{"id":37330,"date":"2021-03-12T19:09:20","date_gmt":"2021-03-13T00:09:20","guid":{"rendered":"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/?p=37330"},"modified":"2025-01-06T13:46:43","modified_gmt":"2025-01-06T18:46:43","slug":"bucaramanga-en-los-anos-70-cecilia-vanegas-y-la-legion-de-maria-memorias-capitulo-iv-por-oscar-humberto-gomez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=37330","title":{"rendered":"Bucaramanga en los a\u00f1os 70 \/\/ CECILIA VANEGAS Y LA LEGI\u00d3N DE MAR\u00cdA (Memorias). [Cap\u00edtulo IV]. Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Me van a expulsar, Cecilia \u2014 fue lo que le dije inmediatamente despu\u00e9s del habitual saludo, de que yo me sentara en la misma poltrona donde sol\u00eda hacerlo y de que ella hiciera lo propio en el mismo extremo del sof\u00e1 mientras se aprestaba a estrechar, igual que siempre, uno de los cojines contra el pecho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDel colegio?\u2014, me pregunt\u00f3 con \u00e9nfasis, abriendo m\u00e1s los ojos y mostrando un total desconcierto.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1\u00bfPor qu\u00e9?!\u2014, me pregunt\u00f3 enseguida, entre asombrada y molesta.<\/p>\n<p>\u2014Nooo, \u2014le rectifiqu\u00e9 sonriendo con un dejo de tristeza\u2014; del colegio no, de la Legi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella reorient\u00f3 su desconcierto, su asombro y, de paso, su molestia.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe la Legi\u00f3n? \u2014me repregunt\u00f3\u2014. Pero, \u00bf\u00a1por qu\u00e9?!<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9 todav\u00eda con certeza \u2014le respond\u00ed ignorando su pregunta\u2014; pero presiento que la cosa viene en camino.<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00a1\u00bfpor qu\u00e9?!\u2014, volvi\u00f3 a inquirirme.<\/p>\n<p>\u2014Debe ser por lo del paseo y por las discusiones\u2014, le dije.<\/p>\n<p>Ella movi\u00f3 la cabeza en se\u00f1al de negaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Pero si en el paseo no pas\u00f3 nada\u2014 subray\u00f3\u2014. Yo no veo que ah\u00ed haya habido raz\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>\u2014Recuerde la actitud de Josu\u00e9 \u2014le rememor\u00e9\u2014. Por algo ser\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014A m\u00ed me sorprendi\u00f3 y nunca supe por qu\u00e9 actu\u00f3 as\u00ed \u2014dijo\u2014. Pero el que se haya puesto bravo \u00e9l, por lo que haya sido, no significa que lo vayan a expulsar. Y en cuanto a las discusiones, no veo tampoco que esa sea una raz\u00f3n v\u00e1lida. Es normal que haya discusiones en todas partes.<\/p>\n<p>\u2014Hoy estuvieron en mi casa\u2014, le cont\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEn su casa? \u00bfQui\u00e9nes?\u2014 me indag\u00f3 intrigada.<\/p>\n<p>Y, entonces, proced\u00ed a narrarle lo sucedido con la inusual visita de los directivos, subrayando la presencia del delegado de la Casa de la Legi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cecilia, de todas maneras, descart\u00f3 que fueran justificadas mis sospechas.<\/p>\n<p>\u2014Que yo sepa, la Legi\u00f3n no expulsa a nadie\u2014, coment\u00f3 haciendo un gesto de incredulidad con los labios.<\/p>\n<p>\u2014Siempre hay una primera vez\u2014, le dije sonriendo sin alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Pero ella se mantuvo en su incredulidad. Al instante comenz\u00f3 a sonre\u00edr.<\/p>\n<p>\u2014Ser\u00eda el colmo que ya uno no pudiera discutir\u2014, dijo.<\/p>\n<p>\u2014Hay unas reglas\u2014, le dije.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014acept\u00f3\u2014, pero tambi\u00e9n debe haber libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014La \u00faltima vez la hermana que reza los rosarios como trabajo legionario se levant\u00f3 en plena discusi\u00f3n y dijo que ella, m\u00e1s bien, se retiraba\u2014, le rememor\u00e9 trayendo a colaci\u00f3n lo sucedido en una de las m\u00e1s recientes reuniones, en la que los \u00e1nimos se caldearon.<\/p>\n<p>Ella se rio.<\/p>\n<p>\u2014Yo no creo que sea para tanto\u2014, me dijo mientras se apagaba su risa y se levantaba para dirigirse hacia el interior de la casa.<\/p>\n<p>\u2014Permiso\u2014, me dijo.<\/p>\n<p>\u2014Siga\u2014, le dije sonriendo.<\/p>\n<p>E ingres\u00f3, para retornar poco despu\u00e9s con una merienda.<\/p>\n<p>\u2014Gracias\u2014, le dije mientras recib\u00eda la peque\u00f1a bandeja.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando yo llegu\u00e9 al Restaurante Diana, y apenas traspas\u00e9 su siempre abierta puerta de entrada  \u2014una puerta anchurosa que permit\u00eda a los transe\u00fantes del and\u00e9n oeste de la avenida El Libertador entre calles 41 y 42 observar su interior y, por consiguiente, sus mesas cubiertas con manteles de cuadros y sus cuatro sillas en torno suyo, sus meseros de saco y corbat\u00edn, y al fondo su caja registradora\u2014, me di cuenta de que ya los directivos se encontraban adentro esper\u00e1ndome.<\/p>\n<p>\u2014Buenas tardes, hermano\u2014, me dijo Salom\u00f3n Monta\u00f1a, con su voz de helic\u00f3n, poni\u00e9ndose de pie y extendi\u00e9ndome la mano con esa caracter\u00edstica sonrisa suya que endulzaba su rostro de hombre trabajador y asoleado.<\/p>\n<p>Yo le extend\u00ed la mano con simpat\u00eda y entretanto Gerardo Cediel y su tercer acompa\u00f1ante se pusieron de pie para tambi\u00e9n saludarme, Gerardo con su emblem\u00e1tica sonrisa y el tercero de a bordo con su misma gelidez del otro d\u00eda.<\/p>\n<p>Observ\u00e9 que no hab\u00eda nada sobre la mesa y comet\u00ed la primera indiscreci\u00f3n de ese atardecer.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYa pidieron?\u2014, les pregunt\u00e9 con el evidente inter\u00e9s de mi propia hambre.<\/p>\n<p>\u2014No\u2014, respondi\u00f3 Salom\u00f3n\u2014, a\u00fan no, lo est\u00e1bamos esperando.<\/p>\n<p>Yo apenas sonre\u00ed, pero no tuve el buen tino de decir &#8220;gracias&#8221;.<\/p>\n<p>Gerardo Cediel fue quien llam\u00f3 al mesero y le solicit\u00f3 la carta.<\/p>\n<p>Entonces pas\u00e9 a fungir de consejero gastron\u00f3mico.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYa han probado los fr\u00edjoles de aqu\u00ed?\u2014, les pregunt\u00e9, como si claramente, exceptuando a Gerardo, no me hubiesen dejado en claro d\u00edas antes antes, frente a la puerta de mi casa, que ni siquiera conoc\u00edan el restaurante.<\/p>\n<p>\u2014No, \u2014respondi\u00f3 Salom\u00f3n Monta\u00f1a sonriendo\u2014. Es la primera vez que vengo.<\/p>\n<p>El de la Casa de la Legi\u00f3n movi\u00f3 la cabeza en se\u00f1al de negaci\u00f3n y se puso a leer la carta.<\/p>\n<p>Gerardo Cediel confes\u00f3 que sab\u00eda d\u00f3nde quedaba el restaurante, porque a la vuelta de la esquina se hallaba ubicada su casa, pero que jam\u00e1s hab\u00eda entrado.<\/p>\n<p>Finalmente, y pretextando diversas razones, pidieron bebidas solamente, de modo que el \u00fanico de los cuatro que hizo traer a la mesa el suculento plato de fr\u00edjoles fui yo.<\/p>\n<p>Una caracter\u00edstica que ten\u00eda el restaurante Diana era lo r\u00e1pido que serv\u00edan los pedidos. Por ello, no hab\u00edamos siquiera entrado en materia, pues apenas me encontraba respondi\u00e9ndoles las consabidas preguntas de cortes\u00eda, como la de mis gustos culinarios, o c\u00f3mo me estaba yendo en el colegio, o cu\u00e1nto hac\u00eda que viv\u00eda en el sector, o con qui\u00e9nes viv\u00eda, y un corto etc\u00e9tera, cuando el mesero ya estaba poniendo el plato con mi suculento pedido encima de la mesa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Anfitriona de trato c\u00e1lido y amiga siempre amable y acogedora, morenita, peque\u00f1a de estatura, de cabello negro y generalmente corto, ojos negros, mirada vivaz y due\u00f1a de una risa f\u00e1cil, m\u00e1s all\u00e1 de lo que en contrario pudiera pensar quien no la hubiese tratado de cerca, mi amiga Cecilia Vanegas era la \u00fanica persona que ten\u00eda la paciencia de escucharme hablar sin interrumpirme. Por eso, pude contarle en toda su extensi\u00f3n lo sucedido en el restaurante aquel anochecer y confesarle, a rengl\u00f3n seguido, mi percepci\u00f3n de que no le hab\u00eda ca\u00eddo en gracia al representante de la Casa de la Legi\u00f3n y, como si eso fuera poco, hab\u00eda cometido la indiscreci\u00f3n imperdonable de olvidar que el hermano Salom\u00f3n Monta\u00f1a, m\u00e1s all\u00e1 de su voz de locutor de radio, era un hombre que, si viv\u00eda en un barrio del norte, no pod\u00eda ser alguien con ingresos altos como para pagar cuentas ajenas, y que aunque Gerardo Cediel sonre\u00eda, a veces la gente sonriente lo que hace es aplicar a diario la sabidur\u00eda popular cuando ense\u00f1a que &#8220;Al mal tiempo, buena cara!&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-37036\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1024x685.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--300x201.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--768x514.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS--1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/SILUETAS-.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[CONTINUAR\u00c1]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube-nocookie.com\/embed\/EwDA-VhtgcI?controls=0\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen=\"\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; \u2014Me van a expulsar, Cecilia \u2014 fue lo que le dije inmediatamente despu\u00e9s del habitual saludo, de que yo me sentara en la misma poltrona donde sol\u00eda hacerlo y de que ella hiciera lo propio en el mismo &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=37330\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=37330'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F37330\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssFacebookSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Twitter\" Title=\"Twitter\" class=\"heateorSssSharing heateorSssTwitterBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"http:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?text=Bucaramanga%20en%20los%20a%C3%B1os%2070%20%2F%2F%20CECILIA%20VANEGAS%20Y%20LA%20LEGI%C3%93N%20DE%20MAR%C3%8DA%20%28Memorias%29.%20%5BCap%C3%ADtulo%20IV%5D.%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez&url=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F37330\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssTwitterSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Whatsapp\" Title=\"Whatsapp\" class=\"heateorSssSharing heateorSssWhatsappBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/web.whatsapp.com\/send?text=Bucaramanga%20en%20los%20a%C3%B1os%2070%20%2F%2F%20CECILIA%20VANEGAS%20Y%20LA%20LEGI%C3%93N%20DE%20MAR%C3%8DA%20%28Memorias%29.%20%5BCap%C3%ADtulo%20IV%5D.%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F37330\")'><ss style=\"display:block\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssWhatsappSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Pinterest\" Title=\"Pinterest\" class=\"heateorSssSharing heateorSssPinterestBackground\" onclick=\"javascript:void( (function() {var e=document.createElement('script' );e.setAttribute('type','text\/javascript' );e.setAttribute('charset','UTF-8' );e.setAttribute('src','\/\/assets.pinterest.com\/js\/pinmarklet.js?r='+Math.random()*99999999);document.body.appendChild(e)})());\"><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssPinterestSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Google Gmail\" Title=\"Google Gmail\" class=\"heateorSssSharing heateorSssGoogleGmailBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/?ui=2&view=cm&fs=1&tf=1&su=Bucaramanga%20en%20los%20a%C3%B1os%2070%20%2F%2F%20CECILIA%20VANEGAS%20Y%20LA%20LEGI%C3%93N%20DE%20MAR%C3%8DA%20%28Memorias%29.%20%5BCap%C3%ADtulo%20IV%5D.%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez&body=Link:https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F37330\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssGoogleGmailSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" title=\"More\" alt=\"More\" class=\"heateorSssSharing heateorSssMoreBackground\" onclick=\"heateorSssMoreSharingPopup(this, 'https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F37330', 'Bucaramanga%20en%20los%20a%C3%B1os%2070%20%2F%2F%20CECILIA%20VANEGAS%20Y%20LA%20LEGI%C3%93N%20DE%20MAR%C3%8DA%20%28Memorias%29.%20%5BCap%C3%ADtulo%20IV%5D.%20Por%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez', '' )\" ><ss style=\"display:block\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssMoreSvg\"><\/ss><\/i><\/li><\/ul><div class=\"heateorSssClear\"><\/div><\/div><div class='heateorSssClear'><\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-37330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1FYrr-9I6","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=37330"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37330\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49760,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37330\/revisions\/49760"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=37330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=37330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=37330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}