La leyenda del Judío Errante y su peregrinaje de casi dos mil años en la tierra. CAPÍTULO SEGUNDO. Por Óscar Humberto Gómez Gómez

 

A partir del inicio de su interminable periplo a lo largo y ancho del mundo, era obvio que el Judío Errante fuese visto en diversos lugares de la tierra y que los testigos de su arribo a los diferentes sitios o de su presencia en determinados escenarios geográficos atestiguaran haberlo reconocido y hasta haber escuchado su quejumbrosa voz. A ello se comenzó a añadir el detalle adicional de que su llegada a pueblos y ciudades del planeta solía ir acompañada de grandes cambios en las condiciones climáticas, desencadenamiento de fuertes tormentas, copiosa caída de rayos, estallido de ensordecedores truenos y hasta terribles desastres naturales.

 

 

En el siglo XVI monseñor Paul von Eitzen, obispo de Schleswig, Alemania, (quien nació en 1521 y murió en 1598) testificó que el personaje había estado en Hamburgo en el año 1542. Monseñor Eitzen aseguró que Ahasverus había sido visto allí por centenares de personas y que había revelado detalles desconocidos acerca de los sufrimientos que hubo de soportar Jesús.

 

 

No sería, sin embargo, la única aparición del Judío Errante, pues, según habrían de afirmarlo los testigos de excepción que nunca faltan, también llegaría a España, a Austria, a Checoslovaquia, a Bélgica, a Francia, a Turquía, a Estados Unidos, a Bolivia, a Ecuador y, sí, claro, por supuesto, a Colombia, concretamente a Tunja, Bogotá y el Eje Cafetero, así como también (al menos de acuerdo con lo que narra una conocida novela) a un mágico pueblecito de la Costa Atlántica llamado Macondo y (al menos conforme a lo que se escucha cantar en una desconocida canción) a las polvorientas calles que en las postrimerías del siglo XIX y los albores del siglo XX atravesaban a una pequeña y hermosa población llamada Bucaramanga.

 

 

(CONTINUARÁ)

 

 

ILUSTRACIÓN: El Judío Errante. C. Lomerelan. “Las supersticiones de la humanidad”. José Coroleu. Jaime Seix, Editor. Barcelona, España. 1881.

 

 

ÓSCAR HUMBERTO GÓMEZ GÓMEZ. Miembro de Número de la Academia de Historia de Santander. Miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia. Miembro del Colegio Nacional de Periodistas. Miembro del ilustre y desaparecido Colegio de Abogados de Santander.

 

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