ISLANDIA: LA TIERRA DE HIELO QUE FUE CONVERTIDA EN TIERRA VERDE. Por Óscar Humberto Gómez Gómez (CAPÍTULO SEGUNDO)

 

I

 

Con todo y sus maravillosos paisajes, Islandia es un país que ha tenido y sigue teniendo serios problemas medioambientales derivados de la gran deforestación a la que fue sometido su territorio por parte de los vikingos, quienes talaron sus grandes bosques nativos para satisfacer sus necesidades básicas (construcción de viviendas, granjas y aldeas, leña, pastoreo, etcétera) y dejaron el suelo no solamente arrasado, sino además gravemente afectado por la erosión.

 

II

 

 

En efecto, la tala masiva de los grandes bosques islandeses hizo que el suelo arborizado pasara de casi la mitad de Islandia a tan solo un 1% del territorio. El suelo islandés quedó así sometido a la acción de los vientos y de las lluvias, y a ello se ha unido el —por algunos negado— cambio climático, debido al cual sus glaciares están siendo sometidos al deshielo.

 

III

 

 

A lo anterior se une el creciente auge del turismo, que, dicho sea de paso, es un problema que están sufriendo todos los países y particularmente todas las ciudades y pueblos que se han convertido en objetivo de las agencias de viajes y, por supuesto, de sus clientes, no siempre respetuosos de la madre naturaleza.

 

IV

 

 

Este último fenómeno social ha desencadenado un serio problema para los islandeses: la elevación del costo de vida, que es hoy por hoy uno de los más altos del mundo.

 

V

 

 

Sí: nada en Islandia es barato.

Bueno, aunque hay que aclarar que, por ejemplo, el agua potable se puede beber gratis en las fuentes públicas —tal y como sucede en otras ciudades europeas como París— y es de excelente calidad. Aunque en ocasiones es inevitable percibirle un cierto sabor a azufre.

 

VI

 

 

Recientemente ha surgido un interés especial en la reforestación del suelo islandés, pero todavía falta muchísimo camino por recorrer.

Como dato curioso, a manera de una simbólica reparación por este desastre vegetal al que fue sometido su suelo por los vikingos, navegantes procedentes de Noruega, cuando se aproxima la Navidad se trae y se instala en el corazón de Reikiavik un inmenso árbol navideño proveniente de Oslo, la capital noruega. Como es natural —dicho sea de paso—, la Navidad no es celebrada en Islandia sino únicamente por los católicos y, en general, por los cristianos islandeses.

 

VII

 

 

Existe una religión oficial en Islandia, y no es ni la católica, ni la cristiana en general, sino específicamente la luterana.

De otro lado, en Islandia circulan muchas leyendas y mitos alrededor de personajes míticos y legendarios, y de un tiempo para acá se han venido reconstruyendo nuevamente buena parte de las creencias religiosas originales del pueblo islandés.

 

VIII

 

 

Precisamente uno de los personajes legendarios islandeses —Reynir, un legendario rey vikingo que llegó a Islandia procedente de Noruega y fue el primer colonizador de esa zona islandesa, ubicada al sur de la isla— le dio nombre a una de las playas más exóticas, pero también más peligrosas del mundo, como lo es “Playa Negra”, cuyo nombre real es “Reynisfjara”, que en islandés significa “Playa de Reynir”.

 

IX

 

 

Uno de los espectáculos naturales más impresionantes de Islandia son sus géiseres, cráteres por donde se expelen a considerable altura aguas termales y vapores.

 

X

 

 

El nivel económico de la población irlandesa es muy alto, pero también es muy alto el costo de vida. Tampoco es absolutamente cierto que aquí no haya pobreza.

 

XI

 

 

Son especialmente famosas en Reykjavík, y en general en Islandia, las piscinas y los baños de agua termales, de los cuales algunos son públicos y otros son privados, es decir, que en algunos se puede disfrutar de las aguas termales en forma gratuita —o casi gratuita, es decir, por un precio muy módico—, pero en otros ese disfrute cuesta bastante, pues son lugares exclusivos. Tú, incluso, puedes decidir si te quieres bañar todo el cuerpo, o solamente los pies, pues existe en Reykjavík uno de estos “baños de pies”, en el cual la gente se sienta a bañarse solamente los pies con esas aguas. Este baño de los pies no tiene ningún costo y la ubicación de esta fuente de aguas termales es en la playa de Reykjavík.

 

XII

 

 

Como lo sabemos todos, hay en Bucaramanga, y en general en Colombia, una costumbre que de unos años para acá echó raíces en los restaurantes; me refiero a la propina, supuestamente “voluntaria”: te pasan la cuenta y anotan una suma adicional a título de propina, bajo la advertencia, eso sí, de que es “voluntaria“; y lo peor es que te preguntan, delante de tu novia —o de la persona o de las personas con quienes quieres lucirte con la invitación— que si incluyes la propina, y obviamente que tú no vas a cometer la descortesía de decir que no, que no te la incluyan, y entonces debes, con una sonrisa no precisamente alegre, aceptar que además de la cuenta correspondiente al consumo (que, de por sí es bien alta) te cobren un 10%, o un 15%, o un 20% del precio como cobro adicional, lo cual, si la cuenta es inusualmente elevada (porque, por ejemplo, el número de tus invitados es grande), obviamente te va a significar una erogación también alta a título de propina. Pues bien: esta situación no se observa en Islandia; en sus restaurantes no se cobra propina.

La explicación que se da es que el nivel de los ingresos de quienes trabajan en los restaurantes no hace necesario que los empleados de los mismos se vean en la necesidad de ajustarlos con las tales propinas.

Bueno, al menos que -diría un incrédulo— la tal propina ya te la hayan camuflado dentro de la cuenta.

 

XIII

 

 

Islandia tiene un porcentaje de pobreza del 9%. Pero no existe la pobreza absoluta que se ve en Bucaramanga, en Colombia y en América Latina, con niños y adultos desnutridos y barrios o asentamientos sin agua potable, ni servicios básicos. Un islandés pobre cuenta con una vivienda, disfruta en ella de calefacción y tiene acceso gratuito a la educación, a la salud y a los servicios básicos. Ese islandés pobre, obviamente, no cuenta con los ingresos que le permitan competir de tú a tú con quienes sí los tienen en el afrontamiento del costo de vida reinante en el país —que es no alto, sino altísimo, y se ve agravado por el creciente turismo en masa—, pero con total seguridad tendrá con que comer todos los días, y no, como en la canción de José Tcherkaski cantada por Piero, “casi todos los días”.

 

XIV

 

 

Tampoco es que no exista en Islandia gente sin trabajo. La hay. Lo que pasa es que, a diferencia de Bucaramanga, y en general de Colombia y Latinoamérica, el desempleo islandés no supera el 4%.

Pero además toda, absolutamente toda la población islandesa cuenta con electricidad y agua potable, a diferencia de lo que acontece en América Latina, sobre todo en los sectores campesinos.

 

XV

 

 

Es inevitable, cuando se habla de Islandia, de sus bellezas naturales, de las dificultades con que ha salido adelante a pesar de una naturaleza bastante hostil, a pesar de las invasiones de que fue objeto el suelo islandés por parte de otras naciones, es inevitable, digo, preguntarnos por qué Colombia no ha podido lograr esos grados de desarrollo económico y social a pesar de contar con una geografía mucho más benévola y con recursos naturales que Islandia no posee. Es bien difícil de entender cómo un país tan aislado del continente europeo, y del continente americano, una isla que hasta en los mapamundis y en los globos terráqueos de plástico pareciera despedir frío por su lejanía evidente; cómo a pesar de los hielos, de no contar con la posibilidad de siembras que tiene Colombia, es hoy por hoy uno de los países del primer mundo, mientras que el nuestro, con toda clase de suelos y de climas —porque en Colombia se cuenta con montañas, llanos, desiertos, nevados, valles, climas cálidos, climas templados, climas fríos, y un largo etcétera de ventajas geográficas, sigue formando parte del tercer mundo y se mantiene sumido en el atraso.

 

XVI

 

 

Obsérvese cómo Islandia posee uno de los estándares de vida más altos del mundo, una de las tasas de desempleo más bajas del planeta, a pesar de que tú observas sus suelos gélidos, sus gigantescos témpanos de hielo, una naturaleza casi que inhóspita, y, sin embargo, Reikiavik y en general la ciudades islandesas han salido adelante, han prosperado, y es así que el islandés pobre tiene su casa con calefacción, cuenta con los servicios públicos básicos de agua potable y de electricidad, y ostenta un nivel de vida digno, mientras que en mi Bucaramanga natal, y en general en Colombia, donde no se tiene que sobrevivir en un entorno natural inhóspito, el pobre sobrevive en tugurios, en casas de lata y cartón, no tiene agua ni luz y su nivel de vida conspira contra la dignidad humana.

 

XVII

 

 

De cara a esta diferencia tan brutal, yo pienso que uno de los grandes problemas que tiene que superar Colombia es el de la corrupción administrativa, lograr que en realidad el presupuesto nacional se destine al progreso del pueblo colombiano y no vaya a las arcas, cuentas y bolsillos de quienes solamente persiguen llegar al poder cacareando soluciones que en realidad nunca les han interesado, solo para apoderarse del erario y por ese camino, y a través de los contratos administrativos amañados y de la repartija burocrática entre ineptos y corruptos que no tienen el más mínimo interés en contribuir a hacer cosas grandes por su ciudad, su departamento y su país, beneficiarse en provecho propio de la democracia lucrándose a manos llenas del tesoro nacional.

 

XVIII

 

 

¿Cuánto tiempo más tiene que pasar para que Colombia se acerque siquiera a ser una segunda Islandia?

 

XIX

 

 

En fin: a pesar de todas las adversidades por las que ha tenido que atravesar, este paraíso terrenal que es Islandia sigue aún resistiendo el poder destructivo de la mano del hombre, y sus encantos naturales siguen constituyendo una de las últimas reservas con que el planeta cuenta para mantener vivo el sueño de preservar la magnificencia y hermosura de la gran obra de Dios.

 

 

 

 

 

 

 

ILUSTRACIONES: Todas las fotografías que ilustran la crónica fueron tomadas por mi hijo Óscar Fernando y mi nuera Silvia Alejandra.

 

* Derechos Reservados de Autor. 2026.

 

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ÓSCAR HUMBERTO GÓMEZ GÓMEZ: Miembro del Colegio Nacional de Periodistas (CNP). Miembro de Número de la Academia de Historia de Santander. Miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO). Miembro del ilustre y desaparecido Colegio de Abogados de Santander.

 

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