En diciembre de 1962 llegó a Neiva “el embajador de la India”. Crónica de un chasco histórico. Por Óscar Humberto Gómez Gómez

 

En diciembre de 1962, hace 60 años, llegó a la ciudad de NEIVA, capital del departamento del HUILA, el personaje que iría a protagonizar uno de los episodios más simpáticos de nuestra historia: “EL EMBAJADOR DE LA INDIA”.

Se trataba realmente de un ex seminarista que había cursado sus estudios en GARZÓN, población también ubicada en el departamento del HUILA.

Precisamente esta vecindad entre NEIVA y GARZÓN fue una de las circunstancias que hicieron increíble el que se haya podido producir el engaño general.

 

 

Otra de las circunstancias que contribuyeron a hacer inaudito el caso fue el hecho de que para el año 1962 no existía en Colombia embajada de la India.

 

 

Cuando se descubrió el fraude, el personaje fue arrestado por la policía y puesto a disposición del juez competente, pero éste dispuso su libertad bajo una consideración en la que no se había pensado: y es que él en ningún momento había dicho que fuese el embajador de la India.

En efecto, lo único que dijo fue que había llegado de la India y solo la actitud aduladora de un sector de la élite social de Neiva y de las autoridades locales de aquel entonces hizo que terminara elevado a esa categoría diplomática.

 

 

El personaje se llamaba en realidad JAIME TORRES HOLGUÍN y era un consumado mentiroso. Se vinieron a saber después sus altas calidades para los idiomas extranjeros y su vasta cultura, que constituyeron finalmente los soportes que le permitieron representar el papel del personaje con tan alto nivel de credibilidad.

El abogado de oficio de TORRES HOLGUÍN fue el doctor GUILLERMO PLAZAS ALCID, quien más tarde habría de ser un connotado político colombiano, ministro de justicia, senador y constituyente.

 

 

Otro de los hechos que contribuyeron a hacer más simpático, pero también más trágico el episodio, fue el error garrafal que cometieron el sector de la élite social empeñado en adularlo y las autoridades de NEIVA al excluir al pueblo raso de las celebraciones organizadas en homenaje al supuesto diplomático. Esta discriminación hizo que cuando se descubrió el engaño, el pueblo raso diera inicio, a manera de desquite, a las burlas en plena calle contra quienes habían tomado parte en los homenajes al impostor. Por eso, comenzaron a producirse en plena vía pública escenas en las cuales se les gritaba a personas distinguidas y a las propias autoridades, principalmente al gobernador del departamento, la frase “¡Ahí vuelve el embajador!”, burla a la cual se contestaba con la expresión “¡Su madre!”.

Y es que lo sucedido con el supuesto diplomático llegado a NEIVA aquel 12 de diciembre de 1962 reflejó la actitud aduladora de un sector de las élites sociales, comenzando por el gobernador del HUILA, el alcalde de NEIVA, el comandante del BATALLÓN TENERIFE, el comandante de la POLICÍA, el propietario del hotel más importante de la ciudad -el HOTEL PLAZA, que sigue existiendo hoy en día -, el más acaudalado de los ganaderos de la región y uno de los más reconocidos del país, el más reputado de los comerciantes, etc.

 

 

Al recién llegado “foráneo”, en efecto, desde el mismo día de su arribo a NEIVA lo colmaron de homenajes y de un trato especial, mientras que, en cambio, al pueblo raso, nacido en NEIVA, criado en NEIVA y residente en NEIVA toda la vida, lo marginaron de los actos programados, por considerarlo indigno de rozarse con “Su Excelencia, el señor Embajador”.

Por eso, al final de todo, cuando se descubre el fraude (gracias a una malintencionada indagación llevada a cabo por un ex compañero de estudios suyo que al verlo vestido de “embajador” recordó sus facciones) mientras los aduladores se avergüenzan de haber sido engañados y del ridículo que han hecho, el pueblo raso celebra con gran alborozo y JAIME TORRES es despedido con simpatía, música, baile, bebidas, pólvora y, en fin, un ruidoso y colorido jolgorio popular.

 

 

El acontecimiento del supuesto “embajador de la India” tuvo consecuencias: las familias de la élite social de NEIVA que se vieron involucradas en los homenajes al “diplomático”, debido a la vergüenza y a las burlas de las que eran objeto a diario en las calles de la ciudad, optaron por emigrar de la capital del HUILA y del departamento mismo. La mayoría se residenció en la capital de la República.

 

Como era natural que ocurriera, un folclorista nato como el médico JORGE VILLAMIL, oriundo de NEIVA y residente allí, no podía dejar pasar desapercibidos unos hechos de tanta significación y fue así como compuso una jocosa canción a la que tituló “EL EMBAJADOR”, que fue grabada por el dueto LOS TOLIMENSES, el cual en ese momento gozaba de una gran popularidad nacional. El dueto estaba integrado por JORGE RAMÍREZ y LIZARDO DÍAZ, quienes representaban a dos personajes llamados EMETERIO Y FELIPE.

 

 

 

Posteriormente, el cine nacional se vio enriquecido con la producción de una graciosa película en la que se recrearon estos hechos. La cinta se tituló EL EMBAJADOR DE LA INDIA y su protagonista central fue el excelente actor colombiano HUGO GÓMEZ.

La película, del año 1986, fue dirigida por MARIO RIBERO, talentoso director de cine santandereano nacido en CONFINES.

La preciosa música de tiple que se escucha a lo largo del filme fue interpretada por el maestro PEDRO NEL MARTÍNEZ, destacado artista de origen santandereano también, oriundo de CHARALÁ.

 

 

Como dato especialmente significativo, porque se trata de la reivindicación de unos artistas a quienes no se les mencionó en los créditos de la película, vale la pena anotar que la canción del maestro VILLAMIL, que se escucha en las bellas, simpáticas y elocuentes escenas finales del filme, es interpretada por el maestro ULISES CHARRY DUSSÁN y su agrupación musical AIRES DE PEÑABLANCA.

Sea la oportunidad de expresarles mis sinceros agradecimientos a los hijos del maestro, quienes me honraron enviándome su disco original desde NEIVA, trabajo discográfico que, conforme lo dije en mi acuse de recibo, conservaré como un tesoro invaluable. De manera muy especial, muchas gracias a don VÍCTOR CHARRY OLARTE, gerente del prestigioso RESTAURANTE LA CASA DEL FOLCLOR, de Neiva, lugar donde se perpetúa la memoria de su fundador, precisamente el maestro ULISES CHARRY DUSSÁN, ofreciendo no sólo la gastronomía típica del Huila y de otras regiones de Colombia, sino también coloridas presentaciones artísticas de música autóctona.

 

 

 

Los hechos sucedidos alrededor de “EL EMBAJADOR DE LA INDIA”, por supuesto, obligan a un abordaje extenso que incluya el explicar quiénes eran los personajes mencionados por el doctor VILLAMIL en su canción, esto es, quiénes fueron los protagonistas reales de los hechos.

Bueno, pero, ¿quiénes fueron, entonces, los protagonistas centrales de este chasco histórico?

Veámoslo.

El alcalde de NEIVA era el doctor JULIO CÉSAR GARCÍA.

El doctor GUSTAVO SALAZAR TAPIERO era el gobernador del HUILA.

El coronel del Ejército JOSÉ MARÍA RIVAS, a quien llamaban PEPE RIVAS, era el comandante del BATALLÓN TENERIFE.

HÉCTOR JIMÉNEZ, a quien apodaban “EL LORO JIMÉNEZ”, era un conocido piloto de avionetas y de pequeñas aeronaves, a quien el supuesto embajador le prometió que le iba a conseguir un contrato con la prestigiosa aerolínea hindú INDIAN AIRLINES y eso lo convertiría muy pronto en piloto interoceánico entre Asia y América.

 

 

Don OLIVERIO LARA era un reconocido ganadero de la región. (Dicho sea de paso, su hija GLORIA LARA DE ECHEVERRI habrá de ser la autora del libro “Colombia Indígena” y una personalidad víctima de la violencia política colombiana sobre quien valdría la pena escribir otro, y PATRICIA LARA llegará a ser una importante periodista y directora de la revista CAMBIO).

“TRAPICHITO”, lugar mencionado en la canción, era la principal de las haciendas de don OLIVERIO LARA, y EL BUEY APIS, también mencionado en ella, es una divinidad… ¡ egipcia !

El doctor VILLAMIL relata en su canción que el falso diplomático alcanzó a venderle a don OLIVERIO LARA “el BUEY APIS” para que se lo llevara a “TRAPICHITO” como “gran reproductor”. Aquí la sorna del maestro VILLAMIL es doble, pues los bueyes, tal y como se lee en el Diccionario de la Real Academia Española, son toros… ¡ castrados !

 

 

Los quesillos, resaltados tanto en la canción como en la película, son un delicioso comestible típico de la región huilense y su más reconocido fabricante era ADÁN GUTIÉRREZ, quien los producía en un lugar llamado “PUERTO SECO”.

Convencido de que le estaba hablando a un diplomático extranjero, ADÁN GUTIÉRREZ se propuso enseñarle al “extranjero” cómo se hacían los quesillos mientras que, como era obvio, el “embajador” (que por ser realmente nativo de la región y residente en ella desde siempre los conocía de sobra) disfrutaba a sus anchas ese exquisito comestible local, pues los iba devorando con gran deleite y, lo mejor de todo, sin tener que pagar nada por ellos, pues se los daban gratis.

 

 

Como lo he anotado atrás, uno de los rasgos característicos de nuestra sociedad que más se criticó en su momento y que se resalta en la película fue el de la adulación hacia los extranjeros.

El maestro VILLAMIL recrea esa faceta de nuestra gente diciendo que “por todas partes practican el yoga y genuflexión” y menciona a una de las principales familias de NEIVA, que eran “los SOLANO” y, por supuesto, al “señor gobernador”.

 

 

ÁLVARO DÍAZ CHÁVARRO, apodado “ANCHÍZAR”, era el dueño del principal almacén de la ciudad y un hábil comerciante. Era muy amigo del maestro VILLAMIL, pero este no lo dejó a salvo de su tomadura de pelo, pues en su canción desnuda que “ANCHÍZAR, mi gran amigo, elefantes compraría”.

 

 

MIGUEL ÁNGEL ”EL SAPO” VILLORIA era un conocido periodista local que se ufanaba de pertenecer a la élite social de NEIVA. Se convirtió en figura destacada de este pintoresco episodio por haberle regalado al supuesto embajador de la India una joya que había conservado toda la vida: un valioso anillo de oro que tenía grabado en relieve el escudo de su ilustre familia.

 

 

Otro de los protagonistas fue el médico ABELARDO GARCÍA SALAS, apodado “CAVICAS”. Su suegro le había traído de GRECIA una fina camisa de seda. Él no se la había estrenado, pues la conservaba como una valiosa prenda que debía mantener guardada, pero consideró que “Su Excelencia”, el embajador de la India, debía ser quien la usara y se la obsequió al supuesto diplomático.

El maestro VILLAMIL no dejó pasar inadvertido este hecho y, por supuesto, metió en su canción a “CAVICAS GARCÍA”.

 

 

ALBERTO VARGAS MESA, por su parte, era el dueño de la lavandería, pero el supuesto diplomático hindú le prometió que lo llevaría a su país para que ampliara sus limitados conocimientos con el aprendizaje de novedosas técnicas de tintorería.

La canción dice que el falso diplomático indio “A Vargas Mesa mandaba a estudiar lavandería”.

 

 

El coronel PEPE RIVAS, comandante del BATALLÓN TENERIFE, fue quien llevó al supuesto diplomático “al casino de oficiales” del Ejército pero, eso sí, “entre honores militares”.

 

 

Al empresario IGNACIO SOLANO le prometió “el embajador” que desde la India le enviaría “semillas de pasto del desierto”. De esa manera, SOLANO podría convertir en fértiles las áridas tierras del DESIERTO DE LA TATACOA, ubicado en el norte del HUILA, a 38 km de NEIVA y a 10 km de NATAGAIMA.

 

 

Un detalle que no pasó inadvertido ni en la canción del doctor VILLAMIL, ni en la película, fue el de la promesa que el supuesto diplomático hindú les hizo a las principales damas de NEIVA en el sentido de que les iba a enviar desde la INDIA “el traje de la Nación“, es decir, el traje típico o emblemático que lucen las damas en ese país y que se llama “EL SARI”, para lo cual programó la respectiva toma de medidas a todas ellas, actuación que se llevó a cabo en el HOTEL PLAZA por parte del ya para ese momento aclamado personaje “extranjero”, con el apoyo logístico de cartabón, cuaderno y lápiz.

 

 

 

En fin, familia, amigas y amigos, ahora sí vayan poniéndose los audífonos, que aquí llega de nuevo el maestro ULISES CHARRY con su agrupación AIRES DE PEÑABLANCA y la canción “EL EMBAJADOR”, de JORGE VILLAMIL.

 

 

FOTOGRAFÍAS: AMMO CONTENT, RTVCPLAY.CO, PROIMAGENESCOLOMBIA.COM, JORGE VILLAMIL.CO, DIARIO DEL HUILA, LA NACIÓN, LA CASA DEL FOLCLOR, JENNIFER ORTIZ MORALES (PINTEREST), SARA PONS (WIKIPEDIA), EVERESTGRUPO.COM, CARLOS LOSADA, FERNANDO POLO, LUIS HERNÁNDEZ Y ALEJANDRO SAAVEDRA
 

ÓSCAR HUMBERTO GÓMEZ GÓMEZ. Miembro de Número de la Academia de Historia de Santander. Miembro del Colegio Nacional de Periodistas (CNP). Miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO). Miembro del ilustre y desaparecido Colegio de Abogados de Santander.

 

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