{"id":47421,"date":"2024-04-09T08:52:46","date_gmt":"2024-04-09T13:52:46","guid":{"rendered":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=47421"},"modified":"2024-04-20T08:51:04","modified_gmt":"2024-04-20T13:51:04","slug":"el-atentado-contra-jorge-eliecer-gaitan-y-el-bogotazo-cronica-de-oscar-humberto-gomez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=47421","title":{"rendered":"EL ATENTADO CONTRA JORGE ELI\u00c9CER GAIT\u00c1N Y EL BOGOTAZO. Cr\u00f3nica de \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_25458\" style=\"width: 799px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA-GAITAN.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25458\" class=\"size-full wp-image-25458\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA-GAITAN.jpg\" alt=\"\" width=\"789\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA-GAITAN.jpg 789w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA-GAITAN-237x300.jpg 237w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA-GAITAN-768x973.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 789px) 100vw, 789px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25458\" class=\"wp-caption-text\">Edificio Agustin Nieto, en el centro de Bogota, donde ten\u00eda su oficina el abogado penalista Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n. El viernes 9 de abril de 1948, cuando lo abandonaba para dirigirse a almorzar, fue asesinado. (Fotograf\u00eda de Daniel Rodr\u00edguez. Revista Diners. No. 336. Febrero de 1998)<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_25514\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25514\" class=\"size-large wp-image-25514\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA-1024x518.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"324\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA-1024x518.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA-300x152.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA-768x388.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/OFICINA.jpg 1246w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25514\" class=\"wp-caption-text\">Gait\u00e1n en su oficina. (Fotograf\u00eda: El Tiempo)<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_25515\" style=\"width: 505px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-EN-SU-OFICINA-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25515\" class=\"size-full wp-image-25515\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-EN-SU-OFICINA-.jpg\" alt=\"\" width=\"495\" height=\"591\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-EN-SU-OFICINA-.jpg 495w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-EN-SU-OFICINA--251x300.jpg 251w\" sizes=\"auto, (max-width: 495px) 100vw, 495px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25515\" class=\"wp-caption-text\">Gait\u00e1n en su oficina. 8 de abril de 1948. Fotograf\u00eda: Sady Gonz\u00e1lez. Fototeca del Archivo de Bogot\u00e1. Biblioteca Luis \u00c1ngel Arango. Banco de la Rep\u00fablica<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_25517\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-ferri.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25517\" class=\"size-full wp-image-25517\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-ferri.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-ferri.jpg 600w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-ferri-300x194.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25517\" class=\"wp-caption-text\">Gait\u00e1n y el maestro Enrico Ferri, padre de la Escuela Positiva del Derecho Penal, de quien fue alumno en Italia<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n pol\u00edtica en Colombia es cada vez m\u00e1s turbulenta. Ahora es el Partido Conservador el que est\u00e1 en el poder. El Partido Liberal denuncia, de manera sistem\u00e1tica, que ya es insoportable la violencia en su contra y, dentro de ese contexto de reclamo, el 7 de febrero de 1948, luego de una impresionante <em>Marcha del Silencio<\/em>, el doctor Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n, director de esa colectividad, pronuncia, ante una multitud sin precedentes en la historia colombiana, un discurso propio de su elocuencia que es denominado <em>Oraci\u00f3n por la paz<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/GAITAN-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-22255\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/GAITAN-.jpg\" alt=\"\" width=\"984\" height=\"655\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/GAITAN-.jpg 984w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/GAITAN--300x200.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/GAITAN--768x511.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 984px) 100vw, 984px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Se\u00f1or Presidente Mariano Ospina P\u00e9rez:<\/p>\n<p>Bajo el peso de una honda emoci\u00f3n me dirijo a vuestra Excelencia, interpretando el querer y la voluntad de esta inmensa multitud que esconde su ardiente coraz\u00f3n, lacerado por tanta injusticia, bajo un silencio clamoroso, para pedir que haya paz y piedad para la patria.<\/p>\n<p>En todo el d\u00eda de hoy, Excelent\u00edsimo se\u00f1or, la capital de Colombia ha presenciado un espect\u00e1culo que no tiene precedentes en su historia. Gentes que vinieron de todo el pa\u00eds, de todas las latitudes \u2014de los llanos ardientes y de las fr\u00edas altiplanicies\u2014 han llegado a congregarse en esta plaza, cuna de nuestras libertades, para expresar la irrevocable decisi\u00f3n de defender sus derechos. Dos horas hace que la inmensa multitud desemboca en esta plaza y no se ha escuchado sin embargo un solo grito, porque en el fondo de los corazones s\u00f3lo se escucha el golpe de la emoci\u00f3n. Durante las grandes tempestades la fuerza subterr\u00e1nea es mucho m\u00e1s poderosa, y esta tiene el poder de imponer la paz cuando quienes est\u00e1n obligados a imponerla no la imponen.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Presidente: Aqu\u00ed no se oyen aplausos: \u00a1Solo se ven banderas negras que se agitan!<\/p>\n<p>Se\u00f1or Presidente: Vos que sois un hombre de universidad deb\u00e9is comprender de lo que es capaz la disciplina de un partido, que logra contrariar las leyes de la psicolog\u00eda colectiva para recatar la emoci\u00f3n en su silencio, como el de esta inmensa muchedumbre. Bien comprend\u00e9is que un partido que logra esto, muy f\u00e1cilmente podr\u00eda reaccionar bajo el est\u00edmulo de la leg\u00edtima defensa.<\/p>\n<p>Ninguna colectividad en el mundo ha dado una demostraci\u00f3n superior a la presente. Pero si esta manifestaci\u00f3n sucede, es porque hay algo grave, y no por triviales razones. Hay un partido de orden capaz de realizar este acto para evitar que la sangre siga derram\u00e1ndose y para que las leyes se cumplan, porque ellas son la expresi\u00f3n de la conciencia general. No me he enga\u00f1ado cuando he dicho que creo en la conciencia del pueblo, porque ese concepto ha sido ratificado ampliamente en esta demostraci\u00f3n, donde los v\u00edtores y los aplausos desaparecen para que solo se escuche el rumor emocionado de los millares de banderas negras, que aqu\u00ed se han tra\u00eddo para recordar a nuestros hombres villanamente asesinados.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Presidente: Serenamente, tranquilamente, con la emoci\u00f3n que atraviesa el esp\u00edritu de los ciudadanos que llenan esta plaza, os pedimos que ejerz\u00e1is vuestro mandato, el mismo que os ha dado el pueblo, para devolver al pa\u00eds la tranquilidad p\u00fablica. \u00a1Todo depende ahora de vos! Quienes anegan en sangre el territorio de la patria, cesar\u00edan en su ciega perfidia. Esos esp\u00edritus de mala intenci\u00f3n callar\u00edan al simple imperio de vuestra voluntad.<\/p>\n<p>Amamos hondamente a esta naci\u00f3n y no queremos que nuestra barca victoriosa tenga que navegar sobre r\u00edos de sangre hacia el puerto de su destino inexorable.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Presidente: En esta ocasi\u00f3n no os reclamamos tesis econ\u00f3micas o pol\u00edticas. Apenas os pedimos que nuestra patria no transite por caminos que nos averg\u00fcencen ante propios y extra\u00f1os. \u00a1Os pedimos hechos de paz y de civilizaci\u00f3n!<\/p>\n<p>Nosotros, se\u00f1or Presidente, no somos cobardes. Somos descendientes de los bravos que aniquilaron las tiran\u00edas en este suelo sagrado. \u00a1Somos capaces de sacrificar nuestras vidas para salvar la paz y la libertad de Colombia!<\/p>\n<p>Impedid, Se\u00f1or, la violencia. Queremos la defensa de la vida humana, que es lo que puede pedir un pueblo. En vez de esta fuerza ciega desatada, debemos aprovechar la capacidad de trabajo del pueblo para beneficio del progreso de Colombia.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Presidente: Nuestra bandera est\u00e1 enlutada y esta silenciosa muchedumbre y este grito mudo de nuestros corazones solo os reclama: \u00a1que nos trat\u00e9is a nosotros, a nuestras madres, a nuestras esposas, a nuestros hijos y a nuestros bienes, como quer\u00e1is que os traten a vos, a vuestra madre, a vuestra esposa, a vuestros hijos y a vuestros bienes!<\/p>\n<p>Os decimos finalmente, Excelent\u00edsimo se\u00f1or: bienaventurados los que entienden que las palabras de concordia y de paz no deben servir para ocultar sentimientos de rencor y exterminio.<\/p>\n<p>\u00a1Malaventurados los que en el gobierno ocultan tras la bondad de las palabras la impiedad para los hombres de su pueblo, porque ellos ser\u00e1n se\u00f1alados con el dedo de la ignominia en las p\u00e1ginas de la historia!&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25457\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg\" alt=\"\" width=\"914\" height=\"607\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg 914w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN--300x199.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN--768x510.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 914px) 100vw, 914px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la madrugada del 9 de abril de ese mismo a\u00f1o -1948- Gait\u00e1n, que es un prestigioso penalista formado en Italia bajo el alero del padre de la Escuela Positiva Enrico Ferri, culmina su famosa y brillante &#8211; aunque controversial &#8211; defensa del teniente Cort\u00e9s (Jes\u00fas Mar\u00eda Cort\u00e9s Poveda, era su nombre completo), un joven militar que, diez a\u00f1os atr\u00e1s, hab\u00eda dado muerte al director de un peri\u00f3dico de Caldas, el reputado periodista conservador Eudoro Galarza Ossa, discurso forense en el que replantea la noci\u00f3n vigente hasta entonces en la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia acerca de la leg\u00edtima defensa del honor.<\/p>\n<p>El peri\u00f3dico conservador &#8216;La Voz de Caldas&#8217;, del cual el periodista Galarza Ossa \u2014de 33 a\u00f1os de edad\u2014 era director, hab\u00eda publicado una dura cr\u00edtica en contra del joven oficial y, en general, en contra de la instituci\u00f3n castrense por el trato que se les daba a los subalternos. (Lamentablemente, no pudimos obtener para esta cr\u00f3nica el texto de aquel informe period\u00edstico; como el diario desapareci\u00f3, ignoramos si aquel documento sobreviva). Lo cierto es que, seg\u00fan se ventil\u00f3 dentro de la audiencia, exist\u00eda en la segunda mitad de los a\u00f1os 30 una atm\u00f3sfera de hostilidad contra el ej\u00e9rcito y, seg\u00fan trascendi\u00f3 tambi\u00e9n, al joven militar se le hab\u00eda dado el despectivo tratamiento de &#8220;el tenientico&#8221;. En la audiencia sali\u00f3 a relucir que aquel nefasto d\u00eda el teniente Cort\u00e9s sali\u00f3 del cuartel, uniformado y armado, y se dirigi\u00f3 a las instalaciones del diario con el fin de hablar personalmente con el director y exigir una rectificaci\u00f3n. Lo que sucedi\u00f3 dentro de la oficina del director solo pudo reconstruirse a partir de la versi\u00f3n del propio sindicado, quien asegur\u00f3 que su reclamo fue rechazado de manera tajante por el periodista bajo el argumento de que cuanto se dec\u00eda de \u00e9l en el informe estaba respaldado por testimonios y que no hab\u00eda nada que rectificar; que se suscit\u00f3 una fuerte discusi\u00f3n y que en el contexto de ella el periodista abofete\u00f3 al teniente y este desenfund\u00f3 su arma de dotaci\u00f3n y dispar\u00f3 contra la humanidad del comunicador caus\u00e1ndole la muerte; que el teniente, completamente transfigurado, sali\u00f3 de la oficina del director y abandon\u00f3 las instalaciones del diario en medio de la consternaci\u00f3n de los subalternos de la v\u00edctima, quienes nada pudieron hacer para salvarle la vida a su jefe. El cuerpo ensangrentado del periodista Galarza Ossa qued\u00f3 sentado en su silla de director y recostado encima de su m\u00e1quina de escribir. Apresado y sometido a juicio, el teniente Cort\u00e9s hab\u00eda sido absuelto en una primera audiencia p\u00fablica por el jurado de conciencia, pero debido a una falla procesal en que se hab\u00eda incurrido, se determin\u00f3 anular la audiencia y volver a convocar a una nueva, para cuya celebraci\u00f3n la justicia se tard\u00f3 largos a\u00f1os. En abril de 1948, pues, se estaba llevando a cabo por segunda ocasi\u00f3n el juzgamiento del teniente Cort\u00e9s, en esta oportunidad ante un nuevo jurado.<\/p>\n<p>Esta ser\u00e1 la \u00faltima defensa que como abogado penalista haga en su vida Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n y tambi\u00e9n su \u00faltimo discurso. Hoy, aquel discurso forense cobra una especial importancia hist\u00f3rica, no solo por su indiscutible valor jur\u00eddico, sino porque apenas horas despu\u00e9s, el orador estar\u00e1 muerto y se desatar\u00e1 en Bogot\u00e1 y en Colombia uno de los momentos m\u00e1s aciagos de su convulsa historia. Las siguientes son las palabras del ilustre orador respecto al \u00e1lgido tema jur\u00eddico alrededor del cual gir\u00f3 su fogosa intervenci\u00f3n en la abarrotada sala de audiencias del Juzgado Primero Superior de Bogot\u00e1:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25457\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg\" alt=\"\" width=\"914\" height=\"607\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg 914w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN--300x199.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN--768x510.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 914px) 100vw, 914px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cFrancamente no he visto (aunque pueda existir), ning\u00fan tratado, en lo poco que yo conozco, que haga la distinci\u00f3n en los elementos componentes y actuantes de la leg\u00edtima defensa personal y la leg\u00edtima defensa del honor. Me parece que en ello hay un hondo vac\u00edo, porque son dos fen\u00f3menos absolutamente distintos, como vamos a verlo. Entro placentero y tranquilo a hacer estas anotaciones ante los se\u00f1ores jueces, pero advirtiendo mi deseo de escribirlas y ampliarlas despu\u00e9s, para acabar con el absurdo de que la ley no dice nada, desconociendo la m\u00e1s elemental hermen\u00e9utica jur\u00eddica que aconseja entender la norma en el sentido de que diga algo, y no en el sentido de que no diga nada.<\/p>\n<p>Si se habla de leg\u00edtima defensa del honor, no podemos llegar a esta conclusi\u00f3n: es imposible la leg\u00edtima defensa del honor, pues ella conducir\u00eda a esperar que se produzca en los mismos caracteres de la leg\u00edtima defensa personal. Tenemos un binomio: individuo agresor, individuo que reacciona para defenderse de la agresi\u00f3n; no hay ning\u00fan otro factor, con las condiciones que todos los tratadistas y la ley nuestra, positiva, tratan.<\/p>\n<p>Pero el honor no es un bien como la vida; tiene una naturaleza absolutamente distinta. Hay que examinar objetivamente cu\u00e1l es el bien que vamos a proteger jur\u00eddicamente, y distinguirlo para saber en qu\u00e9 condiciones peculiares opera esa defensa. \u00bfEs el honor una realidad f\u00edsica como la vida? \u00bfEs una realidad individual como mi propia vida? No. El honor es un hecho moral; pero un hecho moral que radica, no tanto en el individuo, no tanto en la conciencia esencial dentro de la cual nosotros vivimos. El objetivo central, la base fundamental, el bien jur\u00eddicamente defendido, no radica exclusivamente en la persona agredida; radica en la conciencia \u00e9tica colectiva.<\/p>\n<p>El honor es un valor moral de las sociedades, una conciencia del nivel evolutivo de la especie, un estado social. Encontramos ah\u00ed un factor nuevo; tanto es as\u00ed que un hombre puede ser absolutamente honorable y, sin embargo, estar deshonrado y carecer de honor; una calumnia, bien llevada a cabo, contra un hombre inocente, le puede quitar el honor, que es el aprecio, la conciencia de aprecio que los ciudadanos tienen sobre determinado ciudadano. Doy un ejemplo de la historia colombiana, por ser la primera vez en que yo escrib\u00ed un art\u00edculo en un peri\u00f3dico. Por razones de pasi\u00f3n pol\u00edtica, una de las m\u00e1s altas glorias de este pa\u00eds, el se\u00f1or Marco Fidel Su\u00e1rez, hab\u00eda sido deshonrado hasta el extremo; el se\u00f1or Su\u00e1rez hab\u00eda vendido unos sueldos, y la pasi\u00f3n pol\u00edtica, que enturbia siempre el juicio sereno sobre los hechos humanos, llev\u00f3 a los voceros de todos los partidos a elevar un proceso que, inclusive, dio en tierra con \u00e9l, amargando esa vida con amargura que todos conocen a trav\u00e9s de p\u00e1ginas maestras. Yo recuerdo: \u00e9ramos compa\u00f1eros de estudio con alguien, muy conservador e inteligente y muy querido condisc\u00edpulo m\u00edo, que aqu\u00ed me est\u00e1 oyendo, y mi conciencia era otra y mi criterio era otro. Entend\u00eda que un presidente, que tiene en sus manos la posibilidad de hacer riquezas, con una firma y con un simple callar y que, sin embargo, no optaba por tal camino, sino que prefer\u00eda vender sus sueldos, no s\u00f3lo no hab\u00eda deshonrado al pa\u00eds, sino que, al contrario, le daba honra a una democracia como la nuestra, para ense\u00f1ar, en los hechos, c\u00f3mo, quienes tienen el poder de hacer riquezas, prefer\u00edan no hacerla y m\u00e1s bien someterse por sus necesidades econ\u00f3micas al sinsabor y desdoro personal de vender sus sueldos. As\u00ed ve\u00eda yo el problema y recuerdo haber escrito sobre eso.<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n me fue negada en algunos peri\u00f3dicos. Viv\u00eda entonces Ismael Enrique Arciniegas, quien dirig\u00eda \u201cEl Nuevo Tiempo\u201d y yo, estudiante de Universidad, le llev\u00e9 aquel art\u00edculo en el que expresaba la amargura que me produc\u00eda una injusticia colectiva. Muchos d\u00edas de alegr\u00eda me dio Arciniegas cuando, unas horas m\u00e1s tarde, le\u00ed mi pobre escrito en p\u00e1ginas editoriales.<\/p>\n<p>Ah\u00ed ten\u00e9is un caso concreto: \u00bfera honrado el se\u00f1or Su\u00e1rez? \u00bfEra limpio y puro? Hoy nos lo afirma la conciencia colectiva. \u00bf Qui\u00e9n elevar\u00eda hoy, qui\u00e9n se atrever\u00eda hoy a elevar un reparo contra el honor de Su\u00e1rez? Nadie. Eso prueba que hab\u00eda un hombre de honor y que la historia, gran vindicadora, supo vindicar; pero eso no prueba que ser honrado es lo mismo que tener honor, porque entonces, fue deshonrado y no le hab\u00eda bastado ser limpio y puro, ya que la confusi\u00f3n pol\u00edtica le hab\u00eda quitado la honra, a pesar de haber sido justo. As\u00ed podr\u00eda yo traer los muchos casos de la historia de gente vilipendiada. \u00bfPero, por qu\u00e9 no hablar del Cristo que nos preside? \u00bf Me dir\u00eda alguien que Cristo falt\u00f3 al honor como hecho de conciencia? Y sin embargo, muri\u00f3 deshonrado, con un ambiente colectivo de vileza, y fue llevado precisamente para su muerte al sitio de la deshonra.<\/p>\n<p>Entonces, no es lo mismo ser honrado que tener honor. El honor es un valor social, es el juicio que nos hacemos sobre la actuaci\u00f3n de los dem\u00e1s hombres. Y como juicio com\u00fan que es, vosotros encontr\u00e1is cu\u00e1n distintamente se produce en los pueblos latinos o en los pueblos espa\u00f1oles, y c\u00f3mo var\u00eda la conciencia del honor en ciertas razas n\u00f3rdicas, en relaci\u00f3n, por ejemplo, con los problemas del amor. Nadie me diga que el honor de un marido, por ejemplo, tiene el mismo significado en los pueblos n\u00f3rdicos que entre los latinos. La conciencia social hace que al individuo honrado, en un lugar, se le tenga bajo deshonra en otro meridiano, seg\u00fan lo pod\u00e9is comprobar con extranjeros que llegan hasta nosotros.<\/p>\n<p>El honor es uno de los valores morales de la especie, trascendental y m\u00e1s importante que el valor de la vida, porque representa una conciencia colectiva; es el respeto que por nuestra vida hemos logrado conquistar frente de la sociedad que nos rodea. Tan cierto es esto, que los deberes del honor son distintos dentro de la misma sociedad. Tan cierto es esto, que la conciencia del honor, los valores del honor, han cambiado a trav\u00e9s de toda la historia, y que nosotros hoy no tenemos una conciencia del honor; como la tuvieron en otras \u00e9pocas hist\u00f3ricas, y que hay exigencias de honor, que son ata\u00f1aderas no ya a la sociedad toda, sino a la especial situaci\u00f3n que se ocupa dentro de ella. Deshonrado quedar\u00eda, dentro de nuestro ambiente social, un sacerdote que violara las leyes de la austeridad sexual; pero el individuo particular no se deshonra por ese mismo hecho. \u00bfQu\u00e9 quiere decir eso? Que el honor no es un hecho f\u00edsico, material, que le pertenezca al sujeto materialmente hablando. Digo m\u00e1s: es un concepto cambiante, seg\u00fan las sectas, las religiones o las corporaciones. Un pastor protestante es respetado por todos cuando contrae matrimonio y sigue ejerciendo su ministerio; el d\u00eda que tal conducta siguiera un sacerdote cat\u00f3lico, perder\u00eda el honor; se deshonrar\u00eda ante la conciencia social dentro de la cual vive.<br \/>\nDigo m\u00e1s: no es lo mismo la exigencia que la sociedad le hace a un civil que la exigencia que sobre la dignidad personal se le hace a un militar, si es el mismo caso. Le basta al hombre civil ser un ciudadano normal, com\u00fan, corriente, sin que nadie lo pueda a \u00e9l gritar o hacerle desmerecer en nivel del alto concepto social, si no resulta valiente. Pero eso no le est\u00e1 permitido al militar. El militar queda deshonrado donde no queda deshonrado el civil. \u00bfPor qu\u00e9? Por la \u00edndole de su carrera. Lo vamos a ver. Un militar, cuando entra a la escuela a seguir su carrera, recibe ense\u00f1anza para que adquiera una noci\u00f3n positiva de la dignidad y el honor, si es que su anterior educaci\u00f3n no le hab\u00eda permitido elevar esos conceptos. Y as\u00ed sentimos desprecio de un militar de quien nos digan que es cobarde; sentimos desprecio por un militar de quien nos digan o nos demuestren, que no es valiente; inmediatamente queda deshonrado. \u00bfPor qu\u00e9? Por la \u00edndole de su instituci\u00f3n. Sin embargo, ninguno de nosotros queda deshonrado porque nos digan que en este u otro episodio dejamos de ser valientes. Habr\u00e1 gentes m\u00e1s valientes, menos valientes. Otros que no son valientes. Habr\u00e1, inclusive, lo sabemos a trav\u00e9s de la historia, personas admiradas por su pasividad. A un fil\u00f3sofo puede present\u00e1rsele un turbi\u00f3n de agravios, sin que se logre sacarlo de su indiferencia glacial. Conocemos el caso. No lo deshonramos en la conciencia p\u00fablica, sino que lo admiramos porque fue el que impuso la filosof\u00eda sobre el impulso normal y com\u00fan. Los cambios se suceden seg\u00fan las zonas, y el concepto va variando hasta el punto de que en la leg\u00edtima defensa hay que tener en cuenta al sujeto que tiene necesidad de ejercerla para ver la resonancia con los est\u00edmulos que han podido manifestarse. Si en la leg\u00edtima defensa de la vida tomamos a la persona, para que esa persona no perezca y por eso la justificamos, no podemos hacer ese trasplante mec\u00e1nico cuando se trata de los valores morales, porque es absurdo, porque la naturaleza y el contenido, entonces, no es personal, porque no basta ser honrado in pectore, porque es necesario el honor. Se presenta, pues, un tercer elemento. Los elementos b\u00e1sicos en la leg\u00edtima defensa personal son solamente dos: agresor y agredido. En la leg\u00edtima defensa del honor los elementos son tres: agente que agrede, el agredido, que es el poseedor de la honra, y la sociedad, que es la que aprecia si hubo o no deshonra, seg\u00fan la actuaci\u00f3n concreta.<\/p>\n<p>No estamos defendiendo el concepto que nosotros tengamos del honor, arbitraria, absurdamente. Estamos defendiendo la posici\u00f3n y aprecio que logramos ante la sociedad. Eso es lo que defendemos en la leg\u00edtima defensa del honor, porque es el objetivo sustancial. De donde se infiere que hay que mirar, de acuerdo con la realidad, si en las circunstancias en que se realiz\u00f3 el acto, ten\u00eda o no ten\u00eda esa finalidad, produc\u00eda o no produc\u00eda esos resultados, defender el honor, es decir, el concepto de dignidad que la sociedad tiene sobre un individuo. No se trata, entonces, de venganza ni de que el hecho se haya sucedido o no se haya sucedido. Al escupir una persona a otra en la cara, se produce la ofensa a la dignidad de \u00e9sta. Al decir que este sujeto es un mal nacido, se ofende la dignidad materna. Cuando se produce el bofet\u00f3n a un militar, en circunstancias excepcionales en que todo el gremio era agredido, sin que el abofeteado reaccione adecuadamente, el concepto social no puede ser sino adverso contra el sector a que pertenece una persona que tan cobardemente soporta los ultrajes a la instituci\u00f3n y a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>No se le puede exigir al soldado vilipendiado y ofendido que vuelva al cuartel a justificar su cobard\u00eda con razones como \u00e9sta: soy un cobarde, la sociedad nos tiene en menos por eso, porque dice que quienes pertenecemos a las instituciones armadas somos unos feminoides, sin patrimonio viril que defender. No; el verdadero comportamiento es el del Teniente Cort\u00e9s, que reclama contra los ataques injustos a los militares y luego rechaza la personal agresi\u00f3n de que se le hace objeto.<\/p>\n<p>Eso es lo que hay que ver en el honor. No es si pronunci\u00f3 la palabra, o si dio el golpe, sino el criterio de su leg\u00edtima defensa. No es la inacci\u00f3n del hecho que va a producirse, sino la defensa del concepto social, del concepto honor\u00edfico, elevado, alto, en que la sociedad tenga al sujeto seg\u00fan se act\u00fae o no se act\u00fae en momentos de esa delicadeza.<\/p>\n<p>Se\u00f1ores jueces:<br \/>\n\u00bfTiene alguna aplicaci\u00f3n la defensa del honor? Bastar\u00eda recordar el ejemplo que hace un momento tra\u00eda el doctor Laverde Aponte. \u00bfHabr\u00eda lugar a equiparar un hecho material, como es la vida, con un hecho moral, como es el honor? No, porque entonces no existir\u00eda la leg\u00edtima defensa. Si se le aplican las normas comunes, el padre, que entra cuando acaban de violar a su hija, y mata, no cae dentro de las normas de la leg\u00edtima defensa personal, pero s\u00ed de las que se aplican al honor, porque el hecho ya est\u00e1 sucedido, porque no se puede evitar como en el caso de la leg\u00edtima defensa personal que precisamente obra para impedir la agresi\u00f3n. Pero enfocando el problema desde el punto de vista de que es un bien moral y no un bien material, y que los bienes morales tienen una supervivencia, por ser morales, que no est\u00e1n sometidos a la contingencia de ser o no ser de la vida, resulta claro que el hombre, que en esas circunstancias no actuara, ser\u00eda un hombre indigno para la sociedad, monstruosamente indigno. \u00bfPero indigno por qu\u00e9? Porque no actuar revelar\u00eda que \u00e9l no tiene la conciencia moral de la sociedad donde vive, cambiante pero no por eso menos seria y respetable. Eso significar\u00eda el que no actuara en tal momento. Si el padre entrara y presenciara o se diera cuenta de un acontecimiento tan grave como la violaci\u00f3n de su hija y dijera: \u201cbueno, ya con mi acci\u00f3n no se puede evitar el hecho; aqu\u00ed no hay honor que defender, porque la ofensa se consum\u00f3\u201d, ser\u00eda un descastado y llevar\u00eda el vilipendio social engendrado por su inactividad infamante. En cambio, si act\u00faa bajo el est\u00edmulo de la dignidad herida, est\u00e1 defendiendo el honor y no satisfaciendo una venganza.<br \/>\nLa acci\u00f3n en la leg\u00edtima defensa del honor, no trata de evitar un mal producido. Trata de defender el patrimonio moral, que es el concepto social, y la conciencia interna.<br \/>\n(\u2026)<br \/>\nDice Ihering:<br \/>\n\u201cUn oficial que ha soportado tranquilamente una ofensa al honor, se convierte, como oficial, en un hombre imposible. \u00bfPor qu\u00e9? Custodiar su propio honor es deber de todos. \u00bfPor qu\u00e9, pues, la clase de los oficiales ha acentuado tan fuertemente esta obligaci\u00f3n de custodiar el propio honor? Porque tiene un adecuado sentimiento de que la afirmaci\u00f3n de la personalidad es para ellos una imprescindible condici\u00f3n de existencia; de que una clase social, que por su naturaleza debe representar la personificaci\u00f3n del valor individual, no puede soportar la vileza de los miembros que la componen sin comprometer la propia existencia\u201d.<\/p>\n<p>Esto se afirma, espec\u00edficamente, de la clase militar. Lo mismo podr\u00eda decirse de las otras clases. Lo mismo dicen, en efecto, Ihering y Fioretti. Recu\u00e9rdense estos ejemplos para confirmar lo anterior. Estos ejemplos que siguen, ilustran la cuesti\u00f3n con mejor claridad, si se quiere, porque a trav\u00e9s de ellos puede notarse c\u00f3mo cada clase social tiene su manera especial de entender el ejercicio de sus derechos:<\/p>\n<p>\u201cAl oficial comp\u00e1rese el ciudadano. El mismo hombre que defiende con la m\u00e1s rabiosa obstinaci\u00f3n su propiedad, muestra con relaci\u00f3n a su honor, la m\u00e1s singular indiferencia. \u00bfPor qu\u00e9? Precisamente porque tambi\u00e9n \u00e9l tiene una justa intuici\u00f3n de sus especiales condiciones de existencia. Su profesi\u00f3n no le inculca el valor, sino el trabajo, y su propiedad no es para \u00e9l otra cosa que la materializaci\u00f3n del trabajo realizado; un aldeano que no mantiene en buen estado su tierra y que disipa f\u00e1cilmente su haber, es despreciado por sus paisanos, no menos que lo es por sus compa\u00f1eros el oficial que no sabe custodiar su propio honor; lo mismo que a ning\u00fan campesino se le ocurre reprochar a otro no haberse batido o no haberse querellado por una ofensa padecida, ning\u00fan oficial reprochar\u00e1 a otro el que sea un mal administrador. Para el campesino, la tierra que cultiva y el ganado que cr\u00eda, son la base de la existencia propia, y contra el vecino que le invade un terr\u00f3n de su tierra o contra el comerciante que no le paga el ganado vendido, inicia, del modo que le es propio, esto es, en la forma de un proceso llevado delante con tenac\u00edsima obstinaci\u00f3n, una lucha por el derecho, no de otro modo que el oficial que reacciona con la espada en la mano. Ambos, en esta lucha, se sacrifican con la misma abnegaci\u00f3n: las consecuencias no las calculan totalmente. Y deben obrar as\u00ed, porque con ello no hacen otra cosa que obedecer a la ley particular de su existencia moral y jur\u00eddica\u201d.<br \/>\nTambi\u00e9n el comerciante tiene el sentimiento b\u00e1sico en el cual se cifra su modo de entender la existencia. Lo que para el oficial es el honor, es para el comerciante el cr\u00e9dito. Mantenerlo perfectamente intacto es para \u00e9l cuesti\u00f3n vital.<\/p>\n<p>El sentimiento jur\u00eddico, pues, lo pregonan los maestros, var\u00eda seg\u00fan la diversidad de condiciones sociales, y de las profesiones. Ese sentimiento ofrece un grado distinto de irritabilidad, \u201cproporcionando la sensibilidad de una violaci\u00f3n del derecho al inter\u00e9s general de la clase\u201d.<\/p>\n<p>Os he fatigado con estas largas transcripciones, para que se vea c\u00f3mo no estoy tratando de explicar una doctrina acomodaticia para un caso particular. Os quiero indicar con ello que la tesis ha sido expuesta con car\u00e1cter universal para todos los casos, y no s\u00f3lo por aquellos cuyos nombres acabo de mencionar, sino por muchos otros a quienes ser\u00eda redundante leer ahora, estando, como est\u00e1is, saturados de cuanto significa la ofensa a ciertos sentimientos caracter\u00edsticos de una clase o profesi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Ahora se me dir\u00e1: es que la ofensa pudo no ser proporcionada a la reacci\u00f3n; es que hab\u00eda otros medios defensivos, aplicando las normas generales; es que pod\u00eda huir; es que pod\u00eda, como hace un momento lo o\u00ed, salir a buscar un juez para decirle: se\u00f1or Juez, le vengo a contar aqu\u00ed que me pegaron; me ultrajaron. No olvid\u00e9is, se\u00f1ores, que exist\u00eda un ambiente popular de animadversi\u00f3n contra el ej\u00e9rcito, y que el Teniente Cort\u00e9s, como miembro de la instituci\u00f3n, no pod\u00eda, no deb\u00eda contribuir a su prosperidad.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo, se\u00f1ores jueces, podr\u00edais vosotros apreciar el caso concreto, coloc\u00e1ndoos ante t\u00e9rminos absolutos, especialmente cuando se trata de la leg\u00edtima defensa del honor? No. No pod\u00e9is hacerlo.<\/p>\n<p>Oigamos ahora hablar a Carrara sobre la raz\u00f3n de la fuerza empleada en el rechazo de la agresi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cLa fuerza excusante de la coacci\u00f3n se debe buscar en el agredido y no en el agresor, o en la v\u00edctima de los hechos\u201d. Nos habla tambi\u00e9n Carrara para no tener que volverlo a citar, al tratar de la proporcionalidad entre la acci\u00f3n y la reacci\u00f3n, nos habla del moderamen, como ya os hab\u00eda dicho: \u201cEl moderamen debe siempre medirse seg\u00fan la razonable opini\u00f3n de aquel que se ve amenazado\u201d; y agrega m\u00e1s adelante: \u201cAquel que ilusamente o que con ilusi\u00f3n se form\u00f3 idea sobre la gravedad y sobre la inevitabilidad del propio peligro y mata o hiere, no tiene la voluntad, no tiene la conciencia de delinquir, \u00e9l no tiene, por consiguiente, imputabilidad, porque no conoce la contradicci\u00f3n de su acto con la ley.<\/p>\n<p>\u00bfTuvo \u00e9l en aquel momento la facultad de razonar, para proporcionar exactamente la ofensa a la defensa?\u00bfPodemos exigirle, humanamente, que en el momento en que se ve agredido y se ve precipitado por una alteraci\u00f3n grave y pasajera, pudiera entrar de pronto en un plano tranquilo de razonamiento para hacer la equiparaci\u00f3n? No ser\u00eda humano, pues la ley est\u00e1 hecha para humanos y no para casos excepcionales\u201d. (AUDIENCIAS CEL\u00c9BRES DE TODOS LOS TIEMPOS. Selecci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas del doctor Carlos Alberto Olano Valderrama. Primera edici\u00f3n. Volumen 1. Imprenta y publicaciones de las Fuerzas Militares. Bogot\u00e1. 1977, p.p. 410 y s.s.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25457\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg\" alt=\"\" width=\"914\" height=\"607\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg 914w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN--300x199.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN--768x510.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 914px) 100vw, 914px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La vibrante culminaci\u00f3n del que ser\u00eda el \u00faltimo discurso del prestigioso abogado defensor y pol\u00edtico colombiano se inserta en seguida, no solo \u2014reiteramos\u2014 por su significaci\u00f3n hist\u00f3rica, apenas obvia, sino adem\u00e1s como remembranza de aquellos tiempos en los que la oratoria enjundiosa, el estilo fogoso y la elocuencia cargada de fuerza que arrasaba y de matices que cautivaban siempre eran respetados en el foro, de modo que las audiencias p\u00fablicas con jurado constitu\u00edan un espect\u00e1culo soberbio de la inteligencia y una exhibici\u00f3n en p\u00fablico de la profunda preparaci\u00f3n acad\u00e9mica que se preocupaban por cultivar los juristas que ejerc\u00edan con verdadero compromiso la hermosa rama del Derecho Penal.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil, por supuesto, al leer las l\u00edneas que se copian en seguida, imaginarnos al defensor Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n cerrando su intervenci\u00f3n en el estrado y finalizando para siempre el ejercicio profesional de la abogac\u00eda aquella madrugada del 9 de abril de 1948:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25457\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg\" alt=\"\" width=\"914\" height=\"607\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN-.jpg 914w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN--300x199.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/JORGE-ELIECER-GAITAN--768x510.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 914px) 100vw, 914px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;El motivo determinante que se propon\u00eda Cort\u00e9s era el del honor, (&#8230;). la finalidad propuesta no fue la de matar. La finalidad fue elemental y justiciera, aquella a que todo hombre tiene derecho: pedir una rectificaci\u00f3n, porque \u00e9l sent\u00eda que los ultrajes p\u00fablicos vulneraban su honor personal, y sobre todo, porque aquello correspond\u00eda a una campa\u00f1a infamante contra el ej\u00e9rcito de Colombia.<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que un hombre sin sensibilidad en su carrera; claro que uno de esos sujetos indiferentes ante las exigencias \u00e9ticas que demanda la vida; claro est\u00e1 que esa displicencia que nosotros tenemos para acometer los problemas que nos recomiendan no podr\u00eda forjar un criterio justo para juzgar al Teniente Cort\u00e9s. Un hombre que, siendo un ni\u00f1o, ni siquiera gastaba su sueldo porque lo entregaba todo. La displicencia, la falta de amor, la falta de fe, de tenacidad y voluntad que caracteriza a la mayor parte de los colombianos en las tareas que se les conf\u00edan; el sentido de la desorganizaci\u00f3n, el sentido andaluz de la vida, el creer que hay que vivir la existencia buena, porque ma\u00f1ana se termina, no son factores de altura sino de bajeza, perjudiciales para la vida colectiva. Aqu\u00ed est\u00e1 sentado el Teniente Cort\u00e9s, precisamente por ese pecado de sus virtudes. Para \u00e9l no hab\u00eda elasticidad en su carrera; era en\u00e9rgico, y como lo dice alguno bellamente, m\u00e1s en\u00e9rgico consigo mismo que con los dem\u00e1s. Y fue en virtud de ese sentido del pundonor, en virtud de ese sentimiento que lo alejaba de los juegos para entregarse al estudio y compensar con la voluntad y la tenacidad lo que la inteligencia le robaba a la vida; por esa virtud precisamente sali\u00f3 del cuartel para reclamar una rectificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los andaluces no entienden de estas cosas. Los hombres laxos, los que no tienen la vitalidad del deber, del coraje, de la seriedad ante el drama de la vida, no entienden lo que este muchacho pudiera sentir entre sus venas, cuando as\u00ed se ultrajaba al ej\u00e9rcito. Esas gentes no entienden la personalidad de Cort\u00e9s. Ignoran tambi\u00e9n que si sali\u00f3 del cuartel no fue por motivo determinante bajo, sino porque era hombre que ten\u00eda un alto, agudo y severo criterio de lo que son la dignidad y el deber del militar colombiano.<\/p>\n<p>Por eso est\u00e1 aqu\u00ed. \u00a1Qu\u00e9 tr\u00e1gicos designios tiene la vida, se\u00f1ores jueces! \u00a1Qu\u00e9 tr\u00e1gicas paradojas! (&#8230;) \u00a1Qu\u00e9 tr\u00e1gica condici\u00f3n tiene la vida, se\u00f1ores jueces! Hab\u00e9is le\u00eddo, sab\u00e9is lo que es este hombre, este muchacho cuya juventud ha pasado nueve a\u00f1os en una c\u00e1rcel, detenido, sin libertad! \u00bfY sab\u00e9is por qu\u00e9? \u00bfAcaso por robar? \u00bfAcaso por indisciplina? \u00bfAcaso por falta de car\u00e1cter? \u00bfAcaso por incapacidad para el estudio? \u00a1No! \u00bfPor falsificar? \u00a1Tampoco! Por estricto deber militar, por rigurosa concepci\u00f3n de la vida, por su deber. Un hombre que, siendo un ni\u00f1o, ni siquiera gastaba su sueldo porque lo entregaba todo. Y esto es lo que algunas gentes superficiales llaman pueriles sentimentalismos, como si no fuera la ra\u00edz, el fondo moral de la vida. No tomaba siquiera parte de su sueldo porque conoc\u00eda la pobreza, hab\u00eda vivido el dolor, sab\u00eda que eso no es literatura. Ten\u00eda sublimado el amor filial que es la \u00fanica realidad de la potencia de un pueblo y de la vitalidad de una especie. Dejaba su sueldo; se privaba de todo, para que ese hogar y esa madre y esos hermanos pudieran comer con el fruto de su trabajo. \u00a1Eso es sentimentalismo, dicen los tontos y los bajos!<\/p>\n<p>No tiene cualquier significado el que una vida colmada de antecedentes hermosos resulte de pronto trunca, porque una provocaci\u00f3n destructora sobreviene. Y como si el proceso no fuera id\u00f3neo por s\u00ed mismo para aniquilar esperanzas y perturbar el ejercicio de una profesi\u00f3n brillante, se revoca la inicial decisi\u00f3n absolutoria tomada por los jueces en la primera audiencia y se convoca a un nuevo jurado. Varios a\u00f1os han transcurrido desde entonces. Pero ese transcurso no es para Cort\u00e9s el goce del tranquilo existir sino el sacrificio de la prisi\u00f3n, que es como si dij\u00e9ramos el derroche in\u00fatil del mejor tiempo que es el de la juventud. Todo por obra de la incomprensi\u00f3n judicial; por obra de una ciencia jur\u00eddica vuelta de espaldas a los sentimientos nobles y que, por lo mismo, es incapaz de valorarlos. Las formas externas contin\u00faan siendo la negaci\u00f3n del derecho verdadero. Y cuando las formas consagran prejuicios legalistas, se llega con facilidad a la exageraci\u00f3n, al criterio de una justicia absoluta que es, como lo proclamara un grave maestro, \u00a1la negaci\u00f3n de toda justicia!<\/p>\n<p>Si se tratara de impartir un castigo, ya Cort\u00e9s est\u00e1 suficientemente sancionado con nueve a\u00f1os de detenci\u00f3n preventiva. Ese es el tributo que la honradez de procederes tiene que pagar al mecanismo atrofiado que dizque tiene por misi\u00f3n el discernimiento del derecho. Si en realidad fuera as\u00ed, este hombre no hubiera tenido que soportar un tan largo proceso, dos veces debatido ante el p\u00fablico y muchas otras veces recordado en los d\u00edas de penoso cautiverio. De all\u00ed el que os pida a vosotros, se\u00f1ores jueces, que os coloqu\u00e9is en un plano de mayor altura. Os ha correspondido la suerte de ser jueces y vais a ejercer vuestro ministerio como verdaderos hombres y no como oscuros int\u00e9rpretes de textos legales. Es preciso que hable vuestra conciencia, no el lenguaje del tinterillo, ni el del magistrado que se anquilos\u00f3 en la labor absurda de aplicar art\u00edculos del C\u00f3digo sin distinguir entre un infractor por m\u00f3viles sociales y un criminal de repugnantes apetitos. \u00a1La Justicia no es, no puede ser ciega! \u00a1Tiene que hacer diferenciaciones para que imponga las reparaciones all\u00ed donde sea menester!<\/p>\n<p>Yo he sido el primero en conmoverme ante ese ideal de justicia. Cort\u00e9s sabe qu\u00e9 tareas he abandonado para venir a ocupar el puesto de defensor. Sabe tambi\u00e9n que yo no tengo m\u00e1s compensaci\u00f3n en este juicio que la de pedir una indemnizaci\u00f3n moral en favor de quien asumi\u00f3 el papel de abanderado del ej\u00e9rcito y de su propia dignidad personal.<\/p>\n<p>Teniente Cort\u00e9s: no s\u00e9 cu\u00e1l ser\u00e1 la respuesta del jurado, pero la justicia la espera y la siente.<\/p>\n<p>Teniente Cort\u00e9s: usted no es mi defendido. Su noble vida, su doliente vida puede tenderme la mano, que yo estrecho con la m\u00eda por saber que le estrecho la mano a un hombre de honor, de honradez y de bondad&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed culmin\u00f3, pues, el \u00faltimo discurso que Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n habr\u00eda de pronunciar en su existencia. Al final de la intervenci\u00f3n del penalista, el Teniente Cort\u00e9s, visiblemente conmovido, se levant\u00f3 de su silla para darle la mano y abrazarlo. La siguiente fotograf\u00eda corresponde a ese momento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-32934\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GAITAN-Y-EL-TENIENTE-CORTES-.jpeg\" alt=\"\" width=\"500\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel entonces los jurados de conciencia eran conformados en Colombia por cinco miembros. Los cinco jueces populares se retiran a deliberar y regresan a la atiborrada sala con su veredicto. El teniente Cort\u00e9s es absuelto. El veredicto reconoce que, al dispararle al periodista Galarza Ossa, actu\u00f3, conforme lo hab\u00eda expuesto Gait\u00e1n, en leg\u00edtima defensa del honor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La absoluci\u00f3n del oficial que hab\u00eda dado muerte al periodista iba a desatar la inmediata reacci\u00f3n de un amplio sector de la prensa colombiana para el cual el veredicto hab\u00eda estado motivado por razones pol\u00edticas, no por motivaciones jur\u00eddicas. Sin embargo, los hechos que ir\u00edan a desencadenarse apenas horas despu\u00e9s silenciar\u00edan por completo el tema y todo girar\u00eda alrededor de la violencia generalizada sobrevenida aquel fat\u00eddico d\u00eda.<\/p>\n<p>El distinguido periodista conservador caldense Orlando Cadavid Correa escribe acerca de lo que sucedi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>&#8220;La gigantesca asonada gaitanista que transform\u00f3 a la capital en un verdadero apocalipsis ech\u00f3 por la borda una ofensiva editorial que contra la decisi\u00f3n judicial preparaba el diarismo nacional. Las mejores plumas coincidieron en que el veredicto proferido como resultado de una defensa que tuvo m\u00e1s oratoria que argumentos, seg\u00fan el historiador Arturo \u00c1lape, era una afrenta a la memoria de don Eudoro. Curiosamente, la muerte de Gait\u00e1n opac\u00f3 la noticia de la absoluci\u00f3n del homicida.<\/p>\n<p>Galarza Ossa naci\u00f3 en Caramanta, municipio del suroeste antioque\u00f1o, en 1895. Su familia se radic\u00f3 en Manizales en 1911, cuando \u00e9l contaba 16 a\u00f1os. Encontrado apto para la milicia, en un sorteo ordinario, se fue a pagar el servicio militar obligatorio. A su regreso se dedic\u00f3 a hacer sus primeras armas en el periodismo caldense. Ten\u00eda una facilidad innata para la escritura. Act\u00fao como redactor de los diarios El Eco y Renacimiento. Fue corresponsal en Caldas de El Espectador y El Tiempo. Tambi\u00e9n le atra\u00eda la pol\u00edtica. Lleg\u00f3 a ser concejal de la ciudad por el Conservatismo.<\/p>\n<p>Se cas\u00f3 con Magdalena Jim\u00e9nez, uni\u00f3n de la que hubo tres hijos: Nora, la mayor, que falleci\u00f3 en Bogot\u00e1; Luc\u00eda, radicada en la misma ciudad, y Hel\u00ed, quien ejerci\u00f3 la abogac\u00eda en la urbe cafetera vecina del Volc\u00e1n del Ruiz.<\/p>\n<p>Don Eudoro muri\u00f3 violentamente, en Manizales, el 12 de octubre de 1938, a las tres de la tarde, en su despacho de director del diario La Voz de Caldas, que seg\u00fan su \u00fanico hijo var\u00f3n funcionaba en la planta inferior de una vieja casona situada donde hoy se erige el edificio del Banco Agrario, en la carrera 23 entre calles 20 y 21. Sin embargo, algunos historiadores ubican la sede del tr\u00e1gico episodio en un punto adyacente al Hotel Escorial, en la carrera 21 con la calle 21.<\/p>\n<p>Galarza fund\u00f3 el diario en 1925 en asocio con el famoso impresor Arturo Zapata, quien al poco tiempo desisti\u00f3 de la aventura editorial. Los mismos historiadores rese\u00f1an que el peri\u00f3dico circul\u00f3 durante trece a\u00f1os, entre 1926 y 1939, y colaps\u00f3 por falta de apoyo econ\u00f3mico. La publicaci\u00f3n empez\u00f3 a morir tras el asesinato de su m\u00e1ximo orientador.<\/p>\n<p>En la edici\u00f3n de esa tr\u00e1gica jornada el cotidiano con el nombre de emisora public\u00f3 una nota elaborada por su jefe de redacci\u00f3n, Gonzalo Jaramillo Jaramillo, (futuro director de La Patria y gobernador de Caldas), en la que se denunciaba el mal trato que daba a la tropa el teniente Cort\u00e9s Poveda, quien hab\u00eda abofeteado en p\u00fablico al joven Roberto Restrepo, un soldado del Batall\u00f3n Ayacucho.<\/p>\n<p>El irascible militar acudi\u00f3 a la sede del diario, lleno de indignaci\u00f3n, y exigi\u00f3 que se rectificara la versi\u00f3n, porque la hallaba injuriosa e infamante, pero el director, sin saber que tomaba una fatal determinaci\u00f3n, apoy\u00f3 al subalterno autor del escrito, bas\u00e1ndose en la seriedad inobjetable de sus fuentes. El teniente Poveda desenfund\u00f3 su rev\u00f3lver de dotaci\u00f3n y le propin\u00f3 dos disparos en el cuello. Galarza qued\u00f3 ba\u00f1ado en sangre, con su rostro metido en el teclado de su m\u00e1quina de escribir, y el agresor abandon\u00f3 precipitadamente la sede del cotidiano conservador. Fue llevado de urgencia a la Cl\u00ednica Restrepo, (aleda\u00f1a al peri\u00f3dico), pero resultaron in\u00fatiles los esfuerzos de los m\u00e9dicos por salvarle la vida, debido al car\u00e1cter mortal de los impactos. El episodio caus\u00f3 conmoci\u00f3n en Manizales y el pa\u00eds. Se trataba del primer asesinato de un periodista en Colombia. El ba\u00f1o de sangre no ha parado: en los \u00faltimos treinta a\u00f1os, han muerto violentamente en el pa\u00eds alrededor de 100 comunicadores&#8221;. (CADAVID CORREA, Orlando. &#8216;Eduardo Galarza Ossa, el primer m\u00e1rtir del periodismo colombiano&#8217;. Eje 21. 16 de octubre de 2015).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En todo caso, el mismo Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n que hab\u00eda llevado a cabo un encendido debate parlamentario en contra de un grave y mortal atropello del ej\u00e9rcito a la libertad de expresi\u00f3n popular en la llamada &#8220;masacre de las bananeras&#8221; en 1928 (C\u00e1mara de Representantes, 3 a 6 de septiembre de 1929), diecinueve a\u00f1os despu\u00e9s estaba defendiendo lo que se considerar\u00e1 dentro de la prensa colombiana un grave y mortal atropello a la libertad de expresi\u00f3n de un diario que ven\u00eda denunciando abusos y tropel\u00edas por parte del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-32936\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GAITAN-Y-EL-TENIENTE-CORTES-2-1024x577.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GAITAN-Y-EL-TENIENTE-CORTES-2-1024x577.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GAITAN-Y-EL-TENIENTE-CORTES-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GAITAN-Y-EL-TENIENTE-CORTES-2-768x433.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GAITAN-Y-EL-TENIENTE-CORTES-2.jpg 1253w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Terminada la audiencia del teniente Cort\u00e9s con el veredicto del jurado favorable al reo y agotados los consabidos y bulliciosos pormenores subsiguientes que caracterizaban la culminaci\u00f3n de aquellas sonadas, concurridas y agitadas diligencias judiciales \u2014hoy desaparecidas en Colombia\u2014, Gait\u00e1n regresa a su casa, pero luego de dormir, reinicia sus actividades y al mediod\u00eda ya est\u00e1 en su oficina, donde sus amigos y copartidarios Pedro Eliseo Cruz, Alejandro Vallejo, Jorge Padilla y Plinio Mendoza Neira llegan a visitarlo, platican con \u00e9l sobre su exitosa defensa del joven oficial y luego se retiran del bufete para irse a almorzar. En los momentos en que se disponen a abandonar el edificio Agust\u00edn Nieto, donde el penalista y pol\u00edtico tiene su oficina profesional, y justo cuando Mendoza Neira acaba de tomar del brazo a este, un sujeto que espera en el and\u00e9n sorprende al abogado apunt\u00e1ndole con un rev\u00f3lver; Gait\u00e1n trata de regresarse hacia el interior de la edificaci\u00f3n, pero el individuo le dispara varias veces. El orador cae herido al piso, de donde es recogido en medio de la agitaci\u00f3n y el desconcierto, para ser conducido de urgencia a un centro asistencial. Entre tanto el criminal corre e instantes despu\u00e9s se refugia en la droguer\u00eda Granada donde los empleados bajan la reja, pero el gent\u00edo que ya se ha formado, en cuesti\u00f3n de segundos, presa de la ira, comienza a arrancarla, ante lo cual no les queda m\u00e1s opci\u00f3n a los dependientes de la farmacia que abrirla. A pesar de que el hombre es aprehendido por la polic\u00eda, la multitud enardecida se lleva al sujeto, lo golpea, lo arrastra y lo lincha.<\/p>\n<p>Gait\u00e1n muere en la cl\u00ednica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-MUERE.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25460\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-MUERE.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"739\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-MUERE.jpg 1000w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-MUERE-300x222.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-MUERE-768x568.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tan pronto se comunica la noticia de su fallecimiento, Bogot\u00e1 comenzar\u00e1 a ser escenario de una violencia generalizada que sacudir\u00e1 sus cimientos como un terremoto social. Bogot\u00e1 vivir\u00e1, ese 9 de abril de 1948, <em>El Bogotazo<\/em>. Las fotograf\u00edas de Sady Gonz\u00e1lez, Manuel H., Luis Alberto Gait\u00e1n (Lunga), y Leo Matiz (quien result\u00f3 herido cuando tomaba im\u00e1genes del terrible levantamiento popular) hablan por s\u00ed solas (Fuentes: Biblioteca Luis \u00c1ngel Arango. Banco de la Rep\u00fablica. &nbsp;El Tiempo. El Espectador). Tambi\u00e9n son elocuentes por s\u00ed solas las primeras p\u00e1ginas de los diarios El Colombiano, de Medell\u00edn, y Vanguardia Liberal, de Bucaramanga, para poner en evidencia con qu\u00e9 &#8220;objetividad&#8221; se dio la terrible noticia:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-I.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22237\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-I.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"750\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-I.jpg 1000w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-I-300x225.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-I-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-9-de-abril.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22239\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-9-de-abril.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-9-de-abril.jpg 510w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-9-de-abril-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazO.jpeg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22240\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazO.jpeg\" alt=\"\" width=\"500\"><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22257\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO.jpg\" alt=\"\" width=\"789\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO.jpg 789w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-300x167.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-768x428.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 789px) 100vw, 789px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22258\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-.jpg\" alt=\"\" width=\"980\" height=\"752\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-.jpg 980w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO--300x230.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO--768x589.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-II.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22259\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-II.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-II.jpg 800w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-II-300x158.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-II-768x403.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-III.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22260\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-III.jpg\" alt=\"\" width=\"1008\" height=\"492\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-III.jpg 1008w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-III-300x146.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-III-768x375.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1008px) 100vw, 1008px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-IV.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22261\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-IV.jpg\" alt=\"\" width=\"984\" height=\"655\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-IV.jpg 984w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-IV-300x200.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-IV-768x511.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 984px) 100vw, 984px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-V.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22262\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-V.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"373\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-V.jpg 560w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-V-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VI.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22263\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VI.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"739\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VI.jpg 1000w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VI-300x222.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VI-768x568.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-VII.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22264\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-VII.png\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-VII.png 700w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-VII-300x171.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VII.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22265\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VII.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VII.jpg 800w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VII-300x158.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VII-768x403.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VIII.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-22266\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VIII-787x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"833\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VIII-787x1024.jpg 787w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VIII-230x300.jpg 230w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VIII-768x1000.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-IX.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22267\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-IX.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"464\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-IX.jpg 600w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-IX-300x232.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/bogotazo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-25512\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/bogotazo-1024x691.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/bogotazo-1024x691.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/bogotazo-300x202.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/bogotazo-768x518.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-X.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-22269\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-X-1024x767.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"479\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-X-1024x767.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-X-300x225.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-bogotazo-X-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VANGUARDIA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22270\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VANGUARDIA.jpg\" alt=\"\" width=\"616\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VANGUARDIA.jpg 616w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-VANGUARDIA-300x171.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 616px) 100vw, 616px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-XI.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22271\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-XI.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"422\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-XI.jpg 640w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-XI-300x198.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-XII.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22272\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-XII.jpg\" alt=\"\" width=\"980\" height=\"621\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-XII.jpg 980w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-XII-300x190.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/EL-BOGOTAZO-XII-768x487.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>EL 9 DE ABRIL EN BUCARAMANGA<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Caf\u00e9 Centenario, ubicado al costado sur del parque del mismo nombre, es el lugar donde a diario se re\u00fanen los hombres de Bucaramanga pertenecientes al Partido Liberal y a quienes los apasiona la tertulia pol\u00edtica. Ese 9 de abril es viernes. Un hombre ingresa apresuradamente al atiborrado establecimiento y les grita a los contertulios la frase que, a partir de los minutos siguientes, ha de incendiar a la capital de Santander: &#8220;\u00a1Los godos mataron a Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n!&#8221;.<\/p>\n<p>Vicente Giordanelli Carrasquilla dirige el combativo peri\u00f3dico liberal <em>El Dem\u00f3crata<\/em>. Sus instalaciones est\u00e1n ubicadas enseguida del templo de San Laureano. En cuesti\u00f3n de minutos se atiborran de gente enardecida los alrededores del peri\u00f3dico y del templo. Muy pronto habr\u00e1 en las calles turbas armadas con machetes y rev\u00f3lveres. Cuando la multitud intenta tomarse el edificio de la Gobernaci\u00f3n, cae acribillada la primera v\u00edctima, el pesero Carlos Julio S\u00e1nchez. Instantes despu\u00e9s, cae muerto sobre el atrio de la iglesia el manifestante Juan de Dios Granados. Hay heridos en ambos bandos, el que intenta tomarse la Gobernaci\u00f3n y el que la defiende. La muchedumbre se toma el tel\u00e9grafo y la radio. El Comando de la Quinta Brigada del Ej\u00e9rcito queda ubicado en la esquina de la calle 37 con carrera 22. Un grupo de jefes liberales ingresan all\u00ed para pedirle al Comandante que asuma la Gobernaci\u00f3n de Santander. Desde el barrio Modelo empieza a emitir una radiodifusora clandestina que insiste en la toma del poder. La violencia se generaliza en toda Bucaramanga. Las muertes y el desorden proseguir\u00e1n en los d\u00edas siguientes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfQUI\u00c9N FUE EL ASESINO? \u00bfO QUI\u00c9NES FUERON LOS ASESINOS?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25488\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan1.jpg\" alt=\"\" width=\"1260\" height=\"705\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan1.jpg 1260w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan1-300x168.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan1-768x430.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan1-1024x573.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1260px) 100vw, 1260px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre la autor\u00eda del asesinato de Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n jam\u00e1s ha habido acuerdo entre los analistas. En cuanto a la autor\u00eda material, las hip\u00f3tesis van desde la que asevera que aquel hombre solitario que le dispar\u00f3 a Gait\u00e1n era Juan Roa Sierra, el sujeto linchado por la multitud enardecida, hasta la que sostiene que ese sujeto no fue el asesino y que el verdadero criminal escap\u00f3. La frase &#8220;\u00a1La Virgen del Carmen me ha de salvar!&#8221;, que Roa Sierra habr\u00eda dicho dentro de la Droguer\u00eda Granada a sus empleados \u2014tambi\u00e9n se dice que no fue esa, sino la de &#8220;\u00a1Virgen Sant\u00edsima, s\u00e1lvame!&#8221;\u2014, habr\u00eda reemplazado a la que verdaderamente pronunci\u00f3: &#8220;\u00a1Virgen Sant\u00edsima!&#8221;. Seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, Juan Roa Sierra se encontr\u00f3 casualmente en la trayectoria que llevaba la turba y alguien de esta grit\u00f3: &#8220;\u00a1Ese es!&#8221;, ante lo cual, Roa Sierra, asustado, opt\u00f3 por correr hacia la droguer\u00eda.<\/p>\n<p>Hay una hip\u00f3tesis que sostiene que un sujeto perteneciente a la polic\u00eda secreta se encontraba a las afueras del edificio Agust\u00edn Nieto cuando fue visto por uno de los acompa\u00f1antes de Gait\u00e1n, Plinio Mendoza Neira, quien adem\u00e1s vio cuando fue recogido por un carro. Aquel individuo habr\u00eda sido el verdadero asesino.<\/p>\n<p>Pero otra hip\u00f3tesis sostiene que Roa Sierra no actu\u00f3 solo y que, incluso, al menos, dos asesinos dispararon contra Gait\u00e1n. El supuesto agente de la polic\u00eda secreta que vio Plinio Mendoza Neira habr\u00eda sido, entonces, el compinche \u2014o uno de los compinches\u2014 de Roa Sierra.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n de Mendoza Neira sobre la presencia del detective en el and\u00e9n ha sido expuesta por su hijo, el escritor Plinio Apuleyo Mendoza, quien identifica a aquel personaje como Pablo Emilio Potes (<em>El detective detr\u00e1s de la mano asesina de Roa Sierra<\/em>. EL TIEMPO, 8 de abril de 2012).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_25518\" style=\"width: 955px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-CON-PLINIO-Y-ROBERTO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25518\" class=\"size-full wp-image-25518\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-CON-PLINIO-Y-ROBERTO.jpg\" alt=\"\" width=\"945\" height=\"710\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-CON-PLINIO-Y-ROBERTO.jpg 945w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-CON-PLINIO-Y-ROBERTO-300x225.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GAITAN-CON-PLINIO-Y-ROBERTO-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 945px) 100vw, 945px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25518\" class=\"wp-caption-text\">Gait\u00e1n con Plinio Mendoza Neira y Roberto Garc\u00eda-Pe\u00f1a. Este, ya como director em\u00e9rito del diario El Tiempo, hubo de dejar de residir en Bogot\u00e1, por prescripci\u00f3n m\u00e9dica, y vino a pasar el resto de su vida en la Urbanizaci\u00f3n La Arboleda, de Gir\u00f3n (Santander). Escrib\u00eda bajo el pseud\u00f3nimo &#8220;Ayax&#8221;.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Empero, una hip\u00f3tesis m\u00e1s osada se\u00f1ala que fue Mendoza Neira \u2014quien realmente no ser\u00eda un verdadero amigo de Gait\u00e1n\u2014 el que le indic\u00f3 al asesino, a trav\u00e9s de una se\u00f1al previamente convenida, a qui\u00e9n deb\u00eda dispararle. Esta versi\u00f3n, sostenida por la hija de Gait\u00e1n, Gloria Gait\u00e1n \u2014la cual asegura que los gaitanistas desconfiaban de Mendoza Neira, al punto de que a los traidores no los llamaban &#8220;los judas&#8221;, sino &#8220;los plinios&#8221;\u2014 sostiene que la se\u00f1al convenida consisti\u00f3 en tomar del brazo al caudillo. (GAIT\u00c1N, Gloria. <em>De tal palo tal astilla<\/em>. Mi\u00e9rcoles 18 de junio de 2008).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_25521\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-su-hija.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25521\" class=\"size-large wp-image-25521\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-su-hija-1024x518.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"324\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-su-hija-1024x518.jpg 1024w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-su-hija-300x152.jpg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-su-hija-768x388.jpg 768w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-y-su-hija.jpg 1246w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25521\" class=\"wp-caption-text\">Gait\u00e1n y su \u00fanica hija, Gloria. Fotograf\u00eda: El Tiempo<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_25519\" style=\"width: 330px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA-GAITAN-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25519\" class=\"size-full wp-image-25519\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA-GAITAN-.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"220\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA-GAITAN-.jpg 320w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA-GAITAN--300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25519\" class=\"wp-caption-text\">Gloria Gait\u00e1n a sus 20 a\u00f1os (1958)<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_25524\" style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA-GAITAN.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25524\" class=\"size-full wp-image-25524\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA-GAITAN.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"880\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA-GAITAN.jpg 550w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA-GAITAN-188x300.jpg 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25524\" class=\"wp-caption-text\">La joven socialista Gloria Gait\u00e1n<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_25529\" style=\"width: 511px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25529\" class=\"size-full wp-image-25529\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA.jpg\" alt=\"\" width=\"501\" height=\"530\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA.jpg 501w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/GLORIA-284x300.jpg 284w\" sizes=\"auto, (max-width: 501px) 100vw, 501px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25529\" class=\"wp-caption-text\">Gloria Gait\u00e1n, fil\u00f3sofa y economista de la Universidad de los Andes, de Bogot\u00e1<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cuanto a la autor\u00eda intelectual, las hip\u00f3tesis van desde la que afirma que no hubo autor\u00eda intelectual alguna porque Roa Sierra actu\u00f3 solo y por motivos meramente personales \u2014que fue la conclusi\u00f3n de la investigaci\u00f3n a cargo de <em>Scotland Yard<\/em> y del jurista Julio Rold\u00e1n Jim\u00e9nez\u2014 hasta las que aseguran: <strong>i.)<\/strong> que la autor\u00eda intelectual provino del gobierno conservador de Mariano Ospina P\u00e9rez, es decir, que fue un crimen de Estado; <strong>ii.)<\/strong> que la autor\u00eda intelectual provino de &#8220;la oligarqu\u00eda&#8221;, a la cual atacaba fuertemente en sus discursos el l\u00edder liberal; de hecho, en el manifiesto que escribi\u00f3 para anunciar su ingreso a la guerrilla, el cura Camilo Torres Restrepo fue esto lo que afirm\u00f3. (ARENAS, Jaime. La guerrilla por dentro. Ediciones Tercer Mundo. Bogot\u00e1. 1971, p. 97. \u00cdcono Editorial. Bogot\u00e1. 2009, p. 113); <strong>iii.)<\/strong> que tuvieron que ver directamente los Estados Unidos \u2014en esos d\u00edas se celebraba en Bogot\u00e1 la IX Conferencia Panamericana, presidida por Laureano G\u00f3mez, en su condici\u00f3n de Ministro de Relaciones Exteriores\u2014. Concretamente,&nbsp;esta hip\u00f3tesis asevera que detr\u00e1s del atentado estuvo la CIA. Seg\u00fan esta versi\u00f3n, sostenida en un documental cubano por el agente de la CIA John Espirito, \u00e9l \u2014Espirito\u2014 ser\u00eda el encargado de disparar contra Gait\u00e1n, pero antes de eso un jefe de la CIA llamado Thomas Elliot intentar\u00eda un acercamiento al dirigente liberal en procura de neutralizarlo, sin necesidad de acudir al atentado, a trav\u00e9s de atractivos sobornos. Gloria Gait\u00e1n asevera que la versi\u00f3n de Espirito coincide plenamente con lo que su pap\u00e1 les hizo saber en la privacidad del hogar. Espirito se retract\u00f3 despu\u00e9s; <strong>iv.)<\/strong> que fue obra de los comunistas, para sabotear la Conferencia y desencadenar un alzamiento popular \u2014hip\u00f3tesis que se apoya en que Fidel Castro se encontraba en Bogot\u00e1 ese d\u00eda tomando parte en el Congreso de Estudiantes Latinoamericanos, hecho que ya est\u00e1 plenamente comprobado y aceptado como cierto\u2014; <strong>v.)<\/strong> que fue obra de sectores del Partido Liberal que culpaban a Gait\u00e1n de la derrota del partido en las elecciones presidenciales de 1946 y el triunfo del candidato del Partido Conservador Mariano Ospina P\u00e9rez por hab\u00e9rsele atravesado a la aspiraci\u00f3n del candidato oficial de ese partido Gabriel Turbay. Y es que, en efecto, al sumar los votos de Turbay y los votos de Gait\u00e1n, claramente se observa que un candidato liberal \u00fanico hubiese ganado sobradamente las elecciones. A favor de esta hip\u00f3tesis milita el hecho de que en sus discursos Gait\u00e1n atacaba no solo a la &#8220;oligarqu\u00eda conservadora&#8221;, sino tambi\u00e9n a la &#8220;oligarqu\u00eda liberal&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>LA VOZ DE JORGE ELI\u00c9CER GAIT\u00c1N<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-25487\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan.jpeg\" alt=\"\" width=\"950\" height=\"475\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan.jpeg 950w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-300x150.jpeg 300w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/gaitan-768x384.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dado su enorme inter\u00e9s hist\u00f3rico y period\u00edstico, comparto con mis lectoras y mis lectores un fragmento de uno de los discursos del l\u00edder liberal inmolado el fat\u00eddico 9 de abril de 1948, d\u00eda en que, igualmente, murieron tantos colombianos an\u00f3nimos y se frustraron tantos sue\u00f1os por un supuesto o real ma\u00f1ana mejor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo, poeta y novelista espa\u00f1ol George Santayana advirti\u00f3 en su frase memorable y siempre vigente:<\/p>\n<p>&#8220;Aquellos que no pueden recordar el pasado est\u00e1n condenados a repetirlo&#8221;.<\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube-nocookie.com\/embed\/ZYExuFZJ0qk?si=KXKQ71A4c9ck2Zp1&amp;controls=0\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen=\"\"><\/iframe><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00d3SCAR HUMBERTO G\u00d3MEZ G\u00d3MEZ<\/strong>: Miembro de la Academia de Historia de Santander y del Colegio Nacional de Periodistas (CNP).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; La situaci\u00f3n pol\u00edtica en Colombia es cada vez m\u00e1s turbulenta. Ahora es el Partido Conservador el que est\u00e1 en el poder. El Partido Liberal denuncia, de manera sistem\u00e1tica, que ya es insoportable la violencia en su &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=47421\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=47421'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F47421\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssFacebookSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Twitter\" Title=\"Twitter\" class=\"heateorSssSharing heateorSssTwitterBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"http:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?text=EL%20ATENTADO%20CONTRA%20JORGE%20ELI%C3%89CER%20GAIT%C3%81N%20Y%20EL%20BOGOTAZO.%20Cr%C3%B3nica%20de%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez&url=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F47421\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssTwitterSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Whatsapp\" Title=\"Whatsapp\" class=\"heateorSssSharing heateorSssWhatsappBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/web.whatsapp.com\/send?text=EL%20ATENTADO%20CONTRA%20JORGE%20ELI%C3%89CER%20GAIT%C3%81N%20Y%20EL%20BOGOTAZO.%20Cr%C3%B3nica%20de%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F47421\")'><ss style=\"display:block\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssWhatsappSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Pinterest\" Title=\"Pinterest\" class=\"heateorSssSharing heateorSssPinterestBackground\" onclick=\"javascript:void( (function() {var e=document.createElement('script' );e.setAttribute('type','text\/javascript' );e.setAttribute('charset','UTF-8' );e.setAttribute('src','\/\/assets.pinterest.com\/js\/pinmarklet.js?r='+Math.random()*99999999);document.body.appendChild(e)})());\"><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssPinterestSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Google Gmail\" Title=\"Google Gmail\" class=\"heateorSssSharing heateorSssGoogleGmailBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/mail.google.com\/mail\/?ui=2&view=cm&fs=1&tf=1&su=EL%20ATENTADO%20CONTRA%20JORGE%20ELI%C3%89CER%20GAIT%C3%81N%20Y%20EL%20BOGOTAZO.%20Cr%C3%B3nica%20de%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez&body=Link:https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F47421\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssGoogleGmailSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" title=\"More\" alt=\"More\" class=\"heateorSssSharing heateorSssMoreBackground\" onclick=\"heateorSssMoreSharingPopup(this, 'https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F47421', 'EL%20ATENTADO%20CONTRA%20JORGE%20ELI%C3%89CER%20GAIT%C3%81N%20Y%20EL%20BOGOTAZO.%20Cr%C3%B3nica%20de%20%C3%93scar%20Humberto%20G%C3%B3mez%20G%C3%B3mez', '' )\" ><ss style=\"display:block\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssMoreSvg\"><\/ss><\/i><\/li><\/ul><div class=\"heateorSssClear\"><\/div><\/div><div class='heateorSssClear'><\/div>","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","footnotes":""},"categories":[12,11],"tags":[],"class_list":["post-47421","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia","category-periodismo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1FYrr-ckR","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47421","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=47421"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47421\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47561,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47421\/revisions\/47561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=47421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=47421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=47421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}