{"id":35824,"date":"2020-11-05T18:19:48","date_gmt":"2020-11-05T23:19:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oscarhumbertogomez.com\/?p=35824"},"modified":"2025-04-04T21:46:53","modified_gmt":"2025-04-05T02:46:53","slug":"salvador-rodriguez-por-oscar-humberto-gomez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=35824","title":{"rendered":"SALVADOR RODR\u00cdGUEZ (Cap\u00edtulo I) Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez [Memorias]"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-35834\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la plenitud de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 60, cuando Los Beatles desde el exterior y El Club del Clan dentro de Colombia marcaban la pauta en el gusto musical de los chicos go-g\u00f3 y las chicas ye-y\u00e9, al barrio Sotomayor yo ingresaba a pie, proveniente del oeste de la peque\u00f1a Bucaramanga de entonces, caminando frente a la puerta de entrada de una lujosa casa-quinta. Recuerdo que se llamaba &#8220;Alejandr\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p>Aquella hermosa y espaciosa residencia estaba ubicada en la esquina de la carrera 27 con la calle 45, justamente donde hoy en d\u00eda se halla la puerta de entrada a la papeler\u00eda y librer\u00eda Panamericana.<\/p>\n<p>Mi larga caminata la iniciaba desde los alrededores del parque Romero. Uno sub\u00eda por la calle 45, enfrentaba el terrapl\u00e9n y el paso de los tres tubos \u2014un puentecillo ubicado donde d\u00e9cadas m\u00e1s tarde aquella calle habr\u00eda de entrelazarse con la avenida La Rosita y que, a diferencia de otras personas, yo prefer\u00eda esquivar pas\u00e1ndolo por debajo, por la hondonada, para sentir as\u00ed que, en lugar de guardar equilibrio mientras avanzaba, estaba m\u00e1s bien pisando la polvorienta pero segura tierra firme\u2014 y continuaba ascendiendo hasta desembocar en la carrera 27, por donde a la saz\u00f3n transitaba una que otra camioneta Fargo, uno que otro jeep Nissan Patrol, uno que otro autom\u00f3vil Studebaker o una que otra camioneta Chevrolet Apache.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-35840\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-ROMERO.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"624\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-ROMERO.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-ROMERO-300x183.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-ROMERO-768x468.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sotomayor era un sector privilegiado. Pero su privilegio no solo lo notaba aquel peque\u00f1o alumno de escuela, de pantalones cortos y zapatos de caucho &#8220;Croydon&#8221;, en la ostensible diferencia arquitect\u00f3nica de sus casas con respecto a aquellas otras viviendas de tapia pisada y tejas de barro predominantes en el modesto sector donde viv\u00eda, o en la imagen del autom\u00f3vil indefectiblemente estacionado en la calle, frente a la respectiva residencia y junto a la correspondiente acera, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, en la altura imponente de sus \u00e1rboles, en el verdor y el colorido de sus antejardines, de sus flores y de sus mariposas, y, por supuesto, en el m\u00e1gico y sostenido ulular de las chicharras, los emblem\u00e1ticos insectos que saludaban al visitante aferradas a los troncos y le avisaban, a la par con el ta\u00f1er de las campanas, que ya la Semana Santa estaba cerca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-35841\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/templo-2.jpg\" alt=\"\" width=\"716\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/templo-2.jpg 716w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/templo-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, en esa misma calle, la de la casa-quinta &#8220;Alejandr\u00eda&#8221;, pasos m\u00e1s arriba y andando por la misma acera sur, se encontraba ubicado el templo. Era un templo gigantesco, de ladrillo rojizo a la vista y en su c\u00faspide el Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, una estatua imponente de color blanco que, ante los ojos asombrados de aquel chiquillo caminante, parec\u00eda ser algo as\u00ed como el eje gravitacional alrededor del cual giraba todo el barrio. Un barrio reconocido en toda la ciudad como aquel donde viv\u00edan &#8220;los ricos&#8221;. De hecho, en la esquina noroeste de su carrera 28 con la calle 44 se ergu\u00eda \u2014seg\u00fan o\u00eda decir\u2014 la mansi\u00f3n de Marcos Pico, quien, en la imaginaci\u00f3n popular, se disputaba la primac\u00eda de ser el hombre m\u00e1s &#8220;acaudalado&#8221; \u2014este era el vocablo que se empleaba entonces\u2014 de toda la ciudad junto a Sa\u00fal D\u00edaz y Nepo Cartagena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-35839\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-.jpg\" alt=\"\" width=\"770\" height=\"443\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-.jpg 770w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO--300x173.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO--768x442.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 770px) 100vw, 770px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera vez que el ni\u00f1o del relato ingres\u00f3 al interior de su colosal y rojiza iglesia, una ma\u00f1ana cualquiera de domingo, con el prop\u00f3sito de asistir a misa, lo primero que le llam\u00f3 la atenci\u00f3n no fue, sin embargo, la voz del cura, un jesuita de casulla y estola que insist\u00eda en los fundamentos de la doctrina evang\u00e9lica habl\u00e1ndole a la nutrida feligres\u00eda con una mezcla un tanto confusa de espa\u00f1ol y de lat\u00edn que retumbaba en las paredes y trataba de devolverse hacia el altar por entre las columnas que sosten\u00edan la monumental estructura haciendo por momentos ininteligible la pr\u00e9dica, ni el incienso que el monaguillo turiferario esparc\u00eda con los mismos vaivenes que \u00e9l mismo habr\u00eda de utilizar m\u00e1s tarde para llenar con aquel inconfundible olor el entorno inolvidable de otro altar, ni el desfile del monaguillo cruc\u00edfero flanqueado a su izquierda y a su derecha por los ac\u00f3litos ceroferarios, ni la altura y el grosor de sus columnas macizas, ni el elegante tapete de su nave central, ni el p\u00falpito y su escalera de caracol, ni los severos confesionarios de madera que en segundos convert\u00edan, como por arte de magia, a pecadores en justos, ni las hermosas j\u00f3venes de capul que convert\u00edan, tambi\u00e9n como por arte de magia, a justos en pecadores, sino la estampa del hombre elegantemente vestido que, desde su silla, entonaba c\u00e1nticos religiosos mientras se acompa\u00f1aba, con las manos y con los pies, de un instrumento enorme de teclas del cual alguien parado junto a \u00e9l le dijo con un susurro que era un \u00f3rgano, pero otro le asever\u00f3 m\u00e1s tarde, luego de santiguarse al lado de la pila de agua bendita, que dizque ten\u00eda el nombre, m\u00e1s melodioso y dulce, pero luego vendr\u00eda a saber que menos acertado, de armonio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-35842\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/O\u0301RGANO.jpg\" alt=\"\" width=\"624\" height=\"831\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/O\u0301RGANO.jpg 624w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/O\u0301RGANO-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En todo caso \u2014aficionado a la m\u00fasica desde que tomaba tetero y cuando apenas acariciaba la m\u00e1gica textura de sus primeros juguetes\u2014 se interes\u00f3 en saber no solo el nombre preciso del instrumento, sino tambi\u00e9n el de aquel particular artista, el mismo que, ya en el cenit de su vida, habr\u00eda de recordar como el primero que tuvo la oportunidad de ver y de escuchar en persona.<\/p>\n<p>Entonces vino a saber que se trataba del maestro Salvador Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ruitoque, Mesa de las Tempestades, \u00c1rea Metropolitana de Bucaramanga, viernes 6 de noviembre de 2020 <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(CONTINUAR\u00c1)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En la plenitud de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 60, cuando Los Beatles desde el exterior y El Club del Clan dentro de Colombia marcaban la pauta en el gusto musical de los chicos go-g\u00f3 y las chicas ye-y\u00e9, &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=35824\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=35824'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing 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