{"id":37041,"date":"2021-01-29T08:30:52","date_gmt":"2021-01-29T13:30:52","guid":{"rendered":"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/?p=37041"},"modified":"2025-01-06T12:55:30","modified_gmt":"2025-01-06T17:55:30","slug":"bucaramanga-en-los-anos-70-cecilia-vanegas-y-la-legion-de-maria-memorias-capitulo-i-por-oscar-humberto-gomez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=37041","title":{"rendered":"Bucaramanga en los a\u00f1os 70 \/\/ CECILIA VANEGAS Y LA LEGI\u00d3N DE MAR\u00cdA (Memorias). [Cap\u00edtulo I]. Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Anfitriona de trato c\u00e1lido y amiga siempre amable y acogedora, era morenita, peque\u00f1a de estatura, de cabello negro y generalmente corto, grandes ojos negros, mirada vivaz y due\u00f1a de una risa f\u00e1cil, m\u00e1s all\u00e1 de lo que en contrario pudiera pensar quien no la hubiese tratado de cerca.<\/p>\n<p>Viv\u00eda mi amiga Cecilia Vanegas en la carrera 14 entre las calles 42 y 43 \u2014 al costado oeste de aquella carrera, hoy totalmente capturada por eso que llaman progreso \u2014, tres cuadras arriba de mi casa, que coincidencialmente tambi\u00e9n estaba ubicada al costado occidental, igual que la de ella.<\/p>\n<p>Viv\u00eda all\u00ed, s\u00ed, en aquella casa grande y construida a la usanza tradicional, con techo de tejas, port\u00f3n, contraport\u00f3n, z\u00f3calo, zagu\u00e1n y postigo, a cuya amplia sala yo cre\u00eda que la aireaba la brisa de los cerros, que en aquellos tiempos, seg\u00fan mi c\u00e1ndido sentir de poeta clandestino, a\u00fan alcanzaba a atravesar mi ciudad natal y a colarse por entre las ventanas de casas distantes hasta las cuales, para la generalidad de las personas, carentes de esp\u00edritu po\u00e9tico, ser\u00eda impensable que llegara. Era una casa de espacio quiz\u00e1s tan generoso como la m\u00eda (aunque la vez en que se lo pregunt\u00e9, pues en realidad yo nunca pas\u00e9 de la sala, ella me dijo que no era tan extensa), pero, en todo caso, a juzgar por su sala, bastante mejor amoblada y decorada. Viv\u00eda all\u00ed, digo, desde mucho antes de que yo me trasladara con mi familia a ese sector, un sector a la saz\u00f3n residencial y tranquilo, ubicado a\u00fan dentro de los invisibles linderos que demarcaban la tradicional parroquia de San Laureano.<\/p>\n<p>De aquella casa, al igual que de la m\u00eda, no quedan m\u00e1s que los recuerdos, cada vez m\u00e1s difuminados, de mi ardorosa juventud, \u00e9poca en la que Cecilia desempe\u00f1\u00f3 un papel protag\u00f3nico de primera l\u00ednea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En realidad, a la Legi\u00f3n de Mar\u00eda como tal yo hab\u00eda ingresado desde antes, desde cuando a\u00fan viv\u00eda arriba, en el inolvidable barrio del oriente bumangu\u00e9s en el que, entre otras muchas cosas, conoc\u00ed a la jovencita que por primera vez atrajo mi atenci\u00f3n de adolescente, vest\u00ed el alba de los monaguillos y aprend\u00ed a montar en bicicleta, y era, por lo tanto, un joven feligr\u00e9s de la parroquia de la Sant\u00edsima Trinidad y, por ende, asiduo visitante del diminuto &#8220;club&#8221; contiguo al templo.<\/p>\n<p>&#8220;Club&#8221; que, como lo he contado en otros escenarios, el cura p\u00e1rroco, presb\u00edtero Pablo Arias Delgado, hab\u00eda hecho construir para los j\u00f3venes del barrio, al costado sureste del templo, buscando con su oferta de distracciones competir de t\u00fa a t\u00fa con quienes intentaban seducirnos, no con mesas de ping-pong y tableros de ajedrez, ni con juegos de domin\u00f3, de parqu\u00e9s o de damas chinas, como trataba de hacerlo \u00e9l, sino con min\u00fasculas tarjetitas de cartulina en las que se ofrec\u00edan atractivos menos decentes, en lugares ubicados en otros barrios de la ciudad, y que all\u00ed mismo, en aquellos cartoncillos de mala muerte, eran identificados tambi\u00e9n con el atrayente nombre de &#8220;clubes&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Clubes&#8221;, s\u00ed, eso dec\u00edan las tarjetitas, aunque uno sab\u00eda de antemano \u2014porque ya hab\u00edan corrido las alertas desde los inicios mismos de su circulaci\u00f3n soterrada \u2014 que no eran otra cosa que casas de lenocinio amparadas bajo las sombras de una clandestinidad socialmente conocida, y socialmente alcahueteada, de las cuales se segu\u00eda diciendo, en todo caso, que eran sitios muy, pero muy &#8220;privados&#8221;, a pesar de que, seg\u00fan yo o\u00eda decir a propios y extra\u00f1os, all\u00ed ofrec\u00edan sus encantos femeninos nada m\u00e1s ni nada menos que las mujeres &#8220;p\u00fablicas&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Clubes&#8221; hacia donde seguramente se nos pensaba atraer para que all\u00ed dilapid\u00e1ramos lo \u00fanico que podr\u00edamos gastar: el pesado paquete de monedas de cinco centavos con el cual el padre Arias nos recompensaba por nuestros servicios.<\/p>\n<p>Realmente no era tanto dinero como para que fu\u00e9semos clientes potenciales de aquellos lupanares, pero, a juzgar por la repartici\u00f3n de las tarjetitas en nuestras manos, por lo visto all\u00ed se aplicaba la m\u00e1xima popular de que &#8220;Algo es algo, peor es nada&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-37034\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/LEGION-DE-MARIA.jpeg\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"566\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/LEGION-DE-MARIA.jpeg 370w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/LEGION-DE-MARIA-196x300.jpeg 196w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Legi\u00f3n de Mar\u00eda es una organizaci\u00f3n adscrita a la Iglesia Cat\u00f3lica que est\u00e1 repartida en c\u00e9lulas a cada una de las cuales se le conoce con el nombre de &#8220;praesidium&#8221;.<\/p>\n<p>Cecilia no pertenec\u00eda a mi &#8220;praesidium&#8221;. Y era que, en efecto, en dos salones diferentes de la espaciosa casa cural de San Laureano se reun\u00edan dos, uno literalmente frente al otro. La verdad sea dicha, de cuatro nombres que recuerdo, dos necesariamente no correspond\u00edan a ninguno de ellos y dos s\u00ed: el &#8220;Reina de los Ap\u00f3stoles&#8221;, el &#8220;Reina de los Profetas&#8221;, el &#8220;Mar\u00eda Auxiliadora&#8221; y el &#8220;Reina de los M\u00e1rtires&#8221;.<\/p>\n<p>Ya no recuerdo tampoco con exactitud a cu\u00e1l pertenec\u00eda yo y a cu\u00e1l ella. Lo cierto es que, a diferencia del solitario &#8220;praesidium&#8221; existente en la parroquia de mi anterior barrio oriental \u2014al que seguramente correspond\u00eda alguno de los nombres restantes\u2014, esta parroquia de ahora, la extensa y numerosa parroquia pionera de todas las parroquias de Bucaramanga \u2014 pues a\u00f1os m\u00e1s tarde habr\u00eda de saber que, en efecto, hab\u00eda sido la primera fundada en los albores hist\u00f3ricos de mi ciudad natal\u2014, procuraba aglutinar a la juventud cat\u00f3lica en esos dos grupos.<\/p>\n<p>En todo caso, las reuniones de ambas c\u00e9lulas se llevaban a cabo el mismo d\u00eda y a la misma hora, esto es, cuando apenas comenzaban a desplegarse sobre mi ciudad natal las sombras del anochecer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay que aclarar enseguida que no solo hab\u00eda j\u00f3venes solteros en cada &#8220;praesidium&#8221;, pues tambi\u00e9n conformaban el m\u00edo \u2014para referirme tan solo al m\u00e1s cercano a mis recuerdos\u2014 hombres casados, como don Salom\u00f3n Monta\u00f1a, quien dicho sea de paso era el vicepresidente y pose\u00eda una voz grave, como de locutor de radio, y Gerardo Cediel, el presidente, quien estaba reci\u00e9n casado con una joven de cabello liso y largo, trigue\u00f1a, bonita y callada de nombre Yolanda, que tambi\u00e9n integraba el grupo legionario. Ni tampoco hab\u00eda solamente j\u00f3venes \u2014solteros o casados\u2014, pues tambi\u00e9n tomaban parte en cada uno personas de edad avanzada, como una se\u00f1ora de mi &#8220;praesidium&#8221; que siempre informaba como trabajo semanal el copioso rezo del santo rosario y de quien recuerdo, adem\u00e1s, que por momentos daba la impresi\u00f3n de haberse quedado dormida, pero cuando iba a informar sobre su labor legionaria parec\u00eda despertar con una sonrisa.<\/p>\n<p>De aquel par de nombres asignado a cada uno de los dos grupos legionarios que ten\u00edan su sede en la casa cural de San Laureano, del nombre que ten\u00eda el del barrio del este de donde yo proven\u00eda, y de los nombres de otros de cuya existencia supe durante aquel mismo a\u00f1o y que se reun\u00edan en otros barrios lejanos, las letan\u00edas a la Virgen Mar\u00eda parec\u00edan ser las que, al menos en buena parte, prove\u00edan de identificaci\u00f3n a quienes bautizaban cada &#8220;praesidium&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A diferencia de su hermana \u2014 bastante m\u00e1s alta que ella y m\u00e1s morena \u2014, quien usaba botas largas y minifaldas, Cecilia era de vestir tradicional.<\/p>\n<p>Era una joven seria \u2014 sin que esto signifique que su hermana no lo fuera \u2014, aunque de tarde en tarde yo lograba hilvanar alg\u00fan buen chiste o alguna an\u00e9cdota jocosa y, entonces, la inmensa sala de su casa, donde siempre me atend\u00eda con dulce amabilidad, sentada en el espacioso sof\u00e1 mientras abrazaba un coj\u00edn, se inundaba toda con la calidez y la alegr\u00eda de su risa.<\/p>\n<p>Invariablemente, Cecilia me atend\u00eda con un oportuno refrigerio. Un vaso de gaseosa y un bizcocho, sin duda, porque eso de que a uno le ofrecieran una copa de vino o un pocillo de tinto solamente habr\u00eda de venir mucho tiempo despu\u00e9s cuando, por infortunio, la sencillez de la conversaci\u00f3n entre amigos, y de la amistad misma, ser\u00eda inexorablemente reemplazada por la agobiante profundidad de los temas tratados, as\u00ed como tambi\u00e9n por la tensa y sopor\u00edfera seriedad de la vida, de sus problemas y de sus agitaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue all\u00ed mismo, en aquella c\u00f3moda sala, iluminada unas veces por el tibio reflejo del sol santandereano que alcanzaba a colarse por entre la ventana cuando ya la tarde sobrepasaba la hora de las cuatro y otras veces por la tenue luz amarilla de las bombillas de la l\u00e1mpara de techo, si yo no hab\u00eda ido a visitarla en la tarde, sino al principiar la noche, fue all\u00ed mismo, digo, donde supe de la existencia de una joven y hermosa cantante italiana que interpretaba canciones rom\u00e1nticas no solo en su lengua madre, sino tambi\u00e9n en espa\u00f1ol, y a quien yo jam\u00e1s hab\u00eda escuchado cantar, pero en cambio s\u00ed hab\u00eda estado presente en el reci\u00e9n fundado teatro de la C\u00e1rcel Modelo junto a mis amigos, los hijos del director, oyendo la interpretaci\u00f3n de &#8220;Pepito en Pennsylvania&#8221;, que habr\u00eda de ser para m\u00ed su canci\u00f3n bandera, por parte de una linda jovencita de cabellos recogidos en dos trenzas que bailaba con singular gracia mientras nos iba regalando la fortuna de escucharla y con ello hac\u00eda que nuestro coraz\u00f3n adolescente nos latiera con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p>Supe de la existencia y del talento art\u00edstico de aquella cantante italiana un tibio atardecer cualquiera en el que casualmente observ\u00e9, sobre la parte inferior de la mesa de centro de la sala de la casa de Cecilia Vanegas, la car\u00e1tula de un disco de larga duraci\u00f3n (&#8220;long play&#8221; se les llamaba) donde se apreciaba, reflejada en el ovalado cristal de un espejo rodeado por un marco rococ\u00f3, la fotograf\u00eda de aquella joven artista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs mexicana?\u2014, le pregunt\u00e9 al ver el nombre de aquel pa\u00eds en la car\u00e1tula.<\/p>\n<p>\u2014No \u2014me respondi\u00f3 mientras me agachaba, cog\u00eda el disco y ojeaba el texto de su car\u00e1tula, antes de lo cual le hab\u00eda pedido permiso para tomarlo \u2014. Es de Italia.<\/p>\n<p>Con el disco en mis manos, rele\u00ed el nombre de la int\u00e9rprete.<\/p>\n<p>\u2014Gigliola Cinq\u00fcetti\u2014, pronunci\u00e9 en voz alta.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014 repiti\u00f3 Cecilia corrigi\u00e9ndome con sutileza la pronunciaci\u00f3n -; Gigliola &#8220;Chinq\u00fcetti&#8221;.<\/p>\n<p>Y s\u00ed: en italiano &#8211; habr\u00eda de explicarme mucho tiempo despu\u00e9s alguien nacido en Italia y que llegar\u00eda a mi familia &#8211; &#8220;Ci&#8221; se pronuncia &#8220;Chi&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gigliola Cinquetti ser\u00eda, pues, la artista que yo habr\u00eda de asociar en la memoria, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, no solo a mi amiga de juventud Cecilia Vanegas y su espaciosa casa, no solo a la Legi\u00f3n de Mar\u00eda y sus an\u00e9cdotas, ni solo a las conversaciones de muchos s\u00e1bados tibios y amables, surcadas siempre por la risa espont\u00e1nea y la visi\u00f3n siempre optimista de la vida, sino tambi\u00e9n al encanto de aquellos a\u00f1os lejanos en los que mi juventud era tan, pero tan plena, que ni por asomo vislumbraba yo la posibilidad de que un d\u00eda remoto las canas \u2014y algunas otras cosas que, para no da\u00f1ar la magia que pueda tener esta cr\u00f3nica, prefiero no mencionar aqu\u00ed\u2014 iban a entrar a saco y sin mi permiso en mi existencia.<\/p>\n<p>A aquella artista singular y de voz exquisita habr\u00eda de rememorarla yo siempre con nostalgia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00ed, con nostalgia, como me suceder\u00eda, por ejemplo, varios lustros m\u00e1s tarde cuando uno de mis primos me cont\u00f3 que hab\u00eda conseguido trabajo de operador de radio en una joven emisora local de FM ubicada en el Centro Comercial Chicamocha \u2014edificio donde, coincidencialmente, a\u00f1os m\u00e1s tarde yo habr\u00eda de instalar mi oficina\u2014, radiodifusora de la que era gerente un conocido locutor llamado Juan Manuel Gonz\u00e1lez, y, entonces, lo llam\u00e9 una noche de s\u00e1bado, seg\u00fan lo que hab\u00edamos convenido, para acompa\u00f1arlo en su inmensa soledad nocturna desde el tel\u00e9fono. Luego de conversar acerca de diversos temas, todos insustanciales, y de uno que otro chiste malo, o de una que otra an\u00e9cdota carente de importancia \u2014como lo son las mejores an\u00e9cdotas\u2014, le pregunt\u00e9 si uno pod\u00eda llamar a esa emisora (G\u00e9minis Est\u00e9reo, creo que se llamaba) a pedir una canci\u00f3n, tal y como se hac\u00eda en otros tiempos en todas las emisoras y, m\u00e1s recientemente, en algunas de ellas. \u00c9l no me respondi\u00f3 si en aquella radiodifusora pod\u00eda hacerlo o no pod\u00eda, pero me dijo, en todo caso, que siempre que yo quisiera escuchar alg\u00fan tema se lo hiciera saber y me pregunt\u00f3 cu\u00e1l quer\u00eda escuchar esa noche y fue cuando, recordando inevitablemente a mi amiga Cecilia Vanegas, le solicit\u00e9 la canci\u00f3n que m\u00e1s guardaba en la memoria de la joven y hermosa artista italiana cuyo disco descubr\u00ed aquel tibio atardecer en la sala de su casa. En efecto, para mi enorme satisfacci\u00f3n de oyente solitario, sin m\u00e1s compa\u00f1\u00eda en esos momentos que un vaso de Coca Cola con cubitos de hielo y alg\u00fan bizcocho sin nombre \u2014igual que el refrigerio habitual de los otros d\u00edas\u2014, a continuaci\u00f3n de algunos mensajes publicitarios la canci\u00f3n empez\u00f3 a sonar, sin anuncio previo, y yo pude as\u00ed reencontrarme con aquellos tiempos, ya para entonces lejanos, pero siempre de recordaci\u00f3n amable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-37085\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/GIGLIOLA-CHINQUETTI-EN-MEXICO.jpg\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"612\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/GIGLIOLA-CHINQUETTI-EN-MEXICO.jpg 599w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/GIGLIOLA-CHINQUETTI-EN-MEXICO-294x300.jpg 294w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) 100vw, 599px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como s\u00e9 que el apreciado hombre de radio leer\u00e1 estas l\u00edneas \u2014igual que lee todo lo que escribo, lo cual, dicho sea de paso, me alegra inmensamente\u2014, y aunque ya no podr\u00e1 rega\u00f1ar a mi primo \u2014hoy radicado fuera de Colombia junto con su esposa y su familia, por lo cual de su fugaz paso por la radio ya no quedan sino tan solo recuerdos lejanos y difuminados como este\u2014, le presento unas trasnochadas excusas, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de haber alterado, con mis inusuales solicitudes de aquellas solitarias noches, la programaci\u00f3n de la emisora que gerenciaba.<\/p>\n<p>Narrar\u00e9, a manera de colof\u00f3n, que despu\u00e9s mi primo me dijo que \u00e9l no hab\u00eda o\u00eddo jam\u00e1s esa canci\u00f3n, que lo hab\u00eda sorprendido su ritmo \u2014 del que asever\u00f3, con raz\u00f3n indiscutible, que parec\u00eda el que ten\u00eda la m\u00fasica de las pel\u00edculas del viejo oeste\u2014 y que cuando yo le solicit\u00e9 &#8220;ese tema&#8221;, \u00e9l supuso que lo que iba a sonar al aire ser\u00eda una balada.<\/p>\n<p>\u2014Ella canta baladas \u2014le aclar\u00e9\u2014. Lo que pasa es que con ese disco la idea que se tuvo fue la de rendirle un homenaje a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero ese ritmo es mexicano?\u2014, me pregunt\u00f3 con un cierto dejo de incredulidad.<\/p>\n<p>Y yo tuve, entonces, que tratar de defender a Gigliola de la sorpresiva encerrona.<\/p>\n<p>\u2014Bueno \u2014le expliqu\u00e9\u2014, lo que pasa es que hubo unos territorios de Estados Unidos que le pertenec\u00edan a M\u00e9xico, pero Estados Unidos se los quit\u00f3 en la guerra.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY dentro de esos territorios estaba Pennsylvania?\u2014, me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014No, claro que no \u2014le dije\u2014. Pero es que, adem\u00e1s de esa parte de la historia de M\u00e9xico, y de Estados Unidos, por supuesto, sucedi\u00f3 que cuando los negros fueron conducidos del \u00c1frica al territorio norteamericano llevaban consigo su instrumento musical, que era el banjo, y sus aires musicales.<\/p>\n<p>Por fortuna, mi primo no mostr\u00f3 inter\u00e9s adicional alguno por los enrevesados vericuetos de la historia y en segundos ya est\u00e1bamos hablando de otra cosa. Si as\u00ed no hubiese ocurrido, no habr\u00eda podido darle, acerca del por qu\u00e9 en un disco grabado como homenaje a M\u00e9xico se encontraba una canci\u00f3n sobre un muchacho europeo que no ha regresado a su tierra despu\u00e9s de haberse marchado a Pennsylvania, un argumento distinto al obvio de que, simple y llanamente, la artista italiana que lo interpretaba hab\u00eda estado present\u00e1ndose en M\u00e9xico, y ya.<\/p>\n<p>Argumento escueto y contundente que, en honor a la verdad, he debido darle desde un principio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien; Gigliola Cinquetti, aquella inolvidable artista que lleg\u00f3 a mi vida en la primera mitad de los hoy lejanos a\u00f1os 70 y en la sala de una casa que hoy no existe, est\u00e1 aqu\u00ed, al cierre de este cap\u00edtulo de mis desordenadas memorias, cantando no solo aquella inolvidable canci\u00f3n con aire de m\u00fasica vaquera norteamericana, sino tambi\u00e9n otro de los temas cuya interpretaci\u00f3n por ella tanto me cautivaron.<\/p>\n<p>S\u00ed: ambas fueron canciones que me llegaron al alma. Canciones que hoy, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os, evoco con una extra\u00f1a nostalgia: una nostalgia parad\u00f3jicamente cargada, no de tristeza, sino de una n\u00edtida y reconfortante sensaci\u00f3n de alegr\u00eda.<\/p>\n<p>La misma sensaci\u00f3n de alegr\u00eda con la que suelo rememorar los episodios y las circunstancias m\u00e1s felices de mi juventud y, en general, de mi existir.<\/p>\n<p>Y con la que evoco, por supuesto, a las personas que como t\u00fa, Cecilia, me brindaron su amistad sin otro inter\u00e9s distinto que el de hacerme la vida m\u00e1s amable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, 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trato c\u00e1lido y amiga siempre amable y acogedora, era morenita, peque\u00f1a de estatura, de cabello negro y generalmente corto, grandes ojos negros, mirada vivaz y due\u00f1a de una risa f\u00e1cil, m\u00e1s all\u00e1 de lo que en &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=37041\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=37041'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" 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