{"id":45827,"date":"2023-09-26T19:27:31","date_gmt":"2023-09-27T00:27:31","guid":{"rendered":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45827"},"modified":"2023-09-30T17:39:31","modified_gmt":"2023-09-30T22:39:31","slug":"la-pluma-de-hiram-sanchez-martinez-un-nuevo-lazo-literario-entre-colombia-y-puerto-rico-capitulo-v-por-oscar-humberto-gomez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45827","title":{"rendered":"La pluma de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez: un nuevo lazo literario entre Colombia y Puerto Rico. Cap\u00edtulo V. Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45856\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-UNIVERSAL-BUCARAMANGA-1024x666.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-UNIVERSAL-BUCARAMANGA-1024x666.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-UNIVERSAL-BUCARAMANGA-300x195.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-UNIVERSAL-BUCARAMANGA-768x500.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-UNIVERSAL-BUCARAMANGA-1536x999.jpeg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-UNIVERSAL-BUCARAMANGA.jpeg 1671w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El siguiente personaje que hace su aparici\u00f3n en la novela &#8220;At\u00f3 con cintas sus desnudos huesos&#8221; de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez es el viejo cura extranjero al que han acogido en su vejez y en su consiguiente retiro las hermanas de la caridad a cuya comunidad pertenece la joven novicia que habr\u00e1 de convertirse en la gran coprotagonista de la estupenda obra literaria puertorrique\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45934\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/YAUCO-PUERTO-RICO-1914-1024x768.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/YAUCO-PUERTO-RICO-1914-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/YAUCO-PUERTO-RICO-1914-300x225.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/YAUCO-PUERTO-RICO-1914-768x576.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/YAUCO-PUERTO-RICO-1914.jpeg 1185w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su nombre transporta al lector (o al menos me transport\u00f3 a m\u00ed) al de aquel a quien se acusa de haber sido el instigador indirecto de la atroz muerte de la gran astr\u00f3noma y matem\u00e1tica Hipatia de Alejandr\u00eda, la joven mujer sabia que por primera vez atrajo mi atenci\u00f3n por all\u00e1 en los a\u00f1os del bachillerato cuando la descubr\u00ed mientras me dedicaba a examinar con curiosidad las l\u00e1minas de colores con que iniciaba cada uno de sus cap\u00edtulos la coloreada \u00c1lgebra del cubano Aurelio Baldor. A pesar de ello, y gracias a quienes piensan en contrario, se encuentra elevado a los altares como santo. Pero, hay que advertir en seguida que, en todo caso, el personaje de S\u00e1nchez Mart\u00ednez dista bastante de ser lo que dibujan de aquel otro sus detractores, un fan\u00e1tico agresivo y peligroso, como -dicho sea de paso- son todos los fan\u00e1ticos. Por el contrario, el de la novela del talentoso y ameno escritor boricua es un hombre de esp\u00edritu dulcificado por la nostalgia de su lejana tierra natal que suele desconectarse del entorno en el que vive para viajar a trav\u00e9s del tiempo hasta sus distantes a\u00f1os frescos y cargados de sue\u00f1os y esperanzas cuando a\u00fan no hab\u00eda emprendido el viaje sin regreso que lo conducir\u00eda a terminar viviendo por siempre en aquella remota isla del Caribe a la que, como recordara el insigne compositor puertorrique\u00f1o Rafael Hern\u00e1ndez en su conmovedor &#8220;Lamento borincano&#8221;, la bell\u00edsima canci\u00f3n que la voz de su inmortal coterr\u00e1neo Daniel Santos habr\u00eda de perpetuar por siempre, &#8220;El gran Gautier llam\u00f3 la Perla de los Mares&#8221;.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 este cl\u00e9rigo extranjero ya olvidado por su feligres\u00eda &#8211; exceptuando al leal abuelo del protagonista &#8211; quien le d\u00e9 a este la pista certera que lo conducir\u00e1 por el sendero correcto hacia la consecuci\u00f3n de su objetivo. Un objetivo que perseguir\u00e1 alcanzar sin imaginarse siquiera el final alucinante que habr\u00e1 de tener su pertinaz b\u00fasqueda. Una b\u00fasqueda que, quiz\u00e1s, le hubiese sido mejor no haber iniciado nunca. Es m\u00e1s: talvez le hubiese sido m\u00e1s conveniente no haber escuchado jam\u00e1s el popular bolero aquel que, para su desdicha, alguien compuso musicalizando los f\u00fanebres versos de Julio Fl\u00f3rez. Acaso le hubiera sido mejor, incluso, no haber ido nunca al cafet\u00edn de la esquina. Aunque, bueno: eso tampoco hubiese garantizado que no lo hubiera o\u00eddo en alguna otra parte y que as\u00ed, de todos modos, su infortunada curiosidad se le hubiese despertado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45888\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ESTAMPA-DE-YAUCO-PUERTO-RICO.jpeg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"724\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ESTAMPA-DE-YAUCO-PUERTO-RICO.jpeg 960w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ESTAMPA-DE-YAUCO-PUERTO-RICO-300x226.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ESTAMPA-DE-YAUCO-PUERTO-RICO-768x579.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-10518\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Bucaramanga-antigua.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Bucaramanga-antigua.jpg 510w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Bucaramanga-antigua-300x235.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45931\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Casa-Agostini-Yauco-PuertoRico.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"775\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Casa-Agostini-Yauco-PuertoRico.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Casa-Agostini-Yauco-PuertoRico-300x227.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Casa-Agostini-Yauco-PuertoRico-768x581.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ese primer d\u00eda, luego de haber logrado hablar con el presb\u00edtero en uso de buen retiro, descrito por la pluma de S\u00e1nchez Mart\u00ednez como el ocupante de una mecedora cuya acomodaci\u00f3n le permite la placidez de abstraerse de su soledad terrena contemplando los arreboles celestiales del atardecer, el protagonista central de la novela abandona el caser\u00f3n y ya afuera, a una hora desolada, de nuevo a la vera de la v\u00eda por donde vino, cae en la cuenta de que deber\u00e1 regresarse a pie, y efectivamente da inicio al retorno hacia el casco urbano donde vive, empleando a fondo el medio de transporte natural que una vez, y otra, y otra m\u00e1s us\u00e1bamos los alumnos pobres de la escuela que acicateados por el hambre nos gast\u00e1bamos el pasaje del transporte y no se nos aparec\u00eda el rojizo bus urbano de Miguelito Ardila que, como un h\u00e9roe portentoso apiadado de nuestra desgracia, de tarde en tarde acud\u00eda en nuestro rescate. Entonces, cuando en su larga caminata el ahora enamorado joven se aproxima al viejo y solitario cementerio, lo que ocurre a una hora en la que las sombras de la noche ya han ca\u00eddo, vuelvo otra vez a mi Bucaramanga de aquellos turbulentos y nost\u00e1lgicos a\u00f1os sesenta, porque va reapareciendo tambi\u00e9n en mi memoria la versi\u00f3n bumanguesa y personal de &#8220;El viejo enterrador de la comarca&#8221;, que como en la novela de S\u00e1nchez Mart\u00ednez est\u00e1 encarnado por partida doble en el padre sepulturero y m\u00e1s tarde en el hijo que le heredar\u00e1 a aquel el oficio, mas no el nombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45857\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/OBELISCO-PARQUE-ROMERO-BUCARAMANGA.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/OBELISCO-PARQUE-ROMERO-BUCARAMANGA.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/OBELISCO-PARQUE-ROMERO-BUCARAMANGA-300x195.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/OBELISCO-PARQUE-ROMERO-BUCARAMANGA-768x500.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y es que &#8220;el viejo enterrador de la comarca&#8221;, ya no en el Yauco literario de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez, sino aqu\u00ed, en esta ignota y remota Bucaramanga, tambi\u00e9n literaria para m\u00ed, es el viejo Jos\u00e9 Cifuentes, quien habr\u00e1 de ser reemplazado en su dura labor cotidiana por su hijo Alfredo Cifuentes, &#8220;el viejo enterrador de la comarca&#8221; que, ya con mujer y con hijos, habr\u00e1 de presenciar impotente, en el futuro a\u00f1o dos mil diez, el acto gubernamental con el que se pondr\u00e1 fin a la larga existencia de su emblem\u00e1tico Cementerio Universal, el mismo donde no solo trabaja, sino donde tambi\u00e9n vive junto con su familia; el de la calle cuarenta y cinco entre carreras octava y novena, el mismo que hubo de ser fundado, cuando el siglo XIX agonizaba o el siglo XX nac\u00eda, para albergar en sus humildes fosas o bajo uno que otro mausoleo a los marginados que no mor\u00edan en la fe cat\u00f3lica o que hab\u00edan partido de este mundo por obra y gracia de un certero balazo en la sien disparado por ellos mismos como dram\u00e1tico remate de una sombr\u00eda noche de licor, recuerdos tristes y oscuras perspectivas a las que por desdicha no se hab\u00eda asomado ni por atisbo el refrescante verdor de la esperanza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45932\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/PROCESION-YAUCO-PUERTO-RICO-1024x734.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/PROCESION-YAUCO-PUERTO-RICO-1024x734.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/PROCESION-YAUCO-PUERTO-RICO-300x215.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/PROCESION-YAUCO-PUERTO-RICO-768x550.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/PROCESION-YAUCO-PUERTO-RICO.jpeg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45855\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/TUMBA-ABIERTA-EN-EL-VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO--576x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/TUMBA-ABIERTA-EN-EL-VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO--576x1024.jpeg 576w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/TUMBA-ABIERTA-EN-EL-VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO--169x300.jpeg 169w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/TUMBA-ABIERTA-EN-EL-VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO--768x1365.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/TUMBA-ABIERTA-EN-EL-VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO--864x1536.jpeg 864w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/TUMBA-ABIERTA-EN-EL-VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO--1152x2048.jpeg 1152w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/TUMBA-ABIERTA-EN-EL-VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO--scaled.jpeg 1440w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La verdad sea dicha, aquel cementerio careci\u00f3 siempre de familiaridad para m\u00ed, pues en mis a\u00f1os infantiles, los \u00fanicos que durante los a\u00f1os sesenta pas\u00e9 en el entorno al cual aquel sagrado lugar pertenec\u00eda, solo ten\u00eda clara la existencia del Cementerio Central, ese otro ubicado sobre la misma calle 45, pero entre las carreras 12 y 13, el mismo donde personalmente vi con ojos de ni\u00f1o c\u00f3mo los feligreses rodeaban la tumba del padre Cala para pedirle un milagro, donde fui testigo infantil de que no pocas personas con l\u00e1grimas en los ojos lanzaban por encima de unos muros ennegrecidos gracias al humo incesante de los velones encendidos unos papelitos previamente convertidos en pelota y en los que acababan de anotar con su pu\u00f1o y letra sus m\u00e1s urgentes necesidades, y donde presenci\u00e9, tambi\u00e9n en la plenitud de mi edad escolar, la escena de un cura gordo de sotana blanca que, sentado en una silla instalada frente a una mesa adornada con algunas flores tristes y un lac\u00f3nico crucifijo, y al lado de una secretaria poco atractiva que apuntaba cuanto le iba dictando, vend\u00eda responsos de dos precios diferentes, pues los cantados val\u00edan m\u00e1s que los rezados, aunque yo, guiado tan solo por sus dotes de cantor, m\u00e1s que por lo eficaces que pudiesen resultar sus plegarias, siempre estuve seguro de que habr\u00eda preferido comprarle uno rezado, desde luego en la improbable hip\u00f3tesis de que me hubiera visto en la necesidad de contratar sus ininteligibles oraciones y, por supuesto, si mis bolsillos de estudiante de escuela me lo hubiesen permitido. S\u00ed: en esa \u00e9poca solo ten\u00eda clara la existencia de aquel cementerio inolvidable en cuya capilla aprend\u00ed el significado de las catorce estaciones del viacrucis porque acompa\u00f1aba a mi madre a rezarlo cada lunes, ataviada ella, aparte de la transparencia inmaculada de su profunda fe, con un modesto rebozo en la cabeza y una sencilla cam\u00e1ndula en las manos. Por cierto, recuerdo que cuando nos \u00edbamos deteniendo frente a cada estaci\u00f3n, ella daba inicio a la correspondiente contemplaci\u00f3n diciendo: &#8220;Ador\u00e1moste, Cristo, y bendec\u00edmoste, porque con tu santa Cruz redimiste al mundo&#8221;. As\u00ed fue como tambi\u00e9n aprend\u00ed qu\u00e9 era el encl\u00edtico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45886\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CAPILLA-CEMENTERIO-CENTRAL-BUCARAMANGA--726x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"903\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CAPILLA-CEMENTERIO-CENTRAL-BUCARAMANGA--726x1024.jpeg 726w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CAPILLA-CEMENTERIO-CENTRAL-BUCARAMANGA--213x300.jpeg 213w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CAPILLA-CEMENTERIO-CENTRAL-BUCARAMANGA--768x1083.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CAPILLA-CEMENTERIO-CENTRAL-BUCARAMANGA--1089x1536.jpeg 1089w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CAPILLA-CEMENTERIO-CENTRAL-BUCARAMANGA-.jpeg 1113w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45887\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-CENTRAL-DE-BUCARAMANGA--1024x703.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"439\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-CENTRAL-DE-BUCARAMANGA--1024x703.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-CENTRAL-DE-BUCARAMANGA--300x206.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-CENTRAL-DE-BUCARAMANGA--768x528.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-CENTRAL-DE-BUCARAMANGA--1536x1055.jpeg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-CENTRAL-DE-BUCARAMANGA-.jpeg 1584w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>He de reconocer que dentro de la impenetrable hondura de mis sentimientos esa falta de familiaridad con el Cementerio Universal se mantuvo inc\u00f3lume y ni siquiera pudo convertirla en cercan\u00eda el haber asistido, durante un triste atardecer, al entierro de don Alfonso L\u00f3pez, un se\u00f1or no cat\u00f3lico que era inquilino de mi mam\u00e1 y a quien recuerdo como la primera persona a la que vi orando y bendiciendo los alimentos antes de consumirlos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45889\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/calle-45-Bucaramanga-.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"624\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/calle-45-Bucaramanga-.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/calle-45-Bucaramanga--300x183.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/calle-45-Bucaramanga--768x468.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su novela, S\u00e1nchez Mart\u00ednez le identifica al lector el sobrenombre con el cual son denominadas popularmente las inmediaciones del cementerio por donde el joven protagonista de su obra tendr\u00e1 que pasar en su aproximaci\u00f3n a casa: relata que se les conoce como &#8220;la barriada de los Perros&#8221;.<\/p>\n<p>No dej\u00f3 de ser sorprendente para m\u00ed la coincidencia de ese sobrenombre con otro &#8220;de los Perros&#8221; propio de mi entorno infantil. En efecto, el viejo y casi siempre solitario Cementerio Universal era conocido como &#8220;El cementerio de los Perros&#8221;. Sin embargo, y hasta donde cre\u00ed entender, en el entorno puertorrique\u00f1o descrito por la pluma del ameno narrador de Borinquen la palabra no tiene la connotaci\u00f3n peyorativa que, en cambio, s\u00ed ten\u00eda en mi terru\u00f1o nativo. Y es que aqu\u00ed se le daba tal denominaci\u00f3n para denotar el desprecio social hacia la condici\u00f3n de quienes eran sepultados en aquel casi siempre cerrado camposanto, nacido, dicho sea de paso, cuando mi desventurado pa\u00eds se aprestaba a incendiarse por todas partes, o ya se incendiaba por todas partes, o acababa de incendiarse por todas partes en desarrollo de la atroz y ruinosa Guerra de los Mil D\u00edas, una de las varias en las que conservadores y liberales dirimieron a machetazos y a tiros sus diferencias ideol\u00f3gicas. Y es que el Cementerio Universal hubo de aparecer en la escena funeraria de la entonces peque\u00f1a ciudad bumanguesa en las postrimer\u00edas del siglo XIX o en los albores del siglo XX. Y tengo que ubicar su origen haciendo este estimativo gen\u00e9rico, pues nadie ha podido darme con incontrovertible exactitud la fecha exacta en que &#8220;el viejo enterrador de la comarca&#8221; de aquel entonces lanz\u00f3 encima de la primera fosa reci\u00e9n abierta dentro de aquel cementerio la primera palada de tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45890\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/San-Laureano-siglo-XIX-y-siglo-XX.jpeg\" alt=\"\" width=\"826\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/San-Laureano-siglo-XIX-y-siglo-XX.jpeg 826w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/San-Laureano-siglo-XIX-y-siglo-XX-300x186.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/San-Laureano-siglo-XIX-y-siglo-XX-768x476.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 826px) 100vw, 826px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero lleg\u00f3 el a\u00f1o 2010 y entonces se reg\u00f3 por doquier la agridulce noticia de que se abrir\u00eda la nueva Avenida Novena y a trav\u00e9s de esa extraordinaria obra civil se unir\u00eda la calle 45 con la Ciudadela Real de Minas y de esa manera se le dar\u00eda soluci\u00f3n al insostenible cuello de botella en que se hab\u00eda convertido el creciente tr\u00e1fico vehicular, adem\u00e1s de que, por supuesto, se le traer\u00eda progreso y desarrollo a ese anchuroso y promisorio sector de la ciudad. No se sab\u00eda con certeza por d\u00f3nde se ir\u00edan a conectar los dos extremos y hasta se lleg\u00f3 a hablar de que exist\u00edan varios proyectos y que, incluso, uno de ellos afectaba no s\u00f3lo al Cementerio Universal, sino tambi\u00e9n al Cementerio Central, e incluso a un peque\u00f1o y abandonado camposanto contiguo a este por el oriente y llamado Cementerio Particular. Fue cuando se arm\u00f3 un fuerte debate alrededor del incierto destino que les esperaba a los despojos mortales que permanec\u00edan enterrados en esa \u00e1rea. La pol\u00e9mica termin\u00f3 por enfrentar las creencias ancestrales y los deseos de dar paso a la modernidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45936\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-PARTICULAR-BUCARAMANGA-2.jpeg\" alt=\"\" width=\"716\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-PARTICULAR-BUCARAMANGA-2.jpeg 716w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/CEMENTERIO-PARTICULAR-BUCARAMANGA-2-300x200.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como por entonces yo a\u00fan sosten\u00eda el proyecto folcl\u00f3rico que a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda decidido edificar alrededor de la figura de &#8220;El campesino embejucao&#8221;, y como siempre he entendido que el folclor debe recoger el sentir popular, y como lo que percib\u00eda era que frente a la inminente y oscura perspectiva que se cern\u00eda sobre los viejos cementerios el sentimiento de mi pueblo apuntaba con fuerza a favor de sus inveteradas creencias espirituales y en contra de que el progreso se construyera sobre las ruinas de esas antiqu\u00edsimas convicciones religiosas que eran tan caras a sus afectos, para plasmar musicalmente aquel sentir popular compuse una canci\u00f3n y la introduje como componente del trabajo discogr\u00e1fico que me encontraba grabando, como siempre bajo el ropaje musical de &#8220;Los de Mejor Jamilia&#8221;.  El nuevo tema lo escrib\u00ed en ritmo de paseo y el t\u00edtulo que le puse fue el que inevitablemente ten\u00eda que ponerle por su obviedad: &#8220;El trasteo de los muertos&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45937\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-CAMPESINO-EMBEJUCAO-TRAPICHE--1024x768.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-CAMPESINO-EMBEJUCAO-TRAPICHE--1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-CAMPESINO-EMBEJUCAO-TRAPICHE--300x225.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-CAMPESINO-EMBEJUCAO-TRAPICHE--768x576.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-CAMPESINO-EMBEJUCAO-TRAPICHE--1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-CAMPESINO-EMBEJUCAO-TRAPICHE-.jpeg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ignoraba que alguien hab\u00eda subido esta canci\u00f3n a YouTube, pero ya que lo he sabido, aprovecho para compart\u00edrsela a quienes no la han escuchado y deseen hacerlo, y, por supuesto, a quienes ya tuvieron la desdicha de o\u00edrla y, aun as\u00ed, los acompa\u00f1a el suficiente sentido de la paciencia, y hasta del masoquismo, como para querer volver a soport\u00e1rsela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(CONTINUAR\u00c1 Y FINALIZAR\u00c1 EN EL PR\u00d3XIMO CAP\u00cdTULO)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube-nocookie.com\/embed\/6Q-WhqFNZF4?si=_sfjNFMVIbbairPL&amp;controls=0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>FOTOGRAF\u00cdAS<\/strong>:<\/p>\n<p>(1) Fachada del Cementerio Universal. Bucaramanga. Fuente: Universidad Aut\u00f3noma de Bucaramanga (UNAB). Repositorio.<\/p>\n<p>(2) Plaza antigua de Yauco. Yauco, Puerto Rico. 1915. Fuente: Pinterest. Fotograf\u00eda: Hilda Ovalle.<\/p>\n<p>(3) Estampa del viejo Yauco, Puerto Rico. Fuente: Pinterest. Fotograf\u00eda: Sonia Chesnut-Melendez. El jinete y su cabalgadura me recuerdan al personaje del jibarito, protagonista del bell\u00edsimo &#8220;Lamento borincano&#8221; escrito por el maestro Rafael Hern\u00e1ndez. A pesar de que muchos a\u00fan escuchan y cantan esa hermos\u00edsima canci\u00f3n, considerada la primera canci\u00f3n protesta que se escribi\u00f3 en Am\u00e9rica, no son pocos los que ignoran que su t\u00edtulo se debe a la palabra &#8220;Borinquen&#8221;, nombre ind\u00edgena de Puerto Rico. El vocablo &#8220;jibarito&#8221;, usado por el maestro Hern\u00e1ndez, es el diminutivo de &#8220;j\u00edbaro&#8221;, palabra esta que en Puerto Rico significa &#8220;campesino&#8221;.<\/p>\n<p>(4) Mulas de carga con sacos de caf\u00e9 a cuestas en el centro de la Bucaramanga antigua. La exportaci\u00f3n se ten\u00eda que hacer mediante un viaje a lomo de mula que posibilitaba llevar la carga hasta las orillas del r\u00edo Magdalena, de donde en barco era trasladada a la Costa Atl\u00e1ntica y de ah\u00ed en barco al exterior. Todo ello, hasta que, luego de toda una historia de padecimientos, se construy\u00f3 el tren a Puerto Wilches. El cura Francisco Romero, en cuyo honor fue bautizado el parque ubicado frente al Cementerio Central, impon\u00eda a sus feligreses como penitencia que sembraran determinadas cantidades de caf\u00e9. Yauco, el municipio puertorrique\u00f1o escenario principal de la excelente novela de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez, era conocida desde anta\u00f1o, y lo sigue siendo hoy en d\u00eda, como &#8220;la ciudad del caf\u00e9&#8221;.<\/p>\n<p>(5) Casa Negroni (1850), la casa m\u00e1s antigua de Yauco, Puerto Rico. Fuente: Puerto Rico pueblo a pueblo.<\/p>\n<p>(6) Parque Romero. Bucaramanga. Fotograf\u00eda: Quintilio Gavassa Mibelli. La fotograf\u00eda es de la primera mitad del siglo XX y en ella se observan la capilla del antiguo y hoy desaparecido Hospital San Juan de Dios y autom\u00f3viles de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>(7) Procesi\u00f3n f\u00fanebre en Yauco. Yauco, Puerto Rico. 1942. Fuente: Pinterest. Fotograf\u00eda: Karen.<\/p>\n<p>(8) Tumba abierta en el viejo cementerio de Yauco. Yauco, Puerto Rico. Fuente: Pinterest. Fotograf\u00eda: Adriana E.<\/p>\n<p>(9) Frontis de la vieja capilla del Cementerio Central. Bucaramanga. Fuente: Universidad Aut\u00f3noma de Bucaramanga (UNAB). Repositorio. Aporte de la historiadora santandereana Marina Gonz\u00e1lez de Cala.<\/p>\n<p>(10) Frontis del viejo Cementerio Central. Bucaramanga. Fuente: Universidad Aut\u00f3noma de Bucaramanga (UNAB). Repositorio. Aporte de la historiadora santandereana Marina Gonz\u00e1lez de Cala.<\/p>\n<p>(11) Calle 45 de Bucaramanga. Al costado sur, el Cementerio Central. Al costado norte, el parque Romero. Abajo, hacia el occidente, por la misma acera del cementerio, se encuentra el antiguo Hospital San Juan de Dios, hoy desaparecido, y su emblem\u00e1tica capilla, que se mantiene.<\/p>\n<p>(12) Parque Garc\u00eda Rovira. Bucaramanga, Fotograf\u00eda: Quintilio Gavassa Mibelli. Se observa la hist\u00f3rica y emblem\u00e1tica iglesia de San Laureano, templo cat\u00f3lico alrededor del cual se form\u00f3 la primera parroquia que hubo en Bucaramanga. La edificaci\u00f3n contigua que se aprecia en la fotograf\u00eda ya no existe. La estatua es la del general Custodio Garc\u00eda Rovira, presidente de la Primera Rep\u00fablica, fusilado por Espa\u00f1a el 8 de agosto de 1816 en la Huerta de Jaime, hoy Plaza de los M\u00e1rtires, de Santa Fe, hoy Bogot\u00e1. Se observan los primeros autom\u00f3viles llegados a Bucaramanga a principios del siglo XX. El hombre del carruaje es el inmigrante Fayad Gandur, quien ofrec\u00eda el paseo por los diferentes llanos que a la saz\u00f3n exist\u00edan en la hoy capital del departamento de Santander: el llano de don Andr\u00e9s, el llano de la Mutualidad, la Cabecera del llano y el llano de los Ord\u00f3\u00f1ez. A Fayad Gandur se le considera el primer taxista que hubo en Bucaramanga y precursor de nuestro transporte p\u00fablico urbano.<\/p>\n<p>(13) Cementerio Particular. Calle 45. Costado oriental del Cementerio Central. Bucaramanga. Fuente: Vanguardia. Bucaramanga. Fotograf\u00eda: Diana Cantillo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00d3SCAR HUMBERTO G\u00d3MEZ G\u00d3MEZ<\/strong>: Miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO). Miembro del Colegio Nacional de Periodistas (CNP). Miembro de la Academia de Historia de Santander. Miembro del ilustre y desaparecido Colegio de Abogados de Santander.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El siguiente personaje que hace su aparici\u00f3n en la novela &#8220;At\u00f3 con cintas sus desnudos huesos&#8221; de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez es el viejo cura extranjero al que han acogido en su vejez y en su consiguiente retiro las hermanas &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45827\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45827'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" 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