No sé qué diga el Talmud,
Ni qué proclame el Corán,
Biblia o Torá qué dirán,
En torno a la juventud.
Sé que existen, y en alud,
Consejos que sabios dan,
Que se venden, como el pan,
Del septentrión hasta el sud.
Pues yo, que sabio no soy,
Miro al ayer desde hoy
Y es esta mi conclusión:
Que uno vivirla debiera
Cada instante que pudiera
Porque no hay repetición.
[ILUSTRACIÓN: CONSAGRACIÓN DE SAN LUIS GONZAGA COMO PATRONO DE LA JUVENTUD. Óleo sobre lienzo. 1863. Francisco de Goya y Lucientes ((Fuendetodos, provincia de Zaragoza, España, 30 de marzo de 1746 – Burdeos, Francia, 16 de abril de 1828). Depósito Ayuntamiento de Jaraba. Jaraba, Comunidad de Calatayud, Provincia de Zaragoza, España].
Lastimosamente nos damos cuenta……cuando la perdemos.