{"id":9376,"date":"2013-08-18T13:07:50","date_gmt":"2013-08-18T18:07:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.oscarhumbertogomez.com\/?p=9376"},"modified":"2025-04-01T11:27:19","modified_gmt":"2025-04-01T16:27:19","slug":"el-deber-el-unico-diario-del-mundo-que-todavia-en-los-anos-80-se-levantaba-letra-por-letra-por-oscar-humberto-gomez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=9376","title":{"rendered":"EL DEBER, EL \u00daNICO DIARIO DEL MUNDO QUE TODAV\u00cdA EN LOS A\u00d1OS 80 SE LEVANTABA LETRA POR LETRA. Por \u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1599\" title=\"TIPOGRAF\u00cdA\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/TIPOGRAF\u00cdA.-EL-DEBER-SE-LEVANTABA-LETRA-POR-LETRA.jpg\" alt=\"TIPOGRAF\u00cdA\" width=\"604\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/TIPOGRAF\u00cdA.-EL-DEBER-SE-LEVANTABA-LETRA-POR-LETRA.jpg 604w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/TIPOGRAF\u00cdA.-EL-DEBER-SE-LEVANTABA-LETRA-POR-LETRA-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[<span style=\"color: #333399;\"><strong>Estas l\u00edneas, que forman parte de nuestro libro in\u00e9dito ENTRE LA LIBERTAD DE EXPRESI\u00d3N Y LA CENSURA. <em>Columnas de prensa, cr\u00f3nicas, informes especiales y memorias de un periodista provinciano y an\u00f3nimo<\/em>, las traemos a prop\u00f3sito de la honrosa decisi\u00f3n adoptada por el Colegio Nacional de Periodistas de otorgarle al director de este portal la credencial de periodista<\/strong><\/span>].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>EL DEBER, el \u00fanico diario del mundo que todav\u00eda en los a\u00f1os 80 se segu\u00eda levantando letra por letra.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Por&nbsp;<strong>\u00d3scar Humberto G\u00f3mez G\u00f3mez<\/strong><\/p>\n<p><strong>(Fragmentos)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para que pudiera publicarse, por ejemplo, la noticia de que &#8220;El gobernador anunci\u00f3 cambios en la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n&#8221;, la cajista a cargo de ese texto en el taller ten\u00eda que sacar de las correspondientes cajas la letra &#8220;E&#8221;, la letra &#8220;l&#8221;, la letra &#8220;g&#8221;, la letra &#8220;o&#8221;, la letra &#8220;b&#8221;, la letra &#8220;e&#8221;, la letra &#8220;r&#8221;, etc\u00e9tera, hasta formar la frase. Las cajistas armaban los textos a gran velocidad. Las cosas, empero, sol\u00edan complicarse porque alguna letra se acababa y, entonces, se ten\u00eda que acudir a la misma letra pero en may\u00fascula, o min\u00fascula, o en cursiva, o en negrilla, seg\u00fan el caso, de modo que el texto terminaba publicado con diferentes modelos de letras. M\u00e1s complicado, sin embargo, era cuando se acababa una letra en todas sus presentaciones, porque en ese caso hab\u00eda que reelaborar sobre la marcha el texto acudiendo a los sin\u00f3nimos o reescribiendo la correspondiente frase. Algunas veces ello se hac\u00eda con \u00e9xito, otras no tanto. No faltaba la ocasi\u00f3n en que hab\u00eda que prescindir, definitivamente, de una nota por falta de letras. De entre las cajistas recuerdo a Gabriela G\u00f3mez S. porque de ella se enamor\u00f3 mi compa\u00f1ero de estudios German \u00d3scar Osorio Mu\u00f1oz, hoy -curiosamente- dedicado a la tipograf\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Milciades Mantilla, el jefe de redacci\u00f3n de&nbsp;<em>El Deber<\/em>, no siempre firmaba con su nombre. A menudo sol\u00eda hacerlo como MILMAN.<\/p>\n<p>Cuando lo conoc\u00ed, tuve de inmediato la impresi\u00f3n de que no s\u00f3lo era conservador, sino que adem\u00e1s era godo. Y no s\u00f3lo godo, sino tambi\u00e9n sectario.<br \/>\nLo m\u00e1s sorprendente, en ese momento, para un joven de diecisiete a\u00f1os acostumbrado a alternar con personas que s\u00f3lo pod\u00edan entender el mundo como una cosa que deb\u00eda ser cambiada de inmediato, era que este nuevo personaje que llegaba a su vida no ocultaba la inmensa satisfacci\u00f3n que le produc\u00eda ser refractario al cambio.<br \/>\nHoy, al evocarlo, al imaginar los que fueron sus \u00faltimos d\u00edas, d\u00edas de enfermedad y de aproximaci\u00f3n a la muerte, d\u00edas que hubo de vivir sin su cuerpo completo debido a la amputaci\u00f3n de una de sus piernas, y m\u00e1s tarde su tumba solitaria y sin flores, como la de casi todos los periodistas &#8220;cargaladrillos&#8221; de este pa\u00eds (que siempre han sido los mejores, pero los menos nombrados en la p\u00e1ginas de la far\u00e1ndula), siento que ya no me importan en absoluto sus ideas y lo rememoro, en todo caso, como un periodista serio, abnegado e \u00edntegro, que ve\u00eda en su vetusta m\u00e1quina negra de escribir no a una herramienta de trabajo, sino a una c\u00f3mplice necesaria de sus travesuras como comunicador. Travesuras que \u00e9l parec\u00eda celebrar abriendo ligeramente la boca, esbozando una sonrisa socarrona y tocando con la punta de la lengua el labio superior mientras la miraba, al tiempo que iba consignando sobre la hoja de papel toda su carga de artiller\u00eda derechista.<br \/>\nAlgunas de aquellas travesuras no las firmaba con su nombre, pero tampoco con su pseud\u00f3nimo, sino con el de un personaje que&nbsp;<em>Cantinflas<\/em> hab\u00eda inmortalizado:&nbsp;<em>El Gendarme Desconocido<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1600\" title=\"M\u00c1QUINA ANTIGUA DE TIPOGRAF\u00cdA\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00c1QUINA-ANTIGUA-DE-TIPOGRAF\u00cdA.jpg\" alt=\"M\u00c1QUINA ANTIGUA DE TIPOGRAF\u00cdA\" width=\"570\" height=\"411\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00c1QUINA-ANTIGUA-DE-TIPOGRAF\u00cdA.jpg 570w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00c1QUINA-ANTIGUA-DE-TIPOGRAF\u00cdA-300x216.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bajo este otro nombre cinematogr\u00e1fico, precisamente, Mantilla public\u00f3 una extensa andanada contra el cantautor argentino Piero, justamente en los momentos en que el artista se encontraba en su apogeo gracias a una canci\u00f3n cuya letra todo el mundo -incluido \u00e9l- le atribu\u00eda, pues el p\u00fablico ignoraba que, en realidad, era del poeta y periodista argentino Jos\u00e9 Tcherkaski:&nbsp;<em>Mi viejo<\/em>. &#8220;Piero no ayuda ni a su pap\u00e1&#8221; titul\u00f3 su informe aquel &#8220;gendarme desconocido&#8221;, que para m\u00ed no era tan desconocido. &nbsp;Y lo subtitul\u00f3: &#8220;Cr\u00f3nica de un periodista que no traga entero&#8221;.<br \/>\nM\u00e1s tarde, sin dejar de chuzar a toda prisa las teclas de su silenciosa compinche (silenciosa excepto por el mon\u00f3tono sonido del tecleo que generaban los dedos del comunicador al caer sobre sus tipos) habr\u00eda de irse lanza en ristre contra otro cantautor de aquella \u00e9poca, \u00e9ste ya no argentino, sino colombiano, santandereano m\u00e1s exactamente, y m\u00e1s concretamente piedecuestano. Se llamaba Gonzalo Navas Cadena, pero tambi\u00e9n usaba pseud\u00f3nimo: el de Pablus Gallinazo. De \u00e9ste, del m\u00e1ximo exponente de la canci\u00f3n protesta en Colombia en aquel momento, mascullaba, con inocultable antipat\u00eda, que &#8220;<em>ese tal Gallinazus<\/em>&#8221; hab\u00eda sido, seg\u00fan \u00e9l, el causante de la muerte de su esposa, la artista cundinamarquesa Rosita Uribe, quien hab\u00eda estremecido el mundo art\u00edstico nacional cuando en la madrugada del viernes 13 de octubre de 1972, en las postrimer\u00edas de una fiesta de matrimonio, hab\u00eda ingerido unas pastillas de lo que unos dijeron que era cianuro y otros ars\u00e9nico. MILMAN no explic\u00f3 jam\u00e1s el fundamento de tan terrible, implacable y persistente acusaci\u00f3n. No es dif\u00edcil imaginar, empero, lo mal que ca\u00edan en un esp\u00edritu tan profundamente reaccionario como el suyo las canciones de aquel cantor que exaltaba a la guerrilla y a quien algunos padres de familia culpaban de ser el responsable de que uno que otro joven idealista se hubiese largado un d\u00eda de su casa para enrolarse en las entonces todav\u00eda so\u00f1adoras tropas de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1601\" title=\"M\u00c1QUINA DE ESCRIBIR\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00c1QUINA-DE-ESCRIBIR.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"419\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00c1QUINA-DE-ESCRIBIR.jpg 520w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/M\u00c1QUINA-DE-ESCRIBIR-300x241.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Supe de su fallecimiento (noviembre\/ 1995), y de las condiciones tristes en que muri\u00f3, mucho despu\u00e9s de que partiera hacia el Oriente Eterno, como suele decir el abogado, periodista y quijote chucure\u00f1o Leonardo Enciso de los amigos que va perdiendo o de las personas buenas que se le van yendo al m\u00e1s all\u00e1. Lo registr\u00e9, por supuesto, en mi libro&nbsp;<em>Historia de Bucaramanga<\/em>, pero&nbsp;sin poder extenderme algo m\u00e1s en detalles, como hubiese querido, pues los ignoraba. Descubr\u00ed, en efecto, lo poco que sab\u00eda de Milciades Mantilla. Pero tambi\u00e9n descubr\u00ed que, a la distancia de los a\u00f1os, hab\u00eda aprendido a apreciarlo, a perdonarle su irreductible esp\u00edritu reaccionario y a admirar, m\u00e1s bien, su entrega total a ese periodismo provinciano, elemental, silencioso, humilde, quijotesco y tozudo que se hac\u00eda en&nbsp;<em> El Deber<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Edmundo Granados Galvis, el subdirector, en cambio, s\u00ed re\u00eda a menudo y tambi\u00e9n a menudo echaba chistes, casi siempre flojos, procurando que los dem\u00e1s, igualmente, lo hicieran. Es m\u00e1s: por la curiosa configuraci\u00f3n de algunos de sus dientes parec\u00eda que se estuviera riendo de manera permanente. Alguien crey\u00f3 encontrar semejanza entre su rostro y ese ma\u00edz con el que se prepara uno de los platos favoritos de nuestra cocina t\u00edpica. Sin que se supiera en qu\u00e9 momento, sus colegas -y muy pronto sus lectores, y m\u00e1s tarde Bucaramanga toda- terminaron llam\u00e1ndolo cari\u00f1osamente&nbsp;<em>Grano &#8216;e Mute<\/em>.<br \/>\nDurante muchos a\u00f1os y hasta su muerte, fue el decano de los periodistas de Santander.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1602\" title=\"REPORTERO\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/REPORTERO.jpg\" alt=\"\" width=\"312\" height=\"346\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/REPORTERO.jpg 312w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/REPORTERO-270x300.jpg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 312px) 100vw, 312px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Guillermo Rueda Rueda, el din\u00e1mico redactor judicial, no ten\u00eda que decir que era pobre y mucho menos demostrarlo, porque la pobreza se le notaba a leguas en las fibras de sus trajes. Nunca m\u00e1s desde aquellos d\u00edas volv\u00ed a verlo, pero si tuviera que dibujarlo me bastar\u00eda pintar a un hombre menudo caminando a prisa con una grabadora en la mano y una libreta de apuntes mal introducida dentro del bolsillo del saco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los que alcanc\u00e9 a escribir para ese peri\u00f3dico, uno de los informes especiales que m\u00e1s recuerdo fue el de &#8220;<strong><em>Barranquilla: la meca de la canci\u00f3n protesta<\/em><\/strong>&#8221; (agosto\/1972), a prop\u00f3sito del Festival del Coco, que se ven\u00eda celebrando anualmente en la isla de San Andr\u00e9s, pero ese a\u00f1o sus organizadores hab\u00edan decidido trasladar a la capital atlanticense. Fueron varias entregas, de p\u00e1gina entera, ilustradas con grandes fotograf\u00edas de algunos de los artistas participantes. El peri\u00f3dico ten\u00eda que mandar a elaborar los clis\u00e9s en una empresa de fotograbados cercana. Todo se hac\u00eda en blanco y negro. Un reiterado error en la publicaci\u00f3n del informe, de aquellos que en el medio se conocen como burlas de &#8220;las diablitas&#8221;, oblig\u00f3 al director, Jorge Guti\u00e9rrez Reyes, a ordenar que se repitiera, pese a lo cual la repetici\u00f3n hubo que hacerla de nuevo, sin que por ello se lograra rectificar el obstinado gazapo. Hoy en d\u00eda, conocedor de otras an\u00e9cdotas parecidas, no s\u00f3lo en&nbsp;<em>El Deber<\/em>, sino tambi\u00e9n en&nbsp;<em>Diario del Oriente, en&nbsp;El Frente&nbsp;y en&nbsp;Vanguardia Liberal, <\/em>atribuyo esa reiteraci\u00f3n &#8220;inexplicable&#8221; de aquel yerro, no a &#8220;las diablitas&#8221;, ni tampoco a que la letra &#8220;e&#8221; se hubiese acabado en las cajas dispensadoras, sino a la poca seriedad de alguien del taller que lo introdujo a prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1603\" title=\"CANCI\u00d3N PROTESTA\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/CANCI\u00d3N-PROTESTA.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/CANCI\u00d3N-PROTESTA.jpg 500w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/CANCI\u00d3N-PROTESTA-150x150.jpg 150w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/CANCI\u00d3N-PROTESTA-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y es que inicialmente apareci\u00f3 publicado: &#8220;<em>Barranquilla, la <\/em><strong><em>maca<\/em><\/strong><em> de la canci\u00f3n protesta<\/em>&#8220;. Muy molesto, le hice el obvio reclamo a don Jorge. \u00c9ste, de inmediato, orden\u00f3 la rectificaci\u00f3n del error. La rectificaci\u00f3n consist\u00eda en volver a publicar el informe. Desgraciadamente, en la &#8220;rectificaci\u00f3n&#8221; lo que sali\u00f3, entonces, fue: &#8220;<em>Barranquilla, la&nbsp;<strong>mica<\/strong> de la canci\u00f3n protesta<\/em>&#8220;, sin que, por consiguiente, y despu\u00e9s de dos informes id\u00e9nticos, se lograra hacerle saber al lector que Barranquilla se perfilaba por esos d\u00edas para ser lo que para los musulmanes es aquella ciudad sagrada de Arabia. Opt\u00e9 por no insistir m\u00e1s y dejar las cosas de ese tama\u00f1o. Aun as\u00ed, el comentario general en mi colegio, donde debido a mi vinculaci\u00f3n a ese medio se le\u00eda \u00e1vidamente&nbsp;<em>El Deber<\/em>,&nbsp;fue el de que dicho informe especial le hab\u00eda dado &#8220;un nuevo aire&#8221;, &#8220;un aire de juventud&#8221;, a aquel matutino que mis compa\u00f1eros -y en general los j\u00f3venes de entonces- percib\u00edamos como un peri\u00f3dico pobre, a\u00f1ejo y lejano al que solamente le\u00edan los ancianos que, sentados en las bancas de los parques, disfrutaban el descanso que les proporcionaba una modesta pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n y el poder ver pasar el ocaso de sus vidas sin los sobresaltos generados por el reloj despertador, las tarjetas de control y el ce\u00f1o adusto de los jefes.<\/p>\n<p>Algo similar sucedi\u00f3 con mi columna de p\u00e1gina editorial, la que el director ubic\u00f3 en sitio privilegiado bajo el t\u00edtulo institucional &#8220;Tribuna libre&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debo advertir, sin embargo, que no s\u00f3lo pas\u00e9 por&nbsp;<em>El Deber<\/em> como columnista y autor de informes especiales. Desde varios a\u00f1os atr\u00e1s, hab\u00eda elaborado una historieta, eso que despu\u00e9s -gracias a mi profesor de derecho penal Jorge Gonz\u00e1lez Aranda- supe que llamaban&nbsp;<em>c\u00f3mic,<\/em> y Guti\u00e9rrez Reyes decidi\u00f3 publicarla. Se supon\u00eda que cada d\u00eda saldr\u00eda una entrega. Cada entrega la compondr\u00edan tres cuadros, cada uno con sus correspondientes bocadillos. La historieta se llamaba&nbsp;<em>El Rudo y El Coyote<\/em>, y hoy, record\u00e1ndola a trav\u00e9s de los a\u00f1os, la percibo como una creaci\u00f3n que naci\u00f3 condenada a no tener futuro alguno. Como, en efecto, no lo tuvo. Por f\u00edsica falta de recursos, el diario no pudo publicar sino los primeros cap\u00edtulos y quienes hab\u00edan comenzado a seguir la secuencia se quedaron -al igual que la tira misma- congelados en uno cuyos tres cuadros dec\u00edan: Cuadro 1: &#8220;\u00a1Se\u00f1or, se\u00f1or!&#8221;. &#8220;\u00bfQu\u00e9 sucede, soldado?&#8221;. Cuadro 2: &#8220;\u00a1Se\u00f1or, se\u00f1or: los esclavos se han amotinado!&#8221;. Cuadro 3: &#8220;\u00a1Maldici\u00f3n! \u00a1Pronto: a los caballos!&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1604\" title=\"C\u00d3MICS\" src=\"https:\/\/lapiedrafilosofal.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/C\u00d3MICS.gif\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"713\" srcset=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/C\u00d3MICS.gif 460w, https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/C\u00d3MICS-193x300.gif 193w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante varios d\u00edas se repiti\u00f3 el mismo cap\u00edtulo hasta que, finalmente, las quejas telef\u00f3nicas de los lectores me condujeron a pedirle a Guti\u00e9rrez Reyes su intervenci\u00f3n. Pero la &#8220;intervenci\u00f3n&#8221; del director, un director acosado por la m\u00e1s asfixiante falta de recursos, se limit\u00f3 a algo todav\u00eda peor: a que se empezaran a repetir cap\u00edtulos anteriores. Y peor a\u00fan: a que se comenzaran a repetir en el m\u00e1s absoluto desorden. La historieta, pues, termin\u00f3 en el caos, pues a veces parec\u00eda ir hacia atr\u00e1s, otras veces hacia adelante y otras, sencillamente se estancaba.<br \/>\nLa siguiente vez que acud\u00ed al director fue para encarecerle que, m\u00e1s bien, la historieta fuera retirada.<br \/>\nEn efecto,&nbsp;<em>El Rudo y El Coyote<\/em>, y con ellos sus compa\u00f1eros de aventura, expulsados de las p\u00e1ginas de&nbsp;<em>El Deber <\/em>por culpa de&nbsp;la pobreza<em>, <\/em>terminaron en el olvido.<br \/>\nBueno, a decir verdad, terminaron en un lugar mucho m\u00e1s lamentable que ese. Empero, todav\u00eda hoy, cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de aquel tr\u00e1gico final, no me atrevo a contar cu\u00e1l fue, en realidad, la suerte postrera corrida por la \u00fanica de mis historietas que lleg\u00f3 a ser publicada alguna vez en un peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; [Estas l\u00edneas, que forman parte de nuestro libro in\u00e9dito ENTRE LA LIBERTAD DE EXPRESI\u00d3N Y LA CENSURA. Columnas de prensa, cr\u00f3nicas, informes especiales y memorias de un periodista provinciano y an\u00f3nimo, las traemos a prop\u00f3sito de la honrosa decisi\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=9376\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n<div class='heateorSssClear'><\/div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' heateor-sss-data-href='https:\/\/oscarhumbertogomez.com\/?p=9376'><div class='heateor_sss_sharing_title' style=\"font-weight:bold\" >\u00a1Gracias por compartirla!<\/div><ul class=\"heateor_sss_sharing_ul\"><li class=\"heateorSssSharingRound\"><i style=\"width:35px;height:35px;border-radius:999px;\" alt=\"Facebook\" Title=\"Facebook\" class=\"heateorSssSharing heateorSssFacebookBackground\" onclick='heateorSssPopup(\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Foscarhumbertogomez.com%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F9376\")'><ss 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