{"id":35977,"date":"2020-11-12T18:49:55","date_gmt":"2020-11-12T23:49:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oscarhumbertogomez.com\/?p=35977"},"modified":"2025-04-04T21:49:32","modified_gmt":"2025-04-05T02:49:32","slug":"salvador-rodriguez-capitulo-vi-por-oscar-humberto-gomez-gomez-memorias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=35977","title":{"rendered":"SALVADOR RODR\u00cdGUEZ (Cap\u00edtulo VI) Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez [Memorias]"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-35834\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los Mart\u00ednez-Villalba tuestan caf\u00e9.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o caminante ya lo sabe. Pero no lo sabe porque se lo hayan contado, sino porque ha pasado por all\u00ed, por la f\u00e1brica de caf\u00e9 La Constancia, que inunda con su peculiar y delicioso aroma el entorno de la calle 41 con carrera 21 por donde ha descubierto que tambi\u00e9n puede llegar al puentecillo de los tres tubos, el paso hacia el barrio Sotomayor que \u00e9l persiste en atravesar por debajo, sin que se atreva jam\u00e1s a cruzarlo -como observa que lo hacen todos los caminantes- guardando el equilibrio mientras transitan por encima, extendiendo algunos de ellos los brazos a lado y lado, como m\u00e1s tarde habr\u00e1 de ver que lo hacen en los circos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sabe que los Mart\u00ednez-Villalba dan cine.<\/p>\n<p>No tienen teatros, como Sa\u00fal D\u00edaz, quien con los de su famoso Circuito Uni\u00f3n le ofrece pel\u00edculas de tipos y apaches a un p\u00fablico que ha pagado antes el precio de una boleta en la taquilla, o como los curas del Instituto Tecnol\u00f3gico Salesiano, quienes complacen a la chiquillada asistente a la catequesis dominical \u2014una ni\u00f1ez que, a diferencia de los clientes de D\u00edaz, no ha pagado nada antes de ingresar al teatro\u2014 con un proyector, un tel\u00f3n y unas cuantas pel\u00edculas de acci\u00f3n en blanco y negro, que se ven moment\u00e1neamente suspendidas mientras el sacerdote catequista, que est\u00e1 parado al lado de la m\u00e1quina proyectora, detr\u00e1s del haz de luz que atraviesa aquel teatro, pregunta, hablando por el micr\u00f3fono y al tiempo que se\u00f1ala con el \u00edndice la escena congelada en el tel\u00f3n, cu\u00e1l de los diez mandamientos de la ley de Dios est\u00e1n a punto de violar esos hombres que, con sombreros en sus cabezas, pa\u00f1uelos sobre el rostro y rev\u00f3lver en la mano, se aprestan a asaltar la diligencia que se aproxima en medio de la polvareda, y aquel grupo de ni\u00f1os pobres, que han seguido hasta ese momento sin pesta\u00f1ear las emocionantes secuencias del filme, contestan con un coro estremecedor, con una desordenada vocingler\u00eda, con un decidido grito colectivo que casi hace sacudir las paredes, contestan -digo- que aquellos apaches emboscados van a violar, en los segundos siguientes, &#8220;el quinto mandamiento&#8221;, o sea, el de &#8220;\u00a1\u00a1\u00a1 NO HURTAAARRRRR !!!&#8221;. (Luego de la respectiva correcci\u00f3n y de las correspondientes precisiones por parte del catequista, se apagan de nuevo las luces y se reinicia la pel\u00edcula, en medio de la complacencia general de la chiquillada, m\u00e1s interesada en saber qu\u00e9 va a pasar en el filme que en aprenderse de memoria las ense\u00f1anzas y los fundamentos de la doctrina cristiana).<\/p>\n<p>Igualmente ha o\u00eddo hablar de los cigarros V\u00edctor, de la cigarrer\u00eda Mart\u00ednez Villalba y hasta de que el patriarca de esa familia es pintor de unos \u00f3leos en los que exalta las expresiones folcl\u00f3ricas de su tierra con una singular belleza art\u00edstica.<\/p>\n<p>Lo que el chico caminante no sabe, sin embargo, es que, m\u00e1s all\u00e1 del aroma del caf\u00e9 que se vende en papeletas, y que m\u00e1s all\u00e1 de su relaci\u00f3n con tabacos, fabriquines y caneyes, y que m\u00e1s all\u00e1 de su incursi\u00f3n en el m\u00e1gico universo de los lienzos, los pinceles y los caballetes, y que m\u00e1s all\u00e1 de las pel\u00edculas proyectadas desde una camioneta sobre los paredones contiguos de los parques o donde quiera que haya un muro lo suficientemente anchuroso como para que sobre \u00e9l pueda proyectarse un filme y un \u00e1rea aleda\u00f1a lo suficientemente espaciosa como para que los vecinos asistentes puedan presenciarlo de pie, los Mart\u00ednez-Villalba tambi\u00e9n construyen edificios.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 de saberlo cuando en el barrio Sotomayor cunda la gran noticia, cuando ella llegue hasta la casa de sus primos G\u00f3mez Dur\u00e1n, cuando alcance la sala de la casa de Guillermo Dur\u00e1n \u2014en la que uno que otro domingo se dedica a ver las aventuras de Batman y Robin sentado frente a la pantalla de un televisor ajeno\u2014 y cuando, finalmente, se irrigue por las afueras del enorme templo rojizo, la enorme iglesia donde los curas jesuitas tratan in\u00fatilmente de convencer a los melenudos j\u00f3venes que habr\u00e1n de salir a apostarse en el atrio, con intenciones paganas, que es m\u00e1s importante ganarse el Cielo que conquistar a una de aquellas hermosas chicas de minifalda, botas y buzo cuello de tortuga que transitan por la calle 45 o por la carrera 27A atrayendo sus miradas a la salida de misa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-36125\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-1024x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-300x300.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-150x150.jpg 150w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-768x768.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-1536x1536.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-2048x2048.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Se va Salvador&#8221;, es lo primero que oye decir en el interior de aquella casa de baldosines, canales y techo de tejas donde, por primera vez, ha conocido una fotograf\u00eda en colores de su nona, un retrato enmarcado en vidrio que yace recostado sobre una mesa de madera totalmente diferente de aquellas que est\u00e1 acostumbrado a ver en su modesta vivienda y en el que le observa unos aretes relucientes que no recuerda haberle visto en persona durante los escasos meses en que alcanz\u00f3 a conocerla.<\/p>\n<p>&#8220;Vendi\u00f3 el almac\u00e9n&#8221;, escucha como complemento de la nueva.<\/p>\n<p>No es una buena nueva, a juzgar por el comentario que oye en seguida: &#8220;L\u00e1stima, va a hacer mucha falta&#8221;.<\/p>\n<p>Y es cuando escucha que alguien pregunta, y cuando escucha que alguien contesta, que el organista y cantor de la iglesia, el amable y culto Salvador Rodr\u00edguez, el hombre que ha refrendado con su conducta diaria como el habitual tendero de la esquina el honroso t\u00edtulo de se\u00f1or \u2014una dignidad que en aquel entonces s\u00ed tiene importancia\u2014, el caballero que con su talento como m\u00fasico se ha ganado el t\u00edtulo de artista aunque nadie se lo reconozca (porque la gente del barrio, que \u00fanicamente lo escucha cantar y tocar en la iglesia, ignora que \u00e9l no solo interpreta el &#8220;T\u00fa reinar\u00e1s, este es el grito que ardiente exhala nuestra fe&#8221; o el &#8220;Madre m\u00eda, que est\u00e1s en el Cielo, env\u00eda consuelo a mi coraz\u00f3n&#8221;, sino tambi\u00e9n pasillos, bambucos y boleros de sin igual factura), es cuando escucha, digo, que el apreciado vecino Salvador Rodr\u00edguez se marcha porque va a inaugurar otro negocio, un negocio mucho m\u00e1s grande que su famoso almac\u00e9n Sotomayor, y que ese nuevo negocio lo va a abrir m\u00e1s arriba, s\u00ed, en un nuevo edificio ubicado sobre la avenida de arriba, sobre la carrera 33, en una esquina diagonal &#8220;al parque nuevo&#8221;, diagonal &#8220;al parque Guillermo Sorzano&#8221;, en un edificio para estrenar que han construido los Mart\u00ednez-Villalba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-36114\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PHOTO-2020-11-09-08-10-01-copia.jpg\" alt=\"\" width=\"780\" height=\"1040\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PHOTO-2020-11-09-08-10-01-copia.jpg 780w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PHOTO-2020-11-09-08-10-01-copia-225x300.jpg 225w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PHOTO-2020-11-09-08-10-01-copia-768x1024.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 780px) 100vw, 780px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y, entonces, el chico \u2014que ya no es ni\u00f1o, sino un jovenzuelo, y que ya no vive al occidente, sino al oriente, y que ya no estudia ni en la escuela Roso Cala, ni en la concentraci\u00f3n Jos\u00e9 Camacho Carre\u00f1o, sino en el Instituto T\u00e9cnico Superior D\u00e1maso Zapata, y por eso todos los d\u00edas camina desde las postrimer\u00edas orientales del barrio \u00c1lvarez Restrepo hasta m\u00e1s all\u00e1 de las grader\u00edas de la secci\u00f3n de sombra del estadio, descubre que hasta ese momento su recorrido ha sido tan rutinario como incompleto y que, por serlo, solamente ha conocido una parte del barrio y se ha privado de ver lo que hay m\u00e1s arriba, m\u00e1s hacia el oriente, y decide, entonces, irse a caminar por la solitaria calle 44, pero esta vez no, como siempre lo ha hecho, hacia abajo, hacia el poniente, camino al templo, por la calle habitualmente sola por donde transita cuando, para llegar a la iglesia rojiza, desciende hasta el tap\u00f3n donde se encuentra ubicado el convento de las monjas adoratrices y cruza hacia su izquierda, hacia el sur, y pasa frente a la casa de los Escand\u00f3n, la familia de la que emerger\u00e1 m\u00e1s tarde otra reina de belleza distinta de aquella que le mencionan siempre y de la que ha o\u00eddo decir, una y otra vez, que se llama Esperanza Gall\u00f3n Dom\u00ednguez.<\/p>\n<p>Tampoco subir\u00e1 hacia el oriente una sola cuadra para doblar de una vez la esquina del almac\u00e9n Sotomayor y dirigirse hacia el sur en busca del costado opuesto de la iglesia. No; esta vez optar\u00e1 por seguir derecho, por pasar al lado del colegio Santa Mar\u00eda Reina, el peque\u00f1o colegio ubicado en ese momento a su diestra y del que sabe que regentan las monjas de una comunidad cuyo nombre no se preocupa en averiguar, el plantel tan diminuto como costoso donde estudia una de sus primas, y proseguir\u00e1 ascendiendo en su estrenado recorrido hacia el oeste hasta que encuentre la carrera 33. Har\u00e1 este nuevo recorrido porque quiere conocer, en aquel oriente hasta ese momento inexplorado, aquel nuevo &#8220;parque&#8221; del que tanto hablan.<\/p>\n<p>Empero, no ha llegado a avenida alguna y ya se encuentra con un parque en el camino. Es un parque nuevo, solitario, hermoso, rodeado de casas elegantes y silenciosas, un parque sembrado de verdes prados y de jardines multicolores, un parque que irradia paz en el alma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-36061\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-JOSE-DE-SAN-MARTIN-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-JOSE-DE-SAN-MARTIN-1.jpg 800w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-JOSE-DE-SAN-MARTIN-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-JOSE-DE-SAN-MARTIN-1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Habr\u00e1 de saber, sin embargo, que no es ese el parque nuevo del cual le han hablado como aquel a donde se mudar\u00e1 el m\u00fasico Salvador Rodr\u00edguez; ese no es el nuevo parque donde se halla ubicado el nuevo edificio a donde se ir\u00e1 el organista y cantor de la iglesia y, debido a ello, debido a que se ir\u00e1 para all\u00e1 muy pronto, ya no continuar\u00e1 vendiendo en su concurrido almac\u00e9n Sotomayor ni los mostachones, ni los vikingos; ni las cintas por metros, ni los botones de diversos tama\u00f1os y de variadas formas; ni las heladas botellas de vidrio de Leches\u00e1n, ni las oscuras y tambi\u00e9n heladas gaseosas Kol-cana; ni los tubos de hilo para coser, ni las peinillas para el cabello cada vez m\u00e1s largo de los varones; ni tampoco, por supuesto, las estampillas de correo que \u00e9l ha visto a la gente adquirir cada vez que se ha asomado all\u00ed en la implacable persecuci\u00f3n de un exquisito palitroque.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 de saber, en efecto, que aquel que tiene ante sus ojos es otro parque, un parque reci\u00e9n fundado por los argentinos, \u00bfsab\u00e9s?, s\u00ed, por los argentinos, che, aquellos extranjeros a los que quiere toda la ciudad entera porque unos cuantos a\u00f1os atr\u00e1s llegaron a esta tierra de los sarrapios y de las chicharras, che, llegaron en un avi\u00f3n que los descarg\u00f3 en la pista del aeropuerto G\u00f3mez Ni\u00f1o y casi de una vez, pibe, casi de una vez, garufa, con la sola demora de tener que esperar en el hotel Pr\u00edncipe su primer partido, che, empezaron a desencadenar, en el estadio de futbol \u2014bautizado en honor a un pol\u00edtico del que jam\u00e1s habr\u00e1 de saberse que siquiera jugara al futbol\u2014, el frenes\u00ed general, che, la griter\u00eda colectiva de los entusiastas hinchas del equipo local, que atrincherados en la secci\u00f3n de sombra, o en la de sol, o en la de gorriones, che, disfrutar\u00e1n desde entonces de todas sus haza\u00f1as, de sus habilidades con el esf\u00e9rico de cuero, de sus jugadas vistosas en el medio campo, en la punta derecha, en la punta izquierda o en la zona de candela, vos sab\u00e9s, rana, de sus goles espectaculares o de sus atrapadas maestras, en fin, che, de sus apote\u00f3sicas actuaciones de cada domingo y con las cuales, vestidos con una camiseta amarilla o con un buzo negro, evitar\u00e1n que la pelota se meta en su arco y, en cambio, har\u00e1n todo lo posible porque se meta en el contrario, che.<\/p>\n<p>S\u00ed: aquel parque apacible al que ha arribado ese d\u00eda es el nuevo parque General Jos\u00e9 de Mart\u00edn, que ha sido bautizado con tal nombre por sus donadores porque as\u00ed es como se llama el Sim\u00f3n Bol\u00edvar de los argentinos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-36117\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-JOSE-DE-SAN-MARTIN-2.jpg\" alt=\"\" width=\"896\" height=\"728\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-JOSE-DE-SAN-MARTIN-2.jpg 896w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-JOSE-DE-SAN-MARTIN-2-300x244.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-JOSE-DE-SAN-MARTIN-2-768x624.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 896px) 100vw, 896px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sabedor de que, aunque bello y sereno, ese no es el parque que est\u00e1 buscando, el muchacho sigue subiendo y, por fin, arriba al otro, al parque Guillermo Sorzano, al paradis\u00edaco parque del que hablan todos como aquel a donde la gente ha empezado a trasladarse porque a su alrededor ha sido descubierto el promisorio futuro residencial de la ciudad y, a juzgar por lo que va a hacer el visionario Salvador Rodr\u00edguez, tambi\u00e9n el no menos promisorio porvenir de su comercio.<\/p>\n<p>A diferencia del que acaba de dejar atr\u00e1s, del parque de los argentinos, este otro es un parque inmenso.<\/p>\n<p>Para ingresar a \u00e9l hay que cruzar la avenida, pero el muchacho desiste de hacerlo. M\u00e1s bien, vira hacia su derecha, camina de manera paralela al seductor parque p\u00fablico y, entonces, encuentra el solitario edificio del que ha escuchado hablar, aquel a donde se trasladar\u00e1 el estimado se\u00f1or de la frecuentada miscel\u00e1nea de la esquina.<\/p>\n<p>Mucho tiempo despu\u00e9s ser\u00e1 cuando haya de saber lo que ha ocurrido: que de una alianza, o algo parecido, entre una se\u00f1ora de nombre Leonor Puyana de Montoya, a la que le dicen do\u00f1a Leo, y los Mart\u00ednez-Villalba, organizados esta vez como una gran empresa constructora, ha nacido, en aquella esquina noroeste donde se cruzan la carrera 33 y la calle 47, un nuevo edificio de apartamentos, el segundo edificio de apartamentos que, en plena d\u00e9cada de los a\u00f1os 60, ha emergido sobre aquella avenida \u2014todav\u00eda poco concurrida, casi solitaria\u2014 despu\u00e9s del Santa Luc\u00eda, la edificaci\u00f3n residencial que ya, desde los principios de esa misma d\u00e9cada, se yergue altiva sobre la misma avenida, en la esquina noroccidental de la calle 42 con carrera 33, un edificio de color blanco, diagonal al cual se erige la preciosa casa que, con gran alegr\u00eda, hab\u00eda inaugurado pocos a\u00f1os antes el joven m\u00e9dico ginec\u00f3logo y obstetra Guillermo Sorzano sin imaginar que la vida no le permitir\u00eda por mucho tiempo la satisfacci\u00f3n de disfrutarla porque la Parca se lo llevar\u00eda cuando todav\u00eda no superaba la satisfacci\u00f3n de haber podido concluirla y apenas cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de que renunciara al cargo de alcalde, el prominente puesto oficial que ocupaba cuando aquel joven y persistente caminante que ahora se halla parado en las inmediaciones de aquel parque bautizado con su ilustre nombre aterriz\u00f3 en su terru\u00f1o nativo un d\u00eda de las \u00e1nimas benditas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-36115\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/templo-san-pio.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/templo-san-pio.jpg 650w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/templo-san-pio-300x138.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El muchacho emprende el regreso. Del nuevo edificio solo ha observado la tarea febril que despliegan quienes lo preparan para que lo ocupen sus nuevos moradores. Desciende otra vez por la misma calle 44 por donde subi\u00f3 y atisba, all\u00e1 abajo, a lo lejos, el almac\u00e9n Sotomayor a la izquierda, y la casa de sus primos a la derecha, y junto a esta la casa contigua de colores verde y amarillo donde viven Gilberto y su hijo Mario, o Mario y su hijo Gilberto \u2014que nunca logr\u00f3 precisar qui\u00e9n era el hijo y qui\u00e9n era el padre\u2014, y al fondo, all\u00e1 en el tap\u00f3n, all\u00e1 donde los carros tienen que virar forzosamente, el siempre silencioso convento de las monjas adoratrices.<\/p>\n<p>Al atravesar la carrera 28, sin embargo, no puede evitar volver la mirada hacia su izquierda, hacia el din\u00e1mico almac\u00e9n cuyo futuro ahora desconoce porque no sabe qui\u00e9n vendr\u00e1 en reemplazo del se\u00f1or amable que le vende los mojicones de la panader\u00eda Trillos, adornados siempre con una hojita verde, y por ello siente que, de alguna forma, corre el riesgo inminente de perder el que hasta ese momento ha sido uno de sus escasos refugios en aquel barrio de extra\u00f1os, adem\u00e1s de la casa de las bardas grises y las paredes rosadas donde viven sus primos, de la otra casa de garaje a la entrada y sin mayores remembranzas donde vive don Guillermo Dur\u00e1n y, por supuesto, del templo cat\u00f3lico, del que ha le\u00eddo en alguna cartilla escolar que es, al igual que la casa del cura, la casa de todos. Es, entonces, cuando se percata de que si \u00faltimamente ha presenciado que la gente compra all\u00ed, en el almac\u00e9n Sotomayor, estampillas de correo, es porque al frente de \u00e9l, al frente de aquel almac\u00e9n que ya no ser\u00e1 m\u00e1s del se\u00f1or robusto y de bigote que le vende los vikingos, en el v\u00e9rtice de aquella esquina de la calle 44 con carrera 28, han instalado un buz\u00f3n de correspondencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-35990\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/ALMACEN-SOTOMAYOR.jpg\" alt=\"\" width=\"780\" height=\"1040\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/ALMACEN-SOTOMAYOR.jpg 780w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/ALMACEN-SOTOMAYOR-225x300.jpg 225w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/ALMACEN-SOTOMAYOR-768x1024.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 780px) 100vw, 780px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un an\u00f3nimo hombre, en efecto, ha salido en ese momento del almac\u00e9n de Salvador Rodr\u00edguez y ha depositado all\u00ed una carta. El joven caminante habr\u00e1 de ver instantes m\u00e1s tarde que otro hombre uniformado con quepis y chaqueta, como si fuese un militar, llega hasta el solitario buz\u00f3n esquinero, lo abre con una llave que posee, lo desocupa, lo cierra de nuevo y se aleja llev\u00e1ndose su contenido en una particular talega donde alcanza a leer un letrero que la identifica como perteneciente a la empresa oficial de correos, la empresa que en aquel entonces se llama ADPOSTAL, Administraci\u00f3n Postal Nacional, y cuyas instalaciones \u00e9l habr\u00e1 de conocer cuando un d\u00eda se acerque all\u00e1, a su sede, a la calle 36 con la carrera 18, buscando que le expidan una libretica de color caf\u00e9 que se llama tarjeta de identidad, con la cual habr\u00e1 de identificarse hasta cuando sea mayor y le expidan su c\u00e9dula de ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Pronto \u00e9l comprender\u00e1 que siempre que observe aquella escena, la del hombre uniformado que desocupa aquel buz\u00f3n esquinero y se aleja con su contenido a cuestas, para las cartas adornadas con los sellos de correo vendidos por Salvador Rodr\u00edguez habr\u00e1 empezado un periplo: el emocionante periplo que las llevar\u00e1 a otros lugares ignotos y remotos donde ser\u00e1n abiertas por sus expectantes destinatarios, o por sus ansiosas destinatarias, con una sonrisa en los labios, o en los ojos una l\u00e1grima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ruitoque, Mesa de las Tempestades, \u00c1rea Metropolitana de Bucaramanga, jueves 12 de noviembre de 2020 <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(CONTINUAR\u00c1)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Los Mart\u00ednez-Villalba tuestan caf\u00e9. El ni\u00f1o caminante ya lo sabe. Pero no lo sabe porque se lo hayan contado, sino porque ha pasado por all\u00ed, por la f\u00e1brica de caf\u00e9 La Constancia, que inunda con su peculiar y delicioso &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=35977\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=35977'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F35977\")'><ss 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