00edn, que es una muy fermosa y, adem\u00e1s, agraciada se\u00f1ora, y es cristiana, y su padre no se la quiere entregar al rey pagano si no deja primero la ley de su falso profeta Mahoma, y se vuelve a la suya.<br \/>\n-\u00a1Para mis barbas! -dijo Sancho-, \u00a1si no hace muy bien Pentapol\u00edn, y que le tengo de ayudar en cuanto pudiere!<br \/>\n-En eso har\u00e1s lo que debes, Sancho -dijo don Quijote-, porque para entrar en batallas semejantes no se requiere ser armado caballero.<br \/>\n-Bien se me alcanza eso -respondi\u00f3 Sancho-; pero \u00bfd\u00f3nde pondremos a este asno, que estemos ciertos de hallarle despu\u00e9s de pasada la refriega? Porque el entrar en ella en semejante caballer\u00eda no creo que est\u00e1 en uso hasta agora.<br \/>\n-As\u00ed es verdad -dijo don Quijote-. Lo que puedes hacer d\u00e9l es dejarle a sus aventuras, ora se pierda o no; porque ser\u00e1n tantos los caballos que tendremos despu\u00e9s que salgamos vencedores, que aun corre peligro Rocinante no le trueque por otro. Pero est\u00e1me atento y mira; que te quiero dar cuenta de los caballeros m\u00e1s principales que en estos dos ej\u00e9rcitos vienen. Y para que mejor los veas y notes, retir\u00e9monos a aquel altillo que all\u00ed se hace, de donde se deben de descubrir los dos ej\u00e9rcitos.<br \/>\nHici\u00e9ronlo ans\u00ed, y pusi\u00e9ronse sobre una loma, desde la cual se vieran bien las dos manadas que a don Quijote se le hicieron ej\u00e9rcitos, si las nubes del polvo que levantaban no les turbara y cegara la vista; pero, con todo esto, viendo en su imaginaci\u00f3n lo que no ve\u00eda ni hab\u00eda, con voz levantada comenz\u00f3 a decir:<br \/>\n-Aquel caballero que all\u00ed ves de las armas jaldes, que trae en el escudo un le\u00f3n coronado, rendido a los pies de una doncella, es el valeroso Laurcalco, se\u00f1or de la Puente de Plata; el otro de las armas de las flores de oro, que trae en el escudo tres coronas de plata en campo azul, es el temido Micocolembo, gran duque de Quirocia; el otro de los miembros giganteos, que est\u00e1 a su derecha mano, es el nunca medroso Brandabarbar\u00e1n de Boliche, se\u00f1or de las tres Arabias, que viene armado de aquel cuero de serpiente, y tiene por escudo una puerta, que, seg\u00fan es fama, es una de las del templo que derrib\u00f3 Sans\u00f3n, cuando con su muerte se veng\u00f3 de sus enemigos. Pero vuelve los ojos a estotra parte, y ver\u00e1s delante y en la frente destotro ej\u00e9rcito al siempre vencedor y jam\u00e1s vencido Timonel de Carcajona, pr\u00edncipe de la Nueva Vizcaya, que viene armado con las armas partidas a cuarteles, azules, verdes, blancas y amarillas, y trae en el escudo un gato de oro en campo leonado, con una letra que dice: Miau, que es el principio del nombre de su dama, que, seg\u00fan se dice, es la sin par Miulina, hija del duque Alfe\u00f1iqu\u00e9n del Algarbe; el otro, que carga y oprime los lomos de aquella poderosa alfana, que trae las armas como nieve blancas y el escudo blanco y sin empresa alguna, es un caballero novel, de naci\u00f3n franc\u00e9s, llamado Pierres Pap\u00edn, se\u00f1or de las baron\u00edas de Utrique; el otro, que bate las ijadas con los herrados carca\u00f1os a aquella pintada y ligera cebra y trae las armas de los veros azules, es el poderoso duque de Nerbia, Espartafilardo del Bosque, que trae por empresa en el escudo una esparraguera, con una letra en castellano que dice as\u00ed: Rastrea mi suerte.<br \/>\nY desta manera fue nombrando muchos caballeros del uno y del otro escuadr\u00f3n, que \u00e9l se imaginaba, y a todos les dio sus armas, colores, empresas y motes de improviso, llevado de la imaginaci\u00f3n de su nunca vista locura, y, sin parar, prosigui\u00f3 diciendo:<br \/>\n-A este escuadr\u00f3n frontero forman y hacen gentes de diversas naciones: aqu\u00ed est\u00e1n los que beben las dulces aguas del famoso Xanto; los montuosos que pisan los mas\u00edlicos campos; los que criban el fin\u00edsimo y menudo oro en la felice Arabia; los que gozan las famosas y frescas riberas del claro Termodonte; los que sangran por muchas y diversas v\u00edas al dorado Pactolo; y los n\u00famidas, dudosos en sus promesas; los persas, en arcos y flechas famosos; los partos, los medos, que pelean huyendo; los \u00e1rabes, de mudables casas; los citas, tan crueles como blancos; los et\u00edopes, de horadados labios, y otras infinitas naciones, cuyos rostros conozco y veo, aunque de los nombres no me acuerdo. En estotro escuadr\u00f3n vienen los que beben las corrientes cristalinas del oliv\u00edfero Betis; los que tersan y pulen sus rostros con el licor del siempre rico y dorado Tajo; los que gozan las provechosas aguas del divino Genil; los que pisan los tartesios campos, de pastos abundantes; los que se alegran en los el\u00edseos jerezanos prados; los manchegos, ricos y coronados de rubias espigas; los de hierro vestidos, reliquias antiguas de la sangre goda; los que en Pisuerga se ba\u00f1an, famoso por la mansedumbre de su corriente; los que su ganado apacientan en las extendidas dehesas del tortuoso Guadiana, celebrado por su escondido curso; los que tiemblan con el fr\u00edo del silvoso Pirineo y con los blancos copos del levantado Apenino; finalmente, cuantos toda la Europa en s\u00ed contiene y encierra.<br \/>\n\u00a1V\u00e1lame Dios, y cu\u00e1ntas provincias dijo, cuantas naciones nombr\u00f3, d\u00e1ndole a cada una, con maravillosa presteza, los atributos que le pertenec\u00edan, todo absorto y empapado en lo que hab\u00eda le\u00eddo en sus libros mentirosos! Estaba Sancho Panza colgado de sus palabras, sin hablar ninguna, y de cuando en cuando volv\u00eda la cabeza a ver si ve\u00eda los caballeros y gigantes que su amo nombraba; y como no descubr\u00eda a ninguno, le dijo:<br \/>\n-Se\u00f1or, encomiendo al diablo hombre, ni gigante, ni caballero de cuantos vuestra merced dice, que parece por todo esto; a lo menos, yo no los veo: quiz\u00e1 todo debe ser encantamento, como las fantasmas de anoche.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo dices eso? -respondi\u00f3 don Quijote-. \u00bfNo oyes el relinchar de los caballos, el tocar de los clarines, el ruido de los atambores?<br \/>\n-No oigo otra cosa -respondi\u00f3 Sancho- sino muchos balidos de ovejas y carneros.<br \/>\nY as\u00ed era la verdad, porque ya llegaban cerca los dos reba\u00f1os.<br \/>\n-El miedo que tienes -dijo don Quijote- te hace, Sancho, que ni veas ni oyas a derechas; porque uno de los efectos del miedo es turbar los sentidos y hacer que las cosas no parezcan lo que son; y si es que tanto temes, ret\u00edrate a una parte y d\u00e9jame solo; que solo basto a dar la victoria a la parte a quien yo diere mi ayuda.<br \/>\nY diciendo esto, puso las espuelas a Rocinante y, puesta la lanza en el ristre, baj\u00f3 de la costezuela como un rayo.<br \/>\nDiole voces Sancho, dici\u00e9ndole:<br \/>\n-Vu\u00e9lvase vuestra merced, se\u00f1or don Quijote; que voto a Dios que son carneros y ovejas las que va a embestir!. Vu\u00e9lvase, \u00a1desdichado del padre que me engendr\u00f3! \u00bfQu\u00e9 locura es \u00e9sta? Mire que no hay gigante ni caballero alguno, ni gatos, ni armas, ni escudos partidos ni enteros, ni veros azules ni endiablados. \u00bfQu\u00e9 es lo que hace, pecador soy yo a Dios ?<br \/>\nNi por \u00e9sas volvi\u00f3 don Quijote; antes en altas voces iba diciendo:<br \/>\n-Ea, caballeros, los que segu\u00eds y milit\u00e1is debajo de las banderas del valeroso emperador Pentapol\u00edn del Arremangado Brazo, seguidme todos: ver\u00e9is cu\u00e1n f\u00e1cilmente le doy venganza de su enemigo Alifanfar\u00f3n de la Trapobana.<br \/>\nEsto diciendo, se entr\u00f3 por medio del escuadr\u00f3n de las ovejas, y comenz\u00f3 de alanceallas, con tanto coraje y denuedo como si de veras alanceara a sus mortales enemigos. Los pastores y ganaderos que con la manada ven\u00edan d\u00e1banle voces que no hiciese aquello; pero viendo que no aprovechaban, desci\u00f1\u00e9ronse las hondas y comenzaron a saludalle los o\u00eddos con piedras como el pu\u00f1o. Don Quijote no se curaba de las piedras; antes, discurriendo a todas partes, dec\u00eda:<br \/>\n-\u00bfAd\u00f3nde est\u00e1s, soberbio Alifanfar\u00f3n? Vente a m\u00ed; que un caballero solo soy, que desea, de solo a solo, probar tus fuerzas y quitarte la vida, en pena de la que das al valeroso Pentapol\u00edn Garamanta.<br \/>\nLleg\u00f3 en esto una peladilla de arroyo y, d\u00e1ndole en un lado, le sepult\u00f3 dos costillas en el cuerpo. Vi\u00e9ndose tan maltrecho, crey\u00f3, sin duda, que estaba muerto o malferido y, acord\u00e1ndose de su licor, sac\u00f3 su alcuza, y p\u00fasosela a la boca, y comenz\u00f3 a echar licor en el est\u00f3mago; mas antes que acabase de envasar lo que a \u00e9l le parec\u00eda que era bastante, lleg\u00f3 otra almendra y diole en la mano y en el alcuza, tan de lleno, que se la hizo pedazos, llev\u00e1ndole, de camino, tres o cuatro dientes y muelas de la boca, y machuc\u00e1ndole malamente dos dedos de la mano. Tal fue el golpe primero; y tal el segundo, que le fue forzoso al pobre caballero dar consigo del caballo abajo. Lleg\u00e1ronse a \u00e9l los pastores y creyeron que le hab\u00edan muerto; y as\u00ed, con mucha priesa recogieron su ganado, y cargaron de las reses muertas, que pasaban de siete, y sin averiguar otra cosa, se fueron.<br \/>\nEst\u00e1base todo este tiempo Sancho sobre la cuesta, mirando las locuras que su amo hac\u00eda, y arranc\u00e1base las barbas, maldiciendo la hora y el punto en que la fortuna se le hab\u00eda dado a conocer. Vi\u00e9ndole, pues, ca\u00eddo en el suelo, y que ya los pastores se hab\u00edan ido, baj\u00f3 de la cuesta y lleg\u00f3se a \u00e9l, y hall\u00f3le de muy mal arte, aunque no hab\u00eda perdido el sentido, y d\u00edjole:<br \/>\n-\u00bfNo le dec\u00eda yo, se\u00f1or don Quijote, que se volviese, que los que iba a acometer no eran ej\u00e9rcitos, sino manadas de carneros?<br \/>\n-Como eso puede desparecer y contrahacer aquel ladr\u00f3n del sabio mi enemigo. S\u00e1bete, Sancho, que es muy f\u00e1cil cosa a los tales hacernos parecer lo que quieren, y este maligno que me persigue, envidioso de la gloria que vio que yo hab\u00eda de alcanzar desta batalla, ha vuelto los escuadrones de enemigos en manadas de ovejas. Si no, haz una cosa, Sancho, por mi vida, porque te desenga\u00f1es y veas ser verdad lo que te digo: sube en tu asno y s\u00edguelos bonitamente, y ver\u00e1s como, en alej\u00e1ndose de aqu\u00ed alg\u00fan poco, se vuelven en su ser primero, y, dejando de ser carneros, son hombres hechos y derechos, como yo te los pint\u00e9 primero. Pero no vayas agora, que he menester tu favor y ayuda; ll\u00e9gate a m\u00ed y mira cuantas muelas y dientes me faltan; que me parece que no me ha quedado ninguno en la boca&#8221;. (Cap\u00edtulo XVIII).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y para finalizar, aqu\u00ed est\u00e1 el cuarto:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/QUIJOTE-CUEROS.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25645\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/QUIJOTE-CUEROS.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/QUIJOTE-CUEROS.jpg 550w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/QUIJOTE-CUEROS-300x220.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Poco m\u00e1s quedaba por leer de la novela, cuando del caramanch\u00f3n donde reposaba don Quijote sali\u00f3 Sancho Panza todo alborotado, diciendo a voces:<br \/>\n-Acudid, se\u00f1ores, presto y socorred a mi se\u00f1or, que anda envuelto en la m\u00e1s re\u00f1ida y trabada batalla que mis ojos han visto. \u00a1Vive Dios, que ha dado una cuchillada al gigante enemigo de la se\u00f1ora princesa Micomicona, que le ha tajado la cabeza cerc\u00e9n a cerc\u00e9n, como si fuera un nabo!<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 dec\u00eds, hermano? -dijo el Cura, dejando de leer lo que de la novela quedaba-. \u00bfEst\u00e1is en vos, Sancho? \u00bfC\u00f3mo diablos puede ser eso que dec\u00eds, estando el gigante dos mil leguas de aqu\u00ed?<br \/>\nEn esto, oyeron un gran ruido en el aposento, y que don Quijote dec\u00eda a voces:<br \/>\n-\u00a1Tente, ladr\u00f3n, malandr\u00edn, foll\u00f3n; que aqu\u00ed te tengo, y no te ha de valer tu cimitarra!<br \/>\nY parec\u00eda que daba grandes cuchilladas por las paredes. Y dijo Sancho:<br \/>\n-No tienen que pararse a escuchar, sino entren a despartir la pelea, o a ayudar a mi amo; aunque ya no ser\u00e1 menester, porque, sin duda alguna, el gigante est\u00e1 ya muerto, y dando cuenta a Dios de su pasada y mala vida; que yo vi correr la sangre por el suelo, y la cabeza cortada y ca\u00edda a un lado, que es tama\u00f1a como un gran cuero de vino.<br \/>\n-Que me maten -dijo a esta saz\u00f3n el ventero- si don Quijote o don diablo no ha dado alguna cuchillada en alguno de los cueros de vino tinto que a su cabecera estaban llenos, y el vino derramado debe de ser lo que le parece sangre a este buen hombre.<br \/>\nY con esto, entr\u00f3 en el aposento, y todos tras \u00e9l, y hallaron a don Quijote en el m\u00e1s extra\u00f1o traje del mundo. Estaba en camisa, la cual no era tan cumplida, que por delante le acabase de cubrir los muslos, y por detr\u00e1s ten\u00eda seis dedos menos; las piernas eran muy largas y flacas, llenas de vello y no nada limpias; ten\u00eda en la cabeza un bonetillo colorado grasiento, que era del ventero; en el brazo izquierdo ten\u00eda revuelta la manta de la cama, con quien ten\u00eda ojeriza Sancho, y \u00e9l se sab\u00eda bien el porqu\u00e9; y en la derecha, desenvainada la espada, con la cual daba cuchilladas a todas partes, diciendo palabras como si verdaderamente estuviera peleando con alg\u00fan gigante. Y es lo bueno que no ten\u00eda los ojos abiertos, porque estaba durmiendo y so\u00f1ando que estaba en batalla con el gigante; que fue tan intensa la imaginaci\u00f3n de la aventura que iba a fenecer, que le hizo so\u00f1ar que ya hab\u00eda llegado al reino de Micomic\u00f3n, y que ya estaba en la pelea con su enemigo; y hab\u00eda dado tantas cuchilladas en los cueros, creyendo que las daba en el gigante, que todo el aposento estaba lleno de vino. Lo cual visto por el ventero, tom\u00f3 tanto enojo, que arremeti\u00f3 con don Quijote, y a pu\u00f1o cerrado le comenz\u00f3 a dar tantos golpes, que si Cardenio y el cura no se le quitaran, \u00e9l acabara la guerra del gigante; y, con todo aquello, no despertaba el pobre caballero, hasta que el barbero trujo un gran caldero de agua fr\u00eda del pozo, y se le ech\u00f3 por todo el cuerpo de golpe, con lo cual despert\u00f3 don Quijote; mas no con tanto acuerdo, que echase de ver de la manera que estaba. Dorotea, que vio cu\u00e1n corta y sotilmente estaba vestido, no quiso entrar a ver la batalla de su ayudador y de su contrario.<br \/>\nAndaba Sancho buscando la cabeza del gigante por todo el suelo, y, como no la hallaba, dijo:<br \/>\n-Ya yo s\u00e9 que todo lo desta casa es encantamento; que la otra vez, en este mesmo lugar donde ahora me hallo, me dieron muchos mojicones y porrazos, sin saber qui\u00e9n me los daba, y nunca pude ver a nadie; y ahora no parece por aqu\u00ed esta cabeza que vi cortar por mis mism\u00edsimos ojos, y la sangre corr\u00eda del cuerpo como de una fuente.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 sangre ni qu\u00e9 fuente dices, enemigo de Dios y de sus santos? -dijo el ventero-. \u00bfNo ves, ladr\u00f3n, que la sangre y la fuente no es otra cosa que estos cueros que aqu\u00ed est\u00e1n horadados y el vino tinto que nada en este aposento, que nadando vea yo el alma en los infiernos de quien los horad\u00f3?<br \/>\n-No s\u00e9 nada -respondi\u00f3 Sancho-: s\u00f3lo s\u00e9 que vendr\u00e9 a ser tan desdichado, que, por no hallar esta cabeza, se me ha de deshacer mi condado como la sal en el agua.<br \/>\nY estaba peor Sancho despierto que su amo durmiendo: tal le ten\u00edan las promesas que su amo le hab\u00eda hecho. El ventero se desesperaba de ver la flema del escudero y el maleficio del se\u00f1or, y juraba que no hab\u00eda de ser como la vez pasada, que se le fueron sin pagar, y que ahora no le hab\u00edan de valer los previlegios de su caballer\u00eda para dejar de pagar lo uno y lo otro, aun hasta lo que pudiesen costar las botanas que se hab\u00edan de echar a los rotos cueros.<br \/>\nTen\u00eda el cura de las manos a don Quijote, el cual, creyendo que ya hab\u00eda acabado la aventura, y que se hallaba delante de la princesa Micomicona, se hinc\u00f3 de rodillas delante del cura, diciendo:<br \/>\n-Bien puede la vuestra grandeza, alta y famosa se\u00f1ora, vivir, de hoy m\u00e1s, segura que le pueda hacer mal esta mal nacida criatura; y yo tambi\u00e9n, de hoy m\u00e1s, soy quito de la palabra que os di, pues, con el ayuda del alto Dios y con el favor de aquella por quien yo vivo y respiro, tan bien la he cumplido.<br \/>\n-\u00bfNo lo dije yo? -dijo oyendo esto Sancho-. S\u00ed que no estaba yo borracho: \u00a1mirad si tiene puesto ya en sal mi amo al gigante! \u00a1Ciertos son los toros: mi condado est\u00e1 de molde!<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n no hab\u00eda de re\u00edr con los disparates de los dos, amo y mozo? Todos re\u00edan sino el ventero, que se daba a Satan\u00e1s; pero, en fin, tanto hicieron el Barbero, Cardenio y el Cura, que con no poco trabajo, dieron con don Quijote en la cama, el cual se qued\u00f3 dormido, con muestras de grand\u00edsimo cansancio. Dej\u00e1ronle dormir, y sali\u00e9ronse al portal de la venta a consolar a Sancho Panza de no haber hallado la cabeza del gigante; aunque m\u00e1s tuvieron que hacer en aplacar al ventero, que estaba desesperado por la repentina muerte de sus cueros. Y la ventera dec\u00eda en voz y en grito:<br \/>\n-En mal punto y en hora menguada entr\u00f3 en mi casa este caballero andante, que nunca mis ojos le hubieran visto, que tan caro me cuesta. La vez pasada se fue con el costo de una noche, de cena, cama, paja y cebada, para \u00e9l y para su escudero, y un roc\u00edn y un jumento, diciendo que era caballero aventurero (que mala ventura le d\u00e9 Dios, a \u00e9l y a cuantos aventureros hay en el mundo), y que por esto no estaba obligado a pagar nada, que as\u00ed estaba escrito en los aranceles de la caballer\u00eda andantesca; y ahora, por su respeto, vino estotro se\u00f1or y me llev\u00f3 mi cola, y h\u00e1mela vuelto con m\u00e1s de dos cuartillos de da\u00f1o, toda pelada, que no puede servir para lo que la quiere mi marido; y por fin y remate de todo, romperme mis cueros y derramarme mi vino, que derramada le vea yo su sangre. \u00a1Pues no se piense; que por los huesos de mi padre y por el siglo de mi madre, si no me lo han de pagar un cuarto sobre otro, o no me llamar\u00eda yo como me llamo, ni ser\u00eda hija de quien soy!<br \/>\nEstas y otras razones tales dec\u00eda la ventera con grande enojo, y ayud\u00e1bala su buena criada Maritornes. La hija callaba, y de cuando en cuando se sonre\u00eda. El cura lo soseg\u00f3 todo, prometiendo de satisfacerles su p\u00e9rdida lo mejor que pudiese, as\u00ed de los cueros como del vino, y principalmente del menoscabo de la cola, de quien tanta cuenta hac\u00edan. Dorotea consol\u00f3 a Sancho Panza dici\u00e9ndole que cada y cuando que pareciese haber sido verdad que su amo hubiese descabezado al gigante, le promet\u00eda, en vi\u00e9ndose pac\u00edfica en su reino, de darle el mejor condado que en \u00e9l hubiese. Consol\u00f3se con esto Sancho, y asegur\u00f3 a la princesa que tuviese por cierto que \u00e9l hab\u00eda visto la cabeza del gigante, y que, por m\u00e1s se\u00f1as, ten\u00eda una barba que le llegaba a la cintura; y que si no parec\u00eda, era porque todo cuanto en aquella casa pasaba era por v\u00eda de encantamento, como \u00e9l lo hab\u00eda probado otra vez que hab\u00eda posado en ella. Dorotea dijo que as\u00ed lo cre\u00eda, y que no tuviese pena; que todo se har\u00eda bien y suceder\u00eda a pedir de boca&#8221;. (Cap\u00edtulo XXXV).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro t\u00f3pico importante en cuanto a la salud mental de Don Quijote son sus episodios de profunda tristeza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-DORE.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21692\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-DORE.jpg\" alt=\"\" width=\"329\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-DORE.jpg 329w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-DORE-239x300.jpg 239w\" sizes=\"auto, (max-width: 329px) 100vw, 329px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El psiquiatra espa\u00f1ol Marino P\u00e9rez-Arbel\u00e1ez, de la Universidad de Oviedo, en su obra <em>Psicolog\u00eda del Quijote<\/em>, observa sobre el particular:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Respecto de la melancol\u00eda, se puede decir, sin m\u00e1s tr\u00e1mites, que el Quijote fue concebido precisamente desde y para la melancol\u00eda (Garc\u00eda Gilbert, 1997). Fue concebido desde la melancol\u00eda de Cervantes, de acuerdo con toda una dial\u00e9ctica existencial Cervantes-don Quijote (Arbizu, 1984). Como dice Cervantes en el Pr\u00f3logo, muchas veces intent\u00f3 escribirlo y otras tantas lo dej\u00f3, pensando lo que dir\u00eda, \u00abcon el papel delante, la pluma en la oreja, el codo en el bufete y la mano en la mejilla\u00bb, actitud que responde a la iconograf\u00eda de la melancol\u00eda. Estando as\u00ed, dice Cervantes que entr\u00f3 un amigo suyo y al verlo \u00abtan imaginativo\u00bb le pregunta la causa, a la que responde con varias: lo que dir\u00eda el vulgo despu\u00e9s de tantos a\u00f1os en el \u00absilencio del olvido\u00bb (en concreto, hace veinte que no publica un libro), los tantos a\u00f1os a cuestas (cerca de sesenta) y, en fin, una serie de m\u00e9ritos literarios que \u00e9l mismo se atribuye. Por otro lado, revela tambi\u00e9n en el Pr\u00f3logo que el primer fin de la obra es que \u00abel melanc\u00f3lico se mueva a risa\u00bb. De hecho, en su defensa de los libros de caballeros andantes, don Quijote termina por recomendar al can\u00f3nigo que \u00ablea estos libros, y ver\u00e1 c\u00f3mo le destierran la melancol\u00eda que tuviere y le mejoran la condici\u00f3n, si acaso la tiene mala\u00bb (I, 50)&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, como se observa, se da una identificaci\u00f3n de Cervantes con Don Quijote, misma que, en lo que a nosotros respecta, no solo presentimos en el plano psicol\u00f3gico, sino que incluso atisbamos en el plano f\u00edsico. Cervantes, por ejemplo, se describe a s\u00ed mismo como un hombre con tan solo &#8220;seis dientes&#8221; (Pr\u00f3logo a su obra <em>Novelas Ejemplares<\/em>) y cuando Don Quijote le pregunta a Sancho Panza por qu\u00e9 lo ha llamado &#8220;El Caballero de la Triste Figura&#8221;, el escudero argumenta que ha sido porque tiene &#8220;la m\u00e1s mala figura&#8221; y que esta se debe: o al cansancio del combate que acaba de librar, o a &#8220;la falta de las muelas y dientes&#8221;. (Cap\u00edtulo XIX).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el doctor P\u00e9rez-Arbel\u00e1ez complementa que &#8220;La melancol\u00eda parece estar en todos y en todo (y no s\u00f3lo en Cervantes). As\u00ed, \u2018triste y melanc\u00f3lico\u2019 iba un pobre galeote encadenado (I, 22), \u2018melanc\u00f3lica\u2019 estaba la princesa Micomicona (I, 29), el mismo Rocinante parec\u00eda \u2018melanc\u00f3lico y triste\u2019 (I, 43), \u2018melanc\u00f3licos\u2019 son algunos gobiernos (II, 13), el Guadiana \u2018por doquiera que va muestra su tristeza y melancol\u00eda\u2019 (II, 23), el son de algunas m\u00fasicas es a veces \u2018trist\u00edsimo y melanc\u00f3lico\u2019 (II, 36) y, en fin, se\u00f1ales de ag\u00fcero derraman \u2018melancol\u00eda por el coraz\u00f3n\u2019 (II, 58)&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/cervantes-en-prision_opt.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21701\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/cervantes-en-prision_opt.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/cervantes-en-prision_opt.jpg 500w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/cervantes-en-prision_opt-300x203.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El psiquiatra Joaqu\u00edn Sama sintetiza lo acaecido con un proyecto espa\u00f1ol en el que m\u00e1s de 600 psiquiatras dieron su opini\u00f3n sobre la salud mental de Don Quijote. Relata el doctor Sama lo siguiente:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Un amplio grupo de especialistas opina que no es factible llegar a un diagn\u00f3stico de certeza sobre un personaje de ficci\u00f3n, si para ello queremos basarnos en los criterios diagn\u00f3sticos recogidos tanto en la Clasificaci\u00f3n Mundial de Enfermedades (ICD-10), como en el DSM-V, manuales para el diagn\u00f3stico que, con las necesarias actualizaciones, utilizamos habitualmente los psiquiatras. El porcentaje de los que se manifiestan en este sentido es del 25,6 por ciento .<\/p>\n<p>Quienes as\u00ed se expresan, consideran que don Quijote no pertenece a la Psiquiatr\u00eda, sino a la Literatura. La \u201clocura\u201d ser\u00eda un decorado, un recurso t\u00e9cnico usado por Cervantes, cuyos objetivos son de orden literario. No procede, por tanto, hacer un diagn\u00f3stico que, adem\u00e1s de innecesario, ser\u00eda impreciso, al ser las \u201clocuras\u201d del Quijote recursos literarios utilizados por Cervantes con el fin de ridiculizar las novelas de caballer\u00edas, poniendo juntos a un loco y un cuerdo, que entablan un coloquio novelado entre locura y cordura.<\/p>\n<p>Frente a estos dos grupos (el primer grupo es el que sostiene categ\u00f3ricamente que Don Quijote no est\u00e1 loco. N. del A.) que representan el 55,93 por cien de los encuestados, hay un 41,80 % de opiniones tipificando a don Quijote con distintas clases de diagn\u00f3sticos psiqui\u00e1tricos, y un 2,17 % m\u00e1s que le atribuyen alg\u00fan tipo de alteraci\u00f3n caracterol\u00f3gica, como ser\u00eda mitoman\u00eda, o incluso insomnio cr\u00f3nico.<\/p>\n<p>El 15,3 % de los psiquiatras consultados considera a don Quijote como un enajenado mental, es decir, que est\u00e1 fuera de la realidad, pero sin llegar a concretar la clase de patolog\u00eda que padece. Esta falta de concreci\u00f3n en el diagn\u00f3stico muy probablemente se deba a que el \u201cpaciente\u201d estudiado no es un caso real, sino un personaje de ficci\u00f3n que Cervantes, en su actividad creativa, nos presenta con diversas conductas alejadas de lo normal, pero sin llegar a conformar un cuadro con el suficiente n\u00famero de signos cl\u00ednicos englobables dentro de alguna entidad nosol\u00f3gica concreta.<\/p>\n<p>Un 7,4 % de los especialistas opina que don Quijote de la Mancha padec\u00eda Trastorno de ideas delirantes persistentes, cuadro cl\u00ednico caracterizado por la presencia de un conjunto m\u00e1s o menos coherente de ideas delirantes en relaci\u00f3n a un tema, siendo dichas ideas irrebatibles mediante la argumentaci\u00f3n l\u00f3gica. El paciente est\u00e1 plenamente convencido de la veracidad de ellas, a pesar del claro contenido patol\u00f3gico que tienen.<\/p>\n<p>Para un 6,6 % de los consultados don Quijote sufr\u00eda Trastorno afectivo bipolar, en base a que en determinados momentos mostraba una conducta desinhibida, con excesiva exaltaci\u00f3n del \u00e1nimo, grandilocuencia, ideaci\u00f3n megalomaniaca, e insomnio, entre otros signos cl\u00ednicos, mientras que en otros momentos su actitud viraba al extremo opuesto, mostr\u00e1ndose cansado, con decaimiento del \u00e1nimo, p\u00e9rdida de ilusi\u00f3n y alg\u00fan otro signo de la esfera depresiva.<\/p>\n<p>El porcentaje aproximado del 12 % restante, se reparte entre diversos tipos de diagn\u00f3sticos, tales como Trastorno esquizoafectivo ( 3,3 %), Parafrenia ( 2,8 %), Delirio compartido, folie a deux (2,8 %), Esquizofrenia paranoide ( 1,9 % ), S\u00edndrome de Ganser (1,1 %) y Trastorno esquizot\u00edpico de la personalidad ( 0,6 % )&#8221;. (SAMA, Joaqu\u00edn. <em>\u00bfEstaba loco Don Qujote?<\/em> En: nuevatribuna.es)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-CABALGA-DE-NUEVO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21714\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-CABALGA-DE-NUEVO.jpg\" alt=\"\" width=\"558\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-CABALGA-DE-NUEVO.jpg 558w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-CABALGA-DE-NUEVO-209x300.jpg 209w\" sizes=\"auto, (max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Acerca de la enfermedad mental que padec\u00eda Don Quijote, hemos encontrado los siguientes conceptos:<\/p>\n<p>El psiquiatra Antonio Hern\u00e1ndez Morej\u00f3n (1773 &#8211; 1836) la describe como una &#8220;monoman\u00eda&#8221; (A partir de la revoluci\u00f3n kraepeliniana, del psiquiatra alem\u00e1n Emil Kraepelin, la monoman\u00eda pasa a ser la actual paranoia).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/ANTONIO-HERNANDEZ-MOREJON.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-21702\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/ANTONIO-HERNANDEZ-MOREJON-849x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"772\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/ANTONIO-HERNANDEZ-MOREJON-849x1024.jpg 849w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/ANTONIO-HERNANDEZ-MOREJON-249x300.jpg 249w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/ANTONIO-HERNANDEZ-MOREJON-768x927.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El psiquiatra Ricardo Royo Villanova (1868 &#8211; 1943) la interpreta como \u201cparanoia cr\u00f3nica o delirio sistematizado o parcial de tipo expansivo, forma megal\u00f3mana y variedad filantr\u00f3pica\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Ricardo-Royo-Villanova.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21703\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Ricardo-Royo-Villanova.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"399\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Ricardo-Royo-Villanova.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Ricardo-Royo-Villanova-226x300.jpg 226w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El doctor Jos\u00e9 Goyanes Capdevila (1876 &#8211; 1964) habla de que en Don Quijote \u201cla predisposici\u00f3n radica en su constituci\u00f3n biot\u00edpica; la patog\u00e9nesis la hallamos en la represi\u00f3n continua del instinto, de la l\u00edbido; la plasmaci\u00f3n o protopl\u00e1stica, en la lectura de los libros de caballer\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Jose-Goyanes-Capdevila-1876-19641-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21862\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Jose-Goyanes-Capdevila-1876-19641-1.jpg\" alt=\"\" width=\"541\" height=\"746\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Jose-Goyanes-Capdevila-1876-19641-1.jpg 541w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Jose-Goyanes-Capdevila-1876-19641-1-218x300.jpg 218w\" sizes=\"auto, (max-width: 541px) 100vw, 541px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como se anot\u00f3 atr\u00e1s, Don Quijote pone en evidencia ilusiones, no alucinaciones. Entre otras, ilusiones visuales, como la de confundir una venta con un castillo, los molinos de viento con gigantes, los reba\u00f1os de ovejas y carneros con ej\u00e9rcitos y una bacinilla con el yelmo de Mambrino, e ilusiones auditivas, como se aprecia en el siguiente di\u00e1logo: Don Quijote: \u201c\u00bfNo oyes el relinchar de los caballos, el tocar de los clarines, el ruido de los atambores?\u201d&nbsp;Sancho: \u201cno oigo otra cosa sino muchos&nbsp;balidos de ovejas y carneros\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque, en realidad, los prenombrados psiquiatras espa\u00f1oles Corral M\u00e1rquez y Tabar\u00e9s refieren como alucinaciones visuales y t\u00e1ctiles las del cap\u00edtulo VII de la primera parte cuando tras el \u201cdonoso escrutinio que el cura y el barbero hicieron en la librer\u00eda de nuestro ingenioso hidalgo\u201d, oyen a Don Quijote gritar en su aposento \u201c\u00a1aqu\u00ed, aqu\u00ed, valerosos caballeros!\u201d y le encuentran \u201clevantado de la cama, y prosegu\u00eda en sus voces y en sus desatinos, dando cuchilladas y reveses a todas partes, estando tan despierto como si nunca hubiera dormido\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pone en evidencia Don Quijote un delirio de persecuci\u00f3n: \u201c(&#8230;) cuanto m\u00e1s, que yo pienso, y es as\u00ed verdad, que aquel sabio Frest\u00f3n que me rob\u00f3 el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos, por quitarme gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo, han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se habla, igualmente, de un Trastorno psic\u00f3tico compartido (Don Quijote &#8211; Sancho Panza), que forma parte del Trastorno de ideas delirantes inducidas. En el cap\u00edtulo XVIII, en que el protagonista se altera con la visi\u00f3n de dos manadas de ovejas, \u201ccon tanto ah\u00ednco afirmaba don Quijote que eran ej\u00e9rcitos, que Sancho lo vino a creer, y a decirle: -Se\u00f1or, pues, \u00bfqu\u00e9 hemos de hacer nosotros?\u201d (Rosana Corral M\u00e1rquez y Rafael Tabar\u00e9s Seisdedos, <em>ob. cit<\/em>.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el libro, Cervantes mismo delinea la patolog\u00eda de su personaje defini\u00e9ndolo como &#8220;un loco entreverado, con momentos de cordura, l\u00facido cuando no se le toca el tema de la caballer\u00eda\u201d. (Jaime GARC\u00cdA MAFLA, Pr\u00f3logo al Quijote, edici\u00f3n de Panamericana Editorial, Bogot\u00e1, 1998).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, el m\u00e9dico neur\u00f3logo espa\u00f1ol Iv\u00e1n Iniesta, en su obra <em>El S\u00edndrome de Don Quijote<\/em>, se\u00f1ala que &#8220;en 2008 propusimos el t\u00e9rmino <em>s\u00edndrome de don Quijote <\/em>para designar aquellas transformaciones neuropsicol\u00f3gicas y\/o cambios de comportamiento asociados con la lectura de una obra literaria&#8221;.<\/p>\n<p>Luego de rememorar el final cuerdo del personaje, el doctor Iniesta expresa:<\/p>\n<p>&#8220;(&#8230;) Y tal vez sea este l\u00facido ejercicio de autocr\u00edtica y desd\u00e9n manifestado hacia los libros de caballer\u00eda, su ausencia de dogmatismo y el profundo humanismo destilado por cada cap\u00edtulo de su historia, los que hagan del Quijote el mejor ejemplo de un posible s\u00edndrome de Don Quijote, en el sentido de transformar a sus lectores en mejores personas&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-fernando-rey-sancho-panza-alfredo-landa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21695\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-fernando-rey-sancho-panza-alfredo-landa.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-fernando-rey-sancho-panza-alfredo-landa.jpg 600w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-fernando-rey-sancho-panza-alfredo-landa-300x230.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos parece importante destacar que, como advierte el acad\u00e9mico Jaime Garc\u00eda Mafla, del Instituto Caro y Cuervo, de Colombia, en su pr\u00f3logo a la edici\u00f3n de Panamericana Editorial, Don Quijote le hablaba a Sancho Panza en el espa\u00f1ol corriente de la \u00e9poca, mientras que a los dem\u00e1s, en sus ataques de locura, se les dirig\u00eda con un espa\u00f1ol de dos siglos atr\u00e1s, es decir, un espa\u00f1ol arcaico (&#8220;Non fuyan&#8221; en vez de &#8220;No huyan&#8221;, por ejemplo).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como queda dicho, la enfermedad mental de Don Quijote -repetimos: en el entendido de que la tuviera- revierte, de todas formas, al final de sus d\u00edas. Y revierte, se insiste, sin tratamiento cient\u00edfico alguno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mismo Alonso Quijano lo precisa dirigi\u00e9ndose al vecino a quien convirti\u00f3 en su escudero: &#8220;Perd\u00f3name, amigo, de la ocasi\u00f3n que te he dado de parecer loco como yo, haci\u00e9ndote caer en el error en que yo he ca\u00eddo, de que hubo y hay caballeros andantes en el mundo&#8221;.&nbsp;Y, ya en sus finales, ante la insistencia de Sancho Panza -y parad\u00f3jicamente del bachiller Sans\u00f3n Carrasco, el mismo vecino suyo que hasta se disfraz\u00f3 de caballero a ver si as\u00ed pod\u00eda traerlo de nuevo a la cordura- para que retorne a sus andanzas, rechaza rotundamente semejante solicitud aduciendo que &#8220;Yo fui loco, y ya soy cuerdo; fu\u00ed don Quijote de la Mancha, y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno&#8221;.<\/p>\n<p>De ah\u00ed el famoso epitafio que escribi\u00f3 para su tumba -y para la posteridad- el propio bachiller Sans\u00f3n Carrasco:<\/p>\n<p>&#8220;Yace aqu\u00ed el hidalgo fuerte<br \/>\nque a tanto extremo lleg\u00f3<br \/>\nde valiente, que se advierte<br \/>\nque la muerte no triunf\u00f3<br \/>\nde la vida con su muerte;<br \/>\ntuvo a todo el mundo en poco,<br \/>\nfue el espantajo y el coco<br \/>\ndel mundo, en tal coyuntura<br \/>\nque acredit\u00f3 su ventura<br \/>\nmorir cuerdo y vivir loco&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-fernando-rey.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21696\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-fernando-rey.jpg\" alt=\"\" width=\"996\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-fernando-rey.jpg 996w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-fernando-rey-300x169.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/don-quijote-fernando-rey-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 996px) 100vw, 996px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El que un trastorno psic\u00f3tico revierta solo, sin tratamiento, no es ex\u00f3tico. Existe, en efecto, por ejemplo, el &#8220;trastorno psic\u00f3tico breve&#8221; que consiste en una &#8220;alteraci\u00f3n psic\u00f3tica que dura m\u00e1s de un d\u00eda y remite antes de un mes, que cursa con ideas delirantes, alucinaciones y lenguaje desorganizado&#8221; (<em>Enciclopedia de la Psicolog\u00eda<\/em>, Ed. Oc\u00e9ano).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No obstante todo lo anterior, constituye una visi\u00f3n estrecha pretender abordar a Don Quijote solamente a la luz de su insania mental. El personaje rebasa por completo los linderos de la enfermedad ps\u00edquica y se inserta dentro del sue\u00f1o, antiguo pero siempre vigente, de un mundo mejor, m\u00e1s libre, m\u00e1s honesto y m\u00e1s justo, un mundo donde el m\u00e1s fuerte no arrase con el m\u00e1s fr\u00e1gil y en el que tambi\u00e9n el desvalido tenga derecho a la esperanza. El personaje cervantino no es, pues, un mero loco al que han perturbado los enrevesados y extravagantes &#8211; pero tozudamente populares &#8211; libros de caballer\u00edas. Es, cuando menos adem\u00e1s de eso, un so\u00f1ador, un hombre bueno y transparente que desde su debilidad f\u00edsica se levanta contra las injusticias, contra los abusos, contra las tropel\u00edas, y cree que con el solo poder de su brazo y de su lanza pondr\u00e1 en su sitio a quienes abusan de su posici\u00f3n dominante y avasallan a los m\u00e1s humildes.<\/p>\n<p>Es, entonces, necesario advertir que, a pesar de la expresa calificaci\u00f3n que Miguel de Cervantes Saavedra da, bien como narrador, o bien a trav\u00e9s de su inmortal personaje, a aquella transformaci\u00f3n del cazador aficionado que abandona la caza, y hasta los asuntos personales, para vestirse de caballero andante e irse aquella ma\u00f1ana de un caluroso viernes de julio a recorrer el mundo por donde lo lleve su raqu\u00edtico caballo, hay psiquiatras que se atreven a afirmar que Don Quijote, definitivamente, no estaba loco.<\/p>\n<p>Y es aqu\u00ed donde cobra todo su valor la Psicolog\u00eda, disciplina que m\u00e1s all\u00e1 de la enfermedad mental est\u00e1 llamada a abordar el alma humana. Y como disciplina que aborda el alma humana, en toda la plenitud de su complejidad, puede adentrarse en el pensamiento, en los ideales, en la representaci\u00f3n que el personaje se hace de que es posible construir otra Espa\u00f1a m\u00e1s digna para todos, incluidos los excluidos, y por eso Don Quijote bien podr\u00eda terminar no siendo el loco, el paciente psiqui\u00e1trico que deba ser tratado cient\u00edficamente -seguramente con f\u00e1rmacos- , sino, sencillamente, el hombre capaz de sentir el dolor ajeno, la tristeza del otro, la incertidumbre de aquellos que no cuentan con lo que \u00e9l cuenta.<\/p>\n<p>Emerge, entonces, una pregunta cualitativamente distinta: ya no la de cu\u00e1l enfermedad mental padece Don Quijote, sino si verdaderamente Don Quijote est\u00e1 loco o es, m\u00e1s bien, un idealista al que la sociedad de entonces no comprende, ni quiere comprender.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resulta a este respecto bien elocuente que un considerable porcentaje de psiquiatras -conste que no de psic\u00f3logos- considere, desde su perspectiva cient\u00edfica, que definitivamente Don Quijote no estaba loco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed nos lo cuenta el psiquiatra espa\u00f1ol Joaqu\u00edn Sama:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Transcurridos m\u00e1s de 400 a\u00f1os desde que viera la luz la inmortal obra de D. Miguel de Cervantes \u201cEl ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha\u201d, un grupo compuesto por m\u00e1s de 600 psiquiatras residentes en Espa\u00f1a, particip\u00f3 en 2007 en un proyecto consistente en exponer sus respectivos criterios cl\u00ednicos en relaci\u00f3n a la existencia o no de alg\u00fan tipo de patolog\u00eda mental en don Alonso Quijano, protagonista de tan singular novela.<\/p>\n<p>Fruto de este trabajo bajo el t\u00edtulo \u201cEn torno a los diagn\u00f3sticos psiqui\u00e1tricos de Don Quijote\u201d, hoy tenemos recogidas las opiniones expresadas por este amplio elenco de profesionales, buenos conocedores del alma humana.<\/p>\n<p>Buena parte de los expertos consultados, concretamente el 30,33 por ciento de ellos, opin\u00f3 que el principal protagonista de la novela de Cervantes, el inmortal don Quijote de La Mancha, no es un enfermo mental.<\/p>\n<p>Para muchos es un idealista, un ser dolido por el tedio, un exc\u00e9ntrico fuera de lo com\u00fan, que actuar\u00eda como un loco para escapar de la aburrida y mon\u00f3tona vida que le ofrec\u00eda la peque\u00f1a poblaci\u00f3n manchega donde naci\u00f3; para otros, don Quijote ser\u00eda un transgresor social, un luchador por las libertades y la justicia, pol\u00edticamente incorrecto, que al final de sus d\u00edas llega a sentir con pesimismo la derrota de los ideales. Todos tenemos dentro de nosotros algo de Quijotes y no por ello estamos alienados.<\/p>\n<p>Para algunos, don Quijote es un humorista, alguien que ha tomado conciencia de su parte in\u00fatil y superflua, y se complace por ello. Para otros, don Quijote es un inconformista, el arquetipo del revolucionario an\u00f3nimo que toma partido en solitario contra las injusticias sociales. Incluso podr\u00eda tratarse de un mit\u00f3mano, exc\u00e9ntrico y algo chiflado, a quien se le va la cordura en algunos momentos, pero conserva el sentido de la realidad en lo fundamental.<\/p>\n<p>Hay quien ve en don Quijote una alegor\u00eda del romanticismo, un alegato de la trascendencia que tiene arriesgar la propia vida en defensa de unos ideales tan alejados de razones econ\u00f3micas cuando no hedonistas. Podr\u00eda ser un hombre com\u00fan que saca lo mejor de s\u00ed mismo tras determinadas lecturas y que se compromete a defender con tenacidad todo aquello en lo que cree.<\/p>\n<p>Para otros, don Quijote ser\u00eda un fan\u00e1tico en post de un ideal, a todas luces inalcanzable, que le har\u00e1 sentir la infinita soledad del idealista. \u00bfAcaso es locura vivir de acuerdo a un ideal?<\/p>\n<p>Desde mi punto de vista, cuando Cervantes escribe su genial novela Don Quijote de La Mancha, est\u00e1 narrando la biograf\u00eda de un ser entra\u00f1able adornado por una cualidad que destaca sobre todas las dem\u00e1s: el altruismo.<\/p>\n<p>En efecto. Don Quijote, tras renunciar a la paz hogare\u00f1a, pone en riesgo su propia existencia en una lucha desigual contra supuestos y peligrosos enemigos, ofrece protecci\u00f3n a su muy amada y sublimada Dulcinea, busca con ah\u00ednco deshacer entuertos y traer la justicia a este mundo, sin obtener a cambio una contrapartida cierta. \u00bfAcaso todo esto no es sino altruismo?<\/p>\n<p>La Etolog\u00eda, esa ignorada ciencia que estudia el comportamiento, define la conducta altruista como aquella acci\u00f3n que busca mejorar las posibilidades de supervivencia de otros seres a pesar de la merma de las posibilidades de quien la ejerce. \u00bfPretender mejorar las condiciones de vida de los dem\u00e1s, a\u00fan a riesgo de perder la propia, no es tal vez el mejor ejemplo de conducta altruista?<\/p>\n<p>El altruismo, conducta que aporta estabilidad y eficiencia evolutivas, como se ha podido demostrar incluso con algoritmos matem\u00e1ticos, se encuentra inscrito en nuestro c\u00f3digo gen\u00e9tico, existiendo tres tipos principales de altruismo: el rec\u00edproco, popularmente expresado en la conocida m\u00e1xima \u201cHoy por ti, ma\u00f1ana por m\u00ed\u201d; el consangu\u00edneo, es decir, aquel que se siente hacia quienes comparten nuestros propios genes, y el manipulado: el que busca obtener ventajas evolutivas de un modo injusto, como ser\u00eda, por ejemplo, fingir una afecci\u00f3n m\u00e9dica para lograr la correspondiente prestaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Pues bien. \u00bfQu\u00e9 tipo de altruismo motiva a nuestro h\u00e9roe, el ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha? Sin duda, el rec\u00edproco en su expresi\u00f3n m\u00e1s genuina: deshaciendo entuertos pretende conseguir un mundo mejor, crear unas condiciones de vida que aumenten las posibilidades de supervivencia de los dem\u00e1s, empe\u00f1o que moment\u00e1neamente merma sus propias posibilidades. En contrapartida espera alcanzar m\u00e1s adelante un reino y los favores de Dulcinea, es decir, la posibilidad de perpetuar sus propios genes. \u00bfNo se cumple rigurosamente aquello de \u201cHoy por ti, ma\u00f1ana por m\u00ed\u201d?<\/p>\n<p>Que el altruismo sea una transacci\u00f3n no resta un \u00e1pice de m\u00e9rito a nuestro h\u00e9roe que, condicionado culturalmente, decide entregarse a ese comercio de favorecernos unos a otros, tan entroncado con la m\u00e1s pura tradici\u00f3n cristiana: \u201cAmaos los unos a los otros\u201d.<\/p>\n<p>He ah\u00ed otro aspecto a destacar del Quijote, el condicionamiento cultural de su altruismo, c\u00f3mo la lectura de novelas de caballer\u00edas condiciona de una determinada manera, congruente con el medio en el que vive, la forma de expresar ese impulso gen\u00e9tico de favorecernos unos a otros. Tan intenso efecto le produce aquel tipo de lecturas, en boga por aquella \u00e9poca, que decide convertirse en un Caballero Andante m\u00e1s, como los h\u00e9roes de sus novelas, para impartir justicia por los campos de Castilla, cual arrojado benefactor.<\/p>\n<p>La emoci\u00f3n de sentirse h\u00e9roe se hace tan intensa en \u00e9l, que en ciertos momentos le lleva a perder el sentido de la realidad, que no el juicio. En los episodios de los molinos de viento o el reba\u00f1o de ovejas no tiene alucinaciones, sino falsas percepciones, ilusiones debidas a la intensa emotividad que pone en el empe\u00f1o.<\/p>\n<p>Don Quijote no es un enajenado mental, ni siquiera en sus momentos menos l\u00facidos, m\u00e1s disparatados: es, en todo caso, y solo en una parcela muy concreta de su personalidad, un fundamentalista, concepto tan de actualidad, que incluso llega a confundir la realidad exterior cautivado por los m\u00e1s nobles ideales&#8221;. &nbsp;(SAMA, Joaqu\u00edn, <em>loc. cit.<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, no es cierta la tajante aseveraci\u00f3n de los precitados psiquiatras espa\u00f1oles Rosana Corral M\u00e1rquez y Rafael Tabar\u00e9s cuando afirman que<\/p>\n<p>&#8220;En definitiva, todos los m\u00e9dicos que han estudiado la obra de Cervantes coinciden en considerar a Don Quijote como un enfermo mental&#8221;. (<em>loc. cit.<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/CERVANTES-JUAN-DE-JAUREGUI.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21693\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/CERVANTES-JUAN-DE-JAUREGUI.jpg\" alt=\"\" width=\"479\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/CERVANTES-JUAN-DE-JAUREGUI.jpg 479w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/CERVANTES-JUAN-DE-JAUREGUI-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 479px) 100vw, 479px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De hecho, la enfermedad mental como tal, es decir, en general, como entidad patol\u00f3gica propia y distinta, por lo tanto, de la enfermedad f\u00edsica, ha llegado a ser negada.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como en el contexto del esp\u00edritu contestatario de los a\u00f1os 60, surgi\u00f3 la Antipsiquiatr\u00eda. Se trata, en t\u00e9rminos sencillos, de un &#8220;Movimiento que se opone a la psiquiatr\u00eda tradicional y a la noci\u00f3n de enfermedad mental en que esta se apoya&#8221; (Peque\u00f1o Larousse Ilustrado, 2016).<\/p>\n<p>El psiquiatra ingl\u00e9s David Cooper publica en 1967 su libro <em>Psiquiatr\u00eda y Antipsiquiatr\u00eda<\/em>, y con \u00e9l se enfrenta al mundo cient\u00edfico bajo la perspectiva de que la enfermedad mental no es sino un concepto construido por el poder pol\u00edtico para emplearlo como instrumento represivo contra quienes se atreven a desafiarlo. El psiquiatra h\u00fangaro Thomas Szasz, por su parte, publica las obras <em>El mito de la enfermedad mental<\/em> y <em>La fabricaci\u00f3n de la locura: un estudio comparativo de la inquisici\u00f3n con el movimiento de salud mental<\/em> y en ellas cuestiona el empleo de la fuerza contra los pacientes, la hospitalizaci\u00f3n forzada y, sobre todo, el que el Estado utilice la psiquiatr\u00eda como instrumento de dominaci\u00f3n pol\u00edtica, lo que conduce a que se le ubique dentro de la Antipsiquiatr\u00eda, a lo que \u00e9l se opone e incluso llega a criticar de manera enf\u00e1tica aquella corriente. En todo caso, la Antipsiquiatr\u00eda despierta una fuerte oposici\u00f3n popular en contra de la Psiquiatr\u00eda, la cual, debido a m\u00e9todos como los electrochoques es percibida como represiva e irrespetuosa de la dignidad de las personas que son sometidas, contra su voluntad, a tales tratamientos. Tambi\u00e9n se critica duramente el que se etiquete a las personas y se pone de presente lo funesto que ello resulta para el paciente etiquetado. As\u00ed mismo, se habla de que el paciente psiqui\u00e1trico termina siendo v\u00edctima de la exclusi\u00f3n social. Michel Foucault escribe que &#8220;Las definiciones de enfermedad y de demencia, y la clasificaci\u00f3n de las demencias, fueron realizadas de modo tal de excluir de nuestra sociedad a ciertas personas&#8221;. El cuestionamiento es, incluso, llevado a la literatura a trav\u00e9s de obras como <em>Alguien vol\u00f3 sobre el nido del cuco<\/em>, novela del escritor norteamericano Ken Kesey y que al ser llevada, a su vez, al cine en la pel\u00edcula <em>Atrapados sin salida<\/em>, que hizo famoso al actor Jack Nicholson, consolida una actitud social de rechazo a la psiquiatr\u00eda y espec\u00edficamente a los manicomios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo cierto es que descalificar como &#8220;loco&#8221; al disidente, al que piensa y act\u00faa diferente, al que no se somete a los r\u00edgidos c\u00e1nones impuestos por la sociedad, ha sido una estrategia pol\u00edtica, particularmente de los reg\u00edmenes totalitarios. No solo por los lados del sistema capitalista, como sostiene la Antipsiquiatr\u00eda en los a\u00f1os 60, sino tambi\u00e9n dentro del sistema opuesto, el comunista, como queda visto con la brutal metodolog\u00eda empleada por el r\u00e9gimen estalinista en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en contra de m\u00e1s de un &#8220;contrarrevolucionario&#8221;. Las primeras denuncias de semejantes m\u00e9todos se refer\u00edan a la dirigente comunista Mariya Spirid\u00f3nova, quien luego de ser figura central de la Revoluci\u00f3n cay\u00f3 en desgracia ante los bolcheviques. La <em>&#8220;Esquizofrenia lentamente progresiva&#8221;<\/em> fue la entidad mental de la que se vali\u00f3 el psiquiatra ruso Andr\u00e9i Snezhnevski como soporte de la que fue llamada &#8220;Psiquiatr\u00eda represiva&#8221; en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Dicha &#8220;enfermedad&#8221; solo afectar\u00eda el comportamiento <em>social<\/em> del enfermo. Los &#8220;tratamientos&#8221; consist\u00edan en torturas con electrochoques, radiaciones, aislamiento en celda, trabajos forzados; administraci\u00f3n de narc\u00f3ticos, antipsic\u00f3ticos e insulina; palizas y punciones lumbares. La Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Mundial reaccion\u00f3 al conocer las denuncias que se hicieron p\u00fablicas y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica termin\u00f3 retir\u00e1ndose de ella.<\/p>\n<p>En 1974 se fund\u00f3 en Suiza el primer comit\u00e9 en contra del abuso pol\u00edtico de la psiquiatr\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el asunto es m\u00e1s viejo de lo que se piensa. Si bien la Antipsiquiatr\u00eda nace en los 60, sus antecedentes se encuentran mucho antes. Y el uso del &#8220;loco&#8221; para enervar las posturas de los idealistas, los so\u00f1adores y los inconformes llega hasta los tiempos mismos de Cervantes. Los poderosos debilitan la imagen de su opositor o cr\u00edtico recurriendo a lo que sea, incluido el descr\u00e9dito social, y pocas cosas desacreditan m\u00e1s a quien expone unas ideas que el presentarlo como un personaje que est\u00e1 loco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque hay, desde luego, otros argumentos. El de que se trata de un &#8220;ap\u00f3stata&#8221; o de un &#8220;hereje&#8221;, por ejemplo. En el mismo a\u00f1o 1600 en el que enloquece aquel estudiante de Salamanca lector infatigable de libros de caballer\u00edas -apenas cinco a\u00f1os antes de aquel 1605 en que Cervantes publica El Quijote- el Santo Oficio ha condenado al fil\u00f3sofo Giordano Bruno a morir quemado en la hoguera solamente por pensar distinto. Cervantes lo ten\u00eda que saber porque claramente se nota que era un hombre culto y porque, adem\u00e1s, hab\u00eda vivido en Italia (el relato de &#8220;El curioso impertinente&#8221;, inserto dentro del Quijote, transcurre en Florencia).<\/p>\n<p>Nada mejor, entonces, que poner a encarnar sus propios ideales de justicia en un loquito.<\/p>\n<p>O s\u00ed: algo hay todav\u00eda mejor: que ese loquito sea gracioso, que haga re\u00edr al lector quien quiera que sea. Mart\u00edn de Riquer hace saber que &#8220;<em>Una serie de testimonios ciertos nos demuestra que la reacci\u00f3n casi un\u00e1nime que provoc\u00f3 entre sus contempor\u00e1neos el Quijote fue la risa. Los espa\u00f1oles de 1605 se rieron a carcajadas leyendo las aventuras del Ingenioso Hidalgo y celebraron a Cervantes como autor gracioso y divertido&#8221;<\/em> (<em>loc. cit.<\/em>).<\/p>\n<p>Empero, no todo el Quijote es una sucesi\u00f3n de situaciones humor\u00edsticas: a trav\u00e9s de su personaje, Cervantes expresa su pensamiento personal sobre temas muy serios, que para la \u00e9poca no era tan sencillo tocar en forma directa sin peligro de que sobreviniera la peligrosa represi\u00f3n de los poderosos: el tema de la propiedad privada y la a\u00f1oranza de los tiempos en que no exist\u00eda &#8220;aquello de <em>tuyo<\/em> y <em>m\u00edo&#8221;<\/em>&nbsp;(discurso de Don Quijote en medio de los cabreros, Cap\u00edtulo XI),<em>&nbsp;<\/em> el tema de la liberaci\u00f3n femenina frente al imperio del machismo (discurso de la pastora Marcela, a punto de ser apedreada, en su defensa, Cap\u00edtulo XIV) o el tema de las armas y las letras (Discurso, Cap\u00edtulo XXXVIII), por ejemplo, no tienen nada de chistosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En fin, la enfermedad mental ciertamente existe; pero el hecho de que alguien sufra de alucinaciones y que, incluso, padezca de esquizofrenia o de cualquier otro cuadro cl\u00ednico mental no significa que carezca de ideales, de sue\u00f1os o de una verdadera conciencia social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de Don Quijote, surgi\u00f3 el vocablo &#8220;quijote&#8221;.<\/p>\n<p>Pero dicha expresi\u00f3n no fue acu\u00f1ada en sentido elogioso o admirativo, sino -todo lo contrario- en sentido peyorativo. &nbsp;En una sociedad ego\u00edsta, es l\u00f3gico que el salir en defensa del otro no se vea como ning\u00fan gesto altruista, sino apenas como el defecto de andarse metiendo en problemas que no le conciernen a quien lo hace, as\u00ed lo haga persiguiendo un ideal de justicia, dado que dicho ideal se da por irrealizable.<\/p>\n<p>Son bien elocuentes la definiciones que nos suministra la gran ling\u00fcista espa\u00f1ola do\u00f1a Mar\u00eda Moliner en su <em>Diccionario de Uso del Espa\u00f1ol<\/em> (Ed. Gredos, Madrid):<\/p>\n<p>&#8220;<strong>quijote&nbsp;<\/strong>m. Por alusi\u00f3n a Don Quijote de la Mancha, se aplica como nombre calificativo a la persona que est\u00e1 siempre dispuesta a intervenir en asuntos que no le ata\u00f1en, en defensa de la justicia. Generalmente, no se emplea con sentido admirativo, y puede tenerlo despectivo&#8221;.<\/p>\n<p>De ah\u00ed derivan vocablos como &#8220;<strong>quijoter\u00eda<\/strong>&#8221; (despectivo, cualidad de quijote), &#8220;<strong>quijotesco<\/strong>&#8220;(que act\u00faa con quijoter\u00eda), &#8220;<strong>quijotil<\/strong>&#8220;<strong>&nbsp;<\/strong>(propio de un quijote) y &#8220;<strong>quijotismo<\/strong>&#8220;&#8221;(desp.) m. Cualidad de quijote&#8221;.<\/p>\n<p>Hay quienes piensan, sin embargo, que tomar la lucha de los tantos quijotes que hay en el mundo como una mera expresi\u00f3n de patolog\u00eda ps\u00edquica o como un mero defecto personal de algunos entrometidos constituye un grav\u00edsimo error conceptual que puede descalificar injustamente la grandeza de hombres y mujeres que no se resignan a abandonar sus esfuerzos en pro de la construcci\u00f3n de un mundo mejor y de una sociedad m\u00e1s justa.<\/p>\n<p>Con todo, la triste realidad final es la de que Don Quijote termina muriendo en su casa, enfermo y extenuado, despu\u00e9s de haber sido ridiculizado, apaleado, enjaulado y vencido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-MUERE.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25299\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-MUERE.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-MUERE.jpg 640w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/DON-QUIJOTE-MUERE-300x165.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>EP\u00cdLOGO:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un lugar de Asia, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo viv\u00eda un hombre que predicaba la gran Revoluci\u00f3n del Amor, que dizque todos \u00e9ramos hermanos: termin\u00f3 perseguido, arrestado, torturado, juzgado, condenado y, finalmente, crucificado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/CRISTO-DE-DAL\u00cd.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-7735\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/CRISTO-DE-DAL\u00cd-574x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"574\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/CRISTO-DE-DAL\u00cd-574x1024.jpg 574w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/CRISTO-DE-DAL\u00cd-168x300.jpg 168w\" sizes=\"auto, (max-width: 574px) 100vw, 574px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y en un lugar de Am\u00e9rica, de cuyo nombre tampoco quiero acordarme, no ha mucho tiempo viv\u00eda un hombre que pretend\u00eda que estas naciones fueran verdaderamente libres: tambi\u00e9n termin\u00f3 aborrecido, desterrado dentro de la propia tierra que hab\u00eda libertado, y forzado a largarse, enfermo y en la ruina, a morir, a orillas del mar, en casa ajena y prestada, donde intent\u00f3 en vano recuperar su salud auxiliado por un m\u00e9dico extranjero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/BOLIVAR.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25300\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/BOLIVAR.jpg\" alt=\"\" width=\"496\" height=\"392\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/BOLIVAR.jpg 496w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/BOLIVAR-300x237.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 496px) 100vw, 496px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue all\u00ed, pr\u00f3ximo a la tumba, donde este personaje pronunci\u00f3, con tristeza y amargura, la que habr\u00eda de convertirse en una de sus m\u00e1s desoladoras frases postreras:&nbsp;&#8220;<em>Jesucristo, Don Quijote y yo hemos sido los tres m\u00e1s grandes majaderos de la historia<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Mesa de las Tempestades, \u00c1rea Metropolitana de Bucaramanga, martes 23 de abril de 2024, D\u00eda del Idioma Espa\u00f1ol.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>____________<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ILUSTRACIONES:<\/strong> (1) <em>Don Quijote.<\/em> Pablo Picasso. 1955.<\/p>\n<p>(2) Sigmund Freud.<\/p>\n<p>(3) <em>Don Quijote<\/em>. Salvador Dal\u00ed.<\/p>\n<p>(4) <em>Don Quijote<\/em>. Salvador Dal\u00ed.<\/p>\n<p>(5) <em>Don Quijote llega a la venta<\/em>. Gustave Dor\u00e9.<\/p>\n<p>(6) Molinos de Viento en La Mancha, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>(7) <em>Don Quijote leyendo novelas de caballer\u00edas<\/em>. Gustave Dor\u00e9.<\/p>\n<p>(8) <em>Don Quijote contra los cueros de vino<\/em>. An\u00f3nimo.<\/p>\n<p>(9) <em>Don Quijote enjaulado<\/em>. Gustave Dor\u00e9.<\/p>\n<p>(10) <em>Cervantes &nbsp;en la prisi\u00f3n imaginando el Quijote<\/em>. Vicente Barreto. Madrid. 1877.<\/p>\n<p>(11) P\u00f3ster de la pel\u00edcula <em>Don Quijote cabalga de nuevo<\/em>, protagonizada por Fernando Fern\u00e1n G\u00f3mez &nbsp;como Don Quijote y Mario Moreno <em>Cantinflas<\/em> como Sancho Panza.<\/p>\n<p>(12) Antonio Hern\u00e1ndez Morej\u00f3n. Real Academia Nacional de Medicina de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>(13) Ricardo Royo Villanova.<\/p>\n<p>(14) Jos\u00e9 Goyanes Capdevila.<\/p>\n<p>(15) Los actores espa\u00f1oles Fernando Rey como Don Quijote y Alfredo Landa como Sancho Panza en la miniserie de la televisi\u00f3n espa\u00f1ola <em>El Quijote de Miguel de Cervantes<\/em>.<\/p>\n<p>(16) Los actores espa\u00f1oles Alfredo Landa como Sancho Panza y Fernando Rey como Don Quijote en la miniserie de la televisi\u00f3n espa\u00f1ola <em>El Quijote de Miguel de Cervantes<\/em>.<\/p>\n<p>(17) <em>Cervantes<\/em>. Retrato atribuido a Juan de J\u00e1uregui y Aguilar (1583 &#8211; 1641).<\/p>\n<p>(18) <em>Don Quijote en su lecho de muerte.&nbsp;<\/em>Gustave Dor\u00e9 &#8211; Salvador Tusell.<\/p>\n<p>(19) <em>Cristo de San Juan de la Cruz<\/em>. Salvador Dal\u00ed. 1951.<\/p>\n<p>(20) <em>Don Sim\u00f3n Bol\u00edvar, sue\u00f1o para un desvelo<\/em>. Antonio Fr\u00edo. 1993.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00d3SCAR HUMBERTO G\u00d3MEZ G\u00d3MEZ<\/strong>: Miembro de la Academia de Historia de Santander y del Colegio Nacional de Periodistas (CNP).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ADVERTENCIA: <\/strong>: Las reproducciones que se han tomado de textos ajenos fueron copiadas en esta entrada tal y como aparecen en las fuentes de donde se tomaron, sin emplear la expresi\u00f3n (sic).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ADVERTENCIA: : Las reproducciones de textos ajenos que aparezcan en esta entrada se entiende que han sido copiadas tal y como aparecen en las fuentes de donde se tomaron, sin emplear la expresi\u00f3n (sic). Consiguientemente, los errores de ortograf\u00eda, puntuaci\u00f3n, &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=21627\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=21627'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F21627\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssFacebookSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Twitter\" Title=\"Twitter\" class=\"heateorSssSharing heateorSssTwitterBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"http:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?text=DON%20QUIJOTE%20ANTE%20LAS%20CIENCIAS%20DE%20LA%20SALUD%20MENTAL.%20Homenaje%20a%20Miguel%20de%20Cervantes%20Saavedra%20en%20el%20D%C3%ADa%20del%20Idioma%20Espa%C3%B1ol.%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez&url=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F21627\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssTwitterSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Whatsapp\" Title=\"Whatsapp\" class=\"heateorSssSharing heateorSssWhatsappBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/web.whatsapp.com\/send?text=DON%20QUIJOTE%20ANTE%20LAS%20CIENCIAS%20DE%20LA%20SALUD%20MENTAL.%20Homenaje%20a%20Miguel%20de%20Cervantes%20Saavedra%20en%20el%20D%C3%ADa%20del%20Idioma%20Espa%C3%B1ol.%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F21627\")'><ss style=\"display:block\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssWhatsappSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Pinterest\" Title=\"Pinterest\" class=\"heateorSssSharing heateorSssPinterestBackground\" onclick=\"javascript:void( (function() {var e=document.createElement('script' );e.setAttribute('type','text\/javascript' );e.setAttribute('charset','UTF-8' );e.setAttribute('src','\/\/assets.pinterest.com\/js\/pinmarklet.js?r='+Math.random()*99999999);document.body.appendChild(e)})());\"><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssPinterestSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Google Gmail\" Title=\"Google Gmail\" class=\"heateorSssSharing heateorSssGoogleGmailBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/?ui=2&view=cm&fs=1&tf=1&su=DON%20QUIJOTE%20ANTE%20LAS%20CIENCIAS%20DE%20LA%20SALUD%20MENTAL.%20Homenaje%20a%20Miguel%20de%20Cervantes%20Saavedra%20en%20el%20D%C3%ADa%20del%20Idioma%20Espa%C3%B1ol.%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez&body=Link:https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F21627\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssGoogleGmailSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" title=\"More\" alt=\"More\" class=\"heateorSssSharing heateorSssMoreBackground\" onclick=\"heateorSssMoreSharingPopup(this, 'https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F21627', 'DON%20QUIJOTE%20ANTE%20LAS%20CIENCIAS%20DE%20LA%20SALUD%20MENTAL.%20Homenaje%20a%20Miguel%20de%20Cervantes%20Saavedra%20en%20el%20D%C3%ADa%20del%20Idioma%20Espa%C3%B1ol.%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez', '' )\" ><ss style=\"display:block\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssMoreSvg\"><\/ss><\/i><\/li><\/ul><div class=\"heateorSssClear\"><\/div><\/div><div class='heateorSssClear'><\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-21627","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-periodismo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1FYrr-5CP","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21627","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21627"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21627\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52661,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21627\/revisions\/52661"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}