{"id":45743,"date":"2023-09-22T06:17:11","date_gmt":"2023-09-22T11:17:11","guid":{"rendered":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45743"},"modified":"2023-10-16T06:28:04","modified_gmt":"2023-10-16T11:28:04","slug":"la-pluma-de-hiram-sanchez-martinez-un-nuevo-lazo-literario-entre-colombia-y-puerto-rico-capitulo-iv-por-oscar-humberto-gomez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45743","title":{"rendered":"La pluma de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez: un nuevo lazo literario entre Colombia y Puerto Rico. Cap\u00edtulo IV. Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45748\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/La_Religieuse-Henriette_Browne-842x1024.png\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"778\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/La_Religieuse-Henriette_Browne-842x1024.png 842w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/La_Religieuse-Henriette_Browne-247x300.png 247w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/La_Religieuse-Henriette_Browne-768x934.png 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/La_Religieuse-Henriette_Browne.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y de las p\u00e1ginas m\u00e1gicas de la literatura siguen brotando los personajes que pasar\u00e1n a enriquecer, quiz\u00e1s por siempre, nuestras im\u00e1genes mentales, algunos de ellos inevitablemente ligados por invisibles lazos a nuestro propio entorno. O a nuestras propias a\u00f1oranzas.<\/p>\n<p>La excelsa pluma de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez nos presenta ahora a su personaje principal femenino. A quien ser\u00e1 la coprotagonista de su novela. Entonces, desde los cautivadores renglones de &#8220;At\u00f3 con cintas sus desnudos huesos&#8221; y a bordo de mis recuerdos viajo al pasado. Estoy al otro lado del oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Es un viernes como hoy, es el viernes 31 de mayo del a\u00f1o 2019. A\u00fan Italia ni el mundo saben, ni imaginan siquiera, la cat\u00e1strofe viral que sobrevendr\u00e1 al a\u00f1o siguiente. Yo me encuentro en medio del abrumador gent\u00edo que rodea la famos\u00edsima Fontana di Trevi, en Roma, la hist\u00f3rica capital de la gran naci\u00f3n italiana, ciudad tan estrechamente ligada al nacimiento del cristianismo. Entre las parejas de enamorados que se apretujan intentando tomarse una selfie con sus celulares levant\u00e1ndolos por encima de sus cabezas, frente a los impresionantes chorros de agua que deleitan nuestra vista y regocijan nuestro esp\u00edritu, ante las esculturas de piedra que evocan el inmenso poder\u00edo del dios Neptuno y, en mi imaginaci\u00f3n, la grandeza ida por siempre del imperio romano; prisionero de la vocingler\u00eda tur\u00edstica que aturde mis o\u00eddos y, por supuesto, visitado por las inevitables remembranzas que llegan a mi mente: la del lejano condominio donde vivo, la del elegante hotel que dentro de sus linderos construy\u00f3 y mantiene en alto uno de mis vecinos, la de su acogedor y fino restaurante que lleva el nombre de este precioso fontanal, yo tambi\u00e9n trato de congelar para el futuro la imagen de mi presencia aqu\u00ed y, por supuesto, procuro que tambi\u00e9n queden captadas las de mi esposa y el hijo que nos acompa\u00f1a. \u00c9l, Sergio Andr\u00e9s, tiene intereses propios que ha venido cultivando desde nuestra llegada a suelo europeo: es arquitecto y, naturalmente, su principal motivaci\u00f3n a lo largo de todo el periplo la ha constituido el poder captar con sus ojos asombrados y su lente inquieta la arquitectura de los lugares que hemos ido visitando y de otros que \u00e9l ha visitado por su cuenta. Pero \u00e9l tambi\u00e9n tiene inclinaciones art\u00edsticas. Las ha tenido desde que era un ni\u00f1o, desde cuando, a\u00fan infante, moldeaba dinosaurios verdes con plastilina. Yo siempre he cre\u00eddo que la arquitectura es un arte y el arquitecto, un artista. Y he tenido la seguridad de que eso de las vocaciones y los talentos est\u00e1n asociados a eso otro que nos ense\u00f1aron en la escuela como los dones del Esp\u00edritu Santo. Aqu\u00ed estamos, pues, tratando de elevar tambi\u00e9n nosotros por encima de nuestras cabezas nuestros celulares para captar con sus modernas c\u00e1maras (impensables en otros tiempos) la maravilla acu\u00e1tica y escult\u00f3rica ante la cual nos encontramos parados, pero haci\u00e9ndolo de modo que en el recuadro fotogr\u00e1fico queden comprendidos nuestros rostros viajantes. Pero no: eso es imposible, es materialmente imposible. El turismo, pienso, es una avalancha de gentes (as\u00ed, en plural) que se vuelcan sobre los lugares promocionados por las agencias de viajes en procura de retratarse o de filmarse. O de lograr ambas cosas, habr\u00e1 que decirlo. La Fontana di Trevi, m\u00e1s all\u00e1 de su cautivadora belleza art\u00edstica y del majestuoso contexto arquitect\u00f3nico que le sirve de marco, se me hace un sitio que ha sido convertido por el turismo en algo as\u00ed como una plaza de mercado en d\u00eda de mercadeo: un lugar al cual, como decimos popularmente, no le cabe un tinto. Pero \u00a1oh, sorpresa! ocurre un milagro: alguien de entre aquella muchedumbre que no cede, s\u00ed: alguien de entre los que se encuentran api\u00f1ados sobre la barda, casi a punto de irse de bruces sobre el agua del estanque, se baja s\u00fabitamente de un salto esbozando una sonrisa de triunfo y se une a la persona que lo espera abajo, y, entonces, yo ocupo con rapidez su lugar, me lo tomo como puedo, con algo de brusquedad, al tiempo que le pido a mi esposa que se suba con prontitud a la barda y a mi hijo le indico que le tome r\u00e1pidamente la fotograf\u00eda mientras yo la sostengo agarr\u00e1ndola con fuerza de uno de sus brazos, advirti\u00e9ndole al fot\u00f3grafo, claro, que yo no debo aparecer sosteni\u00e9ndola. As\u00ed es como, por fin, mi hijo logra el milagro de que se le pueda tomar una foto a mi esposa en la Fontana di Trevi. Quien la vea, pensar\u00e1 que ella est\u00e1 ah\u00ed sola, con el esplendor de la c\u00e9lebre fuente a su entera disposici\u00f3n. Claro, lo pensar\u00e1 porque no sabe lo que hay en la parte inferior, lo que no sale en la foto. Cumplida la proeza, ayudamos a la fotografiada a bajar del escenario y comenzamos a alejarnos de aquel tumultuoso lugar mientras que el espacio dejado por nosotros es ocupado en apenas un instante por otros turistas que hasta ese momento han permanecido detr\u00e1s de nuestros apretujados cuerpos tratando de atisbar, a trav\u00e9s de alg\u00fan resquicio dejado por nuestras humanidades y las de quienes nos apretujan, la maravilla acu\u00e1tica que d\u00eda tras d\u00eda, mes tras mes y a\u00f1o tras a\u00f1o se llena de monedas lanzadas de espaldas por los extranjeros que quieren asegurar su retorno a Roma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45757\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/LA-FONTANA-DI-TREVI.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"692\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/LA-FONTANA-DI-TREVI.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/LA-FONTANA-DI-TREVI-300x203.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/LA-FONTANA-DI-TREVI-768x519.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45758\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/FONTANA-DI-TREVI--1024x683.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/FONTANA-DI-TREVI--1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/FONTANA-DI-TREVI--300x200.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/FONTANA-DI-TREVI--768x512.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/FONTANA-DI-TREVI--1536x1024.jpeg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/FONTANA-DI-TREVI-.jpeg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hemos comenzado a caminar lentamente, no tenemos rumbo alguno hacia d\u00f3nde dirigirnos, solo nos interesa andar por ah\u00ed, por cualquier parte, mientras definimos alg\u00fan destino de entre los varios que nos ofrecen los folletos multicolores y el mapa que nos han regalado en el hotel. Avanzamos lentamente, sin conciencia de nuestros pasos, con la mente puesta quiz\u00e1s en los recuerdos, talvez en los proyectos, a lo mejor en el desconcierto que nos produce cotejar lo monumental de aquella fuente con la estrechez de la plaza. El gent\u00edo no ha cesado. Los espacios aleda\u00f1os al imponente fontanal tambi\u00e9n se encuentran atestados. Pululan turistas, gu\u00edas, vendedores de cualquier cosa, algunos artistas (y algunos otros que se las dan de artistas), pedidores de limosnas que lo hacen bajo el disfraz argumentativo de que extraviaron sus carteras y necesitan cualquier dinero que podamos darles, en fin, toda la parafernalia agobiante del bochinchero mundillo del turismo. Pero es, entonces, cuando sucede el milagro. Es Nylse la llamada a descubrirlo. Es ella quien descubre aquella iglesia peque\u00f1a, antigua y marginada por el tumulto, el viejo templo que sin \u00e9xito trata de llamar la atenci\u00f3n sobre su escondida belleza y su supervivencia intacta pese al transcurrir inclemente de los siglos. &#8220;Miren: &#8211; nos dice sorprendida -, ah\u00ed hay una iglesita&#8221;. Y, entonces, nos encaminamos hacia su puerta, que contrariamente a lo que ha sucedido con otros lugares de oraci\u00f3n, est\u00e1 abierta, aunque a nadie parece importarle que lo est\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45759\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Chiesa-di-Santa-Maria-in-Trivio--683x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Chiesa-di-Santa-Maria-in-Trivio--683x1024.jpeg 683w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Chiesa-di-Santa-Maria-in-Trivio--200x300.jpeg 200w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Chiesa-di-Santa-Maria-in-Trivio--768x1152.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Chiesa-di-Santa-Maria-in-Trivio--1024x1536.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Chiesa-di-Santa-Maria-in-Trivio-.jpeg 1167w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hemos ingresado en silencio y yo siento de inmediato que lo he hecho a otra dimensi\u00f3n diferente, a un espacio totalmente distinto, a un ambiente de total recogimiento, a un lugar silencioso que me inspira una profunda sensaci\u00f3n de paz y de respeto, a un lugar verdaderamente sagrado. Se est\u00e1 escuchando en todo el peque\u00f1o templo una voz femenina, la dulce voz de alguien que reza el rosario. Noto que su acento es mexicano y que por momentos habla en italiano, pero que tambi\u00e9n lo hace en espa\u00f1ol. Nos hemos sentado casi en las bancas delanteras. Observo a quien est\u00e1 rezando. Se encuentra diagonal a nosotros, adelante a la derecha, prosternada en un reclinatorio. De su cuello cuelga un peque\u00f1o crucifijo y detecto sobre su h\u00e1bito impecable y gracias a sus sutiles movimientos los brillos de un micr\u00f3fono diminuto. Alcanzo a percibirla como una jovencita hermosa, de mejillas sonrosadas y con traje de monja, una novel hermana que tiene ese don especial de transportarlo a uno al mundo de la espiritualidad sin hacer nada especial por lograrlo distinto de simplemente orar con la \u00edntima convicci\u00f3n de que donde lo est\u00e1 haciendo se encuentra el Hacedor Supremo escuch\u00e1ndola. La iglesia se halla pr\u00e1cticamente sola. En efecto, aparte de nosotros tres, solo observo a la joven monjita y a una pareja de mediana edad que est\u00e1 sentada en otra banca ubicada detr\u00e1s de nosotros, un par de bancas de por medio. Esa impresionante soledad del templo y el obvio entendimiento de que no tiene pr\u00e1cticamente a nadie que le vaya complementando cada pater noster, cada salutaci\u00f3n ang\u00e9lica ni cada gloria, la obliga a responderse ella misma, a rezar cada oraci\u00f3n completa, desde el &#8220;Padre nuestro que est\u00e1s en el Cielo&#8221; hasta el &#8220;Y l\u00edbranos del mal. Am\u00e9n&#8221;; desde el &#8220;Dios te salve, Mar\u00eda, llena eres de gracia&#8221; hasta el &#8220;Ahora y en la hora de nuestra muerte. Am\u00e9n&#8221;, y desde el &#8220;Gloria al Padre, y al Hijo y al Esp\u00edritu Santo&#8221; hasta el &#8220;Por los siglos de los siglos. Am\u00e9n&#8221;.<\/p>\n<p>En mis apuntes de viaje correspondientes a aquellos momentos escrib\u00ed:<\/p>\n<p>&#8220;Ingresamos a la peque\u00f1a iglesia de Santa Mar\u00eda. Una monjita joven rezaba el rosario a trav\u00e9s de un peque\u00f1o micr\u00f3fono acondicionado en su ropa y que amplificaba suavemente su tambi\u00e9n suave voz de mujer dulce y virtuosa. En un momento dado, interrumpi\u00f3 su oraci\u00f3n y se nos acerc\u00f3 sonriente con un ramillete de flores, nos pregunt\u00f3 si habl\u00e1bamos espa\u00f1ol, a lo cual respondimos que s\u00ed, y nos pregunt\u00f3 si quer\u00edamos llevarle una flor a la Virgen advirti\u00e9ndonos que no ten\u00eda costo alguno, a lo cual contestamos con el adem\u00e1n de que quer\u00edamos recib\u00edrselas. La advertencia que nos hizo me perturb\u00f3 y dud\u00e9 en si lo correcto era ofrecerle alg\u00fan dinero o entender que no era eso lo que quer\u00eda de nosotros y pudiese resultar prosaico el hacerlo. Nos entreg\u00f3 sendas flores. S\u00ed: una sola flor a cada uno. Cada uno llev\u00f3 la suya hasta el altar, hasta el delicado monumento que all\u00ed hab\u00eda sido instalado y con el cual en ese mes de mayo, que ya agonizaba, seguramente se hab\u00eda querido homenajear a Mar\u00eda, y a continuaci\u00f3n nos dirigimos hacia la puerta y salimos a la calle. Pero ya afuera, otra vez con la muchedumbre a la vista, yo quise averiguar al menos su nombre y cruzar con ella un par de impresiones coment\u00e1ndole r\u00e1pidamente lo bien que me hab\u00eda sentido ah\u00ed adentro. Por eso, me devolv\u00ed. Infortunadamente ya hab\u00eda reiniciado su oraci\u00f3n, otra vez de rodillas en el reclinatorio. Abandon\u00e9, entonces, el casi solitario templo y ya afuera, de nuevo ante el sol y el cielo de Roma, y frente al gent\u00edo que, indiferente a la piedad, se abalanzaba sobre los bordes del famoso fontanal, y aturdido por el bullicio de las bocinas, y de los gritos, y de las conversaciones que yo no entend\u00eda, ni me interesaba entender, y de los vendedores de todo que ofrec\u00edan sus cachivaches, sent\u00ed como si una refrescante brisa celestial me hubiese empezado a acariciar el rostro y el alma. No pude ser m\u00e1s expl\u00edcito para sintetizar la importancia que para m\u00ed hab\u00eda tenido aquel breve contacto con la cara cada vez m\u00e1s ex\u00f3tica de la bondad. &#8220;Creo &#8211; le dije a mi esposa &#8211; que la experiencia que acabo de vivir va a ser para m\u00ed lo m\u00e1s memorable de este viaje&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45746\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SEGUNDA-PLAZA-DE-YAUCO-MTMELENDEZ-WIKIPEDIA-1024x768.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SEGUNDA-PLAZA-DE-YAUCO-MTMELENDEZ-WIKIPEDIA-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SEGUNDA-PLAZA-DE-YAUCO-MTMELENDEZ-WIKIPEDIA-300x225.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SEGUNDA-PLAZA-DE-YAUCO-MTMELENDEZ-WIKIPEDIA-768x576.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SEGUNDA-PLAZA-DE-YAUCO-MTMELENDEZ-WIKIPEDIA-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/SEGUNDA-PLAZA-DE-YAUCO-MTMELENDEZ-WIKIPEDIA.jpeg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Empero, en &#8220;At\u00f3 con cintas sus desnudos huesos&#8221; hay menos espiritualidad sobrenatural y m\u00e1s romanticismo mundano.<\/p>\n<p>La figura emblem\u00e1tica de la monjita joven y bella que plet\u00f3rica de dinamismo y de sue\u00f1os ingresa al convento para ponerse al servicio de Dios y de sus pr\u00f3jimos es retratada con singular maestr\u00eda por Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez dibujando con palabras a la novicia que recibe al muchacho con apellido de boxeador colombiano de los a\u00f1os sesenta en la entrada del lugar donde ella reside, una casona que igual sirve de asilo como de convento.<\/p>\n<p>\u00c9l ha ido hasta all\u00e1 impulsado por los datos que ha recaudado hasta ese d\u00eda con &#8220;el viejo enterrador de la comarca&#8221;, como dice el elocuente aparte del verso de Julio Fl\u00f3rez, y con su abuelo, cuyo nombre, dicho sea de paso, me recuerda una tintura que mi madre prescrib\u00eda a propios y extra\u00f1os como remedio infalible dizque para calmar los nervios. Ha ido hasta ese lugar en busca de un viejo cura extranjero jubilado &#8211; y olvidado por su familia &#8211; de quien aspira a obtener el dato por el cual con tanto ah\u00ednco viene indagando: el que lo conduzca hacia la identificaci\u00f3n y el hallazgo de los restos de aquel hombre que, enloquecido, protagoniz\u00f3 los terribles hechos que, bajo la sin par belleza de la poes\u00eda, ha descrito de manera tan magistral un preclaro poeta colombiano cuyos versos suenan como letra de bolero en los cafetines puertorrique\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero nadie mejor para describir aquel encuentro que, por supuesto, el mismo novelista. Y es que entre otras virtudes suyas como escritor, Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez es h\u00e1bil con la descripci\u00f3n de los rasgos f\u00edsicos, morales y de personalidad de los protagonistas. Esa cualidad literaria que posee hace que sus personajes se les graben a sus lectores en la memoria y que all\u00ed se queden a vivir seguramente por siempre. La descripci\u00f3n que realiza de aquella novel y rom\u00e1ntica servidora de Jes\u00fas es, definitivamente, preciosa.<\/p>\n<p>Lo que no se imagina la linda jovencita con h\u00e1bito de novicia y nombre de diosa que le ha abierto la puerta al reci\u00e9n llegado protagonista masculino de la novela es el inesperado giro de ciento ochenta grados que va a dar su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45747\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-VIEJO-YAUCO-PUERTO-RICO-576x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-VIEJO-YAUCO-PUERTO-RICO-576x1024.jpeg 576w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-VIEJO-YAUCO-PUERTO-RICO-169x300.jpeg 169w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-VIEJO-YAUCO-PUERTO-RICO-768x1365.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-VIEJO-YAUCO-PUERTO-RICO-864x1536.jpeg 864w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-VIEJO-YAUCO-PUERTO-RICO-1152x2048.jpeg 1152w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-VIEJO-YAUCO-PUERTO-RICO-scaled.jpeg 1440w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(CONTINUAR\u00c1)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>FOTOGRAF\u00cdAS<\/strong>:<\/p>\n<p>(1) LA RELIGIEUSE (La religiosa). 1859. Henriette Browne, pintora francesa. Colecci\u00f3n: Walker Art Gallery. Liverpool, Reino Unido.<\/p>\n<p>(2) FONTANA DI TREVI, Roma. Fuente: Booking.com<\/p>\n<p>(3) FONTANA DI TREVI, Roma. Vista nocturna. Fuente: Wikimedia Commons. Fotograf\u00eda: Roy Fokker.<\/p>\n<p>(4) CHIESA DI SANTA MARIA IN TRIVIO. Roma. Fuente: Wikimedia Commons. Fotograf\u00eda: Paco G\u00f3mez.<\/p>\n<p>(5) SEGUNDA PLAZA P\u00daBLICA DE YAUCO. Yauco, Puerto Rico. 2006. Fuente: Wikipedia. Fotograf\u00eda: mtmelendez<\/p>\n<p>(6) CEMENTERIO VIEJO DE YAUCO. Yauco, Puerto Rico. Fuente: Pinterest. Fotograf\u00eda: Adriana E.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00d3SCAR HUMBERTO G\u00d3MEZ G\u00d3MEZ<\/strong>: Miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO). Miembro del Colegio Nacional de Periodistas (CNP). Miembro de la Academia de Historia de Santander. Miembro del ilustre y desaparecido Colegio de Abogados de Santander.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Y de las p\u00e1ginas m\u00e1gicas de la literatura siguen brotando los personajes que pasar\u00e1n a enriquecer, quiz\u00e1s por siempre, nuestras im\u00e1genes mentales, algunos de ellos inevitablemente ligados por invisibles lazos a nuestro propio entorno. O a nuestras propias a\u00f1oranzas. &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45743\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45743'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F45743\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssFacebookSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li 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