Sin duda, una de las figuras más emblemáticas de la historia de este país y uno de los símbolos más representativos de la lucha que se tuvo que librar en estas tierras contra la dominación abusiva de España fue el charaleño José Antonio Galán, quien luego de tomar parte activa en la organización del movimiento y luego, ante el evidente incumplimiento de la palabra empeñada en Zipaquirá y la disolución del numeroso ejército que había alcanzado a reunirse durante la gran marcha hacia Santafé, trató de volver a encender los ánimos y a recomponer el ejército revolucionario, pero no obtuvo éxito en este propósito y antes por el contrario se vio precisado a huir de sus perseguidores, encabezados por uno de los personajes que habían sido capitanes de las tropas comuneras, Salvador Plata, quienes lo capturaron en Altos de Onzaga, lo trasladaron al Socorro y lo entregaron a las autoridades españolas. Fue finalmente juzgado, condenado a muerte y ejecutado.
En esta conmemoración especial hemos querido traerles a los visitantes de nuestro portal uno de los poemas que en homenaje a él se han escrito. Es de la pluma del poeta santandereano Antonio Lagos y se titula “Comunero”.
Bienvenidos a este reencuentro no solo con la Historia, sino también con la Poesía.
COMUNERO
Este es Galán, erguido comunero,
que armó de picas su primer guerrilla,
desfile de machetes en que brilla
la reivindicación como un lucero.
Este es Galán abriendo el derrotero
de aldea a capital, milla tras milla,
y frente a frente desafía a Castilla,
Cristo con Cristo, espada con acero.
Allí Galán, de frente al altiplano,
pactado el juramento mano a mano
bajo gris palio de solemne rito.
Mas, roto el pacto se trunca su cabeza,
sin advertir que con Galán empieza
la protesta de América y su grito.
RAMIRO LAGOS CASTRO