{"id":45969,"date":"2023-10-12T19:11:41","date_gmt":"2023-10-13T00:11:41","guid":{"rendered":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45969"},"modified":"2023-10-16T07:51:04","modified_gmt":"2023-10-16T12:51:04","slug":"la-pluma-de-hiram-sanchez-martinez-un-nuevo-lazo-literario-entre-colombia-y-puerto-rico-capitulo-vi-y-final-por-oscar-humberto-gomez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45969","title":{"rendered":"La pluma de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez: un nuevo lazo literario entre Colombia y Puerto Rico. Cap\u00edtulo VI y final. Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45984\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/LOCO-MIRADA-GERICAULT-.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"345\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/LOCO-MIRADA-GERICAULT-.png 600w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/LOCO-MIRADA-GERICAULT--300x173.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que la novela de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez se ha adentrado en la plenitud de su interesante trama y de que a lo largo de esta han ido apareciendo sus personajes secundarios, algunos de ellos poseedores de una personalidad verdaderamente curiosa, como acontece con la encargada de los registros documentales en la casa parroquial, quien entremezcla una rigidez que se pone de manifiesto en su riguroso vestuario monacal con una extrovertida sencillez que la hace querer despojarse y de que la despojen de cualquier tratamiento especial, por lo cual pide que la llamen simplemente por su nombre de pila; y despu\u00e9s de que, igualmente, han ido surgiendo y desapareciendo otros hombres y mujeres que apenas s\u00ed se asoman con timidez protag\u00f3nica, como sucede con el sacrist\u00e1n que le sirve de auxiliar a la adusta, pero sencilla encargada de los registros parroquiales; o con quienes de una manera u otra terminan colabor\u00e1ndole al joven protagonista principal en su b\u00fasqueda de informaci\u00f3n, ahora dentro de los enrevesados archivos de la polic\u00eda; o con la espigada y poco dulce bibliotecaria, y, en fin, para no alargarme m\u00e1s, luego de que el empecinado &#8211; y adem\u00e1s enamorado &#8211; novel investigador de historia logra ubicar un registro correspondiente a alguien con un apellido similar a aquel que le suministr\u00f3, en un momento de lucidez mental, el viejo cura extranjero; y despu\u00e9s de que el lector ha aprendido hasta c\u00f3mo se prepara un remedio casero para los ataques de asma y de rinitis (tan efectivo, que el protagonista llega a decir de \u00e9l que \u201ces un remedio casi milagroso\u201c), y de que el mismo personaje central del relato no tiene \u00f3bice alguno en retornar a sus \u00e9pocas de estudiante e irse a buscar a su entonces maestra, tambi\u00e9n en procura de alguna orientaci\u00f3n que esta pueda darle; y de que, gracias a la tangencial informaci\u00f3n que, en efecto, su ex profesora le ha suministrado acerca de cierto estudiante de Derecho que hab\u00eda tenido como amigo cuando ella cursaba el primero de bachillerato, ha logrado ubicar a un ignoto y remoto abogado que muchos a\u00f1os despu\u00e9s de aquel vibrante tiempo escolar a\u00fan persiste en el ejercicio cotidiano y rutinario de la carrera universitaria que opt\u00f3 por seguir en la vida y quien ser\u00e1 determinante en su pertinaz indagaci\u00f3n; y de que tan solo meses despu\u00e9s de sucedido, y por haber dejado transcurrir el tiempo sin atreverse a intentar una aproximaci\u00f3n a la destinataria de su atracci\u00f3n rom\u00e1ntica, a pesar de haber querido con todas las fuerzas de su alma que ese contacto \u00edntimo ocurriera, se entera de que la hermosa joven novicia se ha retirado de su mundo monacal, as\u00ed como tambi\u00e9n es informado acerca de la muerte del viejo cura extranjero a quien ten\u00eda como su faro orientador; y de que recibe en sus manos dentro del asilo de ancianos y despu\u00e9s lee fuera de \u00e9l y en la intimidad la carta que desde meses atr\u00e1s su entra\u00f1able novicia le ha dejado; y de que, guiado por esta misiva, da con el paradero de la familia de aquella frustrada monjita que tanto lo ha perturbado, una familia ya reducida a sus abuelos; y de que, para su gran infortunio y enorme tribulaci\u00f3n de su esp\u00edritu, el siniestro indicio de un cresp\u00f3n en la puerta y la sola mirada con que estos lo atienden en la sala lo hacen sabedor del triste destino de su amada; y de que, igualmente, recibe en sus manos los papeles que le ha dejado el viejo presb\u00edtero extranjero como gu\u00eda final para su b\u00fasqueda; y de que, en fin, luego de algunas disgregaciones importantes que permiten ubicar el contexto hist\u00f3rico de cuanto ha sucedido como marco de aquel hecho central acerca del cual indaga el rom\u00e1ntico protagonista, que en buena medida es, en \u00faltimas, el turbulento y dif\u00edcil contexto hist\u00f3rico de Puerto Rico, el lector llega, por fin, a los momentos m\u00e1s cruciales del relato, y particularmente de ese cautivante hilo conductor que tiene la novela y que es la b\u00fasqueda tozuda, por parte de un primerizo detective sin placa, de la cripta donde se encuentra enterrada aquella pareja de enamorados que protagonizaron el espeluznante episodio que Julio Fl\u00f3rez ha narrado en su c\u00e9lebre poes\u00eda y que ya con m\u00fasica incorporada se ha convertido en un popular bolero que inunda los concurridos ambientes de los cafetines puertorrique\u00f1os, y es a partir de ah\u00ed cuando el lector, inmerso en un muy bien logrado paralelo entre la historia que busca develar el protagonista y su propia historia, comienza a adentrarse, llevado de la mano de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez, en una atm\u00f3sfera de oscuridad y tensi\u00f3n que tiene que ver con uno de los temas m\u00e1s apasionantes no s\u00f3lo de la psiquiatr\u00eda, sino tambi\u00e9n de las ciencias jur\u00eddicas, y particularmente de las penales, criminol\u00f3gicas y criminal\u00edsticas, aspecto que S\u00e1nchez Mart\u00ednez logra narrar y describir con verdadera maestr\u00eda, para lo cual, dicho sea de paso, es f\u00e1cil entender que cont\u00f3 con los conocimientos acad\u00e9micos y la experiencia brindados no solo por sus estudios universitarios, sino por su papel de muchos a\u00f1os como juez penal en su pa\u00eds de nacimiento, amalgama cognitiva que sin duda le posibilit\u00f3 el que pudiese poner a sus lectores acuciosos a pensar con profundidad en aquel intrincado y siempre apasionante fen\u00f3meno. Me refiero a ese tr\u00e1nsito que se va dando dentro de la mente humana cuando la persona que habr\u00e1 de ser v\u00edctima de la demencia comienza a perder la raz\u00f3n hasta que finalmente enloquece.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45985\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/LA-LUNATICA-MERLE--650x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"1008\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/LA-LUNATICA-MERLE--650x1024.jpeg 650w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/LA-LUNATICA-MERLE--191x300.jpeg 191w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/LA-LUNATICA-MERLE-.jpeg 762w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De cara a esa situaci\u00f3n intermedia entre &#8220;lo normal&#8221; y &#8220;lo anormal&#8221;, que en &#8220;At\u00f3 con cintas sus desnudos huesos&#8221; se pone en evidencia con el decurso imparable que vive el protagonista central camino hacia los oscuros abismos de la insania, yo, abstra\u00eddo por recuerdos talvez m\u00e1s gratificantes, retorno inevitablemente a los a\u00f1os en que un joven estudiante universitario ya pr\u00f3ximo a culminar sus estudios ha emprendido en solitario, incluso antes de que seg\u00fan el reglamento de la facultad de leyes donde estudia le toque hacerlo, la emocionante tarea de investigar e investigar sin pausa, en fuentes acad\u00e9micas y no acad\u00e9micas del m\u00e1s diverso orden, llevado por el deseo de ir delineando sobre hojas de papel para m\u00e1quina de escribir el tema que ha escogido como su tesis de grado. Rememoro, entonces, que el padre de la escuela cl\u00e1sica del Derecho Penal, el ilustre tratadista italiano Francesco Carrara, fue el primero del que aquel entonces joven alumno supo que se hab\u00eda referido, magistralmente desde luego, a ese inc\u00f3gnito e inextricable limbo ps\u00edquico y jur\u00eddico, y que lo hab\u00eda hecho en una voluminosa y memorable obra doctrinaria, la misma en la que aquel muchacho pobre, mechudo, flaco, p\u00e1lido y so\u00f1ador bebi\u00f3 entusiasta cuando avanzaba la mitad de aquellos ya lejanos a\u00f1os setentas &#8211; y todav\u00eda disfrutaba el placer de tener con qu\u00e9 comerse a mordiscos una paleta de mora &#8211; con ocasi\u00f3n de la c\u00e1tedra que hab\u00eda venido a dictar en Bucaramanga, reci\u00e9n graduado en la Universidad Externado de Colombia &#8211; alma mater de la lejana, g\u00e9lida y brumosa capital de la Rep\u00fablica &#8211; el joven penalista Rodolfo Mantilla J\u00e1come, quien a\u00f1os m\u00e1s tarde llegar\u00e1 a la magistratura de la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia; apasionante tema en el que aquel joven estudiante universitario habr\u00e1 de profundizar a\u00fan m\u00e1s, plet\u00f3rico de curiosidad, de entusiasmo y de idealismo, a prop\u00f3sito de la preparaci\u00f3n del \u00fanico requisito que le tocar\u00e1 cumplir para graduarse, el de una tesis de grado, pues ser\u00e1 exonerado de los dem\u00e1s en circunstancias y por razones que no vienen a cuento, trabajo acad\u00e9mico que finalmente versar\u00e1 sobre una problem\u00e1tica en la que necesariamente tendr\u00e1 enorme importancia el punto espec\u00edfico de la inimputabilidad, por cuanto lo que se habr\u00e1 propuesto abordar el entonces aspirante a profesional del Derecho ser\u00e1 la situaci\u00f3n de los ind\u00edgenas frente a la vigencia de las normas penales dictadas para una sociedad a la que culturalmente no pertenecen. Y, claro: en el decurso de esa investigaci\u00f3n abordar\u00e1 ese tr\u00e1nsito, lento y acaso imperceptible, del aborigen &#8220;salvaje&#8221; que a trav\u00e9s del proceso de aculturaci\u00f3n llega a convertirse en un aborigen &#8220;civilizado&#8221;, y, entonces, ver\u00e1 que un problema may\u00fasculo para el juzgador ser\u00e1 determinar en qu\u00e9 grado de comprensi\u00f3n de la cultura occidental predominante se encuentra aquel indio que ha desplegado la conducta que se le imputa, si dicho proceder en el seno de su cultura no es delito, pero s\u00ed lo es en la cultura de la sociedad que predomina.<\/p>\n<p>Y es que aquel joven personaje de la novela de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez que, seducido por la letra de un popular bolero, dio inicio a una investigaci\u00f3n por mera curiosidad, y que llevado por su creciente curiosidad se propuso conocer lo que hab\u00eda sucedido con aquel amante del poema y de la canci\u00f3n, lenta e imperceptiblemente, sin que \u00e9l mismo sea consciente de la transformaci\u00f3n terrible y peligrosa que ha empezado a darse dentro de su propio ser, va poco a poco aproxim\u00e1ndose al precipicio irreversible de su propia perturbaci\u00f3n ps\u00edquica y termina, sin darse cuenta de ello quiz\u00e1s, siendo \u00e9l mismo el protagonista del asombroso drama cuyos pormenores precisamente se hab\u00eda propuesto investigar y, en efecto, estaba investigando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-45992\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO-1024x768.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO-300x225.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO-768x576.jpeg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/VIEJO-CEMENTERIO-DE-YAUCO-2048x1536.jpeg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No quiero, sin embargo, como es por dem\u00e1s obvio, actuar como aquellos malos espectadores de cine que ya hab\u00edan visto la pel\u00edcula, pero volv\u00edan a ingresar al teatro a verla otra vez, y sabedores de los desenlaces que ten\u00edan las diversas tramas que se iban dando a lo largo del filme, y, m\u00e1s grave a\u00fan, conocedores del final de la cinta misma, se dedicaban a lo largo de su proyecci\u00f3n, ampar\u00e1ndose en la oscuridad de la sala de cine, que les brindaba esa sensaci\u00f3n de impunidad a la que se llega gracias a la convicci\u00f3n \u00edntima de que el infractor que act\u00faa en ausencia de la luz no ser\u00e1 descubierto, se dedicaban, digo, a da\u00f1arles la expectativa a los dem\u00e1s asistentes anticip\u00e1ndose a lo que suceder\u00eda, desatando con ello, como era l\u00f3gico, las indignadas protestas que surg\u00edan desde los m\u00e1s diversos \u00e1ngulos del teatro y que rechazaban aquel molesto proceder exigiendo a gritos &#8211; unos gritos que principiaban en alg\u00fan rinc\u00f3n e iban extendi\u00e9ndose por todo el auditorio &#8211; la inmediata expulsi\u00f3n del impertinente espectador, de modo que la oscura sala se llenaba de \u00f3rdenes como \u201c\u00a1c\u00e1llese!\u201c, &#8220;\u00a1s\u00e1lgase!&#8221;, &#8220;\u00a1s\u00e1quenlo!&#8221;, y otras expresiones igualmente hostiles, algunas de ellas imposibles de publicar aqu\u00ed en aras de preservar esos retazos de decencia que todav\u00eda le quedan a esta sociedad cada vez m\u00e1s condescendiente con la vulgaridad, la ordinariez y la chabacaner\u00eda.<\/p>\n<p>Por ello, doy por terminada en este preciso punto la secuencia de entradas que principi\u00e9 cinco cap\u00edtulos atr\u00e1s y con la que simplemente me propuse plasmar mis percepciones, muy personales, casi que muy \u00edntimas podr\u00eda decir, acerca de la novela \u201cAt\u00f3 con cintas sus desnudos huesos\u201c, de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez, una obra verdaderamente emocionante, interesante, por momentos hasta educativa, sobre todo en aspectos hist\u00f3ricos, y que gira alrededor de un tema que se ha pretendido convertir en tab\u00fa, sobre el cual nadie pareciera querer hablar, ni escuchar que le hablen, quiz\u00e1s por el miedo rec\u00f3ndito que los seres humanos experimentamos hacia la muerte, pero que contrariamente a lo que podr\u00eda pensarse, acaso a la luz del t\u00edtulo, quiz\u00e1s debido a la ilustraci\u00f3n de la car\u00e1tula, no tiene realmente las connotaciones tenebrosas que un despistado podr\u00eda atribuirle sin siquiera haberla le\u00eddo, pues, por el contrario, es una obra literaria de profundo romanticismo y de singular belleza est\u00e9tica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45990\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/CARATULA-.png\" alt=\"\" width=\"382\" height=\"576\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/CARATULA-.png 382w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/CARATULA--199x300.png 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al margen quedan muchos otros recuerdos personales que se vinieron en tropel a mi memoria a medida que avanzaba en sus p\u00e1ginas. Podr\u00eda mencionar, a guisa de solitario ejemplo, el cuadro del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas siempre instalado en un punto preciso de nuestro hogar y de los hogares que de ni\u00f1os visit\u00e1bamos, -casi siempre para ver televisi\u00f3n en un televisor ajeno -, entornos hogare\u00f1os pr\u00e1cticamente todos coincidentes con el nuestro en la profunda fe que por entonces reinaba, cuadro religioso que en la novela de S\u00e1nchez Mart\u00ednez aparece instalado en el sitio de aquella casona donde al personaje central lo pondr\u00e1n a esperar sentado a que se le permita su ingreso hacia el lugar en el que lo atender\u00e1 el viejo cura extranjero. Entre otras cosas, yo tambi\u00e9n confieso que la misma sensaci\u00f3n \u00edntima del joven protagonista, esto es, la de percibir que la mirada de Aquel (y, con el debido respeto hacia la Real Academia Espa\u00f1ola, comparto plenamente la &#8220;A&#8221; may\u00fascula con la que escribe esta palabra el autor por estarse refiriendo a Dios) pareciera seguirlo adondequiera dirig\u00eda sus pasos, era exactamente la misma sensaci\u00f3n que yo tambi\u00e9n experimentaba en aquellos lejanos a\u00f1os.<\/p>\n<p>En fin, leyendo &#8220;At\u00f3 con cintas sus desnudos huesos&#8221; nos encontramos con muchas otras situaciones que de inmediato nos trasladaron a trav\u00e9s del tiempo a remotos a\u00f1os idos y en los que, m\u00e1s all\u00e1 de las dificultades y adversidades, lo cierto es que vivimos momentos enriquecedores e inolvidables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45889\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/calle-45-Bucaramanga-.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"624\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/calle-45-Bucaramanga-.jpeg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/calle-45-Bucaramanga--300x183.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/calle-45-Bucaramanga--768x468.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Terminados estos deshilvanados comentarios, solamente me resta exteriorizar mis felicitaciones al licenciado y escritor Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez por su obra, su talento literario y su valioso aporte a las letras latinoamericanas, plasmado este \u00faltimo, hay que recalcarlo, no s\u00f3lo en \u201cAt\u00f3 con cintas sus desnudos huesos&#8221;, sino en toda una constelaci\u00f3n de libros que ha escrito y publicado, y que inexorablemente lo han convertido en referente obligado de la literatura puertorrique\u00f1a y continental.<\/p>\n<p>En lo particular, van mis agradecimientos a \u00e9l por la intenci\u00f3n que tuvo en obsequiarme aquel fruto de su quehacer intelectual, sus amables comentarios acerca de mi trabajo alrededor de la figura de Julio Fl\u00f3rez y, ya como su lector, por las horas de esparcimiento que me brind\u00f3 a trav\u00e9s de su hermoso libro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45995\" src=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Julio-Florez.jpeg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Julio-Florez.jpeg 800w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Julio-Florez-300x225.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Julio-Florez-768x576.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El lazo literario que tendi\u00f3 en su momento el talentoso poeta colombiano Julio Fl\u00f3rez con Puerto Rico, y que el lector de &#8220;At\u00f3 con cintas sus desnudos huesos&#8221; encuentra descrito con total claridad y expresiva belleza dentro de sus p\u00e1ginas, ha sido, pues, refrendado de bella manera, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, muchos lustros despu\u00e9s, muchas d\u00e9cadas despu\u00e9s, por el escritor puertorrique\u00f1o Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez con esta novela, que ojal\u00e1 &#8211; dicho sea al margen &#8211; fuera adquirida y le\u00edda por los boyacenses, coterr\u00e1neos del estupendo bardo colombiano; por los atlanticenses, en cuya tierra nuestra ilustre figura nacional exhal\u00f3 su \u00faltimo aliento; y, en fin, por los colombianos que persisten en el amor a la poes\u00eda, a la literatura en general y al cultivo de la lectura, actividades del esp\u00edritu humano que en estos tiempos turbulentos &#8211; y en el sentir de muchos, decadentes &#8211; se erigen como una \u00e9gida protectora frente a los embates del tedio y de la desesperanza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mesa de las Tempestades, \u00c1rea metropolitana de Bucaramanga, Santander (Colombia), viernes 13 de octubre de 2023.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>FOTOGRAF\u00cdAS<\/strong>:<\/p>\n<p>(1) Retrato de una mujer demente (Detalle). 1819, 1820, 1821. \u00d3leo del pintor franc\u00e9s Th\u00e9odore Gericault (1791 &#8211; 1824). Museo de Bellas Artes de Lyon. Lyon, Francia.<\/p>\n<p>(2) La loca de \u00c9tratat. 1871. \u00d3leo del pintor franc\u00e9s Hugues Merle (1823 &#8211; 1881).<\/p>\n<p>(3) Viejo cementerio de Yauco. Yauco, Puerto Rico. Fuente: Find a Grave. Fotograf\u00eda: N\u00e9lida.<\/p>\n<p>(4) Portada del libro &#8220;At\u00f3 con cintas sus desnudos huesos&#8221;, de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez. Ilustraci\u00f3n y dise\u00f1o: \u00cdngrid S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>(5) Vieja calle 45 de Bucaramanga entre las carreras 12 y 13. Al costado sur, el Cementerio Central. Al costado derecho, el parque Romero. Fuente: Universidad Aut\u00f3noma de Bucaramanga. Repositorio. Fotograf\u00eda: Quintilio Gavassa Mibelli.<\/p>\n<p>(6) Poeta Julio Fl\u00f3rez. Fuente: Fern\u00e1ndez, Tom\u00e1s. Tamaro, Elena. &#8220;Biograf\u00eda de Julio Fl\u00f3rez&#8221;. En: Biograf\u00edas y Vidas. La enciclopedia biogr\u00e1fica en l\u00ednea. Barcelona, Espa\u00f1a. 2004.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00d3SCAR HUMBERTO G\u00d3MEZ G\u00d3MEZ<\/strong>: Miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO). Miembro del Colegio Nacional de Periodistas (CNP). Miembro de la Academia de Historia de Santander. Miembro del ilustre y desaparecido Colegio de Abogados de Santander.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong> POST SCRIPTUM <\/strong>: Imposible ser\u00eda cerrar esta entrada sin abandonar por completo el tema literario abordado en ella para apuntar al menos unas l\u00edneas a modo de adenda con el fin de expresar mi  tard\u00eda, pero no menos sincera solidaridad con el autor, con su dign\u00edsima se\u00f1ora esposa, do\u00f1a Iris M. Barreto Saavedra, y con toda su distinguida familia, pero tambi\u00e9n con quienes lo admiraban como poeta, cuentista y fot\u00f3grafo, lo segu\u00edan como bloguero, y lo quer\u00edan como amigo, frente a la temprana y absurda muerte de Hiram Alexis S\u00e1nchez Barreto, de la que solo vine a enterarme al final de la lectura del libro que me he tomado el atrevimiento de comentar. Era la del literato ido una vida valiosa y apenas en plena primavera. Lo percibo como un joven talentoso cuya pluma inquieta ya hab\u00eda comenzado a trazar y mostrar los primeros productos l\u00edricos emanados de su f\u00e9rtil, y obviamente heredada, vocaci\u00f3n literaria. Desde Colombia va, pues, para todos los suyos mi abrazo fraterno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube-nocookie.com\/embed\/kbSPanmRQxo?si=DtNFTLM-zqYnKEYt&amp;controls=0\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" allowfullscreen=\"\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Despu\u00e9s de que la novela de Hiram S\u00e1nchez Mart\u00ednez se ha adentrado en la plenitud de su interesante trama y de que a lo largo de esta han ido apareciendo sus personajes secundarios, algunos de ellos poseedores de una &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45969\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=45969'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F45969\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssFacebookSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Twitter\" Title=\"Twitter\" class=\"heateorSssSharing heateorSssTwitterBackground\" 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