{"id":36139,"date":"2020-11-14T17:42:05","date_gmt":"2020-11-14T22:42:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oscarhumbertogomez.com\/?p=36139"},"modified":"2025-04-04T21:50:10","modified_gmt":"2025-04-05T02:50:10","slug":"salvador-rodriguez-capitulo-vii-por-oscar-humberto-gomez-gomez-memorias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=36139","title":{"rendered":"SALVADOR RODR\u00cdGUEZ (Cap\u00edtulo VII) Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez [Memorias]"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-35834\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SALVADOR-RODRI\u0301GUEZ-1.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El joven caminante ahora ya no sube; ahora desciende. S\u00ed: ya no ha vuelto a ingresar al barrio Sotomayor por abajo, por su costado occidental, como lo hac\u00eda; ya no sube junto a la quinta Alejandr\u00eda para cruzar a la siniestra en la esquina de la carrera 27A, pasar frente a la casa de los Escand\u00f3n y virar en la esquina siguiente, la de la calle 44, hacia el oriente, con miras a tocar en aquella casa de la izquierda donde sabe que le abrir\u00e1n la puerta.<\/p>\n<p>Ahora entra por el levante, bordeando los prados todav\u00eda inmaculados del parque General Jos\u00e9 de San Mart\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-36184\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-.jpg\" alt=\"\" width=\"611\" height=\"442\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE-.jpg 611w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/PARQUE--300x217.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y viene proveniente del este, porque ahora baja desde aquel nuevo barrio de su ciudad natal a donde se ha trasladado su familia abandonando el entorno que a \u00e9l lo vio crecer junto a los \u00e1rboles de mango en hilera y la estaci\u00f3n de los buses azules.<\/p>\n<p>Ya no es, en efecto, vecino de los vecinos de siempre, de aquel se\u00f1or Camargo a donde iba a prestar la Vanguardia; ni de los Pinz\u00f3n, en cuya sala y sentado sobre una alfombra de flecos pod\u00eda disfrutar el \u00fanico canal de la televisi\u00f3n en blanco y negro, las pel\u00edculas de Bat Masterson, el caballeroso personaje del &#8220;far west&#8221; protagonizado por Gene Barry, actor del que habr\u00e1 de saber que siempre fue, en la vida real, tan caballeroso como el afamado personaje que represent\u00f3 con tanto brillo; las de Sim\u00f3n Templar &#8220;El Santo&#8221;, con Roger Moore, en las que la maldad se distingu\u00eda claramente de la bondad y era esta la que siempre triunfaba; las de &#8220;Lassie&#8221;, con la perra &#8220;pastor collie&#8221; del mismo nombre y su cautivadora inteligencia; las de &#8220;Viaje al fondo del mar&#8221;, con Richard Basehart y David Hedison, donde pululaban los monstruos marinos que a toda hora parec\u00edan a punto de atrapar y devorar la nave entre sus tenebrosos tent\u00e1culos; las de &#8220;Perdidos en el espacio&#8221;, donde un hura\u00f1o se\u00f1or de apellido Smith se la pasaba discutiendo con un cilindro de gas de cien libras disfrazado de robot; en fin, las de &#8220;Hechizada&#8221;, en las que una joven y simp\u00e1tica brujita de nombre Samantha, encarnada, con todo su talento y la plenitud de su encanto sencillo, fresco y para \u00e9l siempre atrayente, por la inmortal Elizabeth Montgomery, le hab\u00eda posibilitado el so\u00f1ar por momentos en que s\u00ed era posible, y con tan solo un movimiento de los labios, alcanzar la lejana meta de que los seres humanos pudieran llegar a ser felices. Ahora se distrae yendo a la casa de su nuevo amigo Gerardo Guerrero, ubicada al costado oriental de la larga carrera 43, donde se dedica a pasear, sin pararse de un coj\u00edn tirado sobre el piso, y con tan solo poner a volar la imaginaci\u00f3n, por todo el universo, por constelaciones y mundos que nadie ha visitado, siempre a bordo de la nave Enterprise, y mientras Jeanette Guerrero le ofrece un bizcocho de tienda y un vaso de gaseosa, va acompa\u00f1ando \u00e9l tambi\u00e9n al capit\u00e1n James Tiberius Kirk y a la cada vez m\u00e1s familiar tripulaci\u00f3n de aquella singular nave espacial confederada: el siempre serio se\u00f1or Spock -el vulcano con orejas largas de quien jam\u00e1s ha sabido el nombre-; el doctor MacCoy, de quien tiene la certeza de que es el m\u00e9dico m\u00e1s querido del mundo; el ingeniero Scotty, de todos, el personaje que m\u00e1s le llega; el se\u00f1or Sulu, el timonel oriental siempre atento y eficiente; el se\u00f1or Chekov, el joven oficial ruso que refresca el entorno del puente de comando igual con su dinamismo que con su sonrisa; por supuesto, eso sobra advertirlo, la hermosa teniente Uhura, siempre de blusa oscura, botas y minifalda, y siempre al frente de las comunicaciones; y, en fin, el teniente Hadley, aquel otro timonel de blusa clara que, sentado frente a la mesa de comando y mientras oprime botones multitonos y desliza instrumentos para mantener o modificar el rumbo, jam\u00e1s habla, ni a \u00e9l se le dirige nadie. A\u00f1os m\u00e1s tarde, habr\u00e1 de descubrir que aquellos actores, a los que siempre oye hablar en espa\u00f1ol, a pesar de sus nombres ingleses, se quedaron formando parte de la riqueza invaluable de sus buenos recuerdos y que, por ello, no olvid\u00f3 nunca a William Shatner, ni a Leonard Nimoy, ni a DeForest Kelley, ni a James Duhan, ni a George Takey, ni a Walter Koenig, ni a Nicholle Nicholls. Ni tampoco a William Blackburn, el silencioso actor que encarn\u00f3 siempre al callado teniente Hadley.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa nueva forma de ingresar al barrio Sotomayor \u2014entrando por el levante, no por el poniente\u2014, y el hecho de que ahora es monaguillo en el templo de su nuevo entorno, la iglesia de la Sant\u00edsima Trinidad, y de que el cura p\u00e1rroco, el padre Pablo Arias Delgado, le suele surtir su exhausta faltriquera con una bolsita repleta de monedas marrones de cinco centavos, le permiten, en estos nuevos tiempos de los mismos tiempos, en este a\u00f1o final de aquella d\u00e9cada que agoniza, proveerse de un arsenal de golosinas antes de ir a tocar en la casa de las paredes rosadas y las bardas grises.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"678\" src=\"https:\/\/www.oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/ALVAREZ-1024x678.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-33011\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/ALVAREZ-1024x678.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/ALVAREZ-300x199.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/ALVAREZ-768x509.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, ahora ingresa a esa casa llevando en los bolsillos un paquete de frunas, o una cajita de uvas pasas Sun-maid, o una subrepticia colecci\u00f3n de arrancamuelas, o lo que sea que previamente se haya detenido a comprar en el almac\u00e9n Sotomayor, donde \u00e9l sabe que ya prepara su lamentada partida el se\u00f1or de bigote y sonrisa de buen vecino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-35990\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/ALMACEN-SOTOMAYOR.jpg\" alt=\"\" width=\"780\" height=\"1040\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/ALMACEN-SOTOMAYOR.jpg 780w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/ALMACEN-SOTOMAYOR-225x300.jpg 225w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/ALMACEN-SOTOMAYOR-768x1024.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 780px) 100vw, 780px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero un d\u00eda cualquiera descubrir\u00e1 que \u00e9l ya no est\u00e1, que ya se ha ido con su cordialidad para otra parte, que se ha trasladado finalmente, tal y como se ven\u00eda rumorando, para aquel local nuevo del nuevo edificio diagonal al nuevo parque.<\/p>\n<p>Entonces, sentir\u00e1 que aquel entorno ya no es el mismo que era y se le har\u00e1 claro que las personas no se reemplazan con esa facilidad con que las creen sustituibles los que nada entienden de afectos, ni de lealtades, ni de gratitudes, ni de nostalgias.<\/p>\n<p>Y otro d\u00eda cualquiera descubre tambi\u00e9n que las cosas tampoco son las mismas en la casa de las paredes rosadas y las bardas grises. Que no lo son, porque ha nacido en el norte de su pa\u00eds un nuevo departamento, un departamento coste\u00f1o que no tendr\u00e1 costa, y para all\u00e1 se han marchado sin despedirse sus primos y sus padres, y en aquella casa, por ello, ya nadie le abrir\u00e1 la puerta. Y sabr\u00e1, m\u00e1s tarde, que ya Salvador Rodr\u00edguez tampoco toca, ni canta m\u00e1s en la iglesia. <\/p>\n<p>Y, entonces, el joven estudiante, que trata de sobreaguar su vida estudiantil en un bachillerato cargado de talleres al que cada vez con mayor claridad siente que no pertenece, se da cuenta de que ya nada tiene que ir a hacer a aquel barrio de p\u00e1jaros canoros y de chicharras que ululan mientras agonizan en los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>_______________<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-36125\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-1024x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-300x300.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-150x150.jpg 150w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-768x768.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-1536x1536.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/TEMPLO-SAGRADO-CORAZON-2048x2048.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Han pasado ya muchos a\u00f1os y ahora \u00e9l est\u00e1 ah\u00ed, dentro del templo rojizo donde en el lejano ayer oficiaba el padre Zald\u00edvar y donde el maestro Salvador Rodr\u00edguez, sentado sobre un butaco de madera sin espaldar, acariciaba las teclas del \u00f3rgano en el rinc\u00f3n izquierdo de la entrada. Pero ya no es el chico de zapatos de caucho &#8220;Croydon&#8221; que ingresaba a pie por el occidente a aquel barrio surcado de casas elegantes, ni el jovenzuelo de zapatos Grulla que tambi\u00e9n a pie lo hac\u00eda por el este. Ahora ha llegado a bordo de su autom\u00f3vil, igual a como vio llegar durante aquellos lejanos tiempos a tantas familias acomodadas que ven\u00edan a misa. Ahora no est\u00e1 vestido de pantalones cortos, sino de esmoquin negro, ataviado con un traje elegante que ha comprado exclusivamente para esa fecha y que se ha puesto tan solo para estar ah\u00ed, ese d\u00eda y a esa hora, la hora azul del d\u00eda, cuando su tierra nativa es arropada con amor por la tibieza acariciadora de las cinco de la tarde. Ahora observa desde el altar la nave central cargada de recuerdos y all\u00e1 al fondo, a un lado de la entrada principal, el vac\u00edo del \u00f3rgano ya ausente y el de su ya ausente int\u00e9rprete.<\/p>\n<p>Pero no, \u00e9l no est\u00e1 ah\u00ed ahora, vestido de esmoquin negro, para asistir a la misa dominical y luego irse a saborear el delicioso plato de espaguetis Gavassa con salsa roja que prepara la pareja de empleadas en la casa de sus primos. Tampoco est\u00e1 ah\u00ed para irse despu\u00e9s de misa a ver los programas dominicales que ofrece el \u00fanico canal de televisi\u00f3n, todav\u00eda en blanco y negro, en la casa de m\u00e1s arriba, donde Guillermo Dur\u00e1n demuestra sin propon\u00e9rselo que cuando se tiene eso que llaman don de gente, el dinero no perturba la bondad del alma ni la sencillez propia de los cristianos verdaderos. No, tampoco est\u00e1 ah\u00ed vestido de esmoquin nuevo para escuchar la pr\u00e9dica de aquel jesuita de sobrepelliz con encajes blancos que in\u00fatilmente insiste, mientras su voz rebota en las columnas, en las paredes y en los rincones del inmenso templo, que in\u00fatilmente insiste, digo, en que el \u00fanico camino al Cielo es Jes\u00fas, no el poder, ni las riquezas. Ni tampoco est\u00e1 ah\u00ed, con ese traje fino que lo hace sentir extra\u00f1o, para acompa\u00f1ar a su ya madura progenitora a bajar las escaleras que conducen al s\u00f3tano, donde le ha dicho que yacen los recuerdos de las personas idas, s\u00f3tano a donde \u00e9l desciende, siempre detr\u00e1s de ella, hasta que madre e hijo se encuentran con unos muros paralelos, tapizados de losas de m\u00e1rmol blanco en las que se leen nombres y nombres, y fechas y fechas, y, entonces, su gu\u00eda se detiene frente a una de ellas, una donde se lee &#8220;Adela S\u00e1nchez vda. de G\u00f3mez&#8221;, y, sin invitar al sorprendido acompa\u00f1ante a que tambi\u00e9n lo haga, junta las manos y empieza a rezar un &#8220;pater noster&#8221;, oraci\u00f3n que remata con un toquido, con un golpecito del \u00edndice encorvado sobre la dureza impert\u00e9rrita de la placa blanca, mientras pronuncia aquella palabra m\u00e1gica, la misma que le hace brotar en seguida el llanto en los ojos, como un raudal que se desliza a lo largo de sus mejillas:<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Madrecita!&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ruitoque, Mesa de las Tempestades, \u00c1rea Metropolitana de Bucaramanga, s\u00e1bado 14 de noviembre de 2020 <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(CONTINUAR\u00c1)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El joven caminante ahora ya no sube; ahora desciende. S\u00ed: ya no ha vuelto a ingresar al barrio Sotomayor por abajo, por su costado occidental, como lo hac\u00eda; ya no sube junto a la quinta Alejandr\u00eda para cruzar a &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=36139\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=36139'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F36139\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssFacebookSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Twitter\" Title=\"Twitter\" class=\"heateorSssSharing heateorSssTwitterBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"http:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?text=SALVADOR%20RODR%C3%8DGUEZ%20%28Cap%C3%ADtulo%20VII%29%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez%20%5BMemorias%5D&url=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F36139\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssTwitterSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Whatsapp\" Title=\"Whatsapp\" class=\"heateorSssSharing heateorSssWhatsappBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/web.whatsapp.com\/send?text=SALVADOR%20RODR%C3%8DGUEZ%20%28Cap%C3%ADtulo%20VII%29%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez%20%5BMemorias%5D https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F36139\")'><ss style=\"display:block\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssWhatsappSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Pinterest\" Title=\"Pinterest\" class=\"heateorSssSharing heateorSssPinterestBackground\" onclick=\"javascript:void( (function() {var e=document.createElement('script' );e.setAttribute('type','text\/javascript' );e.setAttribute('charset','UTF-8' );e.setAttribute('src','\/\/assets.pinterest.com\/js\/pinmarklet.js?r='+Math.random()*99999999);document.body.appendChild(e)})());\"><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssPinterestSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Google Gmail\" Title=\"Google Gmail\" class=\"heateorSssSharing heateorSssGoogleGmailBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/?ui=2&view=cm&fs=1&tf=1&su=SALVADOR%20RODR%C3%8DGUEZ%20%28Cap%C3%ADtulo%20VII%29%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez%20%5BMemorias%5D&body=Link:https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F36139\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssGoogleGmailSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" title=\"More\" alt=\"More\" class=\"heateorSssSharing heateorSssMoreBackground\" onclick=\"heateorSssMoreSharingPopup(this, 'https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F36139', 'SALVADOR%20RODR%C3%8DGUEZ%20%28Cap%C3%ADtulo%20VII%29%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez%20%5BMemorias%5D', '' )\" ><ss style=\"display:block\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssMoreSvg\"><\/ss><\/i><\/li><\/ul><div class=\"heateorSssClear\"><\/div><\/div><div class='heateorSssClear'><\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36139","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1FYrr-9oT","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36139"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36139\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53590,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36139\/revisions\/53590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}