Cuando culmine la última batalla
Y la guerra por fin haya acabado
Renacerá el jardín despedazado
Y nada habrá que hacer con la metralla.
Entonces para nadie habrá una valla,
Las fronteras serán cosa del pasado,
El amor empezará su gran reinado
Y la violencia quedará como antigualla.
Vendrá el olvido de la sangre derramada,
De la humana insensatez que, desbordada,
Ignoró libertades y derechos,
Y cuando el hombre recoja los desechos
Que dejaron su furor y sus pertrechos,
Descubrirá que al final no ganó nada.
[ILUSTRACIÓN: Guernica. Pablo Picasso. París, Francia. 1937. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Madrid, España].
