Según lo que yo he observado,
no hubo mala intención:
habló con el corazón
el supuesto equivocado.
Y es que habiendo detallado
la cosa con atención,
ya llegué a la conclusión
de allí quién estuvo errado.
La grabación he mirado,
con tanta bella embrujado,
y hoy lleno de admiración,
me hago esta reflexión:
la gran equivocación
consiste en hacer reinado.