{"id":7387,"date":"2013-02-27T12:05:27","date_gmt":"2013-02-27T17:05:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oscarhumbertogomez.com\/?p=7387"},"modified":"2025-03-26T21:49:34","modified_gmt":"2025-03-27T02:49:34","slug":"un-santandereano-a-carta-cabal-por-fabio-torres-barrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=7387","title":{"rendered":"Un santandereano a carta cabal. Por Fabio Torres Barrera"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #333399;\"><strong>NOTA DEL PORTAL<\/strong>:<\/span> <em>El distinguido abogado santandereano, historiador y miembro prominente del Partido Conservador Colombiano Dr. Fabio Torres Barrera, quien nos honra con su amistad, hizo, dentro de la solemne celebraci\u00f3n eucar\u00edstica que se llev\u00f3 a cabo en el templo del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas con ocasi\u00f3n del funeral del se\u00f1or ex alcalde de Bucaramanga y destacado ingeniero y empresario santandereano Eduardo Remolina Ord\u00f3\u00f1ez, una hermosa semblanza de nuestro ilustre paisano fallecido.<\/em><\/p>\n<p><em>Aunque es una l\u00e1stima no contar con la grabaci\u00f3n de lo que fue una muestra bell\u00edsima de que la sensibilidad y la elocuencia se niegan a desaparecer, ahogadas por la burda materializaci\u00f3n y el vulgar culto a la premura y a la ordinariez que se apoderaron del mundo moderno, y de que, por el contrario, todav\u00eda hay -de tarde en tarde- uno que otro espacio abierto para el despliegue generoso de la oratoria y la exaltaci\u00f3n, a trav\u00e9s de ella, de la vida de nuestros mejores hombres, del trabajo honesto -el \u00fanico posible de ser llamado trabajo-, de la inteligencia puesta al servicio de la rectitud y de la transparencia con que las personas de bien ejercen el servicio p\u00fablico, de todos modos el orador tuvo la gentileza de poner a disposici\u00f3n de nuestro portal el texto de su discurso, mismo que hoy publicamos en su integridad, para compartirlo as\u00ed con quienes nos enaltecen con su aprecio.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_7390\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7390\" class=\"size-full wp-image-7390\" title=\"EDUARDO REMOLINA\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/EDUARDO-REMOLINA2.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/EDUARDO-REMOLINA2.jpg 600w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/EDUARDO-REMOLINA2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><p id=\"caption-attachment-7390\" class=\"wp-caption-text\">ING. EDUARDO REMOLINA ORD\u00d3\u00d1EZ, RESPETABLE Y SOBRESALIENTE MIEMBRO DEL PARTIDO LIBERAL COLOMBIANO, ALCALDE DE BUCARAMANGA DURANTE LA GOBERNACI\u00d3N DEL M\u00c9DICO LUIS ARDILA CASAMITJANA, DESTACADO INGENIERO Y DIN\u00c1MICO EMPRESARIO SANTANDEREANO.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #333399;\"><strong>Un santandereano a carta cabal<\/strong><\/span>. Por <strong>Fabio Torres Barrera <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En representaci\u00f3n de la Academia de Historia de Santander, la Sociedad de Mejoras P\u00fablicas de Bucaramanga y creo que interpretando el sentimiento de todos sus amigos y amigas ac\u00e1 presentes, he querido asumir la vocer\u00eda del afecto y el reconocimiento ciudadano que, estoy seguro, hoy nos asiste a cada uno de nosotros, convocados en este sacrosanto lugar para despedir al amigo entra\u00f1able, cuando se hace inminente la partida final de una existencia.<\/p>\n<p>Este privilegio, aunque no por ello exento de un profundo dolor, me dispuso en ratos anteriores para tributar en nombre de los bumangueses y todos los santandereanos, el adi\u00f3s definitivo a una alma noble que supo encumbrar su vocaci\u00f3n en el servicio p\u00fablico, teniendo como norte el bienestar com\u00fan, pero adem\u00e1s ejemplarizando con sus propias acciones el imaginario que nos enorgullece cuando evocamos la santandereanidad o hacemos gala de su herencia en un c\u00famulo de valores y principios que ufanan nuestro gentilicio.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 Eduardo Remolina Ord\u00f3\u00f1ez en esta ciudad, coloreada entonces de parques y cigarras, el d\u00eda 26 de mayo de 1943, en el hogar conformado por don Eduardo Remolina Mantilla y do\u00f1a Alicia Ord\u00f3\u00f1ez Guzm\u00e1n. Adelant\u00f3 sus estudios primarios en el Liceo del Sagrado Coraz\u00f3n y en el a\u00f1o de 1955 ingres\u00f3 al Colegio Santander en donde al cabo de seis a\u00f1os termina su bachillerato. De esta etapa de su vida le o\u00ed muchas veces inextinguibles recuerdos que remontaba en la admiraci\u00f3n hacia sus condisc\u00edpulos, Horacio Serpa Uribe y Alejandro Galvis Ram\u00edrez, s\u00f3lo por nombrar en ellos una generaci\u00f3n que llenaba sus expectativas en la contemporaneidad que les toc\u00f3 vivir en suerte.<\/p>\n<p>Su juventud, en los alrededores del parque Bol\u00edvar, la deslizaba con frecuencia en las conversaciones, llena de gratas alusiones al vecindario, cuando no evocando la figura paterna; el halo maternal que derrochaba do\u00f1a Alicia Ord\u00f3\u00f1ez; la inconfundible estampa de don Jos\u00e9 Fulgencio Guti\u00e9rrez; o la cosecha anual de mangos que convert\u00edan el lugar p\u00fablico en un exclusivo coto de hartazgo de la fruta, para \u00e9l, sus hermanos y vecinos, entre los que refer\u00eda principalmente, y con devoci\u00f3n de complicidad, el acompa\u00f1amiento en la faena de recolecci\u00f3n de su hermana Carmen, haciendo tambi\u00e9n las veces de mediadora en sus amores juveniles.<\/p>\n<p>Encamina Eduardo sus pasos a la capital e ingresa en la Universidad Javeriana para graduarse en el a\u00f1o de 1967 como ingeniero civil; incursiona en el sector privado y posteriormente realiza un master de su misma especialidad en los Estados Unidos, \u00e9poca que gustaba de rememorar cuando reivindicaba la parte aventurera de su vida, presumiendo con una buena cuota de humor su excelente desempe\u00f1o acad\u00e9mico, en la Universidad de IOWA STATE UNIVERSITY, a pesar de su escaso ingl\u00e9s y para esa \u00e9poca notorio provincialismo.<\/p>\n<p>Su vida profesional la inicia en la empresa ESSO de Colombia, como ingeniero de operaciones y, sin pausa alguna, lo veremos hacia adelante en la gerencia de DAVIVIENDA en Bucaramanga y Bogot\u00e1; en 1977 al frente de las Empresas P\u00fablicas de la ciudad y en 1978 nuevamente se produce su regreso al sector financiero, como gerente del Banco del Estado. En este intermedio cambia su estado civil, contrayendo nupcias con Mar\u00eda Adela Pulido el 3 de mayo de ese a\u00f1o, precisamente el d\u00eda de la Santa Cruz, tal como lo anota su esposa con c\u00e1ustico humor. Para el a\u00f1o de 1981, es nombrado Alcalde de Bucaramanga. En 1983 dedica su inagotable energ\u00eda al Parque Industrial, promovido precisamente en su administraci\u00f3n, y en el a\u00f1o de 1985 lo vemos de nuevo regresar exitoso a la empresa privada, en calidad de gerente de la sociedad an\u00f3nima Palmas del Cesar, hasta el a\u00f1o de 1996.<\/p>\n<p>De este intenso periplo, con m\u00faltiples experiencias, muchas realizaciones y tambi\u00e9n algunas frustraciones, hay un inagotable anecdotario que sol\u00eda referirle a sus amigos principalmente cuando abordaba su ideario liberal, haciendo \u00e9nfasis en que el \u00e9xito de sus misiones siempre correspondi\u00f3 en darle preeminencia y reconocimiento al subalterno, al trabajador raso, al obrero, considerando que all\u00ed estaba la fuerza creadora de riqueza y la misma raz\u00f3n del servicio p\u00fablico, en el que crey\u00f3 siempre como un inter\u00e9s real y colectivo.<\/p>\n<p>Se enorgullec\u00eda de su amistad con los sindicalistas, de su poca disposici\u00f3n a la politiquer\u00eda y exaltaba en los que fueron sus jefes pol\u00edticos, para el caso el doctor Jos\u00e9 Manuel Arias Carrizosa, o el mismo doctor Hugo Serrano G\u00f3mez, el compromiso con la regi\u00f3n santandereana, muy por encima de cualquier inter\u00e9s particular o mezquino.<\/p>\n<p>De la otra orilla, los conservadores, entre quienes me incluyo, siempre fue respetuoso y admiraba el comportamiento intachable y probo de los doctores Ciro L\u00f3pez Mendoza y Enrique Barco Guerrero, como tambi\u00e9n de sus otros dos grandes amigos, el doctor Jaime Garc\u00eda Parra o el doctor \u00c1lvaro Cala Hederich. El car\u00e1cter y la personalidad que forj\u00f3 en el transcurso de estos a\u00f1os hicieron de Eduardo Remolina un hombre \u00edntegro, quiz\u00e1 demasiado frentero, sin atoros para decir verdades o asomar su criterio, logrando -sin propon\u00e9rselo y mucho menos buscarlo- malquerencia gratuita de algunos que muy a su pesar terminaron reconoci\u00e9ndole esa fuerza moral y constructiva de la que dej\u00f3 tantos ejemplos.<\/p>\n<p>Un peque\u00f1o pero significativo par\u00e9ntesis me permite acercarme al c\u00edrculo familiar, en donde para \u00e9l gravitaban en primer\u00edsimo lugar su esposa y sus hijos, Carlos Eduardo y Juan Pablo, en quienes avizoraba el futuro, invirtiendo en ello todo el amor posible, tanto como sus ense\u00f1anzas y ejemplo, para verse al espejo en los triunfos alcanzados por ellos, compartiendo con los m\u00e1s cercanos la satisfacci\u00f3n de las metas que a pocos se iban cumpliendo y el incesante esfuerzo por darles la mejor educaci\u00f3n y estudio. En su coraz\u00f3n, Mar\u00eda Adela tal vez fue su hijo mayor, a la que le exigi\u00f3 m\u00e1s y en la que puso sus mejores complacencias.<\/p>\n<p>De sus hermanas y hermanos, todos ellos, Hernando, Alicia, Daniel, Gabriel, In\u00e9s, Teresa y Carmen, los dos primeros ya fallecidos, solo hac\u00eda gratas referencias del m\u00e1s puro y sincero amor fraterno, y de cuando en vez refunfu\u00f1aba, s\u00f3lo porque se consideraba -sin serlo- el mayor de todos, y derivaba alguna responsabilidad de aquello que le permit\u00eda su car\u00e1cter: ponerse bravo y rega\u00f1ar, as\u00ed el motivo fuera nada y la reconciliaci\u00f3n inmediata. En conjunto su familia fue lo m\u00e1s importante e incluyo en ella las sobrinas y sobrinos e incluso los primos, como la hermana Cecilia de la Presentaci\u00f3n, y sobre todos ellos el padre Gerardo Remolina, sacerdote jesuita, oficiante hoy del servicio religioso, del que hablaba con manifiesta admiraci\u00f3n, cari\u00f1o y respeto, halagado en la profundidad de la herencia cromos\u00f3mica que los un\u00eda en la misma sangre.<\/p>\n<p>Cuando alguna vez le pregunt\u00e9 a qui\u00e9n hab\u00eda querido m\u00e1s en su vida, no vacil\u00f3 en responderme que a sus padres. De don Eduardo dec\u00eda que hasta amigo se hac\u00eda de sus propios amigos, tertuliando con ellos cuando se acercaban a la casa, atendi\u00e9ndolos e incluso muchas veces poni\u00e9ndoles tareas sobre lecturas que realizaba en voz alta, para despertar en todos ellos un inter\u00e9s en el conocimiento cotidiano de la sociedad y el papel que cada cual habr\u00eda de desempe\u00f1ar ma\u00f1ana. Hablaba con verdadera reverencia e infinito amor de ellos y tal vez cuando hablaba o se ve\u00eda con mi madre, algo en su interior le recordaba, porque hacia ella tambi\u00e9n era filial su tratamiento y atenciones.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o de 1996, asumi\u00f3 lo que ser\u00eda su obra cumbre y por la que lo recordar\u00e1n las futuras generaciones de santandereanos. En la gerencia de lo que no era m\u00e1s que un proyecto ilusorio que incluso alcanz\u00f3 a ser el hazmerre\u00edr de algunos, por fortuna pocos, se empe\u00f1\u00f3 con la tozudez caracter\u00edstica de su distintiva y f\u00e9rrea personalidad, logrando concretar el sue\u00f1o que hoy se luce con el pomposo nombre de Hidroel\u00e9ctrica del R\u00edo Sogamoso. Teniendo claro que fueron muchas las voluntades que concurrieron para tal fin, siempre comentamos con quien lleg\u00f3 a ser uno de sus mejores amigos en los \u00faltimos a\u00f1os, el doctor Hern\u00e1n Uribe Ni\u00f1o, que tiene por qu\u00e9 saberlo como ex gerente de la Electrificadora de Santander, la imprescindible e inagotable tarea de Eduardo para cristalizar una aspiraci\u00f3n que llevaba en el tintero casi cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos concluir esta parte de su prol\u00edfica Hoja de Vida pidi\u00e9ndole en justicia a la sociedad civil y al gobierno regional y nacional que se promueva el nombre de Eduardo Remolina Ord\u00f3\u00f1ez para inscribirlo como parte de la raz\u00f3n social de la Hidroel\u00e9ctrica, dando as\u00ed un testimonio agradecido de su tarea.<\/p>\n<p>Para el final de esta sentida semblanza, que solo el coraz\u00f3n recrea cuando muere la indiferencia, asfixiada por los indestructibles abrazos de la amistad sincera, quiero referirme a las tertulias que compartimos en el Juan Valdez de <em>Megamall<\/em>, todos los domingos durante sus \u00faltimos seis a\u00f1os de vida, en la grata compa\u00f1\u00eda, segura e infaltable de Fernando Acosta Marenco, Hern\u00e1n Uribe Ni\u00f1o, Sa\u00fal Barrera Rinc\u00f3n, V\u00edctor Hugo G\u00f3mez, Marco Aurelio Skinner, Diego Otero Prada y Marcelita Ogliastri, acompa\u00f1ados de cuando en tanto por otros ocasionales contertulios. Este encuentro semanal, como para todos nosotros, era para Eduardo, seg\u00fan sus propias palabras, lo mejor que le hab\u00eda sucedido en la vida.<\/p>\n<p>En esa reuni\u00f3n, que comenz\u00f3 de manera casual y consolid\u00f3 un grupo de excelentes amigos alrededor de varias tazas de tinto, se ventilaron en su compa\u00f1\u00eda de forma positiva tantos problemas de la ciudad, el departamento y el pa\u00eds, desde luego sin acceder a soluciones, pero s\u00ed muchos e importantes criterios o diferencias, sin hablar jam\u00e1s mal de nadie en particular y, al contrario, oyendo de la boca de Eduardo Remolina o de cualquiera de los otros contertulios magn\u00edficas apreciaciones hacia personalidades p\u00fablicas desaprovechadas en el espectro pol\u00edtico local, departamental o nacional, que podr\u00edan ser a\u00fan vigentes y provechosas para la regi\u00f3n, en muchas ocasiones aludiendo a personas como su entra\u00f1able amigo el doctor \u00c1lvaro Beltr\u00e1n Pinz\u00f3n o algunos otros egregios ciudadanos que hoy nos acompa\u00f1an.<\/p>\n<p>Hace tan solo un mes, sentados en el sof\u00e1 de su apartamento, repasamos juntos las hojas de varios \u00e1lbumes fotogr\u00e1ficos y aprovech\u00e9 para recordarle a su propia memoria, muchos y valiosos acontecimientos que lo hab\u00edan tenido de protagonista en distintas \u00e9pocas de su vida, ley\u00e9ndole recortes noticiosos de los peri\u00f3dicos que guardaba con celo en un estante y que, seg\u00fan Mar\u00eda Adela, nunca, desde que estuvieron archivados, le hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n desempolvarlos.<\/p>\n<p>Cada t\u00edtulo que yo pronunciaba en voz alta lo hac\u00eda interesarse en el art\u00edculo y a\u00f1adirle, adem\u00e1s de lo escrito en la prensa, algo en la evocaci\u00f3n de sus propios recuerdos.<\/p>\n<p>Y, todav\u00eda m\u00e1s cerca, en un c\u00e1lido almuerzo que compartimos en el apartamento de sus hermanas In\u00e9s y Teresa, en compa\u00f1\u00eda de su esposa y sus hijos, Carlos Eduardo y Juan Pablo, Carmen, la hermana menor y consentida que vino desde Estados Unidos a verlo, Luc\u00eda, la casi nuera en sus afectos, con su hermana y los consuegros Gloria y Germ\u00e1n Duarte, tuvimos la ocasi\u00f3n de disfrutarlo en total alegr\u00eda y con pleno dominio de sus sentidos, como esperamos recordarlo por siempre, hasta cuando a cada cual nos llegue el ineluctable final de los tiempos.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1amiento fraternal a sus deudos y paz eterna en su tumba.<\/p>\n<p>Bucaramanga, febrero 19 de 2013<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NOTA DEL PORTAL: El distinguido abogado santandereano, historiador y miembro prominente del Partido Conservador Colombiano Dr. Fabio Torres Barrera, quien nos honra con su amistad, hizo, dentro de la solemne celebraci\u00f3n eucar\u00edstica que se llev\u00f3 a cabo en el templo &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=7387\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=7387'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F7387\")'><ss style=\"display:block;border-radius:999px;\" class=\"heateorSssSharingSvg heateorSssFacebookSvg\"><\/ss><\/i><\/li><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Twitter\" Title=\"Twitter\" class=\"heateorSssSharing 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