LA MADRE. Por Jorge Eliécer Gaitán

 

“No hay madres: únicamente existe la madre. La madre es símbolo, la madre es fuerza universal, la madre no es la limitada arcilla que reduce su existencia en el egoísta círculo de su propio existir. ¡La madre es sentido de la especie, la madre es la unidad trascendente que vive por el amor y para el amor!
(…)
Para todo puede ser invocado el sentimiento materno, menos para lo que no signifique perdón, amor, bondad. Desconocéis lo que es el dulce nombre de madre quienes imagináis que ella puede significar rencor. No sé si es que en esto me apasiona y me liga un especial sentimiento de vida personal. Quien, como yo, no solo ha encontrado el grande amor de una madre, sino motivos especiales en ella para sentir admiración por su vida, no puede pensar menos sino que el corazón materno es piélago de todos los perdones, puerto para todas las tempestades, luz perenne que ilumina todas las tinieblas, bálsamo listo para el consuelo de toda herida, vivero inexhausto de toda consolación.
(…)
¡Porque una madre que no es siempre símbolo de perdón, mano lista a levantar al caído, amor discreto y hondo, no es madre, sino la traición misma de la maternidad!”.

 

Jorge Eliécer Gaitán
Defensa de Jorge Zawadzky
Bogotá, sala de audiencias del Juzgado Primero Superior de Bogotá, 3 de junio de 1935
Tomado del libro Oraciones forenses colombianas. Editorial Temis. Bogotá. 1971, págs. 267 – 268.

 

JORGE ELIÉCER GAITÁN (Bogotá, 1903 – Bogotá, 1948)

 

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