PARA NYLSE. Por Óscar Humberto Gómez Gómez

 

Porque me diste alegría
cuando venía la tristeza,
porque me diste entereza
cuando ya desfallecía;

porque si mi alma moría
vencida por la bajeza,
de nuevo con tu tibieza
yo a la vida renacía;

porque en esta travesía,
a más de mi valentía
tú fuiste mi fortaleza,

hoy dedico a tu belleza
y a tu virtud, con terneza,
estos versos, novia mía.

 

 

¡Gracias por compartirla!
Publicado en Poesía | 2 comentarios